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Capitulo 7

Author: Josyfer
last update publish date: 2021-05-05 10:48:41
Después de haber entregado parte de mi fortuna, Betty podría haberse independizado y casarse. Sin embargo, había permanecido a mi lado por no abandonarme. Yo, temeroso de herirla, jamás le había confesado mi deseo de perderla de vista, aunque fuera un poco. Así dejaría de entrometerse, en mi vida. En muchas ocasiones hasta la mando de viaje, pero termina regresando más rápido de lo previsto. Es como un chicle pegado a mi costado, y un muy pegajoso sin mordé de ablandamiento.

Así que a mis 35 a
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  • El contrato   capitulo 101

    Fernando apareció, junto con Betty poco después, cuando los médicos ya la estaban atendiendo. Sheila percibió en su tenso rostro un destello de enfado. _… Una reacción extrema… Oyó que decía el médico que hablaba con él, «bastante rara» … No ha sabido decirnos que le ha picado … «Dado su estado, corre peligro de perder…» Un terrible miedo se apoderó de ella antes de que alguien le inyectara en el brazo. Unos minutos instantes más tarde, el dolor y el mundo desaparecía a su alrededor. Despertó en una habitación en penumbra, con Fernando y todo sostenían una cara de preocupación. Fernando a su lado sosteniéndole la mano. Se sentía agotado y como flotando, pero no tenía dolor. Fernando se inclinó hacia ella al ver que habría los ojos. _ ¿Sheila? Cansada y asustada, Sheila volvió a cerrar los ojos. _ Que… paso y mis bebes!. _ Fernando le estrecho cálidamente la mano. Su voz sonaba sorprendente, vacilante. Sheila estaba angustiada y, nerviosa?. _ Dime que paso, mis bebes están b

  • El contrato   capitulo 100

    Las cosas iban, bien, par ambas familia. La armonía y la felicidad estaba de vuelta. Sheila, trabaja todos los días, y cada vez que llega a casa. a veces ni siquiera come, en la mesa, se acuesta y toma su siesta para el día siguiente. A veces está dispuesta a la necesidad de su marido. Algo que comenzó a perturbar la mente de Fernando. Su esposa se mantenía más tiempo en la empresa, viajando a Italia a pasar tiempo con su prima. Ir a ver a los abuelos. Cuya veces hasta meses con Betty sin pisar la puerta de casa. Su pansa estaba en gran altura. La preocupación de Fernando, se aceleró cuando una noche más, su hermosa esposa no le quiso brindar, su servicio como esposa que es. _ Sheila, ¿qué está pasando?, últimamente estás muy cansada y no tienes tiempo para mí. _ No, no pasa nada amor, es solo que los bebes me cansan mucho!. _ Pero te la pasas viajando y visitando a todos. Hasta duraste un mes entero con Betty, tuve que ir a buscarte para que volvieras a tu casa!. Te estás dejan

  • El contrato   capitulo 99

    Después de la cena, espero a que procediera a su dormitorio, donde él se desnudó antes de entrar al baño. Cuando salió, Sheila se había cambiado y listo para la cama. Frente al espejo se cepillaba el pelo. Lo observo en silencio en este mientras Fernando cruzaba la habitación para tomar una muda de ropa del armario. Tenía un cuerpo magnífico. solo le bastaba mirarlo para sentir que la sangre le ardía en las venas. Fernando salió del armario y se puso un pantalón y al volverse su mirada se cruzó con la de Sheila en el espejo. Aún estaba serio, pero el brillo del deseo en su mirada era inconfundible, así como la repentina tensión de los músculos de su rostro Sheila apartó la mirada, cepillo una vez más su pelo y luego cerro los ojos. Fernando tomó el cepillo y lo dejo sobre el tocador. Ella alzó los ojos y vio su reflejo, su pecho desnudo, su rostro tenso... Fernando la hizo levantarse y volverse y de inmediato tomo sus labios en un beso ardiente, exigentes. El corazón de Sheila lati

  • El contrato   capitulo 98

    _ De acuerdo _ Dejo la revista de un lado y vio la silueta de Fernando contra la ventana, delineada por las luces de la ciudad y de la luna. _ ¿estás cansada? - pregunto él sin meterse en la cama. _ Ha sido un día ajetreado. _ ¿Y tu? Fernando sonrió con suavidad. _ No demasiado como para hacerte el amor. Alzo la mano para acariciarle la mejilla. _ Pero tu pareces tensa. _ Un poco _ Admitió Sheila. _ Si quieres esperar... _ Fernando deslizo la mano un hombro de Sheila, desde jugueteo con el tiro del camisón. _ Solo tienes que decirlo. Cuando te haga el amor quiero que estés muy despierta y que disfrutes cada segundo. Tomo la mano de Sheila en la suya y se la llevo a los labios para besarla, pero no en el dorso, sino en la palma. Sheila se estremeció con una corriente de olida que recorrió su espalda haciendo que su estómago y pezones endurezcan. _ Estoy muy despierta. _ susurro ella. F

  • El contrato   capitulo 97

    La lista de los invitados estaba muy repleta. Eran más de Diez hojas con nombres. Proteste un poco, pero no me hicieron caso, cada uno estaba escribiendo nombres, de sus amigos. y socios de negocios. Wendy, me tomo de mano y fui donde el pequeño Peewer, un nombre mezclado de padre y madre. mientras que Wendy prepara su comida. Peewer ya llevaba un tiempo tratando de caminar e insistió en intentar bajar la escaleras con mi ayuda. Fue un proceso laborioso, y apenas se hallaba a medio camino cuando Fernando se paró para ver el espectáculo. Peewer dio un grito de alegría al verlo y perdió el paso. Al tratar de sujetarlo, perdí el equilibrio y acabé cayendo sentada en un escalón con el niño a salvo en mis brazos Fernando subió las escaleras de tres en tres y se agachó para darme una mano. _¿Estás bien? _ Si _ dije mientras que peewer alargaba los brazos para que Fernando lo sostuviera en sus brazos. Fernando lo tomo en brazos y le dio una severa mirada. _ ¿Qué pretendes hacerle a tu

  • El contrato   capitulo 96

    Fernando campeste Todo fue un éxito, yo y Zandro planeamos pedir matrimonio nuevamente, en la galería de arte. zandro es un pintor de áloe. Cuando me mostró la imagen de las dos chicas, la idea me vino en la mente. Ante mi compromiso se rompió debido a la mala pasada de Jade, ahora era momento de volver a poner todo de pie. Ante el abuelo, estaba preocupado por lo que podría sucederles a sus nietas. por esa razón poca persona conocía de esto. solo las personas de las casas. En este caso ni las propias chicas no tenían idea de lo que planeamos hacer. Cuando escuche el sí aceptamos en sus propias bocas. El corazón estuvo por salir por mi propia boca. La boda será una tan enorme, una que dará de que hablar en todo el mundo. La, seguridad será reforzada y estrictamente vigilada. Nadie saldrá herido y nadie podrá hacer algo que nos arrepentimos de nuestra idea. Desde entonces, mi anillo de boda fue planeada. El abuelo me envió a buscar la joya en la galería de arte en otros países. bus

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