Home / Romance / En Las Manos Del Mafioso / Como Las Alas De Un Colibrí

Share

Como Las Alas De Un Colibrí

last update publish date: 2024-03-10 00:09:21

~~~

Alison.

"Miserable jefe", pienso para mí en cuanto llego a mi casa y me doy un baño, para relajar mis músculos.

Entonces, escucho el teléfono y me pongo algo encima como puedo para atenderlo.

"¿Alison?", dice mi mejor amiga en cuanto toco el botón para contestar, "¿en dónde estás?", inquiere y escucho música en el fondo.

"En casa, agotada", le respondo, mientras trato de que no se me caiga la toalla.

"Nada de agotada", me reprende, "recuerda que hoy es viernes", señala y suena enojada, "me dijiste que vendrías a la fiesta en el bar, por el cumpleaños de Nash", me reclama, a sabiendas de que este tipo por el que se muere no me cae para nada.

"Estoy muerta, Georgy", trato de excusarme, "hoy llegué empapada al trabajo y me prometieron un bono por atender a un patán, pero mi jefe se quedó con el dine...", trato de terminar, pero ella me interrumpe.

"Y por eso es por lo que necesitas venir a relajarte", me indica y yo respiro profundo, "anda, hazlo por mí", me dice y trago en seco, porque siempre ha estado para mí y no puedo reusarme a ayudarla.

"Está bien", accedo al fin, ya que tiene razón y termino de bañarme.

Entonces, decido que lo mejor es disfrutar la noche, así que me coloco un mini vestido color cereza que se ajusta bien a mi cabello rubio y el color de sombras oscuros que van muy bien con mis ojos gris azulados, y cuando ya me siento de mejor ánimo, tomo un taxi y me voy al bar a divertirme.

Y la encuentro en la barra del bar, junto con un tipo que está molestándola.

―Oh, qué bien que llegaste―me dice, tratando de alejarse del tipo lo más rápido posible―gracias por llegar, amiga, este tipo me estaba fastidiando y si no fuera porque estaba en la barra donde todo el mundo me estaba mirando, creo que se hubiera propasado―me asegura, mientras buscamos una mesa y ella pide una botella grande de tequila.

―No deberías tomar tanto―le digo preocupada.

―Relájate―me dice y me pasa una mano por el hombro―ya debe estar por llegar Nash y nos la beberemos entre los que estemos en la fiesta―indica, como si esa botella se la tomará el tal Nash solo.

Y como si lo hubiera invocado, se aparece el susodicho con una enorme sonrisa.

―Hola, cariño―le dice a Georgy, a quien besa apasionadamente, dejándome sola en la mesa y al poco rato el camarero viene con la botella de tequila y yo solo espero que mi mejor amiga regrese pronto, así que trato de despejar mi mente y empiezo a bailar.

― Pero ¡mira a quién tenemos aquí! ―dice un tipo, el mismo que estaba molestando a mi mejor amiga hace un rato, así que trato de poner mi cara para otro lado, y se aparece otro baboso, quien me toma del brazo.

― ¡Vaya si es linda tu amiga! ―le dice este y trata de tomarme del brazo, pero se lo impido.

― ¡Déjenme en paz! ―les pido entre enfadada y preocupada, pero estos dos tipos les importa un comino y empiezan a molestarme.

―Oh, estas chicas sí que se saben divertir―me dice el baboso uno y observa la botella de tequila― ¿quieres un poco, eh? ―me dice y yo niego con la cabeza―sabía que dirías que sí―asegura, ignorando lo que le acabo de decir y yo comienzo a temblar como una hoja, al tiempo que llena un pequeño vaso y me lo pasa―vamos, bebe―insiste, pero yo trato de escaparme, pero el segundo amigo me toma por la cabeza y entre ambos me obligan a beber, hasta casi ahogarme.

