Início / Romance / LA ASISTENTE DEL MAFIOSO / CAPÍTULO 3 — El mejor jefe.

Compartilhar

CAPÍTULO 3 — El mejor jefe.

Autor: Maria Pulido
last update Data de publicação: 2023-06-08 11:05:43

Anastasia.

—¿Entonces? ¿Contratada, contratada? ¿O solo te pondrán a prueba?

Yo tuve que pasar el trago varias veces, los ojos de mis papás estaban sobre mí, mientras mis manos apretaban la carpeta de una forma exagerada contra mi pecho.

Y sí, tenía un contrato, uno que me ponía a prueba por tres meses, pero que el pago era escandaloso y no había forma de que ahora declinara.

—Ya saben… —finalmente dije—. Son tres meses de prueba y luego ellos decidirán… pero me pagarán muy bien…

Igor fue el primero en sonreír, y luego miró al techo y cerró los ojos.

—Hemos orado mucho y… Dios ha oído nuestras peticiones… te lo dije… había que confiar.

Por supuesto, me sentí en la inmunda ante sus palabras.

Mamá se levantó enseguida, y dejé que me rodeara en sus brazos. Aproveché el momento para también cerrar los ojos y pedir perdón. Pero esperaba que esto fuese transitorio, aunque las palabras de ese hombre aún rondaban en mi cabeza.

“Un pacto con el diablo, y nunca podrás salir de ello…”

—Tenemos que celebrar… todo el mundo debe saber que mi chica es exitosa…

Negué varias veces al escuchar a papá.

—No pá… de hecho debo comenzar mañana mismo… no tengo tiempo… —su rostro me mostró decepción, así que me adelanté—. Pero podemos aplazarlo para otro día…

Y sonrió.

—¿Puedes llevarme a comer helados? —me giré hacia Irina que había permanecido expectante y sonreí.

—Todos los que quieras…

—¡Yey…! —ella comenzó a correr por la casa, y no pude evitar que se me formara una sonrisa.

—Irina estará más fuerte, si tiene todas las medicinas para su anemia.

Mama asintió, y prontamente la cena fue servida.

Estaba terminando de secarme el cabello para ir a dormir, cuando mi teléfono sonó.

El número era desconocido, y, además, privado, y aunque no solía responder a estas horas, lo tomé sin más.

—Buenas noches…

—Asistente Kozlov…

Mis ojos se abrieron mucho.

Era él, mi jefe mafioso.

—Aquí estoy viendo… ¿Te llamas Anastasia? ¿Cómo una princesa de Disney? —tuve que retener mi respiración.

¿Por qué siempre sentía que se burlaba de mí?

—Señor… señor Kozlov… ¿Necesita algo? —intenté ser profesional.

—No… por alguna razón me traje tu carpeta y estoy leyendo el contrato que te prepararon… dime Anastasia… ¿Estás lista para la acción?

Parpadeé varias veces, y de hecho me golpeé la rodilla con la mesa de noche, pero reprimí el sonido.

—Señor… ¿Mañana debo ir a la empresa?

—No… vendrás conmigo… pásame tu dirección, un chofer pasará por ti…

Casi me atraganto con la saliva.

—Ammm. No, no hace falta… yo…

—Pásame una dirección…

Cerré mi boca y luego le dije:

—Ammm sí… bueno… le enviaré una pronto… también guardaré su número…

—Perfecto…

La llamada finalizó y me quedé mirando el teléfono por minutos, mientras mi cerebro pensaba rápidamente qué podía hacer.

Y por nada del mundo podía darle mi dirección, nadie podía venir a mi casa a buscarme y mucho menos ni el barrio, ni mi familia, debía enterarse de que trabajaba para un mafioso.

Tecleé rápidamente, y pensé en la estación de bus que quedaba a unos quince minutos de aquí, y recordé que también había una zona residencial solo una cuadra.

Tomé mis botas de frío, me puse un abrigo, y esperé que no hubiese un sonido para salir de la casa.

Pedí al cielo que me protegiera, y corrí todo lo que pude a la estación, y me detuve en una esquina donde comenzaban las casa en una fila. Envié la dirección actual de mi ubicación de G****e al número de mi jefe, y solo vi que lo leyó sin dar una respuesta.

Entonces solté el aire.

Al siguiente día estaba mirando mis pies, aquí mismo en la estación. No sabía a qué hora me recogerían, pero ya había pasado una hora desde que había llegado.

Cada vez que pasaba alguien que podía conocer, trataba de esconder mi rostro, hasta que un auto negro se detuvo frente a mí.

—¿Anastasia Ivanova?

Asentí rápido y subí al auto sabiendo que estos hombres todos vestían de la misma forma, y solo en cuestión de minutos, este auto se detuvo frente a una plaza de comida muy reconocida de Moscú, y luego me indicó:

—El jefe la espera dentro…

Rápidamente, salí del auto y me anuncié en la entrada, para que una empleada me señalara la mesa en donde estaba el señor Kozlov sentado en su traje formal.

