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El accidente

Autor: Jeanne H.A
last update Fecha de publicación: 2024-05-22 07:48:53

Jamás nos detenemos a pensar en cuándo, cómo y dónde moriremos, ¿será lento y doloroso?, ¿rápido y sin dolor? Dormido, despierto, nunca nos preparamos para un evento como ese, y siempre que llega estas teniendo un día normal.

- Vamos a divertirnos mucho, ¿verdad principessa? ‒miro a mi preciosa Rachele, no podía poner en palabras lo mucho que la amaba, nunca creí que llegaría a amarla así, fue fácil quererlas.

- Sì papà ‒rodea mi cuello, beso su cabeza.

- Me gustaría acompañarlos, pero ya quede con Maddie de almorzar, así que diviértanse y no olviden traerme algo bonito ‒ella besa la mejilla de nuestra hija, la dejo en el suelo.

- Ve por tu mochila principessa ‒le sonrío, ella asiente y corre a su habitación‒. Es una pena que no nos acompañes, te voy a extrañar ‒la pego a mí suave, beso su cuello, sabía que ese era un punto débil, olía tan bien.

- Amirov ‒su voz sale ronca, me separo de su cuello y la beso con hambre, ella corresponde como siempre.

- Ya la tengo ‒escucho que grita y sus pisadas venir hacia nosotros, así que tras besarla de nuevo me separo, ella parece atontada.

- En la noche querida ‒susurro con voz sugerente en su oído, ya que estaba tan cerca pude escuchar un suave jadeo‒. Vamos Rach ‒la alzo de nuevo antes de salir. Una vez fuera llamo al elevador, el cual nos llevaría a la parte subterránea donde Carlo nos estaría esperando.

- Señor Bianchi, señorita Rachel ‒dice el hombre nada más vernos salir del elevador, abre la puerta y tras subir a mi pequeña hago lo mismo, me giro para ponerle el cinturón de seguridad y después yo. Carlo sube y arranca, Rach no dejaba de hablar de lo emocionada que estaba, había visto fotos del zoológico de Sacramento y claro que se veía diferente al de Ragusa, la veía sonriendo, me explicaba algunas cosas aprendidas en clase y algunos datos sobre los animales que estaban en el zoológico.

Lo siguiente que oí fue un claxon que sonó con bastante fuerza, a Carlo gritar y la camioneta ser sacudida, sabía que algo malo iba a pasar, así que me quite el cinturón de seguridad y sin esperar más me moví para abrazarla y protegerla con mi cuerpo, podía parecer que había pensado todo pero no era más que instinto, acciones en cuestión de segundos.

Oí el grito de mi hija y después un impacto de mi lado, intenté aferrarme del asiento, necesitaba saber que ella estaba bien, que Rach viviera ayudaría a que Enith viviera.

Mi amada Enith, ojalá pudiera tener un minuto más contigo, poder decirte cuánto te amó y que siempre lo haré, cuanto deseo que viva y sea feliz.

Pero también pensé en lo injusto que era no poder estar al lado de las mujeres que amo, de las cosas que me perdería, de lo que quería, como un hijo por ejemplo.

Mientras éramos golpeados podía oír el llanto de Rach, los gritos de alguien afuera y el ruido de otros autos.

- Tranquila principessa, papi esta aquí ‒fue lo único que pude decir antes de que mi mente se apagara.

Hasta otra vida, mi amor.

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Comentarios (6)
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Mariloly Domínguez
hay me rompió el corazón..un amor tan hermoso
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Maria Orozco
búsquenla como Una última vez, esta completa, aunque se les destrozará el corazón con la muerte dé Amirov ... llore mares
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Ana Isabel Hernández Patiño
No me gusto el final
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Último capítulo

