Share

8. Tres semanas...

Penulis: Tiur Writer
last update Tanggal publikasi: 2025-06-22 00:10:42

Capítulo 8. Tres semanas para que tu mundo cambie por completo...

Paula tomó aire y lo soltó con lentitud. No iba a darle esa ventaja.

-- De nada que pueda interesarte señor Soler – Santiago asintió. Pero no quitó la vista de ella.

-- Tal vez te gustaría saber que sí me interesa... –

-- No será necesario – fue cortante. Él frunció el ceño.

El silencio se instaló como un tercero entre ellos. Paula tomó su taza de café sin decir nada. Lo observó con frialdad. Pero debajo de la mesa, su pierna se movía con un temblor casi imperceptible.

-- Hay cosas que no sabemos de los otros – le dijo ella por fin. -- Cosas que podrían cambiarlo todo si salieran a la luz – Paula se refería a la noche llena de pasión que compartió con él, técnicamente sigue casada y si eso se descubre ella también podría ser acusada de infidelidad.

Santiago no parpadeó.

-- Lo sé. Y por eso estoy aquí. Porque antes de decidir si esto es un juego, una trampa o una salvación, necesito saber ¿Qué clase de mujer eres, Paula Green? – él estaba hablando del caso de su abuelo, de la injusticia cometida por Federico Green.

Paula frunció el ceño, luego lo miró. Como si, por un segundo, la pregunta tocara un lugar más hondo que la carne. Un lugar donde incluso los recuerdos de su abuelo no podían alcanzarla.

-- Parece que compartimos la misma necesidad de escapar del mundo señorita Green – dice Santiago luego de ese silencio. Paula continúa mirándolo con seriedad. Traje impecable, mirada impenetrable y esa sonrisa sutil. El mismo hombre que la había hecho temblar y ser ella misma al mismo tiempo. El mismo desconocido que, sin saberlo, había presenciado el derrumbe de su antigua vida.

-- Parece que me estas siguiendo abogado, todo acá ya está cerrado – señalo los edificios de afuera. – ¡Claro! con excepción de este café –

-- ¿Debería hacerlo? – le respondió con un tono neutro, aunque en sus ojos había algo más que ese juego del que había hablado.

Santiago se sentó en el lugar donde había puesto su cartera sin pedir permiso. Paula, demasiado agotada para discutir, no protestó. En lugar de eso, lo miró con curiosidad disimulada. Estaba segura de que había algo diferente en él. Algo más oscuro.

-- Así que tu esposo fue una desilusión – le comentó Santiago, casi como al pasar. Paula frunció el ceño.

-- No recuerdo haberle contado mi vida privada – lo aclaro. Había olvidado todas las cosas que le grito en la cara antes de aprovecharse de él aquella noche.

-- No hace falta – mintió él. No quería avergonzarla más. -- A veces el dolor se adivina en la forma en que uno sostiene la taza o mira hacia la puerta esperando que nadie más entre – ella soltó una breve risa, sin alegría.

-- Mejor no lea tanto. Podría descubrir cosas que no le gusten – le dijo ella, pero eso era precisamente lo que quería él, descubrir cosas que sabía no le iban a gustar.

Santiago la observó por segundos, esa mujer había resultado una sorpresa desde el principio, no encajaba en sus planes y menos en su venganza, pero su abuelo había muerto en prisión sin poder limpiar su nombre, y aunque todos los medios estuvieron de acuerdo con la sentencia, él sabia que todo estaba podrido allí. Asi que, al verla ahí, rota, vulnerable y hermosa no dudo en tomarla como un buen reemplazo.

-- ¿Te puedo hacer una pregunta? – le dijo él en un tono más personal, más íntimo. Ella dudó -- ¿Su abuelo era un hombre justo? –

Paula se sorprendió. No porque no estuviera preparada para hablar de su abuelo, sino porque la pregunta salía de alguien que se suponía no la conocía. ¿O tal vez sí?...

-- ¿Acaso conociste a mi abuelo?, ¿Por qué me preguntas por él? –

-- ¿Quién no ha oído alguna vez hablar del excelente juez Green y sus casos? – le responde con una pregunta.

-- Entonces si has oído hablar de él debes saber que era un hombre más que justo. Él era un hombre firme, era un hombre recto –

-- Un hombre justo... ¿siempre? – ella levantó la vista, no le iba a permitir dudar de su abuelo, no ha él, un desconocido que ella eligió por error para tener sexo.

-- Cuando renunció a la Corte Suprema, nunca explicó por qué – dijo Santiago y Paula que había estado recordando a su abuelo esa tarde lo aclaro.

-- ¿Quién dice que nunca lo explicó? – le aclara ella. – Mi abuelo dijo que ya no podía actuar bajo sus principios. Yo era muy joven todavía, pero comprendía bien lo que decía, incluso recuerdo verlo llorar solo aquella vez, esa noche. Fue la primera vez que lo vi derrumbarse de esa manera –

Santiago asintió, ocultando el terremoto interno que esas palabras provocaban. Preguntándose ahora ¿si ese hombre alguna vez sintió culpa por lo que le hizo a su abuelo?, ¿Y si había sido forzado a realizar esa condena?

