Home / Romance / LA ESPOSA AMADA POR EL CEO DEMONIO. / El destino no los deja ir.

Share

El destino no los deja ir.

Author: Pandora
last update publish date: 2026-09-09 18:12:53

La puerta de la lujosa oficina de Luciano Salvatore se cerró de golpe al salir Isabella.

— ¡Lárgate de mi oficina, Débora!

La voz del CEO retumbó entre las paredes de cristal.

Débora se quedó inmóvil durante unos segundos. Jamás había visto a Luciano tan furioso.

Su guapo rostro estaba endurecido, la mandíbula tensa y los ojos... los ojos parecían capaces de atravesarla.

— Luciano, yo solo quería…

— No me interesa lo que querías. — Señaló la puerta con una frialdad aterradora. —
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • LA ESPOSA AMADA POR EL CEO DEMONIO.   Dos herederos uniendo familias.

    El silencio que siguió fue glorioso para los demás CEOS que también llegaban hasta el jardín. Damiano parpadeó una y otra vez. Abelardo abrió la boca. Sasha se llevó lentamente la copa a los labios, tratando de disimular su sonrisa. —¿Robarte a tu hermana? —repitió Damiano. Donovan asintió con absoluta seriedad. —Mira cómo la mira. Le está dando sus juguetes, construye castillos con ella y ya le prometió que jugarán mañana. El ex líder de la mafia griega tuvo que apartarse para soltar la carcajada —¡Por todos los santos! ¡El muchacho acaba de detectar una amenaza internacional! Abelardo, en cambio, pareció profundamente ofendido. —¡Mi hijo no se va a robar a nadie! Donovan lo miró con los ojos entrecerrados. —Todavía. Damiano se cubrió la boca con una mano. Nunca había estado tan orgulloso de su hijo y, al mismo tiempo, tan cerca de perder la compostura. —Donovan, campeón, solo están jugando. — Dijo el padre, intentando convencer a su retoño, y para que

  • LA ESPOSA AMADA POR EL CEO DEMONIO.   Ese niño griego me quiere robar a mi hermana.

    La pequeña Ferrer y el heredero griego Mientras los adultos intercambiaban anécdotas y discutían sobre negocios, una escena mucho más importante se desarrollaba en el jardín lateral. La hija de Damiano Ferrer, había encontrado un compañero de juegos. El pequeño Sasha Diamantis. El niño, que llevaba un elegante conjunto azul oscuro, estaba sentado sobre una manta junto a una pequeña mesa infantil. Frente a él había bloques de construcción, automóviles de juguete y varias figuras de animales. La niña de Damiano, vestida con un bonito vestido color marfil, zapatitos color rosa con detalles en beige y el cabello suelto con dos moñitos, se sentó a su lado sin la menor timidez. —¿Cómo te llamas? —preguntó ella. —Sasha. —Yo soy Emma, hija de Damiano Ferrer. El niño la observó unos segundos. —¿Tu papá es el señor que habla con todos? La pequeña asintió. —Sí. Pero no siempre habla demasiado. Papá es muy callado. Sasha soltó una risita. —Mi papá también es muy call

  • LA ESPOSA AMADA POR EL CEO DEMONIO.   Padrinos rivales.

    Un reencuentro de leyendas, una alianza entre imperios y un pequeño rival griego. Las puertas de la iglesia se abrieron de par en par cuando los últimos invitados comenzaron a salir. El bautismo de Iván Romanov había concluido, pero la verdadera celebración apenas comenzaba. Frente al templo aguardaba una impresionante caravana de vehículos de lujo: Rolls-Royce negros, Bentley, Mercedes blindados y varios deportivos italianos que brillaban bajo el sol. Los hombres encargados de la seguridad vigilaban cada movimiento, mientras los guardaespaldas de las distintas familias intercambiaban discretos saludos. No era habitual que tantos hombres poderosos se reunieran en un mismo lugar sin que existiera una negociación internacional de por medio. Sin embargo, aquel día había una razón más importante. La familia Romanov. Ivanko Romanov había organizado un banquete digno de la historia de su apellido, y ningún invitado había recibido una invitación ordinaria. Los miembros de

  • LA ESPOSA AMADA POR EL CEO DEMONIO.   Dos compadres aterradores.

    En la banca de fina madera en la que el CEO Salvatore y su esposa estaban sentados. El de pronto hizo una pregunta. — Querida, mañana por la tarde es tu cita con el ginecólogo, ¿Cierto? Isabella sabía que su marido sabía más sobre si misma que ella. — Si, es mañana. Quizás mañana nos digan cual es el sexo del bebé, Luciano, estoy muy emocionada. — También, yo, cariño, también yo.... (...) Mientras tanto en la sala, otro importante CEO, se unía a la fiesta. —Eso es discutible —respondió Damiano Ferrer, apareciendo detrás de ellos— La última vez que estuvieron juntos, tuve que revisar tres contratos porque estos dos genios decidieron competir por ver quién conseguía las mejores condiciones. —Y las conseguimos —se defendió Abelardo, que había escuchado la última frase. —Sí —contestó Damiano— Después de que yo corrigiera sus cláusulas. —Detalles, Ferrer. —Detalles que me costaron cuatro horas de trabajo. —Pero saliste ganando dinero. — ¿Y que querían, que les s

  • LA ESPOSA AMADA POR EL CEO DEMONIO.   El bautismo del heredero de la BRATVA

    El bautismo del pequeño Iván Romanov Dos meses después… Las campanas de una majestuosa iglesia en Italia resonaban por todo el recinto, anunciando una celebración muy especial para una de las familias más poderosas de Rusia. La iglesia había sido decorada con elegancia y buen gusto. Todo supervisado por Elizabeth y Katherina. Enormes arreglos de rosas blancas, lirios y delicadas flores azules adornaban los pasillos, mientras decenas de velas iluminaban los altares dorados. Una alfombra blanca se extendía desde las enormes puertas de roble hasta la pila bautismal, preparada para recibir al protagonista de aquella mañana. Iván Romanov, el heredero de la bratva sería bautizado. Y, como era de esperarse, los Romanov no habían organizado una celebración discreta. Entre los invitados se encontraban empresarios, representantes de familias aristocráticas, políticos y, por supuesto, algunos de los hombres más temidos del mundo criminal europeo. Todos vestían sus mejores traj

  • LA ESPOSA AMADA POR EL CEO DEMONIO.   El pakhan busca padrinos para su heredero.

    Muy tranquilo el CEO Salvatore respondió. —La paternidad exige sacrificios —respondió Luciano— Algunos cambian pañales. Otros revisan contratos. Yo hago ambas cosas y, además, tengo que soportar idiotas. —¿Nos estás llamando idiotas? —preguntó Damiano. —No. Estoy haciendo una descripción general de la sala. Eliester se echó a reír. Por primera vez aquella mañana, Luciano también sonrió abiertamente. Hasta que Damiano sacó su teléfono. —¿Qué haces? —preguntó el CEO Salvatore. —Voy a escribir en nuestro grupo. Luciano se levantó de golpe. —Ni se te ocurra. Demasiado tarde. Damiano ya estaba tecleando. —«Última hora: el conejo Salvatore vuelve a reproducirse. Se recomienda a sus socios empresariales comprar tapones para los oídos, pues habrá otro heredero que llorará en las reuniones familiares». Eliester soltó una carcajada tan fuerte que tuvo que apoyarse en la mesa. El Pakhan se llevó una mano al rostro. Y Luciano... Luciano miró su teléfono cuando

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status