Masuk
Victoria vomitó sangre mientras se sujetaba el estómago con dolor. Miró con odio a su padre, quien la observaba con una sonrisa triunfante en los labios; sus ojos brillaban con malicia y orgullo.
El odio burbujeaba en el corazón de Victoria y su sangre hervía de rabia al pensar en su último descubrimiento: que la malvada pareja, su padre y su madrastra, quien había sido su niñera cuando su madre aún vivía, la habían envenenado solo para apoderarse de la fortuna de su madre.
Su padre se burló con desprecio:
—¿Y qué si tu madre te dejó todo a ti? ¿Y qué si sabes que planeamos y matamos a tu madre para quedarnos con su riqueza? ¿Qué puedes hacer al respecto? Sigues siendo demasiado débil para hacer algo; incluso tu muerte no significaría nada, ¡igual que la de tu madre!
Se jactó de forma escalofriante, alimentando aún más la furia de Victoria.
—¿Por qué? ¿Qué les hizo mi madre? —logró decir entrecortadamente, mientras la sangre salía de su boca con cada palabra.
Kate, su madrastra, sonrió con odio.
—¡Me quitó a mi esposo! ¿Cómo se atrevió a ir tras mi marido para seducirlo?
—¿Seducirlo? —Victoria soltó una risa oscura, con los ojos llenos de burla—. ¿Fue mi madre quien sedujo a alguien, o tu astuto marido, que no estaba satisfecho con una arpía como tú? Mi madre no sedujo a tu esposo, ¡y ustedes, gente codiciosa, no tienen derecho a manchar su nombre!
Sus palabras deformaron los rostros de todos por la ira. Kate soltó una carcajada burlona y abofeteó con fuerza a la moribunda Victoria.
Una de las cosas que más odiaba Kate era que le recordaran su incapacidad para mantener satisfecho a su esposo. Incluso después de la muerte de la madre de Victoria, Henry, su marido, había seguido buscando amantes para tener a su lado, ignorando por completo su existencia.
Victoria apretó los dientes mientras intentaba levantarse, solo para ser derribada nuevamente por William, su hermanastro. Él siempre se había atribuido el mérito de su trabajo, robando sus proyectos y presentándolos como propios. Nadie, excepto su equipo, conocía la verdad: que era un fraude que fingía ser un genio. Ya podía imaginar lo que ocurriría si el imperio que su madre había construido con tanto esfuerzo terminaba en manos de aquel joven maestro frívolo.
—Estás derrotada; será mejor que te quedes en el suelo —se burló mientras levantaba una memoria USB transparente con una sonrisa arrogante.
Los ojos de Victoria se abrieron de par en par y su odio se desbordó al ver la unidad en su mano. Era la que contenía su más reciente proyecto tecnológico. Ella había heredado el proyecto de su madre y lo había mejorado; el software estaba en su fase final y casi listo para ser utilizado.
Cegada por la rabia y el deseo de destruir el software junto con ella, reunió el poco de fuerza y cordura que le quedaban y se lanzó contra William para derribarlo.
William cayó y se golpeó la cabeza contra la mesa de vidrio que estaba detrás de él.
La mesa se rompió y varios fragmentos de vidrio se incrustaron en el cráneo de William.
Victoria sintió un pequeño alivio al ver la espesa sangre brotar de la cabeza de William. Ya había perdido todas sus fuerzas y no podía seguir luchando por la memoria USB, así que se dejó caer al suelo, reconfortada por haber logrado hacerle daño y, al menos, dejarle una cicatriz.
'Ojalá quede con muerte cerebral', pensó mientras sentía que su estómago se retorcía de dolor.
En su estado confuso, Victoria vio al resto de la familia correr hacia William. La tristeza inundó su corazón al pensar que moriría completamente sola, sin ningún ser querido a su lado.
'Lo siento, mamá. No fui capaz de proteger todo lo que me dejaste', pensó para sí misma.
Mientras su conciencia comenzaba a desvanecerse, escuchó una voz mecánica preguntar:
{¿Te gustaría vengarte de tus enemigos?}
Victoria no sabía de dónde provenía aquella voz, pero el deseo de venganza seguía hirviendo en su corazón y no podía desprenderse del odio que sentía hacia la familia Hamilton.
Rápidamente respondió:
—¡Sí! Quiero que experimenten una desesperación más allá de la comprensión humana. Quiero que vivan una vida miserable. Quiero que sus huesos se pudran en la calle sin que nadie los recoja.
