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202.

Author: Leona Reads
last update publish date: 2026-04-05 06:46:08
Matilda lo piensa, mientras miraba al cielo, muerde su labio levemente, “es muy responsable con sus… obligaciones.

Ahora las comparte un poco más.

Se ahoga menos.

… No lo hace feliz.

Pero, tampoco lo deja ir.”

Eleonora ríe apenas, era una risa de decepción, “Sí, hasta tú lo notas…”

Silencio.

Eleonora continúa, en un tono de total calma, “es por eso que pienso que esta casa llega en el momento justo…”

Matilda dice, con una sonrisa, “que esta casa le traiga cosas buenas, mucha alegría y un futuro
Leona Reads

¿Qué pasará por la mente de Eleonora al ver las reacciones de Mariano?

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  • Encontrando el AMOR, donde menos lo esperaba   311.

    En casa de Aaron, ya los esperaban con Sofía, quien había llegado antes para ayudar a preparar la comida.Aaron y Sofía tenían una conexión especial, no solo por Alonso, sino también porque Aaron siempre estuvo cerca de ellas. En muchas ocasiones, Matilda lo tomaba como una figura paterna.Ese mismo día, Aaron le tenía un regalo especial; eran vestidos que había encontrado de su abuela. Solo requirieron un par de ajustes para que quedaran como nuevos. Matilda estaba extremadamente feliz y en ese instante cambió la ropa que llevaba, por un hermoso vestido de su abuela.En casa de Aaron hay habitaciones para ambas mujeres, decoradas según las preferencias de cada una. Así como también en el campo, había un área de juego y descanso, animales y jardines, pensados en Matilda.La casa de Aaron tenía acceso al lago, por lo que Aaron siempre mantenía el muelle en orden. Algunos barcos de remo, una pequeña lancha de motor para la pesca, kayaks, motos de agua y lo que fuera necesario para que M

  • Encontrando el AMOR, donde menos lo esperaba   310.

    El día siguiente, Mariano había despertado muy temprano, para ayudar con los desastres que la tormenta había dejado.Alonso, lo veía desde la ventana.Aprobando en algunos momentos, al asentir con la cabeza.Y en otros hacía una mueca, pensando que él lo habría hecho diferente.Matilda, en sus quehaceres, por momentos robaba miradas en dirección a Mariano, desde donde estuviera.Quería pasar más tiempo con él pero había varias tareas por hacer.Cada uno en lo suyo, finalizaron pronto. Con tiempo justo para refrescarse y prepararse para visitar a Aaron.“¿Todo bien?”Pregunta Matilda una vez en el coche.Mariano vuelve a verla, sus labios curvados en una sonrisa, “mucho mejor ahora que te tengo cerca.”Matilda baja la mirada, “no había otra manera…”“Lo sé.Y tu abuelo, está como mi sombra.”Matilda se echa a reír, “así que lo notaste.”Mariano asiente, “claro.Nadie había estudiado cada uno de mis movimientos desde quién sabe cuándo.”Matilda ríe de nuevo y lleva su mano al cuello de

  • Encontrando el AMOR, donde menos lo esperaba   309.

    …“Bebe esto y a dormir.”“Mmm”, gruñe Matilda.Eran los únicos despiertos a esa hora; la tormenta afuera era ensordecedora.Habían logrado entrar justo antes de que el cielo pareciera caer.La casa entera estaba a oscuras.Solo una lámpara los acompañaba en la cocina.Sofía y Alonso estaban dormidos.Matilda juega con la taza que Mariano había puesto frente a ella, quien estaba sentada en la barra.Con el cabello húmedo.Envuelta en una manta.Mariano le muestra el reloj, “son las 3 de la mañana, no creo que te despiertes de buen humor…”Matilda ladea la cabeza, “claro que no…”Matilda bebe un sorbo del chocolate.Estaba en la temperatura ideal, con unos cuantos malvaviscos que daban el toque dulce ideal.“Gracias”, dice ella suavemente.“No hay de qué.Tengo que mantenerte caliente…”Matilda asiente, “no me refiero solo al chocolate.Gracias, por haber ido por mí.”Mariano se apoya sobre la barra, “no iba a estar tranquilo.De hecho, no me siento cómodo que tú estés allá y yo muy có

  • Encontrando el AMOR, donde menos lo esperaba   308.