  • En ésta no   El accidente

    Jamás nos detenemos a pensar en cuándo, cómo y dónde moriremos, ¿será lento y doloroso?, ¿rápido y sin dolor? Dormido, despierto, nunca nos preparamos para un evento como ese, y siempre que llega estas teniendo un día normal.- Vamos a divertirnos mucho, ¿verdad principessa? ‒miro a mi preciosa Rachele, no podía poner en palabras lo mucho que la amaba, nunca creí que llegaría a amarla así, fue fácil quererlas.- Sì papà ‒rodea mi cuello, beso su cabeza.- Me gustaría acompañarlos, pero ya quede con Maddie de almorzar, así que diviértanse y no olviden traerme algo bonito ‒ella besa la mejilla de nuestra hija, la dejo en el suelo.- Ve por tu mochila principessa ‒le sonrío, ella asiente y corre a su habitación‒. Es una pena que no nos acompañes, te voy a extrañar ‒la pego a mí suave, beso su cuello, sabía que ese era un punto débil, olía tan bien.- Amirov ‒su voz sale ronca, me separo de su cuello y la beso con hambre, ella corresponde como siempre.- Ya la tengo ‒escucho que grita y s

  • En ésta no   En ésta no

    Amirov:Cuando me llegó aquella propuesta de Sacramento, estuve tentado a rechazarla, no necesitaba otro negocio fuera de aquí, pero fue ella quién insistió en que debía aceptar.- Siempre dices que ya no soy la misma que se fue de ahí, así que demostremos eso ‒se encoge de hombros mientras se sienta en mis piernas, beso su hombro y asiento.- Sería un buen momento para mostrar a la hermosa, sensual e inteligente señora Bianchi, ¿qué dices tú? ‒beso su cuello, la siento estremecerse, amaba saber que ella reaccionaba así al más mínimo toque, saber que era mía y que era el único que podía tocarla, me hacía sentir poderoso.- Me gusta ese plan señor Bianchi ‒me sonríe coqueta, la acomodo en el escritorio, ella enreda sus piernas en mi cintura pegándome más a ella.Al inicio ella no se mostraba así de atrevida, era más bien tranquila, pero conforme fue cogiendo confianza y cuando entendió que me volvía loco, comenzó a soltarse hasta el punto de perder cualquier clase de inhibición al mome

  • En ésta no   Lo que no se puede decir

    Amirov:Había visto a mi madre sumirse en un luto perpetuo, suspirando de amor por un hombre que sería capaz de dejarlo todo si ella se lo pedía, pero ambos eran demasiado leales, así que habían mantenido separados, ahora que por fin me había dado cuenta de lo mucho que la amaba, de que esperaba pasar el resto de mi vida junto a ella, es que temía que si algo me pasaba, ella hiciera lo que mi madre, así que le haría prometer que seguiría, que amaría de nuevo, sólo Dios sabía cuánto la amaba y que lo único que deseaba era su felicidad, incluso de la mano de otro, uno que no fuera el padre biológico de Rachele.Sentado en mi oficina se me ocurrió una idea, quizás no sucedería en muchos años, pero era mejor dejar todo listo.Primero, había hecho una carta a mi madre explicando todo con respecto a mi hija, las razones y porque no debía odiarlas ni despreciarlas, aunque estaba seguro que eso jamás pasaría, mi madre las adoraba, pero era mejor prevenir cualquier situación, y en todo caso, e

  • En ésta no   Algunas decisiones

    Enith:Decir que estaba nerviosa era quedarse corta, si bien Rach tenía la edad suficiente para que viniera otro bebé al mundo, no sabía si Amirov se lo tomaría bien ya que no quería hijos biológicos.- Enith, creo adivinar hacia donde van tus pensamientos ‒su voz me hace sobresaltarme, esperábamos en el consultorio del doctor los resultados‒, pero si resulta que estas embarazada, lo voy a disfrutar mucho igual que cuando estabas embarazada de Rach, no estaba en nuestros planes pero quizás el universo quiera decirnos algo ‒me abraza y casi me desinflo en sus brazos, no sé porque había dudado que él no estaría conmigo en esto, lo amaría como amaba a Rach.- Bueno, aquí tengo el resultado ‒nos separamos nada más entrar el doctor, aprieto con fuerza la mano de Amirov‒, veamos ‒abre el sobre y contengo la respiración, lo veo leer y al terminar nos mira‒. Señores Bianchi, no tienen nada de que preocuparse, es negativo ‒suelto el aire casi con alivio, no creía estar preparada para esto por

  • En ésta no   Momentos felices

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  • En ésta no   Promesa

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