MasukLa tierra vuelve a temblar y eso me asusta tanto que abrazo mi cuerpo con temor, pensando que en cualquier momento voy a morir. La casa parece crujir y yo siento aquí quedaré sepultada, pero, afortunadamente, todo deja de moverse y aunque la arena que libera el techo cae sobre mí, no es algo que va a lastimarme.
— Dios, no permitas que muera tan pronto. Decido ignorar la señal de Batman, porque ahora mismo lo que menos me importa son los juegos de niños u hombres inmaduros. Por lo que, prefiero descubrir que hay en estos huevos y porque han salido de mi cuerpo cuando claramente yo no soy una gallina. Es por eso que, camino hacia la cocina, sintiendo el frío entrar en mis huesos y aunque dudo de abrir uno porque su procedencia es cuestionable, el hambre puede más que cualquier pensamiento racional y por eso, apenas estoy frente a la estufa y enciendo uno de los fogones, suspiro aliviada al notar que la electricidad de esta funciona al igual que el gas. — Quizás esta sea una señal de que los huevos son comestibles. — susurro sonriendo mientras busco en el lugar un sartén que aunque me da asco usar, no tengo otra opción que lavarlo con el agua de lluvia y colocarlo sobre el fuego. El lugar es deprimente, me atrevería a decir que ni las ratas están por aquí, porque todo está casi vacío, pero, sin dinero y con un desquiciado buscándome fuera, este es mi mejor escondite, aunque sea inhumano vivir aquí. Sabiendo que mi suerte no va a mejorar, lo que hago es agarrar uno de los huevos, que aunque no me convence de comerlos, los acerco al recipiente para romperlos y de una vez comprobar si son huevos de gallina aunque salieron de mí. ‘¿No cuenta esto como comerme a mis propios hijos?’ me pregunto mentalmente confundida y preocupada. Pero, el estómago vuelve a gruñirme, porque el hambre me supera demasiado, por lo que, no tengo otra opción que continuar con esto aunque no sé si sea buena idea. — Aunque mi tío no me encuentre, no tengo dinero para salir y comprar comida, así que, confórmate con esto. — susurro y antes de romper el huevo, un fuerte estruendo se escucha mientras el piso tiembla de nuevo. Sin saber que hacer, miro a mi alrededor intentando comprender si debo correr o definitivamente estoy viviendo los últimos segundos de vida. Es entonces cuando algo suena demasiado fuerte y veo un humo de polvo demasiado denso, dejando claro que el ruido fuerte fue desde esa parte de esta casa abandonada. — ¿Se puede saber qué piensas hacer con tu propio hijo? — pregunta una voz frívola que hace que mi cuerpo se tensione. Por un momento, pienso que estoy muerta y he empezado a alucinar porque no soy consciente de que ya no estoy viva, pero, el agua que suena demasiado fuerte por la lluvia y el pánico que experimento, es demasiado real. — ¿No piensas hablar? — pregunta un hombre con voz demasiado frívola. — ¿Quién habla? — Dime algo, pequeña sabandija, ¿es importante saber quién soy y no el hecho de que pretendes comerte a tu propio hijo? — pregunta la silueta caminando hacia donde estoy. El miedo se intensifica, en especial, porque parece ser un hombre el que se acerca, pero, los cuernos me hacen creer que estoy frente a un demonio y no hablo precisamente de mi tío o mi prima. ‘¿A esto se refieren cuando las cosas malas empeoran?’ me pregunto mentalmente sin atreverme a levantar. — ¿M-mi hijo? — pregunto aturdida. — Levántate, si vas a hablarme hazlo mirándome a los ojos. — dice él lo suficientemente cerca para ver que es un hombre demasiado atractivo, pero con cuernos. — ¿Eres Lucifer? — Pueda que lo sea por lo malo, pero, no soy ese Lucifer. — dice él con frialdad. — Vaya… entonces, ¿eres tan hermoso como el ángel más bello caído o…? ‘Reacciona Azuzena, date cuenta en la situación en la que te encuentras, para que te concentres en escapar o hacer lo que sea que te ayude a mantener con vida.’ Me dice mi razón y yo me alejo del hombre mientras intento levantarme, pero, termino cayendo de nuevo. Por lo que, él se mueve rápido, pero, no hacia donde me encuentro, si no, para sostener uno de los huevos y apresurarse en agarrar los otros dos que parecen moverse tanto que uno de ellos cae de la pequeña mesa, pero, él se apresura y lo agarra en el aire sin poder evitar una caída demasiado fuerte en el suelo. — M****a… casi te rompes, pequeño. — dice él y yo me apresuro en levantarme y huir. Sin embargo, antes de salir de la pequeña cocina, algo se levanta a la altura de mi cintura y yo tensiono mi cuerpo al ver que es una cola como la de aquel sueño… espera un momento, ¿es un sueño? ¿Fue realmente un sueño? — ¿Realmente crees que puedes volver a escapar, pequeña? — pregunta él con frialdad. — ¿Yo he escapado? — pregunto confundida. — Señor, creo que se ha confundido, quizás la mujer que busca se burló de usted al darle esta dirección… yo no vivo aquí, solo me he refugiado en esta casa abandonada. Pero, ya voy a marcharme. Aunque me esfuerzo por explicar mi situación, la realidad es que esa cola no deja de bloquear mi salida, así que, pienso seriamente en saltar por la ventana aunque eso no parece ser suficiente para escapar. — Hace mucho tiempo escuché que los humanos mataban crías de dragones, pero, nunca pensé que su propia madre sería capaz de hacerlo. — dice un dragón negro demasiado pequeño que parece una lagartija. Por un momento, creo que he enloquecido completamente, porque la cola grande desaparece al igual que el hombre y en su lugar hay una especie de lagartija alrededor de los tres huevos. ‘¿Acaso me confundí y no vi que había esos huevos y creí que eran míos cuando son de este animal que desesperada por encontrar a su cría, me ha seguido hasta aquí?’ me pregunto mentalmente y aunque suena loco, es más lógico que haber expulsado de mi cuerpo huevos. — ¿Dragones? ¿De qué dragones hablas…? — pregunto confundida. — ¿Hola? ¿Hay alguien aquí? — pregunto mirando a todas partes, pero, aquel hombre no aparece. — ¿Vas a fingir que no me ves después de casi matar a nuestros dragones? — pregunta la lagartija con voz estridente. — Sabía que los humanos son crueles, pero, ¿Cómo puedes matar a la primera cría de dragón negro solo porque no soy humano? Tú tienes mucho que explicarme, humana y lo harás en mi mundo con mis reglas. — dice él levantando un brazo para que algo que parece un agujero negro aparezca en el techo, para posteriormente sostenerme con su garra antes de yo analizar qué pasa. — Vámonos, niños. Ahora estoy para protegerlos de su loca madre.La tierra vuelve a temblar y eso me asusta tanto que abrazo mi cuerpo con temor, pensando que en cualquier momento voy a morir. La casa parece crujir y yo siento aquí quedaré sepultada, pero, afortunadamente, todo deja de moverse y aunque la arena que libera el techo cae sobre mí, no es algo que va a lastimarme.— Dios, no permitas que muera tan pronto.Decido ignorar la señal de Batman, porque ahora mismo lo que menos me importa son los juegos de niños u hombres inmaduros. Por lo que, prefiero descubrir que hay en estos huevos y porque han salido de mi cuerpo cuando claramente yo no soy una gallina.Es por eso que, camino hacia la cocina, sintiendo el frío entrar en mis huesos y aunque dudo de abrir uno porque su procedencia es cuestionable, el hambre puede más que cualquier pensamiento racional y por eso, apenas estoy frente a la estufa y enciendo uno de los fogones, suspiro aliviada al notar que la electricidad de esta funciona al igual que el gas.— Quizás esta sea una señal de qu
