Share

Celos

Author: Dove Valle
last update publish date: 2023-07-08 02:12:32

Darius era un joven agradable y apuesto, poseía una de esas sonrisas encantadoras capaces de enloquecer a cualquiera, si ella no estuviera enamorada de Vladimir podría sucumbir fácilmente ante sus encantos, sin embargo agradecía a su padre por escogerle un esposo que sería fácil de soportar.

—Debo decir que eres hermosa—Darius fue directo y la miró a los ojos con una sonrisa traviesa,—esto de los matrimonios arreglados aunque debo confesar que madre es excelente escogiendo esposas.

—No lo digas demasiado alto que me lo puedo creer—Anna se sonrojó levemente y el acarició su mejilla con ternura.

—Interrumpo—la hermosa mujer de cabellera nórdica y ojos azules pálidos se aclaró la garganta.

—Solo le decía a la señorita Dobreva lo hermosa que es—la mujer asintió.

—Te lo dije ella es un verdadero encanto—la mujer sonrió con satisfacción.

—Lo sé madre tú nunca te equivocas.

—¿Te ha gustado la decoración? Darius y yo lo organizamos todo—la rubia dijo con orgullo.

—Todo luce perfecto—Anna sonrió con amabilidad.

—Yo fui obligado a cooperar—murmuró Darius tomando un trago que le era ofrecido por uno de los mesoneros.

—Debo imaginar que la jovencita es nuestro miembro más nuevo—dijo una voz masculina tras Anna, quien no se giró para no parecer descortés.

—Ven cariño, ella es Anna nuestra futura nuera.

—Bienvenida a la familia Riverwoods, Anna—el hombre le tendió la mano mientras se colocaba al lado de su esposa.

—El placer es mío—respondió ella con una sonrisa que la hacía lucir adorable.

—No la aburran—Darius intervino nuevamente—, ven vamos a bailar—él le ofreció su mano y ella accedió sin dudar.

—Me disculpan, por favor—ella se dirigió a sus futuros suegros cortésmente, quienes le dieron su visto bueno con asentimientos de cabeza.

—Creo que te libré de una conversación incómoda y aburrida—Darius le sonrió mientras la guiaba de la mano hasta la pista de baile.

—Tus padres son agradables—ella no mintió ambos le habían parecido personas agradables.

—En efecto lo son, cuando no empiezan con todo lo del linaje de sangre, juralo te salvé de una conversación tediosa e innecesaria, Anna.

—Creo que debo agradecerte entonces—la sonrisa de ella era genuina su futuro esposo era alguien con quien podía mantener una conversación sincera e interesante.

—Ya tendrás tiempo para eso—dijo él haciendo girar, ella sonrió disfrutando del baile y de su compañero, quien parecía un experto.

—Eres buen bailarín—tuvo que reconocerlo, había dejado sorprendida.

—Soy bueno en cosas que ni te imaginas, Annie—su tono fue un poco más grave de lo acostumbrado.

—No me gusta que me digan Annie—ella se quejó y él soltó una pequeña carcajada.

—Eres bonita y delicada, para mí tienes cara de Annie—él replicó y ella negó nuevamente,—no quiero hacerte enojar—suspiró contra su oído, casi parecía como si la estuviera besando, sin embargo los labios de Darius nunca tocaron su pálida piel.

Nunca le gustaron los diminutivos, siempre le parecieron estúpidos, sin embargo estaba dispuesta a tolerarlo para no incomodar a su futuro esposo, él parecía un hombre agradable, ansioso por adueñarse del mundo, quizás algún día lo lograría, pues no carecía de encanto, eso tenía que reconocerlo.

—Está bien—suspiró—, tú puedes decirme así.

—Gracias por la confianza , Anna—le dio otra sonrisa encantadora, atrayéndola a su cuerpo como le exigía la pieza musical.

—¿ Interrumpo?—la joven morena de cabellera rizada le miraba con rabia.

—La verdad, Sí, estábamos bailando Kathia—Darius le respondió de inmediato.

—Imagino que me has reservado una pieza—ella soltó con fiereza.

—Kathia, lamento informarte que mi noche esta comprometida por completo, todos mis bailes serán con la señorita Dobreva—le dedicó una mirada a Anna y la joven apretó los puños con disgusto.

—Kathia—el padre de Darius le puso una mano sobre el hombro a la joven y esta respiró profundo.

—Tío—suspiró dedicándole una sonrisa sutil.