{Tu deseo será concedido, y lo verás suceder con tus propios ojos. Ejecutarás tu venganza con tus propias manos.}
Victoria soltó una risa burlona.
—Estoy muriendo de esta manera y aun así me das falsas esperanzas. Me basta con saber que alguien me vengará; no necesito verlo con mis propios ojos. Sin embargo, me alegrará observarlo desde la otra vida.
{¿Aceptas vincularte al Sistema de la Suerte?}, preguntó la voz mecánica.
Victoria dudó por un momento. El nombre del sistema le resultaba familiar. Apartó esa sensación de su mente. Ahora solo sentía entumecimiento; el dolor del envenenamiento había quedado atrás hacía mucho tiempo.
—¿El Sistema de la Suerte me ayudará a vengarme? —preguntó con escepticismo.
{Sí. Mientras cumplas los requisitos para utilizar el Sistema de la Suerte, el sistema hará realidad todos tus deseos. ¿Aceptas vincularte al Sistema de la Suerte?}
—¡Sí, acepto! —respondió Victoria cuando el último hilo de su conciencia se rompió.
—¡Lily! ¡Lily!
Una voz distante la llamó entre varios sonidos de máquinas emitiendo pitidos.
Victoria sintió que alguien la sacudía para despertarla. También podía escuchar pasos apresurados a su alrededor mientras aquella voz continuaba llamándola.
—¡Lily! ¿Estás bien? ¿Has despertado? Quédate conmigo.
La voz se acercó cada vez más.
Victoria estaba a punto de quejarse del ruido cuando sintió un dolor agudo y paralizante en el pecho y la cabeza, además de una debilidad que jamás había experimentado en todo su cuerpo.
{Transferencia de alma completada.}
{El Sistema de la Suerte se ha vinculado con éxito a Victoria Hamilton, ahora conocida como Lily Turner.}
{Sistema de la Suerte, nivel 0. Da la bienvenida a la anfitriona a una nueva vida y le desea que utilice sabiamente esta segunda oportunidad, ya que podría no haber otra después de esta.}
La voz mecánica hizo el anuncio mientras Victoria despertaba en el cuerpo de Lily y se daba cuenta de que estaba en un hospital conectada a varias máquinas.
Miró a su alrededor con cautela y murmuró con voz ronca:
—¿Qué está pasando?
Cuando la multitud finalmente se dispersó, Lily dejó escapar un largo suspiro mientras se dejaba caer en una silla del área de recepción. Su cuerpo seguía adolorido por la larga carrera que había hecho.Alana le entregó un vaso de agua, con el ceño fruncido por la preocupación y el fastidio.—Lo siento por haberte hecho presenciar toda esa escena —se disculpó Alana con la voz cargada de frustración—. Intenté manejar la situación con calma, pero llevaron las cosas demasiado lejos, y toda esa gente entró de repente.Lily dio un sorbo al agua y negó con la cabeza.—No pasa nada. Tendremos que acostumbrarnos a situaciones como esta. No será la última vez —respondió—. De hecho, espero que ese grupo regrese en cualquier momento. Solo asegúrate de estar alerta.—Definitivamente fuiste el objetivo de todo esto —señaló Light mientras bajaba las escaleras con un sándwich en una mano y un refresco de cola en la otra. Al ver el desastre en que habían dejado el lugar, entrecerró los ojos con preoc
—¿Qué está pasando aquí? —preguntó Lily al entrar en Lily's Fashion y encontrar el lugar completamente patas arriba, con varias personas sosteniendo cámaras y Alana de pie en el centro junto a una mujer vestida con ropa de alta gama y costosas joyas.Los ojos de Lily se encontraron con la mirada frustrada de Alana, y caminó tranquilamente hacia el centro.—¿Eres la encargada aquí? —preguntó la joven rica de segunda generación con arrogancia. Su rostro se llenó de desprecio mientras observaba a Lily, que vestía una sencilla sudadera, pantalones deportivos y acababa de regresar de su carrera vespertina.—Sí, soy Lily, la dueña de este lugar —respondió Lily—. ¿En qué puedo ayudarla?Sonrió con cortesía, pero la mujer soltó una mueca de desagrado mientras la miraba de arriba abajo.—Ya veo... —dijo lentamente, sin hacer el menor esfuerzo por continuar.Confundida, Lily se volvió hacia Alana con una ceja arqueada, y esta comenzó a explicar:—Ella es una influencer de moda. Vino aquí ofreci