La bebida se siente como fuego en mi garganta, lo cual me causa nauseas.

Y entonces, uno de ellos me da una vuelta y entre ambos me empujan entre uno y otro, lo cual me marea y cuando creo que la tortura se va a acabar, vuelven a darme otro vaso de licor a la fuerza, y el trago se siente tan mal como el primero.

Pero no se detienen ahí y me dan un vaso tras otro.

―No me sigan molestando o ya verán―trato de decirles, pero las palabras no me salen tan bien y supongo que ya debo estar un poco ebria.

―Ay, pero que tierna, tratando de amenazarnos ―dice uno de ellos e intenta darme vueltas nuevamente, pero de repente desaparece y yo busco la manera de escapar.

y entonces, me doy cuenta del por qué.

Es un hombre al que no puedo verle la cara, porque me escondo debajo de una de las mesas, quien le acaba de propinar un golpe y ahora está en el suelo, pero no se queda ahí y le da un golpe tras otro mientras lo tiene en el piso y me doy cuenta de que tiene algo que brilla en sus puños.

― ¡Ya verás, desgraciado! ―le dice el segundo, quien lo agarra por la chaqueta y le propina un puñetazo, pero no lo derriba y le suelta un golpe que aturde al baboso.

Entonces, el primero se levanta del piso y entre ambos intentan arremeter contra mi salvador, quien no espera a que ellos vengan a su encuentro y arremete contra ambos, dejando a uno aturdido contra una pared, mientras le propina un puñetazo en el estómago al otro y me doy cuenta de que es lo que brilla en las manos del hombre.

Son unas manoplas y eso lo sé, porque mi padre tenía unas, también.

Entonces, se ensaña contra el segundo hombre a quien no deja de golpear hasta que nota que está desmayado en el piso.

―Nos vamos―me dice mi salvador y me toma de debajo de la mesa, en donde me he escondido hecha un manojo de nervios.

―No me sueltes―le pido, entre aterrada y ebria, por la cantidad de tragos de tequila que estos hombres me han obligado a beber, así que me cuelgo de su cuello, mientras él me carga con sus fuertes brazos hasta afuera del bar y luego, a un automóvil.

― ¿Cuál es tu dirección? ―me solicita saber, pero en este momento no puedo concentrarme en nada, solo en el terror líquido que me corre por las venas, nada más en pensar en lo que me hubieran podido hacer esos dos tipos ahí, en mitad del bar, de no ser porque este hombre me ha rescatado.

Entonces, me aferro a los brazos de mi salvador, sin poder decir una sola palabra.

―Se ve muy mal―dice un hombre que creo que es el chofer del auto― debería llevarla a un hospital―añade.

―No, nada de hospitales―le responde―llévanos a casa―le dice y enseguida siento como nos movemos.

Cuando el auto se detiene, mi salvador me lleva cargada entre sus enormes brazos, sintiéndome protegida por un momento, hasta que me deposita con suavidad en una cama en medio de la oscuridad.

―Que descanses―me dice cerca de mi oído y su aliento me hace cosquillas en mi cuello.

―No te vayas―le digo entre sollozos―tengo mucho miedo―le indico y siento que su respiración se torna fuerte.

―Está bien―se limita a decirme y siento cómo la cama se mueve y luego, no sé más de mí.

