Share

Nathaniel

Author: Inés Ávila
last update publish date: 2023-09-14 02:08:06

— Interesante— dijo ella— soy Charlotte Lewis, pero eso no hace que yo confíe en tí. 

— Es cierto, disculpa mi  falta de consideración, la verdad cuando te ví  tan vulnerable, pensé en que quizás podamos ayudarnos mutuamente, también tengo un problema muy serio— dijo él. 

Ella permaneció callada a la espera de que él continuara, entonces él dijo:

— No piensas preguntar, ¿cual es mi problema?— su voz era de decepción

Charlotte no se sentía animada a participar de la conversación con Nathaniel. 

— Es que no sé si pueda ayudar a alguien en éste momento— dijo ella— salí un momento para pensar, relajarme y tú solo me estás ocasionando estrés. 

Él habló con desesperación. 

— ¡Oye, no seas tan indolente! Tengo un problema muy serio;  ¿¡y no te interesa escuchar!? — dijo él— te aseguro que puedes ayudarme, déjame contarte Charlotte. 

Ella rodó los ojos con fastidio y dijo:

— Me imagino que no me dejarás en paz, así que soy todo oídos; ¿Cual es tu problema y cómo puedo ayudar? 

El hombre se relajó al escuchar que la chica estaba dispuesta a oír. 

— ¿Ves? Así está mejor y no me siento tan desanimado— dijo él agradecido.

— Espero no decepcionarte— dijo ella— no tengo idea de cómo ayudarme ni siquiera a mi misma. 

— Necesito casarme con urgencia para no perder mi herencia— dijo sin más preámbulos— ¿Quieres casarte conmigo? 

Ella arrugó él entrecejo cómo dudando de la seriedad de lo que acababa de escuchar. 

— Estoy hablando en serio, mujer— dijo él— mi adorado padre aconsejado por mi  madrastra colocó una condición en el testamento, y es que debo estar casado antes de los seis meses del fallecimiento de él.

— Y no tienes una novia o admiradora que te haga el favor? 

— Aunque no lo creas, no soy de muchos amigos, me gusta andar solo, tenía una novia, pero ella prefirió a mi hermanastro y desde entonces no ando con nadie más. 

Ella lo miró, era un hombre muy guapo, cabello castaño oscuro, ojos azul-gris, rostro hermoso, no podía creer lo que éste hombre le decía. 

— No te ves mal, deberías tener una cola de chicas queriendo ser tu esposa— dijo ella. 

Él sonrió con tristeza y respondió:

— Sí, pero mi querida madrastra se ha encargado de arruinar mi reputación ante las féminas que conozco y ninguna desea ni siquiera tomar un refresco conmigo. 

— Sí que es toda una joya esa madre tuya— dijo ella. 

Él se pasó la mano por sus cabellos y dijo:

— Por eso decidí buscar a una chica en la que ella no pueda influir, de verdad he tenido unos meses fatales, se ha dado a la tarea de hablar pestes de mí, por eso mi séquito de chicas se ha agotado y no tengo a ninguna qué deseé sacrificarse por mí. 

— Entonces debes ser muy malo para que te rechacen— dijo ella. 

— No soy malo,lo juro; estoy dispuesto a solucionar cualquier problema que tengas, de la índole que sea, con tal que aceptes casarte conmigo— prometió Nathaniel— acepta  ser mi esposa, y así yo cumplo con el requisito impuesto por mi padre antes de morir y mi madrastra— dijo él sencillamente. 

Ella lo miró y respondió:

— Cuando me ofreciste tú pañuelo para secar mis lágrimas, lloraba por serios problemas— dijo ella— y pensaba que solo un milagro podría sacarme de los problemas que tengo. 

Él suspiró y haciendo un gesto con sus labios dijo:

— Entonces soy el milagro que esperabas Charlotte Lewis, así como tú lo eres para mi problema. 

Entonces tomó la barbilla de ella y preguntó:

— Puedes contarme ¿Por qué llorabas? 

Ella se vió reflejada en aquellos hermosos ojos azules y respondió un poco cohibida. 

— Mi padre está sin empleo, económicamente, somos pobres, mi novio terminó nuestra relación por causa de mí condición social, además estoy embarazada— dijo ella apretando los labios en un gesto de enojo. 

Él lanzó un silbido de sorpresa y dijo:

— ¡Vaya! ¡Sí que es tremendo lío el tuyo! 

— ¡Gracias!— dijo ella irónica— no lo había notado. 

— Te aseguro Charlotte, que mi promesa es cierta, si lo deseas podemos hacer un documento y allí establecer por escrito lo que acabo de decir— dijo él. 

Ella lo pensó un instante y respondió. 

— ¿Puedes acompañarme a mi casa? — pidió ella. 

— ¡Claro, vamos!— dijo Nathaniel. 

En el corazón de él nacía una pequeña esperanza, su padre tenía cuatro meses de haber fallecido y casi no había tenido tiempo de llorar por él, su madrastra quién sabía de la cláusula del testamento, pues ella la había sugerido, se había dado a la tarea de arruinar su vida. 