2 meses después Después de haber logrado escapar del plan que tenía para mí mi tío lo único que pude hacer para no volver a caer en sus redes fui irme de la ciudad y aunque hacer ellos sin ningún tipo de apoyo o dinero ha sido difícil, nada se compara con la tranquilidad de vivir sin que roben el más mínimo peso que trabajo. — Te ves un poco pálida. — dice la anciana que cuido. — No sé qué me sucede mi cuerpo se siente un poco extraño. — Lo mejor es que te acuestes, yo también haré lo mismo. — dice la anciana y yo la llevo a la cama, sin embargo el malestar continua. Por eso, cuando llego a la habitación del motel donde me estoy quedando, de mi entrepierna sale un líquido extraño que me hace correr al baño y cuando apenas estoy desvistiéndome algo sale de mí. — ¿Qué rayos está sucediendo? — pregunto confundida al ver un huevo. Ni siquiera soy capaz de tirarme lo suficiente cuando el dolor en mi cuerpo se forma tan intensamente que me dobla del dolor y como si tuviera ganas de i
Mi cuerpo comienza a moverme el compact de sus movimientos y yo me sorprendo porque la sensación que estoy experimentando va más allá de cualquier otra vivida en mi pasado. ¿Es esto lo que se siente cuando uno pierde la virginidad o es este hombre siendo especial al punto de ser inhumano? No entiendo lo que sucede, pero a diferencia del pánico que experimenté al ver a mi tío listo para agredirme o el desprecio que viví frente al hombre que tanto había querido, con este hombre que me hace sentir dolor y placer al mismo tiempo, no siento emociones desagradables ni mucho menos mis alertas se activan, y eso me da tanto miedo como satisfacción. Después de todo, no entiendo claramente si las alarmas no se activan porque se han dañado o simplemente este hombre no es alguien peligroso. Lo que sí puedo decir es que no estoy interesada en descubrirlo. — Duele…— susurró siendo arrollada por un placer demasiado complejo, pero más de satisfactorio que otros. — Por favor, no me olvides que me d
El peligro es evidente, en especial, porque de su cabeza parece salir algo como… ¿cuernos? No lo comprendo. Es un hombre, uno muy atractivo, pero, se ve extraño. Tan hermoso que parece irreal, como el peligro que emana.‘Debes marcharte ahora, Azucena.’ Me digo mentalmente.Sin embargo, mi cuerpo no cede, ese impulso de hace poco dado por mi adrenalina, ahora se ha agotado completamente y por eso, no me es posible dar un paso más. Así que, caigo sobre mis rodillas sintiendo que en cualquier momento mi tío aparecerá para venderme al viejo José y eso, es más angustiante que mi tiempo en este lugar con este hombre desconocido.— Yo…— intento hablar, pero, las palabras se niegan a salir de mi boca.— Vete, es una maldita orden. — dice el hombre hiperventilando.— No haré ruido, no voy a estorbar. — digo y su mirada se torna completamente roja.Mi corazón se acelera, sé que un humano no es capaz de tener unos ojos así, pero, aunque me causa temor, no es tan grande como ver a mi tío sabiend
Apenas entro a la casa, la felicidad que tenía cae completamente al suelo al ver frente a mí al chico del que siempre estuve enamorada, sosteniendo la mano de mi prima, mientras el recipiente donde guardaba mi dinero para abrir mi propia tienda de ropa, yace profanada sobre la mesa.— Has llegado, Azucena. Por un momento me preocupé porque fueses a perderte de este momento tan valioso. — dice Renata con una sonrisa cargada de malicia.— ¿Qué ha pasado con mi dinero? — preguntó después de recuperarme del aturdimiento.¿Me duele el corazón? Claro que me duele, después de todo, Marcos ha sido el único ser en la Tierra que me trató con cariño, pero lamentablemente, como todas las cosas que me importan, ha terminado en las manos de Renata.Por eso me concentro más en hablar sobre mi dinero, eso que me ha costado toda mi vida reunir y que ahora sin previo aviso ha sido tomado.— ¿Lo has visto Marcos? Ni siquiera te saluda, solamente se concentra en lo monetario como si eso fuera lo único im







