Home / Romance / El Pacto del Acónito / Capítulo 19: La Palabra Más Vieja Que el Mundo

Share

Capítulo 19: La Palabra Más Vieja Que el Mundo

Author: SoulStory
last update publish date: 2026-09-10 02:40:06

—Dilo antes de que pierdas el valor. Llevas una hora mirando esa página.

La voz de Kael era suave, pero urgente debajo de esa suavidad, y Seren levantó la vista de la página copiada en su regazo y lo encontró agachado a su lado en la oscuridad profunda de antes del amanecer en el foso, sus propios ojos ensombrecidos con el agotamiento particular de un hombre que había dejado de dormir bien días atrás y simplemente había decidido seguir moviéndose en cambio.

—Aldric me dijo que no lo dijera sola
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • El Pacto del Acónito   Capítulo 40: Lo Que Recordó el Campo

    —Qué está pasando...La voz de Aldric se cortó a mitad de frase cuando la ola de luz y memoria lo alcanzó donde estaba arrodillado junto al cuerpo de Kael, y Seren, todavía de rodillas en el centro ardiente del campo, observó desde una distancia demasiado grande para ayudarlo cómo la cara del Hierofante se aflojaba con algo entre el asombro y la devastación, imágenes que ella reconocía de su propia mente inundada claramente encontrando también su camino hacia la de él.Rethan, derribado no por traición sino por amor. Rethan, suplicándole a su hermana misericordia no para sí mismo sino para los mortales a los que ella pretendía castigar junto a él. Rethan, maldecido no porque hubiera fallado alguna prueba divina de fuerza sino porque se había negado, absoluta y hasta el final, a convertirse en el tipo de dios que los Seis exigían que fuera.A través del campo, soldados que habían marchado hacia esta batalla creyendo que peleaban contra un demonio, una cosa de escritura y pesadilla, se

  • El Pacto del Acónito   Capítulo 39: Demasiado Blando

    —Ahí está. Ahí está la forma que recuerdo, hermano, enterrada por fin bajo mil años de cadenas y un nombre que nunca debiste recuperar.La voz de Aethara rodó a través del campo ardiente mientras la transformación de Rethan se completaba, escamas doradas y negras atrapando la luz sofocada de humo, alas lo bastante vastas como para oscurecer el suelo debajo, y por un momento suspendido la batalla misma pareció detenerse, soldados y defensores por igual retrocediendo por instinto del espacio donde dos dioses, moldeados en formas de dragón más viejas que cualquier escritura que la Sodalidad hubiera escrito jamás, por fin se enfrentaban a través de los restos del mundo que alguna vez compartieron.—No deberías haber venido tú misma. —La voz de Rethan, cuando emergió de la garganta del dragón, llevaba algo extraño y doble, palabras humanas moldeadas por algo mucho más viejo debajo de ellas—. Siempre has mandado a otros a hacer las partes de tu trabajo que te asustaban, Aethara. Descubro qu

  • El Pacto del Acónito   Capítulo 38: Lo Que Dio Kael

    —Cuidado a tu izquierda, cuidado a tu izquierda, cuidado con...La advertencia llegó demasiado tarde para el muchacho a su lado, un joven colono de los Ocultos que apenas había pasado sus dieciséis años, y Kael observó, impotente, cómo la espada de un soldado encontró el hueco en la guardia del muchacho y éste cayó pesadamente en el barro removido del cuello de botella, no muerto, todavía no, pero caído, ya incapaz de sostener la línea.—Llévenselo, llévenselo con los sanadores —gritó Kael, ya moviéndose para llenar el espacio que el muchacho había dejado, el brazo de su espada ardiendo con una fatiga que no tenía nada que ver con la pelea misma y todo que ver con el vaciamiento lento y paciente que el vínculo con Aethara le había estado haciendo durante años, una deuda por fin venciendo toda a la vez, en la única mañana en que menos podía darse el lujo de pagarla.A su alrededor, el acceso angosto se había convertido en un revoltijo agitado y gritando de cuerpos, soldados de la Sodal

  • El Pacto del Acónito   Capítulo 37: La Batalla Comienza

    —Están aquí.La voz de Aldric cruzó el santuario a la carrera, y Seren salió del refugio para encontrar el cielo sobre la cresta ya oscuro de alas, docenas de ellas, dragones más pequeños criados y empoderados por la fe de la Sodalidad, y debajo de ellos, coronando el acceso angosto, el destello de armaduras y puntas de lanza atrapando la luz temprana, un ejército más grande de lo que su pequeña y apresurada defensa tenía alguna esperanza real de sostener.—¡Posiciones! —gritó Aldric, y el pequeño grupo corrió hacia las defensas que habían logrado construir, los refugiados de Thornhallow tomando las armas que tenían, los pocos colonos capaces de los Ocultos uniéndose a ellos en el cuello de botella angosto donde el acceso se estrechaba entre dos muros verticales de roca.Rethan estaba parado en el punto más alto del santuario, todavía humano, pero los patrones dorados bajo su piel ardiendo brillantes y visibles ahora incluso a plena luz del día, observando al ejército que se acercaba

  • El Pacto del Acónito   Capítulo 36: La Víspera

    —Quiero que me prometas algo, y quiero que de verdad lo digas en serio, no que simplemente digas las palabras para calmar mi preocupación.La voz de Rethan era baja, urgente, mientras yacían juntos en el pequeño refugio de piedra que se había convertido en el suyo para esta última noche antes de lo que fuera que trajera la mañana, la luz de luna cayendo suave a través de la brecha sin techo arriba, las mismas estrellas que habían vigilado el foso ahora vigilando esto en cambio.—Te voy a prometer lo que pueda —dijo Seren, trazando los patrones dorados débiles todavía brillando, más brillantes ahora, bajo su piel—. No te voy a prometer algo que no pueda cumplir.—Justo. —Atrapó su mano, presionando un beso contra sus nudillos, viejos hábitos de formalidad todavía saliendo a la superficie a veces incluso ahora, entrañables en vez de distantes—. Si esto se convierte en lo que temo que podría convertirse, si el dragón se levanta antes de que yo esté completamente listo para sostenerlo, ne

  • El Pacto del Acónito   Capítulo 35: El Santuario

    —Ahí. A través de esa brecha en la cresta. Ya se pueden ver las piedras viejas desde aquí.Maren señaló hacia adelante mientras su pequeño grupo coronaba la última subida, y Seren siguió su mirada hacia donde un círculo de piedras erguidas, desgastadas y medio tragadas por siglos de hiedra trepadora, coronaba un tazón natural de tierra alta, defendible por tres lados gracias a la roca vertical y abierto, por el cuarto, sólo a un acceso angosto fácil de vigilar.—Es más pequeño de lo que esperaba —dijo Kael, aunque no había decepción en su voz, sólo la evaluación cuidadosa de un hombre haciendo cálculos constantes y callados sobre defensa y números y cuántos cuerpos podía en verdad albergar un lugar de este tamaño.—Nunca fue pensado para sostener un ejército —dijo Maren—. Fue pensado para sostener lo que más importaba, escondido, mientras el mundo de afuera olvidaba buscarlo. —Los guio hacia abajo, dentro del tazón, donde las ruinas de estructuras viejas, sin techo ahora, muros derrum

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status