INICIAR SESIÓN*Capítulo final*SERENADespués del secuestro y la discusión del día siguiente mi cuerpo prácticamente colapso y dormí casi dos días seguidos.Me estiro como un gato sobre la montaña de músculos grisácea que está debajo de mi. Mi alienigena se despierta por mis movimientos y emite un pequeño gruñido, pero enseguida posa sus grandes manos sobre mis caderas y me mueve hasta que quedo a horcajadas sobre él. Su dura entrepierna se aprieta contra mi centro queriéndose abrir paso entre mis pliegues.Los ojos de Malek descienden hasta mis pechos desnudos, deteniéndose en la marca de apareamiento que llevo sobre la piel. Después, vuelven a mi rostro antes de bajar una vez más hacia ella. Las marcas oscuras de su cuerpo comienzan a extenderse lentamente, como si mi presencia bastara para despertar algo que lucha por mantener bajo control.Lo cierto es que, desde que mostré mi marca de apareamiento aquella mañana, todo ha cambiado.Todavía recuerdo las expresiones de los machos que presenciaron
SERENANyther sonrie.—Ese bruto siempre consigue las cosas por la fuerza. Lo hacía en la Academia y ahora hace lo mismo con la humana.Sienti cómo algo dentro de mí se enciende.—Yo no he tomado nada a la fuerza.La voz de Malek sale baja, pero hizo que varios de los presentes guardaran silencio.Mira directamente a Nyther y dice solemnemente:—Me la he ganado.Lo miro directamente a los ojos negros como el carbón.—Y seguiré ganándomela en el futuro —continua—. No porque me pertenezca. Porque quiero que siga eligiéndome.Siento que la tensión en el ambiente aumenta ante esas palabras.—Le daré todo lo que quiera.Nyther abre la boca para responder, pero una voz mucho más grave lo interrumpe.—Eso no depende de ti.Todos nos volvemos.Sanother avanza entre los presentes.Alguien del alto mando no necesita levantar la voz para imponer silencio.—Comandante Malek —dice Sanother, mirándolo directamente—. Ya ha demostrado que no respeta las normas del Programa de novias. Ha tomado una pa
MALEKDesperté antes que Serena.Durante unos segundos permanecí inmóvil, observándola dormir a mi lado. Su respiración era tranquila y su cuerpo estaba relajado, algo que todavía me costaba asimilar después de las últimas horas. Había pasado demasiado tiempo pensando que podía perderla.Me levanté con cuidado para no despertarla y me vestí en silencio. Cuando Serena abre finalmente los ojos, intercambiamos una mirada que me hizo sentir algo extraño en el pecho.No quería que aquel momento terminara.Salimos de la habitación juntos.En cuanto atravesamos la puerta de la zona común, me detengo.Brom estaba allí.Y no estaba solo.Varios oficiales de mi tripulación permanecen junto a él, acompañados por un grupo de Zyren que reconozco de inmediato. Entre ellos hay miembros del Programa de Uniones Interestelares y, un poco más atrás, varios Vigilantes, la policía de nuestro pueblo.Todos dejan de hablar en cuanto nos ven.El silencio es inmediato. Sus miradas pasan de Serena a mí y desp
SERENAMe despierto con el gran p*ne de Malek entre mis piernas e intentando entrar de nuevo en mí.—Mmm…—dice el alienígena adormilado mientras intenta acercarme más a él.—Malek…No—digo contundentemente mientras me incorporo en la medida de los posible y casi me deshago de su agarre. No es que no quiera hacerlo, es que no puedo. Hicimos el amor tres veces y sinceramente su instrumento es demasiado grande para tomarlo a la ligera.Con el movimiento, las sábanas se deslizan hacia abajo y vuelvo a quedar medio desnuda. Bajo la mirada hacia mi cuerpo y descubro pequeñas marcas repartidas por mi piel, algunas de sus besos y otras de los abrazos demasiado intensos con los que me ha estrechado contra él.Siento que las mejillas empiezan a arderme.No puedo creerlo…Lo peor es que, a pesar de todo, mi propio cuerpo parece reaccionar a él. Incluso después de lo que ha ocurrido, incluso con esa pequeña molestia que todavía siento en mi centro, una parte de mí ya está pensando en volver a hace
SERENACuando el temblor empieza a remitir y mi cuerpo se vuelve flácido en sus brazos, él no da tregua. Se lame los fluidos residuales de mi centro y muslos y me levanta con una facilidad exasperante obligando mis piernas a rodear su cintura. Con una mano, aprieta mi trasero y con la otra, desliza el pantalón para liberar su miembro. —Zivara…mía…Cuando bajo la mirada, no puedo evitar quedarme paralizada. Su tamaño me sorprende tanto que durante unos segundos no sé qué hacer ni qué decir.Trago saliva y vuelvo a levantar los ojos hasta encontrarme con los de Malek. —No va a caber…Mi corazón late con tanta fuerza que parece querer escaparse de mi pecho. —Si lo hará —gruñe—,porque eres mi pareja…mía…perfecta para mí.Madre mía, eso definitivamente me ha puesto a cien, aunque no debería. Si me lo dijera un humano sería un poco ‘raro’, ¿no? Pero no sé porqué cuando lo ha dicho Malek me ha parecido sexy…y me ha gustado.Madre mía.Eso definitivamente consigue ponerme a cien, aunque no
SERENA Mira mi sexo e inhala tan profundamente que hasta puedo sentir el aire desplazarse sobre mi propia piel. Durante un instante, su mirada permanece sobre mí, intensa, casi hipnótica. —Mía… ‘Madre mía…¿Puede oler mi excitación?’ Pero después aparta la mirada de mi cuerpo inmediatamente, como si necesitara contenerse. Sin decir nada, abre el grifo y una tromba de agua cae sobre nosotros. Me sorprende descubrir que no está fría, como esperaba, sino agradablemente templada. El agua también lo empapa a él. Sigue agachado frente a mí, tan cerca que resulta imposible ignorar el tamaño de su cuerpo. Incluso en esa posición, me llega por los hombros. Malek empieza a lavarme con cuidado las pequeñas heridas de los brazos. El contacto de sus enormes manos sobre mi piel hace que las piernas me flaqueen. Hay algo en la forma en que me toca, con una mezcla de contención y concentración, que consigue acelerar todavía más mi corazón. Después toma el gel entre sus manos y comienza a exte







