Se connecterA la mañana siguiente, un informante de los canales encriptados me envió un mensaje.Decía que Lucas había sido emboscado en una carretera a las afueras de la ciudad. Fue alcanzado por una ráfaga de balas, con múltiples impactos. Cuando lo llevaron a una clínica clandestina, estaba al borde de la muerte.Lo que no esperaba era lo que vino después.Cuando Lucas despertó, permaneció largo rato mirando al vacío. Sus ojos eran fríos como el hielo. Lo primero que hizo al recuperar la conciencia fue emitir la orden de represalia máxima de la familia.No fue hasta más tarde, cuando mi red de informantes reconstruyó toda la historia, que entendí lo ocurrido.La llamada frenética que respondió aquella noche de tormenta había sido una advertencia de vida o muerte de uno de sus subordinados de confianza. Pero cuando Lucas llegó, ya era tarde.Todo había sido una trampa. Bella, en alianza con una familia rival, había organizado todo para eliminarlo y apoderarse de sus últimos activos y territorios
—¿Qué es?Una chispa de esperanza se encendió en los ojos apagados de Lucas, como si se aferrara a la última tabla de salvación.Saqué una memoria USB y se la tendí.—Aquí está toda la evidencia de que Bella conspiró con familias rivales y traicionó los secretos de los Moretti.Hice una pausa antes de añadir:—Llama ahora mismo a los sicarios. Que pague según las leyes de la familia.Lucas se quedó inmóvil.—Cuando volvamos a estar juntos, la familia será responsabilidad de ambos —añadí con calma—. No deberías dudar. Es por la familia.Presioné el USB en su mano, pero Lucas no se movió. No sacó el teléfono.—Elara… Bella solo fue codiciosa. La engañaron. No merece acabar así.Lo miré fijamente. Una sonrisa fría se dibujó en mis labios.—¿Y yo?Mi voz fue suave, pero cortante.—Cuando me dejé la vida trabajando para ti, cuando casi muero de agotamiento, cuando soporté todas esas humillaciones por su culpa… ¿yo lo merecía?Sus labios temblaron. No respondió.Me incliné ligeramente hacia
—Sé que aún me culpas… pero entiendo que me equivoqué. De verdad lo entiendo.Su voz temblaba, cargada de una emoción que ya no lograba alcanzarme.—Encontraré la manera de arreglar todo en Valmont… y después podremos olvidar el pasado y empezar de nuevo.Su intento de sentimentalismo resultaba casi cómico.Lo miré con frialdad.—¿“Arreglarlo”? ¿O más bien tus territorios ya fueron devorados por otras familias… y estás al borde del colapso?Aunque había dejado a los Moretti, mi red de contactos en los canales encriptados seguía funcionando. Sabía perfectamente lo que había pasado.No mucho después de mi partida, el casino de Mesa que Bella había tomado se convirtió en un desastre. Sus decisiones impulsivas rompieron el flujo de dinero establecido, lo que llamó la atención del FBI… y la familia perdió una enorme cantidad de capital ilegal.Para protegerla, Lucas tuvo que arrodillarse ante los jefes de la vieja guardia. Después de arrastrarse lo suficiente, le dieron una última oportunid
Cuando corté la videollamada, Lucas seguía en pantalla, como si aún no hubiera procesado lo que acababa de decirle. Se quedó inmóvil.La caja antigua del anillo se le escapó de la mano y cayó al suelo con un golpe seco.Pero yo lo conocía demasiado bien. No tardaría en reaccionar y, como siempre, encontraría la manera de salvar las apariencias.Debió haberlo previsto desde el momento en que pisoteó mi dignidad solo para complacer a Bella.Esta vez, el drama de Lucas no me afectó. Lo dejé atrás y me sumergí por completo en mi investigación.Quizá al darse cuenta de que realmente me había ido para siempre, dejó de intentar recuperarme. Empezó a llevar a Bella a todos los casinos importantes de Mesa sin ningún disimulo. Derrochaba dinero en fiestas clandestinas e incluso permitió que los tabloides del bajo mundo captaran momentos íntimos de ellos en su yate.Nuestras vidas se habían convertido en dos líneas paralelas, avanzando en direcciones completamente opuestas.Mientras ellos descorc
La pantalla se iluminó.La arrogancia y esa aura de poder que Lucas siempre llevaba consigo habían desaparecido. Sus ojos estaban inyectados en sangre, y la forma en que tironeaba de su corbata dejaba ver un cansancio que jamás le había visto.—Elara… ¿podemos dejar esto ya? Ha pasado suficiente tiempo. Reconciliémonos, ¿sí?Su tono, casi humilde, resultaba desconcertante… y también ridículo.¿Aún pensaba que todo esto era un simple berrinche de celos?—Cuando te dejé ir, no fue porque no me importaras. Sabía que necesitabas espacio, así que te dejé moverte libremente por Ovesia.—Elara, tenemos cinco años de historia. Hemos atravesado lluvias de balas juntos… ¿de verdad vas a tirar todo eso?Antes de que pudiera responder, hizo un gesto casual con la mano que sostenía el cigarro. Su voz se suavizó.—No hablemos de lo feo. Vuelve mañana. Tengo una sorpresa para ti.Hizo una breve pausa.—Es algo que llevas años soñando. Pensaba esperar a que regresaras, pero ya no puedo aguantar más. D
No tenía ninguna intención de enredarme en una pelea con él. Si insistía en usar el poder de la familia para retenerme, estaba lista para una destrucción mutua.Cuando intenté llamar a la Comisión, Lucas entró en pánico y rompió el teléfono.—¿Estás loca?—No. Solo quiero ver si tu palabra vale algo.El silencio se tensó en el aire. Lucas respiró hondo… y cedió.—Está bien… sacaré a Bella.Hizo una pausa antes de añadir:—Nos casamos.Sacó el teléfono.—Mira la casa que construí para nosotros…Vi los planos… y me detuve.Un invernadero enorme. Notas claras: jacintos azules.Sonreí, amarga. Era la flor favorita de Bella. Yo era alérgica.Así que lo entendí. Nunca fue mi casa. Nunca fue mi futuro.—No hace falta —dije—. Me voy esta noche.Hice una breve pausa antes de añadir:—Dejé el sello de la familia en la caja fuerte. No me contactes, a menos que sea absolutamente necesario… y aun así, mejor no lo hagas.Sin esperar respuesta, me giré y caminé hacia la puerta.Cuando mi mano tocó el