Después de cenar con Celina, Lily regresó a un apartamento que acababa de alquilar cerca del estudio. Tras la ampliación del estudio, había convertido la antigua zona donde vivía en una gran sala de exhibición para los productos.No tenía intención de seguir viviendo en la residencia de la academia, así que decidió alquilar un pequeño apartamento cerca tanto del estudio como de la academia para desplazarse con mayor facilidad y, al mismo tiempo, disfrutar de un poco más de privacidad.Al llegar, se dio una ducha antes de ponerse a trabajar con los planos que Bryan le había entregado. Desde que los había recibido, Lily no había dejado de estudiarlos.Y cuanto más los analizaba, más se daba cuenta de lo poco que realmente sabía sobre su madre y el trabajo que había realizado.Toda la tecnología utilizada para construir aquella bóveda era tan avanzada que superaba con creces todo lo que ella había experimentado en ambas vidas.Ahora comprendía por qué el sistema había insistido en que ap
Cuando el coche de Lily se detuvo frente a su estudio, otro vehículo se estacionó justo detrás del suyo y esperó a que ella bajara antes de apagar las luces.Frederick salió de su automóvil, miró a su alrededor y luego se acercó a ella con una sonrisa evidentemente forzada.—Qué coincidencia. No esperaba encontrarme contigo aquí otra vez, señorita Lily. ¿Cómo has estado? —la saludó con una voz tranquila, aunque impregnada de arrogancia.—Yo no lo llamaría una coincidencia, señor Frederick —respondió Lily con una sonrisa propia—. Después de todo, me ha estado siguiendo desde que salí de Starlite Cooperation.—Eso me hace preguntarme si hay algo que quiere de mí —añadió con un ligero matiz de advertencia en la voz, lanzándole un mensaje silencioso.—No tienes por qué ponerte a la defensiva conmigo. Solo sentía curiosidad por la mujer que logró captar la atención de mi primo —respondió él—. Eres bonita, pero nada fuera de lo común. Entonces, ¿cómo conseguiste llamar su atención? —pregunt
—Buenos días, señorita Lily —saludó el señor Wallace cuando Lily entró en su oficina llevando dos tazas de café recién hecho.—Se ve agotado —dijo ella con una risita mientras dejaba una taza frente a él.Con un asentimiento, él tomó la taza y dio un sorbo con cuidado.—¿Cómo van las cosas? —preguntó Lily.—Te llamé porque he logrado atraer a Drake Gibson a nuestro lado. Ha aceptado trabajar con nosotros con un contrato de dos años —explicó el señor Wallace mientras le entregaba a Lily el expediente de Drake.—Eso suena sospechoso —murmuró Lily—. No esperaba que aceptara tan fácilmente. ¿Qué le ofreció?Al escuchar sus palabras, el señor Wallace arrugó la nariz antes de soltar una pequeña carcajada.—No le ofrecí nada fuera de lo común. Fue el salario que ambos habíamos acordado anteriormente y, sí, al principio lo rechazó —explicó.—Entonces, ¿qué cambió? —preguntó Lily arqueando las cejas.—Le mostré la mitad de los planos del juego que diseñaste y quedó completamente fascinado. Inc
—¡Uf, estoy tan cansada! —se quejó Lily mientras se dejaba caer sobre el sofá de la oficina de Bryan al día siguiente. Se cubrió el rostro con la palma de la mano, intentando bloquear la luz del sol que le estaba provocando dolor de cabeza.—Bueno, era de esperarse, considerando que pasaste toda la noche en un banquete de la alta sociedad. ¿Qué tal estuvo? —respondió Bryan sin apartar la vista de los documentos en los que había estado trabajando antes de que ella entrara.—Estuvo bien. No fue tan animado como los que yo solía organizar en aquel entonces, pero estuvo bastante decente —respondió encogiéndose de hombros—. Hice contactos increíbles y conocí a algunas personas realmente molestas, pero, en general, el objetivo de ir como la pareja de Mark se cumplió. Y, si me permites añadir, obtuve un poco más de beneficio del esperado —agregó con una leve risita al recordar la expresión irritada de Rose.—Supongo que conociste a un nuevo oponente, ¿verdad? —preguntó Bryan con complicidad,