-- Dime algo Paula... ¿alguna vez oíste el apellido Soler de boca de tu abuelo? – por alguna razón Santiago esperaba que ella dijera que no. Pero no fue así.

-- ¿Soler? Creo que sí. Alguna vez oí ese apellido – agregó Paula, pensativa. -- No sé por qué me suena. Pero no lo recuerdo en que contexto fue – él cerro los puños a un lado de su cuerpo.

Santiago cambió de expresión. Esa era la semilla. La duda estaba plantada. No necesitaba apurar nada. Aún no. Su venganza estaba viva, pero también su duda. Paula no parecía la nieta de un hombre corrupto. Pero a veces los lazos de sangre esconden secretos que ni uno mismo entiende.

-- Tal vez lo recuerdes más adelante – le dijo él, enigmático. Ella frunció el ceño, sabia que él se apellidaba igual, asi que ahora más que nunca debía desconfiar de él.

-- No me gusta que me hablen como si supieran algo que yo no. Es condescendiente. Y arrogante de tu parte hacerlo, ¿tú eres un Soler no es asi? – Santiago se inclinó hacia adelante, bajando la voz.

-- Lo soy, ¿y qué? Eso no me hace arrogante señorita Green. Pero soy paciente... Y tengo muy buena memoria –

Paula sintió un escalofrío recorrer su cuerpo, pero no fue por miedo a él, sino por su intuición, ahora más que nunca estaba segura de que ese hombre le ocultaba algo.

-- Este hombre tiene una historia detrás, y si no estoy equivocada podría estar ligada a mi abuelo o a mi – pensó para sí.

Cuando Santiago se levantó, le dejó una tarjeta. Sin razones, sin explicación alguna.

-- Por si alguna vez quiere hacerme otra pregunta. Yo también tengo cosas que no logro entender sobre el pasado. Y asi, sin más, se fue.

Paula no entendía nada, miró la tarjeta y luego su taza vacía. Mirando la puerta del café comenzó a pensar que el apellido Soler podría ser mas peligroso de lo que pensaba, zumbándole en la memoria como una campanilla del pasado.

-- ¿Quién demonios eres Santiago Soler? – se preguntó ahora en voz baja. -- ¿Y que demonios quieres con mi abuelo? –

Paula se quedó unos minutos más, había olvidado para que fue hasta allí, pero al menos le había servido para despejarse y olvidar a su marido infiel. Lo que no sabía ella era que acababa de abrir una caja de pandora con algo peligroso dentro de ella.

No sabía que, en menos de tres semanas, su vida volvería a girar, y no solo por el amor o el desamor, sino por una verdad enterrada en el pasado que cambiaría todo lo que creía de sí misma, de su familia y de Santiago Soler.

Lanjutkan membaca buku ini secara gratis
Pindai kode untuk mengunduh Aplikasi

Bab terbaru

  • Esposa Engañada! Nada es lo que parece...   107. Final...

    Capítulo 107. El secreto compartido y un verdadero final.Esa misma tarde, mientras Paula los limpiaba después del desastre, la pequeña Pauliana se inclinó hacia su madre y susurró:-- Mami, no te enojes mucho. Prometo que no volveré a pintar la pared… pero ¿sabes? Voy a ser hermana mayor –Paula la miró sorprendida, sonrojándose.-- ¿Quién te dijo eso? –-- Papá. Lo escuché cuando hablaba contigo en la noche –Pauliana sonrió triunfante.-- Y también sé un secreto de la tía Lucía… y de la tía Gianina –Paula abrió los ojos como platos.-- ¿Cómo? –La niña puso un dedo en sus labios.-- Shhh… no puedo decir más. Solo sé que el próximo año tendré muchos primitos con quien jugar –Semanas después, la noticia ya era oficial. Como si se hubieran puesto de acuerdo en secreto, las tres mujeres estaban embarazadas al mismo tiempo. Paula, de su segundo bebé con Santiago; Lucía, que esperaba su tercero junto a Rodrigo; y Gianina, que junto a Martín compartían la ilusión de su primer bebé.En l

  • Esposa Engañada! Nada es lo que parece...   106. La celebración...

    Capítulo 106. La fiesta de celebración por el mes.El hogar Soler Green se había transformado en un espacio lleno de nuevas dinámicas. Paula encontraba paz al ver cómo todos se involucraban con su hija. Y cada vez que miraba a su madre junto a Ismael, comprendía que la vida les había regalado una segunda oportunidad a todos.No solo a su madre sino también a todos... a ella misma con su nueva familia, a Martin con un amor inesperado, y a Ismael dándole un lugar en el que realmente pertenecía.Una noche, mientras observaba a su hija dormir en la cuna, Paula suspiró y dijo en voz baja a Santiago:-- ¿Sabes qué pienso? Que esta casa, esta familia… es más de lo que alguna vez soñé –Él la abrazó por detrás, apoyando la barbilla en su hombro.-- Y apenas estamos comenzando, amor. Apenas comenzando –El día de la fiesta llegó...La mansión amaneció transformada. Globos en tonos pasteles adornaban la entrada, un arco de flores enmarcaba el portón y dentro, el gran salón había sido preparado

  • Esposa Engañada! Nada es lo que parece...   105. El regreso...