    Mariano se acerca a toda prisa.Le sostuvo una mano entre una de las suyas y con la otra tocó la frente para verificar si había fiebre.Pero no era eso.La toma entre sus brazos y le da suaves palmadas en la espalda. Para calmarla.Mariano sintió un pequeño nudo en el pecho.Otra vez.Era la misma expresión.La misma respiración entrecortada.El mismo miedo.Ya la había visto así.Esperaba que, después de lo de Miguel, no tuviera que verla de la misma manera.“¡Aaah!”, se despierta Matilda y al abrir los ojos, se sostiene del brazo de Mariano.No comprendía del todo lo que pasaba.Lo abrazó.Con fuerza.Sin pensar.Solo unos segundos después abrió completamente los ojos."...¿Mar?"“Calma.Aquí estoy.”Matilda, con el entrecejo fruncido, levanta la mirada y se da cuenta que es Mariano quien está con ella.Ya había despertado de su sueño.“¡Sh, sh!Todo fue una pesadilla.”El corazón de Matilda estaba agitado.Su mente no terminaba de procesar qué había sucedido.¡Braam!Se escucha otr

  • Encontrando el AMOR, donde menos lo esperaba   307.

    Esa noche, la conversación fluyó con naturalidad.Entre pruebas del whisky, algunas botanas, historias de Aaron y Alonso, hasta algunas historias de la infancia de Matilda.Matilda estaba exhausta y le dice a Mariano, “es momento de ir a descansar.Puedes quedarte con los chicos…”“No te preocupes.Me voy a descansar también.No quiero que Amore piense que soy un holgazán”, le dice con un guiño.Matilda no puede esconder el bostezo, “me llevo el cochecito, vengo mañana temprano por ti…”“Te llevo.”“No… es noche.”“Justamente por eso.”Matilda no va a discutir frente a sus mayores, por lo que asiente y acepta que Mariano la lleve.“Nos vemos, tío.Llegamos mañana a visitarte; además, quería llevar al lago a Mariano…”“Vale.Los espero”, le da un fuerte abrazo a Matilda y la ve salir, seguida de Mariano.El corto trayecto, parecía que la había arrullado, se estaba quedando dormida.Mariano no se molesta en despertarla. Se acomoda para llevarla en brazos, cuando Matilda, por cuenta prop

  • Encontrando el AMOR, donde menos lo esperaba   306.

    “Alonso… Ya sabes cómo es.Serio.Casi no habló con Mariano.Mariano, pues… ha buscado entablar conversación con tu abuelo.Y fue entonces que Mariano se ofreció a los quehaceres del hogar, para ayudarme un poco.Total, tú estabas en tu pequeño mundo.”Matilda frunce el ceño, “eso suena a Mariano…”Sofía asiente con una pequeña sonrisa, “Tu abuelo le dijo que en esta casa nadie se queda de brazos cruzados. Que, si pensaba seguir apareciendo por aquí, más le valía aprender dónde guardamos las herramientas.”Matilda deja escapar una carcajada, “¡Madre! Qué vergüenza.”“¿Qué? Tú sabes que es verdad.”“Pobre Mar…”“Pobre nada”, la corrige Sofía. “Tu abuelo lo puso a prueba.”Matilda se sonroja, después de todo, Sofía no es tonta y lee bastante bien la situación, “¿Y?”“Y Mariano no se quejó ni una sola vez.”Matilda no logra ocultar la sonrisa que aparece en su rostro.Sofía la observa unos segundos.“Limpiaron el huerto juntos. Luego revisaron unas cercas y terminaron hablando de caballo

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