Acomodé mis gafas, hoy me había hecho una trenza, ya que mi cabello era muy largo.

—Señor… —me puse delante de él apretando mis manos.

El hombre no me miró, solo hizo una seña de que me sentara sin quitar sus ojos de una Tablet, y por lo que vi, estaba viendo algunos titulares.

—Te reunieras con mi abogado, él te dará algunas indicaciones… y te explicará alguno de mis asuntos.

Mis dientes se apretaron en el momento.

Imagino que yo debía arreglar dichos informes financieros para él recurrentemente.

—¿Cuándo iré… a la oficina?

—No es muy necesario… estarás siempre conmigo… quiero que me asistas todo el tiempo… —en ese momento, el jefe dejó la Tablet y me miró.

Su ceño se frunció profundamente.

—No hace tanto frío… ¿Tienes mucho frío? —me miré la ropa que era causa de su mirada extraña, acostumbrara a usar suéter de cuello alto, de cierta forma me daban seguridad.

—Yo… suelo vestir así… —mi jefe alzó una ceja y sonrió.

—Bien… hay algo que necesito que sepas, Anastasia…

Por un momento, sentí que se me paralizaba el cuerpo, cuando él dejó incluso su taza, y me miró fijamente.

Sus manos se pusieron en pirámide, mientras sus dedos tocaban su boca, él tenía esa especie de mirada extraña que parecía aniquilarte, pero a la vez, mostraba esa sonrisa irónica que, de alguna forma, te hacía sentir extraña.

—Sí, señor escucho…

—Necesito gente de confianza a mi alrededor… gente que no me mienta, y sobre todo, que me respete… tú ya sabes para quién trabajas, y espero que no lo olvides con el pasar de los días, meses o años…

—No… yo… yo lo respeto…

—Demuéstralo… todo depende de ti… y créeme, Anastasia… soy muy buen jefe cuando quiero serlo… el mejor que jamás tendrás…

Por un momento me sentí tensa, sin embargo, podía escuchar mi conciencia, y ahora mismo, esta me decía que huyera cuanto antes. 

Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App
Comentários (4)
goodnovel comment avatar
Elvira Portillo
Anastasia, morirá de un infarto con este jefe, jejeje
goodnovel comment avatar
Laura Rosado
Muy buen capítulo. Me imagino la pobre asustada
goodnovel comment avatar
Yasmin Sanchez Rodriguez
jajajaja jajajaja me encanta eso de asistente Kozlov. es un gran gran petulante.
VER TODOS OS COMENTÁRIOS

Último capítulo

  • LA ASISTENTE DEL MAFIOSO   ESPECIAL DE NAVIDAD —LA HIJA DE LA MAFIA

    —Vlad es precioso… —Mila le sonrió a Irina que también había venido a compartir las vísperas navideñas, y, sobre todo, en este último día del año, donde de forma loca, los Kozlov, Vasíliev y Dimitri, estaban todos juntos en una misma casa. —Gracias… Vladímir, Mila, había escogido el nombre, sobre todo porque el significado, “gobernante del mundo”, y por supuesto, por el abuelo, que ella nunca conoció. Mila miró alrededor de la mansión. Había una gran mesa larga, y todos estaban ayudando a Ana a colocar los diferentes platos. Sibel había hecho comida gringa, Ana comida rusa, y Francesca unos postres italianos, que hizo que ella se relamiera los labios. La mayoría de los hombres estaban de pie tomando bebidas, y no podía faltar los puros. Sin embargo, Mila se rio cuando fue Mikhail el que los sacó al jardín para que no afectara al bebé, que ya tenía tres meses. Además, estaban los hijos de Irina por el lugar. —¿Quieres que te ayude un poco? —Sara se sentó, y Mila negó. —No te pre

  • LA ASISTENTE DEL MAFIOSO   CAPÍTULO 63 —LA HIJA DE LA MAFIA

    La última semana antes de la boda, fue de locos, pero Mila y Sara decidieron no matarse por los pormenores.Mila ya tenía en sobre del sexo de su bebé desde hace más de un mes, porque realmente el médico dijo que había sido difícil para que el bebé se dejara ver, y en secreto con Sara, ellas decidieron dar la noticia el mismo día de la boda.Aunque era solo Sara quien sabía realmente la noticia.Todos se instalaron en Rusia cuando faltaba solo tres días. Iván aceptó la solicitud de Mikhail y llegaron a su casa, que tenía más que suficiente espacio.La familia de Mauro llegó a su propia casa que había adquirido unos meses atrás, pero a diferencias de los Vasíliev o los Kozlov, los Grimaldi, eran más de veinte.Mauro tenía tres hermanas, y dos hermanos, además de otro familiar que había venido a celebrar con él el día más importante de su vida.También se sumaron Damien e Irina con sus chicos, aunque todos sabían que ellos viajaban constantemente a Canadá, donde Damien tenía la mayor ca