—Espero que no estés celosa por esta niñería, mi hijo es uno de los anfitriones de esta fiesta y como tal deberá atender a nuestra invitada de honor.

—Lo entiendo—ella aceptó a regañadientes.

—Creo que yo puedo solucionar este inconvenientes, el padre de Anna hizo acto de presencia con whiskey en mano—, si me lo permiten, mi ahijado podría ser le de compañía está noche—Kathia miró al hombre y le sonrió.—Mi ahijado está allá, señaló a la distancia a vladimir quien conversaba con la señora Rebekah.

—Creo que estaré eencantada el la sonrió ampliamente mostrando sus colmillos blancos—, por lo visto será una noche placentera, diciendo esto se alejó para darle alcance a Vladimir, provocando un pinchazo de rabia en Anna, quien aun era dominada por los celos.

—Mi querida Kathia—Vladimir la saludó elevando su copa.

—Oh Vladimir, que follaramos un par de veces no nos vuelve cercanos—ella soltó con una sonrisa.

—Recuerdo bien que pedias a gritos que no parara— el susurró a su oído.

—Estaba en celo y era jjoven el la sacudió la mano restándole importancia.

—¿Y si repetimos?—él besó descaradamente el lóbulo de su oreja y ella se apoderó de sus labios en venganza.

—Vamos—Kathia susurraba seductorame y él la siguió escaleras arriba, no sin antes darle una sonrisa triunfal a Anna, quien ardía de celos.

—Por lo visto ese par volvieron a sus enredos—Darius comentó y Anna lo miró en busca de respuestas.

—Son amantes—dijo con disgusto—, y por lo visto aun no han aprendido que esa historia termina mal.

—¿Te disgusta qué estén juntos?—Anna se atrevió a preguntar.

—¡Claro! Él la usa y la estúpida cae, seguro tiene a otras con las que hace lo mismo—estaba seguro de lo que decía.

Anna quería llorar, su corazón se estaba rompiendo dentro de su pecho. Ella sabía lo que estaba por suceder entre Vladimir y Kathia, eso le destrozaba el alma. No podía evitarlo, a su lado tenía a su prometido, un hombre que dentro de poco ocuparía un lugar importante en su vida, y aun así su tonto corazón seguía latiendo por Vladimir, aquel hombre que fue su primer amor

.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • El secreto de mi esposo    Vergüenza

    Dante era un hombre guapo y controlador, al amanecer se fué sin despedirse, una parte de él sin duda la odiaba. —Puedo entrar—susurró Darius al otro lado de la puerta. —Adelante—la voz de Anna era apenas un susurró. —Por Dios, Darius corrió hacia mí con miedo, dejó la bandeja con el desayuno a un lado de la cama y la abrazó con ternura. Ella lloró en sus brazos como una niña asustada. —Lamento lo que sucedió—Darius la abrazó mientras Anna rompía en llanto—, no pude hacer nada, lo siento—le limpió las lágrimas con ternura. —Mi hermano no es un mal hombre, pero es demasiado temperamental y lo de hoy, fué un error, si no querías casarte habían formas menos dolorosas. —Yo quería casarme, en verdad lo deseaba y pensé—ella volvió a llorar y él le acarició el cabello—, yo creí que tú me entenderías. —No puedo juzgar a mi hermano, porque el hecho de saber que otro hombre tocó a mi mujer antes de la boda, que ella aún conserva su olor, haría enloquecer a cualquiera;—me miró a los

  • El secreto de mi esposo    La boda soñada

    Mentiría si dijera que una parte de mí no se sentía sucia, estaba por casarme con el hombre que amaba, o creía amar, pero aún sentía el aroma de Vladimir clavado en mi piel, por un momento pensé ver en los ojos de Dante una ira feroz; como si hubiera descubierto que horas atrás había fornicado con otro, su mano y la mía estaban entrelazadas, sin embargo su apretón era rudo, podía sentir como intentaba contener su furia.Sin embargo era imposible que mi olor me delatara, el sexo no era tan fácil de detectar, además si así fuera mi padre lo habría notado antes, pero la expresión de Dante me hacía dudar incluso podría decir que por un instante ví a Vladimir sonreír con satisfacción, justo cuando su mirada y la de mi ahora esposo se cruzaron. —Vamos—murmuró Dante acompañando a la hermosa pista de baile, miles de enredaderas con flores blancas caían del techo de la misma, y de repente empezó a sonar una canción francesa, cuyo título era love story (ella contaba la historia de un amor devo