A todos los que le conocían, les dijo que él era un mal hijo, déspota con su padre, que muchas veces había recurrido a la violencia física y eso lo había llevado a la tumba, además de asegurar que también ella y su hijo eran víctimas del mal carácter y violencia. En algunas ocasiones se hacían moretones a propósito y decían que él había arremetido contra ellos. 

Se hacían pasar por víctimas, por eso sus amigas tenían temor de él y cuando leyeron él testamento, enterándose de la bendita cláusula, ninguna quiso ayudarlo. 

Había hablado hasta con su secretaria y a pesar de ofrecerle una cifra millonaria la mujer no quiso ayudar. 

Charlotte era su única salida, la subió a su auto y condujo hasta la casa de ella, era una fea construcción, el sé dió cuenta de la pobreza de ella, pero aún así la acompañó hasta el interior de la vivienda y Charlotte le pidió que la acompañara a hablar con su padre. 

Allí estaba sentado en un humilde asiento mirando al vacío. 

— Hola papá, ya regresé y traje a un invitado— dijo ella con cariño. 

Él miró al hombre que estaba al lado de su hija y dijo:

— Adelante caballero, siéntese por favor. 

Él se adelantó extendiendo su mano hacia el padre de  Charlotte diciendo:

— Antes de sentarme, permítanme saludar, soy  Nathaniel Hastings, un placer conocerlo. 

— Christopher Lewis señor Hastings— dijo el padre de Charlotte— también un placer. 

— Disculpas por irrumpir en su hogar de ésta manera— dijo él— me encontré con su hija, ella me estuvo contando la desgracia que están viviendo, estoy acá porque deseo  ayudar a usted en su problema de trabajo

Él padre de la chica abrió los ojos mirando con incredulidad al hombre y dijo. 

— ¡Muchacho! ¡Ya nos han engañado con ese cuento!— digo Cristopher Lewis— no entiendo porque lo traes hija. 

Nathaniel sonrió y dijo:

— Hablo en serio señor Lewis voy a darle trabajo, además quería anunciarle que Charlotte aceptó casarse conmigo, así que seremos familia. 

Christopher no entendía lo que estaba sucediendo, solo atinó a decir:

— ¿Y Austin? — preguntó confundido. 

— Es historia muerta papá,  Nathaniel me está ofreciendo ayudarnos, por eso vamos a casarnos lo más pronto posible— dijo la muchacha. 

— Entonces, ¿es en serio lo del matrimonio? No crees que sea un truco para que estés con él? — dijo él padre de ella aún incrédulo.

Está vez Nathan intervino. 

— Jamás había hablado más serio en toda mi vida, nos casamos en dos semanas será una reunión íntima,— dijo él de manera práctica— Mañana mismo iniciamos los trámites para que empiece a trabajar, quiero que ésta noche duerma tranquilo, todo va a solucionarse para ustedes, 

— Voy a preparar la cena— dijo ella. 

— ¡Tengo una mejor idea! Los invito a cenar— dijo él con  gesto amable. 

Ella lo miró extrañada y él les instó a levantarse, y repitió. 

— Vamos, no tengan miedo, les prometo que es verdad todo lo que les dije. 

Continue to read this book for free
Scan code to download App
Comments (3)
goodnovel comment avatar
Adamis Mckeson
llegó el milagro ............
goodnovel comment avatar
Adamis Mckeson
ahora se va a casar con él
goodnovel comment avatar
Sofia Lodeiro
Bueno creo que el es hermanastro del pusilánime de Austin. Tal vez me equivoque jajaj
VIEW ALL COMMENTS

Latest chapter

  • Falsa promesa    Promesa de amor

    Las sesiones de amor físico entre Charlotte y Nathaniel eran intensas, ellos se entregaban con alma mente y cuerpo a dar placer sin restricciones entre ellos, se amaban más allá de este mundo mortal y la felicidad de uno era complacer al otro y ver cómo disfrutaban de las caricias que se daban con todo lo que su corazón dictaba. Al día siguiente estaban listos para volver al nido y ver revolotear a sus "polluelos" como ellos cariñosamente los mencionan. Mavis y Joseph sin ninguna novedad que referir con respecto a los niños, ””todo bajo control”. Aunque sí hay algo que referir con respecto a ellos, por primera vez Joseph Craven se sentía atraído por una mujer, además de que Mavis tampoco le era indiferente el hombre. Cuando llegaron de la celebración de negocios, los tres matrimonios se sentían más seguros el uno del otro, estaban más fuertes los lazos de amor, esa tarde se reunieron a comentar sobre lo vívido y el primero en hablar fue Chris, el padre de Charlotte. — Me siento ba

  • Falsa promesa    ¿Me perdonas?

