Início / Hombre lobo / El Secreto de la Humana Alfa / Capítulo 36 — La explosión

Compartilhar

Capítulo 36 — La explosión

Autor: Nieves G.D.
last update Data de publicação: 2026-08-07 12:31:25

El salón estaba en penumbras cuando ellos entraron, las antorchas que estaban encendidas en las paredes, apenas alumbraban el recinto.

Los alfas estaban sentados alrededor de la mesa larga, todos los que habían acompañado el viaje desde Daven hasta ahí, más algunos rostros nuevos que Lyra no reconocía, pero que reconocería pronto.

Roth estaba de pie junto a la cabecera y en sus manos, tenía un frasco oscuro que Lyra ya reconocía sin necesitar verlo de cerca.

— Lyra. — Roth la miró fijo y lue
Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App
Capítulo bloqueado

Último capítulo

  • El Secreto de la Humana Alfa   Capítulo 46 — Siempre serás tú

    La manada durmió temprano esa noche.Después del peso del anuncio, después de los alfas y los rituales y todo lo que había significado ese día, la manada de Ares cayó en el silencio profundo de quienes habían llegado al final de algo grande.Pero Selina no dormía.Ella estaba sentada en el borde de la cuna donde dormían sus hijos, mirándolos con esa expresión que solo tienen las madres cuando nadie las observa, sin pose, sin explicación, solo el asombro puro de haber traído al mundo algo tan extraordinario y hermoso que no existía antes.Ares llegó detrás de ella sin hacer ruido, se detuvo en el umbral un momento, mirándola a ella antes de mirar a los bebés.Como siempre lo hacía, ella primero.—¿No puedes dormir? — Le preguntó Ares, en voz muy baja para no despertar a los niños.—No quiero. — Murmuró Selina, sin alzar la vista de la cuna. — Todavía no.Ares se acercó y se sentó a su lado en el borde de la cuna, rozando su hombro con el suyo y ambos miraron juntos a sus hijo

  • El Secreto de la Humana Alfa   Capítulo 45 — Las Tres Lunas

    En el mismo lugar donde se inició todo, en el mismo lugar que había presenciado lo mejor y lo peor de las manadas cuando hubo la guerra con Eros, en ese mismo espacio, se hizo el anuncio.No en una de las manadas de las montañas, ni en territorio neutral, sino aquí, en el punto donde todo había comenzado, donde la profecía había cobrado vida por primera vez con Selina y Ares.Era lo correcto.Los alfas llegaron durante tres días, los que siempre habían apoyado a Lyra, los que habían dudado y luego visto la verdad, incluso algunos que habían estado en el borde de la conspiración y que ahora buscaban su parte en el nuevo orden.La manada de Ares los recibió a todos sin rencores, porque eso también era parte del liderazgo.El día del anuncio amaneció claro, con el cielo de las montañas que parecía más alto que en cualquier otra parte del mundo.Lyra se preparó sola en su habitación, sin ceremonias, sin ayuda, se miró en el espejo un momento largo, no para ver si se veía más bonita,

  • El Secreto de la Humana Alfa   Capítulo 44 — El ritual

    La ceremonia no fue grande, Lyra no quería algo despampanante, no después de todo lo que había pasado, no cuando lo que más necesitaba era exactamente lo opuesto al ruido y la política y los alfas mirando.Fue al anochecer, en el patio exterior de la manada, con la piedra vieja bajo sus pies y el cielo poniéndose de un azul marino cada vez más intenso sobre las cumbres.Solo estaban Selina, Ares, un puñado de los lobos más cercanos y Leo, de pie frente a ella, con una expresión que definitivamente no era la de siempre.Aunque la expresión de Leo no solía decir demasiado en la superficie y Lyra ya lo sabía leer de memoria, en esta ocasión, no era un secreto para nadie esa cara de absoluta felicidad con una sonrisa que el lobo no podía ocultar.Selina fue quien ofició el ritual con una voz solemne, una voz que cuando hablaba en nombre de la diosa luna tenía un peso diferente al de una conversación normal.Selina voceo las palabras antiguas del vínculo, las mismas que Lyra había esc

  • El Secreto de la Humana Alfa   Capítulo 43 — Perdón

    El juicio se hizo en el mismo salón donde todo había explotado días antes.Pero esta vez no había penumbra, no había trampas, todas las antorchas estaban encendidas y los alfas que siempre habían apoyado a Lyra, estaban ocupando los lugares de autoridad alrededor de la mesa larga.Ares presidía la reunión, a un lado estaba Selina, y a su otro lado, Lyra, ya estaba de pie, sin necesitar apoyo, con Leo a su derecha. Primero fueron juzgados todos los alfas traidores, uno por uno, con las pruebas que Leo había reunido durante semanas, extendidas sobre la mesa.El acuerdo firmado, las cartas, los testimonios de los guardias que habían cooperado a cambio de clemencia.Y al final, luego de presentar todo, las sentencias acordadas fueron severas, cada una de acuerdo al nivel de traición, pues algunos alfas estaban más embarrados que otros.Los culpables directos fueron sentenciados a prisión, otros alfas menos implicados obtuvieron la pérdida total de rango, exilio de sus territorios y

  • El Secreto de la Humana Alfa   Capítulo 42 — Una flor única

    Nadie sabía cómo detenerla, eso era lo más aterrador de todo.No temían por el destello de energía, ni por los susurros que salían por las paredes, ni tampoco por las visiones fragmentadas que Liana gritaba en voz alta sin darse cuenta.Lo que todos temían, era que nadie sabía cómo detenerla.Selina lo había intentado todo, sus barreras de energía, las mismas que habían contenido poderes mucho más destructivos en la guerra contra Eros, rebotaban contra el estallido de Liana como si fueran papel.No era que Liana fuera más poderosa que Selina, era que los poderes de Liana no tenían dirección, no tenían forma, no tenían nada contra lo que empujar.Era como intentar contener el viento con las manos.—¡Liana! — Le gritaba Selina, arrodillada frente a ella, tomándole la cara entre las manos. — ¡Liana, mírame!Pero era como si Liana no estuviera ahí.Sus ojos estaban abiertos, pero ella veía otra cosa, décadas de conversaciones, imágenes del futuro, las emociones de todos en la man

  • El Secreto de la Humana Alfa   Capitulo 41 — No me importa

    Desde el umbral de la puerta, Leo vio a lo lejos esos dos puntos en el cuello de Lyra que le dolieron en el alma y que provocaron que su lobo interno se revolcara de dolor.Otro lobo la había marcado, otro lobo la había tomado, aunque eso ya no significaba nada porque Roth había perdido a su lobo, para Leo significaba su propio fracaso al proteger a Lyra.Todos los músculos de Leo se tensaron, la respiración se le agitó, sus puños se apretaron a los costados, su lobo rugía furioso «Arráncale la cabeza… Arráncale la cabeza…»Pero apenas la energía empezó a vibrar en él, anunciando su transformación y Leo dio el primer paso hacia Roth, Ares puso una sola mano en su pecho, deteniéndolo.—Leo… Créeme, entiendo tu reacción… — Murmuró Ares frente a Leo, mirando a Roth, luego volteó hacia Lyra. — Pero no creo que esté sea el lugar ni el momento correcto… Ella te necesita. — Susurró al final.Leo se detuvo en seco, el ritmo de su rabia de desplomó de un tirón, Ares tenía razón, Lyra est

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status