  • LA ASISTENTE DEL MAFIOSO   CAPÍTULO 62 —LA HIJA DE LA MAFIA

    —¿Y cómo se siente ahora? —Mila observó al reportero y sonrió.—De maravilla… creo que tengo un equipo de trabajo como ninguno, y los proyectos que hemos ejecutado desde hace dos meses, han dado resultados inesperados…—¿Ser la presidente de una de las ONG más grandes del mundo, no será difícil ahora que está embarazada? —Y Mila sonrió más.—No estoy enferma… tengo un bebé en mi vientre… en el momento que requiera reposo, tendré gente a mi lado que seguirá haciendo el trabajo.Alrededor la aplaudieron, y Mila se quitó un poco de la mesa improvisada en el salón de reuniones, donde tenía la revista.Tenía un vestido de color piel junto con una chaqueta blanca, y unas sandalias medianas, ahora en sus casi cinco meses de embarazo ya se podía notarse el bulto de su vientre, pero ella se sentía más radiante y viva que nunca.—¿Viajará a África la próxima semana?Mila asintió.Pese a la negativa de toda su familia, solo quería inspeccionar el proyecto que se estaba desarrollando y se quedarí

  • LA ASISTENTE DEL MAFIOSO   CAPÍTULO 61 —LA HIJA DE LA MAFIA

    —¡Oye…! No entiendo qué quieres hacer… he caminado a ciegas durante mucho tiempo.—Siempre te encantó este lugar…—Pero no lo puedo ver… —Mikhail aún seguía atando la venda en los ojos de Mila, y dio unos pasos más con ella, sujetándola de la cintura.—Poco a poco… he arreglado algo para ti… —Le quitó la venda de los ojos, y Mila soltó el aire, al ver desde muy arriba, en su catedral favorita de Moscú, la inmensa plaza roja, totalmente decorada con luces, y rosas rojas.De hecho, desde su altura, ella podía ver cómo un río de rosas…—A que… ¿A qué se debe? —estaban exactamente en el campanario de San Pedro, y Mila se giró hacia él.—¿Te gusta o no? —Ella tenía los ojos nublados, mientras el aire ondeaba su cabello.—Es bellísimo… —ella intentó abrazarlo, pero Mikhail la giró de nuevo hacia la plaza roja, y de pronto, todo se apagó, las luces, los faroles, y todo lo que había alrededor—. ¿Qué está pasando? —Mila se aferró a sus brazos, mirando hacia todos lados, cuando de pronto, mucho

  • LA ASISTENTE DEL MAFIOSO   CAPÍTULO 60 —LA HIJA DE LA MAFIA

    Los días pasaron muy rápidos para los Vasíliev y Kozlov, y a pesar de las disyuntivas, Mila y Mikhail salieron a la otra mansión para tener su tiempo a solas.Las noticias no se hicieron esperar a nivel mundial, y mientras Mikhail hablaba con Mauro por teléfono, Mila revisó en su Tablet, lo más destacado en Italia.Efectivamente, publicaron imágenes de la camioneta de Maro Harris, acompañado de su hijo en las calles de Roma, y como un camión los había arrollado, porque supuestamente se había quedado sin frenos.Describían que quedaron en estados irreconocibles, y solo las pruebas de ADN había dado con sus identificaciones, además de sus documentos así deshechos.Mila pasó un trago ante lo que leía, y luego pasó a otras páginas, donde se hablaba de la organización, y como asumía que ella pasaría a presidente de la misma.—Eso será fabuloso… —Ella se giró hacia Mikhail que apenas finalizaba la llamada y dejó la Tablet a un lado.—¿Era Mauro?—Si… llegará este fin de semana… está loco po

  • LA ASISTENTE DEL MAFIOSO   CAPÍTULO 59 —LA HIJA DE LA MAFIA

    En la lujosa cabina, el silencio se rompía ocasionalmente por risas y comentarios cómplices entre los presentes. Iván observaba a Mila con ternura, mientras Alexey y Mikhail intercambiaban bromas sobre la futura paternidad.Mila se recostó en el cómodo asiento, acariciando suavemente su vientre. Aún le costaba creer que sería madre, y la idea de que el pequeño ser que crecía en su interior llevaría consigo la mezcla de su amor con Mikhail la llenaba de una felicidad indescriptible.Sin embargo, ella sabía de lo que estaban hechos, y ahora con su mando en la organización, y todo lo que venía de ahora en adelante, debía tener mucho cuidado.Porque para ellos, lo más importante era la familia.—¿Qué piensas? —preguntó Mikhail, notando la expresión soñadora en el rostro de ella, y Mila sonrió negando, tomando la mano de Mikhail.—Solo me pregunto cómo será todo a partir de ahora. Seremos padres, y hay tantas cosas que ni siquiera puedo imaginar.Mikhail besó su frente con suavidad.—Lo de

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status