~~~

Los rayos de sol se posan sobre mi cara lentamente, tratando de despertarme, así que me muevo al otro lado, colocándome la almohada sobre la cabeza.

Y es cuando abro los ojos y me doy cuenta de que no estoy sola.

Entonces, unos enormes brazos me toman entre ellos y se aferran con fuerza a mí, con una barbilla puesta en mi cuello, lo cual me hacen sentir vulnerable y mi corazón quiere salirse de mi pecho.

―Pero ¡qué demonios! ―digo toda asustada al ver nada más ni nada menos que la cara del tipo del restaurante de ayer, quien me suelta en cuanto grito enojada.

Ese, el que tenía a un niño come pizzas.

―Tan solo cálmate, ¿quieres? ―me pide y trata de acercar su mano a mi cara, pero se lo impido y me arrastro como puedo por la cama, pero entonces, me caigo.

― ¡Ay! ―me quejo, pero no me quedo en el suelo.

― ¿Qué te ocurrió? ―me dice y luego lo veo en el borde de la cama preocupado, así que me levanto y él rodea la cama hasta encontrarse conmigo.

Y es cuando me doy cuenta de que el tipo tan solo lleva un bóxer, así que por mi cabeza pasan toda una serie de pensamientos.

― ¡Intentó aprovecharse de mí! ―le digo toda exaltada y cuando él intenta acercarse, le propino un golpe, pero creo que me acabo de romper los nudillos, como si hubiera estrellado mi puño contra un muro de acero.

Entonces, trato de darle otro golpe con mi mano buena, pero él detiene mi mano en el aire, me agarra por los hombros y me acerca más a su pecho, pero trato de forcejear con él, así que me lanza a la cama y se acerca a mí, colocándose encima de mi cuerpo, para mirarme detenidamente, así que cierro mis ojos del puro terror.

Y de pronto, se aleja.

―Hubiera esperado que fueras un poco más agradecida―me dice y se retira hasta el baño donde se toma un tiempo.

Entonces, me doy cuenta de que esta no es mi cama ni mi habitación.

― ¿En dónde me encuentro? ―le digo toda nerviosa, cuando lo veo salir con un suéter y unos pantalones de mezclilla y él me mira y mueve la cabeza de lado a lado.

―En mi casa―me dice de lo más tranquilo―por cierto, ¿cómo te llamas? ―me pide, pero yo sigo anonadada.

―Alison―le digo con el corazón corriendo como en una autopista.

―Y mi nombre es James―se presenta y me frunce el ceño―deberías escoger mejor a tus amigos―me dice y ahora recuerdo todo lo que pasó anoche, donde un hombre me rescató de las garras de dos idiotas que me estaban obligando a hacer cosas que no quería.

Entonces, siento cómo mi corazón late tan aprisa como las alas de un colibrí, tan asustada, solamente de pensar en todo lo que ha pasado anoche.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • En Las Manos Del Mafioso   Al Compás De Un Piano

    ~~~Cinco años después.Alison.― ¡Ya te he dicho que no corras por toda la casa, Claire, que esta no es una pista de carreras! ―le digo a mi pequeña hija que se ha vuelto muy inquieta con el tiempo, algo que de alguna forma agradezco, ya que, al nacer prematura, había muchos malos pronósticos referente a su futuro―y necesito que vengas a desayunar, antes de que Walter te vaya a llevar al colegio―le recuerdo y ella traga en seco.―Sí, mamá, desde luego―me responde y en seguida se acerca a la mesa y empieza a comer sus tostadas con mermelada.Entonces, me asomo por la escalera, para ver si se asoma mi pequeño campeón.―Mark, ya ven a la mesa, que vas a llegar tarde―le digo a este, para luego devolverme al comedor de la cocina y al rato baja y me mira muy serio.―No tienes que llamarme a la mesa como antes, mamá, después de todo, ya no soy ningún niño―me dice todo pagado de sí mismo, lo que me hace poner los ojos en blanco―mira que ya estoy listo para ir al colegio―me señala y me muestr

  • En Las Manos Del Mafioso   El Tiempo Que Nos Queda

    ~~~Un mes después.Alison.El viaje de recorrido por todo el mundo para asegurarnos de que había paz en todas partes, además de comprobar de que en efecto, ahora sí que acabamos con todas las cucarachas miserables de La Facción, acabó hace unos días.Fueron momentos intensos, en donde cada organización nos mostraba sus respetos, y en donde James se encargaba de poner a un vigilante que se encargara de verificar que no hubiera ningún conflicto entre uno y otro grupo.Fue un trabajo emocionante, pero peligroso, también, sin embargo, extraño a mis hijos con desesperación y necesitaba volver por ellos y para ellos, sobre todo por mi pequeña bebita, Claire, quien me necesita todavía.No los podíamos traer, temiendo de que alguien les hiciera daño, así que mi papá se ofreció a cuidarlos en su hogar, sin embargo, no soporto a la bruja de su mujer, que estoy segura de que en la primera oportunidad, los matará de hambre o los dejará en un rincón de la casa, arrodillados en un montón de arroz,