    Ellos tomaron la delantera y ellas iban detrás con cara de pocos amigos. Entramos en mi habitación— preguntó Nathan. — Sí—respondió Rosemary— aclaremos todo está situación en un solo lugar. Chris en es momento dijo:—¿No es mejor cada quien en su habitación? Emma lo fulminó con la mirada y respondió:— ¡No, porque los tres llegaron juntos y de seguro los tres planearon esta salida; así que los tres nos van a escuchar juntos! Gabriel de inmediato levantó la vista y dijo:— ¡Nosotros no hemos planeado nada, se los aseguramos! — ¡Ahí va el otro alcahueta a tapar huecos! — respondió Rosemary. Nathaniel miró a las tres mujeres listas para sacar sus garras y dijo:— ¡A ver, a ver! ¿Qué es lo que ustedes están pensando? ¡Qué andábamos de farra! — No, imagino que vas a decir que estaban trabajando y se les derramó el alcohol encima— respondió Charlie. — Ni una cosa ni la otra, ni la otra dijo Nathaniel— era un cóctel de bienvenido y sí se nos fue la mano con el alcohol, pero sólo div

  • Falsa promesa    ¡¡Sorpresaaa!!

    Los días pasaron pronto y todo estuvo dispuesto para el viaje de negocios de estos altos ejecutivos de la corporación Hastings, Joseph y Mavis pasaban muchas horas conversando, a ella le encantaba leer, él buscaba libros y luego compartían opiniones sobre lo leído, así se entretenían mientras se llegaba el momento de partir. Las esposas ya tenían todo dispuesto para ir dos días después, entre ellas la más nerviosa era Rosemary, muy pocas veces había salido a fiestas con su esposo, ella comentaba. — Yo no soy una mujer de fiestas y no se como comportarme— expresó así sus temores— quizás debí dejar que mi Gabriel si asistiera con una acompañante, ellas son chicas sofisticadas y saben cómo actuar. —¡ Por Dios santo Rose! — exclamó Emma— esas chicas sofisticadas que acompañan en eventos sociales, muchas veces son prostitutas vip, se contratan para eso, ¡Estás loca, si crees que voy a dejar a mi Chris en manos de esas mujeres! — Yo no creo que ellos sean capaces de acostarse con esas

  • Falsa promesa    Mavis Burton

    —Me imagino que usted habla así porque ha de tener experiencia en cuidar niños; ¿cuántos niños tuvo?— preguntó Mavis. — Nunca me he casado mi señora, es más hasta hace poco era alérgico a los niños, pero Jeremiah mi sobrino nieto,— dijo Joseph divertido— hizo que reconsiderara mi actitud hostil y ahora los tolero un poco más. De inmediato surgió entre ellos una cálida camaradería, y las conversaciones giraron en torno a niños y matrimonios fallidos. — ¡Usted sí que tiene cara de haber tenido una larga vida matrimonial, con un buen número de chicos!— dijo Joseph Craven. — ¡Oh no!— respondió ella, matrimonio cero, hijos dos, nunca me casé, a los diecinueve conocí a un granuja que me prometió villas y castillos, pero sólo me dejó dos niños, Rosemary y Peter, me han dado muchas alegrías, pero fácil no fué, pase bastante vicisitudes para criarlos, pero me salieron buenos. — ¿El padre de sus hijos, no se ocupó de ayudarle?— preguntó con cautela Joseph— disculpe por mi indiscreción. —

  • Falsa promesa    Niñeros especiales

    Nathan que fue el primero en entrar dijo:— ¡Ah caramba!, éstas tres mujeres reunidas y eso da miedo, ¿no estarán tramando alguna travesura? — Siempre hay cosas en que pensar, así que no los des ideas querido— dijo Charlotte con mucha picardía. Bueno nosotros sí hemos estado planeando alguna que otra travesura— dijo Nathaniel— queremos realizar un viaje, de hecho, es de negocios, pero en vista de que hay demasiados infantes, vamos a contratar a tres chicas para que nos acompañen, ¿que les parece? — ¡Me parece que usted señor Hastings está buscando lo que no se le ha perdido!— exclamó Charlie con un brillo en su mirada. — ¿Te vas a poner celosa amor mio? Tú sabes que eres la única en mi corazón, ésto será un asunto de negocios, ya tenemos a tres chicas espectaculares para que puedan acompañarnos, acabamos de contratarlas; ¿verdad mis amigos? A éste punto Emma y Rosemary se habían levantado de sus asientos mirando a sus esposos como pidiendo una explicación. — A mi no me gustan e

  • Falsa promesa    Lazos fuertes

    Todos rieron ante el drama que imprimió Nathaniel a su comentario. — Espero que no se vuelvan unos conejos, mis amigos— dijo Gabriel riendo de buena gana. Así pasaron una buena velada, disfrutando de la maravillosa noticia, planes y sueños no faltaron en aquella reunión. Todos tenían grandes expectativas al agrandar la familia, serían cuatro los niños que se reunirían a jugar, que irían a la escuela, por supuesto que Jeremiah por ser el mayor lideraría el grupo, mucha risa los acompañó en aquella celebración. Nuevamente el trabajo y las actividades cotidianas volvieron a la vida de todos, los meses subsiguientes trajeron nueva información, para Charlotte que el médico le confirmara que no venía un bebé si no dos , ésto si que que no lo esperaban, una doble bendición en vez de tener dos niños, serían tres los hijos que la llevarían de la mano a la felicidad duradera. Nathaniel no cabía de felicidad, aquello era más que una bendición para ambos, vigilar a través de las consultas per

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status