    Capítulo 105. El regreso a la nueva rutina... ¡qué maravilla!Paula, acunando a Pauliana entre sus brazos, miraba a su madre y a Ismael con un brillo de emoción en los ojos.-- Gracias por estar aquí – susurró.-- No sé cómo lo haría sin ustedes –Analía se inclinó para besarle la frente.-- Así como tú me diste razones para seguir adelante cuando eras pequeña, ahora me toca a mí acompañarte. Y claro – señaló con la mirada a Ismael, -- ya no estoy sola –El aludido, con el oso de peluche aún en las manos, se acomodó el cuello de la pijama con gesto elegante.-- No te preocupes, Paula. Tu madre y yo haremos que este hogar se sienta siempre protegido. La princesa Pauliana crecerá rodeada de amor y disciplina –Luego, suavizando la solemnidad con la que habló, añadió con una media sonrisa.-- Y también de pequeños lujos, como este oso que me costó más de lo que quiero admitir –Paula sonrió con ternura. Santiago, que no soltaba la mirada de su hija, murmuró bajito.-- Creo que ya empeza

  • Esposa Engañada! Nada es lo que parece...   104. Primer...

    Capítulo 104. Primer dia en casa con la bebé.Dos días después,La mañana en la clínica amaneció tranquila, con el sol colándose entre las cortinas blancas y el olor característico a flores frescas en la habitación. Paula, aún con el cansancio reflejado en los ojos, estaba recostada en la cama con su pequeña Pauliana dormida sobre su pecho. Santiago se encontraba sentado a un lado, observando en silencio la escena como si no quisiera pestañear, temeroso de perder un solo segundo de aquella perfección.-- No me canso de mirarlas —susurró él, acariciando el cabello de Paula.Ella lo miró con una sonrisa adormecida.-- Y yo no me canso de mirarla a ella. Nunca pensé que algo tan pequeñito pudiera llenar tanto mi corazón –El llanto breve de Pauliana rompió la calma. Paula intentó acomodarse para amamantarla, pero Santiago se apresuró a ayudar.-- Yo la sostengo, tranquila cariño confía en mi –-- Mira nada más – bromeó Paula con él. – Quien te viera asi, pensaría que eres todo un expert

  • Esposa Engañada! Nada es lo que parece...   103. El nacimiento...

    Capítulo 103. El nacimiento del primer Soler Green.El doctor revisaba el avance del parte con precisión.-- Ya casi, Paula. El bebé está bien, los latidos son fuertes. Necesito que confíes en mí –Paula asintió, cerrando los ojos.-- Estoy lista –Las horas parecieron eternas. Santiago nunca soltó su mano. Cada vez que Paula creía que no podía más, él la miraba a los ojos y le repetía que estaban juntos en eso.Finalmente, el doctor levantó la mirada.-- ¡Aquí viene! Una última fuerza, Paula. ¡Empuja ahora! –El grito de Paula resonó, seguido de un silencio denso que se rompió de inmediato con un llanto agudo, fresco, poderoso.El corazón de Santiago se detuvo un instante antes de desbordarse de emoción. Las lágrimas se acumularon en sus ojos mientras veía a la enfermera alzar a un pequeño ser envuelto en sus propias fuerzas de vida.-- Es una niña – anunció la doctora pediatra que estaba presente en el parto, con una sonrisa de satisfacción... otra bebé que será atendida por ella.

  • Esposa Engañada! Nada es lo que parece...   102. La espera

    Capítulo 102. La espera más grata.El auto se llenó de tensión. Santiago no lo pensó dos veces, giró el volante y aceleró rumbo a la clínica de maternidad... en el camino le daba palabras de aliento a su mujer, mientras le pedía a su teléfono que se comunique con el doctor.-- Tranquila, mi amor. Ya casi estamos, respira conmigo por favor. Respira –Paula cogió su mano y la presionó con fuerza.-- Eso está bien cariño, yo soy tu soporte ahora – le señalo, mientras se comunicaba con el doctor.-- No estaba lista... – le murmuró nerviosa. – Se suponer que faltaba un mes –-- Pero nuestro bebé sí lo está amor – la tranquilizó él. – Mírala ya quiere salir a conocernos. Y vamos a estar bien, los tres –Luego de comunicarse con el doctor marco el último contacto que tenía en su memoria.No habían pasado ni diez minutos desde que se despidieron cuando el teléfono de Ismael comenzó a sonar.-- ¿Qué ocurrió? – respondió Analía. Ismael estaba conduciendo así que colocó el altavoz.-- Cambio d

Bab Lainnya
Jelajahi dan baca novel bagus secara gratis
Akses gratis ke berbagai novel bagus di aplikasi GoodNovel. Unduh buku yang kamu suka dan baca di mana saja & kapan saja.
Baca buku gratis di Aplikasi
Pindai kode untuk membaca di Aplikasi
DMCA.com Protection Status