  • En Las Manos Del Mafioso   A Tu Propia Hija

    ~~~Alison.―Pero ¿qué le he hecho yo para que me odie tanto? ―le digo, aunque asumo que ya sé la respuesta, sin embargo, me niego a creerlo―y con mi Claire, una niña que no tiene la culpa de nada―le recuerdo y él me mira detenidamente.―Pues, ya te puedes imaginar por qué razón no has sabido de él hasta ahora―me dice y mira a mi padre―y como es tu familia, dejo en tus manos el destino de tu abuelo, pero, quiero que sepas que ha jurado venganza, así que nuestra familia estará sentenciada, si es que ese hombre no muere―me asegura y no me puedo creer lo que estoy a punto de decir, porque hay dos imágenes que me vienen a la cabeza y esas son las de mis dos hijos, que ahora están escondidos, temerosos de que mi abuelo acabe con ellos.No, yo tengo que contraatacar, por el bien de todos.―Pues, acaba con él de una buena vez y que sepa que no se podrá meter contigo nunca más―le digo, con una mezcla de terror y rabia corriendo por mis venas, porque no pretendo que mis hijos vuelvan a padecer

  • En Las Manos Del Mafioso   Luchando Con Garras Y Dientes

    ~~~Alison.Los aviones aterrizan en otra pequeña pista clandestina, la cual está resguardada de cualquier radar indiscreto de las autoridades o, por lo menos, eso es lo que me ha dicho mi padre que hacen, gracias a unas torres con unos aparatos complejos que se encargan de volvernos invisibles.Esto es lo mejor, puesto a que son muchas las naves privadas que están volando con nosotros, desde aguerridos criminales de bajo mundo, como algunos paramilitares, mercenarios que han sido contratados especialmente para hacerle frente a La Facción y al sector oeste, quienes ahora están enfrentando a mi marido.Pero yo tengo algo más importante que hacer en este momento, justo antes de aterrizar, puesto a que hay gente por aquí inocente, quienes no puedo permitir que se encuentren en la batalla.― ¿Sabes si James tenía un refugio seguro para este tipo de emergencias? ―le indico a Walter, quien me sonríe.―Desde luego, señora Alison―me responde esta vez, lo cual me deja más aliviada― ¿quiere que

  • En Las Manos Del Mafioso   Perdido En Este Mundo De Mafiosos

    ~~~Alison.― ¿En serio crees que toda esa perorata que te acabas de gastar tiene que amedrentarnos, Alison? ―me dice la mujer de mi padre y yo sigo ignorándola, mientras nos hacemos camino hasta el auto―Pero ¿qué esperan? ―le dice a alguien―atrápenla, porque no vamos a permitir que venga así y quiera venir a desafiarnos, porque mi marido es el líder supremo de la región, así que no dejaremos que cualquiera venga a esta casa a gritarnos de esta manera―me dice y ahora sí que me ha hecho hervir la sangre.Así que me doy media vuelta y camino directamente hasta ella y la miro al iris de sus ojos.― ¿Y tú en serio crees que puedes llamarme cualquiera, así nada más? ―le digo molesta―porque te recuerdo que tú también me debes―le digo molesta y me acerco más de la cuenta a ella―te robaste a mi papá, no me importa cómo o si fue él quien te enamoró, porque eso no es mi problema, sin embargo, ustedes dos me deben y mucho, así que no te atrevas a llamarme a mí una cualquiera, porque te recuerdo

  • En Las Manos Del Mafioso   Arriesgándolo Todo

    ~~~Alison.―Necesito de tu ayuda, papá―le digo y él me mira con recelo―nuestra casa fue atacada y James no aparece, así que me vine lo más lejos posible, sin embargo, estoy muy preocupada de lo que le puede estar pasando a mi marido en este momento―le comento casi al punto de la histeria, pero él me mira muy suspicaz.― Y no pretenderás que pongamos en peligro a nuestros hijos, ¿verdad, Alison? ―me dice su esposa con cara de pocos amigos, lo cual me molesta sobre manera.―Mis hijos están en peligro en este momento y si no recibo la ayuda de mi papá, de seguro que se quedarán sin un padre―le aseguro con voz firme, puesto a que no me interesa nada, si es su casa o no, incluso si esta era la vida que papá me estaba ofreciendo.―Ella tiene razón, Alison―me dice mi papá, aunque se ve apesadumbrado―no pondré en peligro a mi familia, todo porque James tiene problemas con la gente de La Facción―me asegura y yo no me puedo creer su descaro―es más, desde que se han ido de por aquí, mis negocio

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status