  • El secreto de mi esposo    Aceptación

    Diría que me dolía ser vendida, sin embargo una parte de mí no se sentía del todo en disgustada, un matrimonio por conveniencia no era lo ideal, sin embargo mi futuro esposo era un hombre apuesto y divertido, quizás no sería tan desagradable la idea de compartir la vida con él, a quien engaño, si tan solo mi piel no latiera por otro de seguro podría enamorarme de él, sin embargo no es posible, mi cuerpo le pertenecía a otro al igual que lo hacía mi corazón. Vladimir está tan clavado dentro de mi que nubla mis sentimientos, lo deseo tan ferozmente, lo dejarías todo por él sin parpadear. —Anna—Vladimir estaba detrás de mí, viéndome con el vestido de novia. —Es tarde—suspiré cabizbaja, el me tomó por la cintura, girandome para mirarlo a esos ojos que tanto me deleitaban. —Me quiero ir al infierno—respiró contra mi cuello, sin más preámbulo, me empujó contra la cama,—eres mía, por siempre—le escuché decir. En ese momento pensé que desgarraria el vestido y me haría suya, pero no fue

  • El secreto de mi esposo    La marca del lobo

    La marca estaba allí, no había desaparecido y latía como si tuviera vida propia, por extraño que pareciera no le incomodaba del todo, era como si algo le hiciera sentirse segura desde que la tenía. Aún así lo único cierto era que ya no podía huir de su matrimonio con Darius, ese era un hecho innegable.Un par de lágrimas corrieron por sus mejillas, con cuidado se acurrucó en su cama y se abrigó con cobertor, su vida estaba cambiando, ya no había vuelta atrás.Darius: Disculpa la hora Anna, pero mi madre quiere verte mañana para los preparativos de la boda, ya sabes cosas de mujeres, mamá las ama, no me odies por ser parte de esto.El WhatsApp de Darius era cordial, pero amenazante o así lo percibió ella, no era una invitación sino más bien una exigencia, su suegra parecía una hermosa mujer y si quería llevar la fiesta en paz debía responder como se esperaba de ella, al fin y al cabo había aceptado ese acuerdo matrimonial .Anna: No hay problema Darius, estaré encantada de acompañarla

  • El secreto de mi esposo    Sentimientos prohibidos

    Aún el besó dado por Dante ardía sobre sus labios, Anna había huido después de eso, no podía permitirse cometer una estupidez, el compromiso con Darius era una realidad inminente, no podía huir de su destino, por eso debía alejarse ahora, antes de permitirse algo que no podía suceder.—Lamento haberte conocido demasiado tarde—una lágrima resbaló por su mejilla mientras yacía de espalda sobre su cama.El amor nunca fue algo que formó parte de sus planes, era obvio que se había deslumbrado con Vladimir, él era único hombre que se le permitió tener cerca y aunque su relación estaba condenada al fracaso, una parte de ella luchaba por ignorar ese detalle, porque aunque ella amara a Vladimir él nunca le pertenecería por completo.Desde que Anna llegó a su cuarto sentía un extraño ardor en el costado derecho, sin embargo decidió restarle importancia, pero cerca de la una de la madrugada se encontraba ardiendo en fiebre, no podía mantenerse en pie puesto que su visión estaba borrosa, así fue

  • El secreto de mi esposo    Noche hipnótica

    Estar en medio del bosque, conociendo a quienes serían su familia politica provocó un agradable, aunque raro buen humor en Anna al estar junto a Darius no tenía que fingir ni pretender ser algo que no era. Tener que fingir constanteme la agotaba y últimamente le costaba demasiado; algunas veces deseaba dejarlo todo y huir con Vladimir a París, la ciudad del amor donde una nueva vida le esperaría, lejos de la mafia que la consumía, sin embargo al final del día terminaba arrepentida, pues nunca traicionaría los planes y deseos de su padre. En el fondo le dolió cuando la celebración terminó y Vladimir la llevó de regreso a casa, fue un viaje silencioso, pues ninguno dijo palabra alguna. La relación entre ambos se estaba rompiendo, pronto ella sería una mujer casada y él ya estaba empezando a disfrutar de los favores de otras damas, como lo haría cualquier hombre soltero.Tomó una ducha y se metió a la cama, Vladimir yacía en un sofá cerca de la ventana, con la mirada puesta en un libro

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status