INICIAR SESIÓNTan pronto como esas palabras son pronunciadas por Fenrir, todos en la habitación dejan que la duda se refleje en sus rostros, tal vez Scott no puede percibir feromonas, pero los demás sí y por esa misma razón, no comprenden a qué viene ese comentario, aunque en el caso de Alison, la duda en su rostro es más porque el comentario de Fenrir le hace dudar sobre si los supresores están o no haciendo efecto todavía o sí por la presencia de su alfa, su cuerpo está cediendo a tener una compulsión de feromonas.
—Disculpe Sr. D´Merak —comienza Dann mientras adelanta un par de pasos y se interpone entre Ferir y Alison notando lo incómoda que esta se muestra ante la cercanía del Alfa—, creo que hay una equivocación, nadie en nuestro equipo es un Omega —afirma mientras con un ligero gesto de su cabeza señala a Alison quien se encuentra a su espalda—. Y si lo dice por la señorita Hannigan, ella es una Beta y tiene mi palabra de que ser mujer no la hace más débil o menos letal que cualquiera de nosotros.
Fenrir no puede evitar fruncir ligeramente el ceño al escuchar las palabras del Alfa frente a él, pero principalmente, su gesto nace del inexplicable desagrado que siente al ver la forma en que este se interpone entre él y la pelirroja.
«Esto es absurdo» —recrimina a su lobo pues no entiende a qué viene ese comportamiento tan básico de su parte.
—¿Beta?
El tono bajo y oscuro le deja en claro a todos que quien está hablando en ese momento no es Fenrir sino su lobo.
Alison siente una fuerte presión en su pecho y sabe que se trata de su instinto reaccionando a la presencia del lobo. Solo unas pocas palabras le sirven para entender que, el lobo habló desde la desconfianza, pues si los supresores que tomó antes de ir a ese encuentro ya no estuvieran haciendo efecto, en ese jodido momento estaría liberando feromonas por toda la habitación y suplicando ser tomada por su alfa.
—Lamento si no tengo el aspecto que el Alfa está acostumbrado a ver en las mujeres Beta —buscando calmar la situación, Alison habla con un tonto suave mientras coloca su mano sobre el hombro de Dann—. Pero estoy segura de que sí bien mi aspecto no lo convence, puede ver mi casta sin problemas.
Al decir aquello, Alison se refiere a sus ojos grises y Fenrir lo sabe. Muchas veces las castas se llegan a confundir, justo como en ese momento, pero los ojos, bueno, lograr ocultar el verdadero color que los identifica no es tan fácil…a no ser que se trate de un Enigma y esa es una casta que no se desarrolla en mujeres.
—Puedo asegurarle que no encontrará un equipo mejor calificado que este —Scott busca calmar la situación y junto con sus palabras hace un movimiento de cabeza con el cual Dann y Alison retroceden un par de pasos a su cercanía con Ferrir—. Le doy mi palabra de que tiene ante usted a los lobos más mortales de todo el país.
Fenrir guarda silencio ante la aseveración de Scott y aunque reprende a su lobo e intenta mantenerlo a raya debido a su extraño comportamiento, mientras comienza a hablar de negocios con el hombre y termina explicando al equipo de Death Dealer la razón por la cual requiere sus servicios, no puede evitar que su mirada se desvíe cada tanto hacia la mujer.
༻ CASA DE ALISON ༺
༻ 10:30 PM ༺
—¿Entonces tendré que volver a quedarme con una niñera? —Hagen no puede evitar que su voz salga baja y lastimera, sí bien le alegra escuchar la felicidad en la voz de su madre por su nuevo trabajo, también se siente algo triste al pensar que tendrá que estar lejos de ella.
Dejando sobre la cama la ropa que acaba de sacar del armario, Alison se acerca a su pequeño y toma sus manos al tiempo que se coloca a su altura y lo mira fijamente.
—Será solo un par de días —le asegura mientras extiende una de sus manos y toma su mejilla para dejar una sutil caricia—, cuando tengamos listo el lugar donde nos quedaremos, te prometo que podrás venir conmigo ¿De acuerdo?
Hagen no se ve muy convencido con las palabras de su madre, pero prefiere guardar silencio y solo asiente mientras dibuja una sonrisa en su rostro.
—¿Y la escuela?
Esa pregunta hace que Alison caiga en cuenta de que había pensado en muchas cosas, pero no había pensado en la escuela de Hagen. Dejando salir un pequeño gesto, controla rápidamente sus emociones y niega suavemente.
—Hablaré con tu maestra mañana.
—¿Volveré a cambiarme? —la idea de dejar la escuela no le molesta, de todas en las que ha estado, esa es en la que menos encaja y no ha logrado hacer amigos.
—Tal vez…pero si tenemos suerte, está será la última vez.
Hagen alcanza a sentir las feromonas que se desprenden del cuerpo de su madre, contrario a la dulzura que genera de su olor mezclado entre ámbar caliente y orquídea de la noche, en ese momento su aroma tiene notas amargas que delatan lo mal que se siente. Sin dudarlo ni un poco, se apresura a irse sobre su madre abrazándola con tanta fuerza como puede.
—¿Cuándo creciste tanto? —Scott levanta a Hagen en el aire mientras sonríe al ver la dulzura que irradia el pequeño—. Dentro de poco ya podrás ser parte del equipo.La idea de que Hagen pueda llegar a ser un Death Dealer no le hace mucha gracia a Alison, prefiere que su hijo no tenga que pasar por tantos peligros.—Dudo mucho que Scott te lo regrese tan rápido —acercándose a ella, Dann se coloca a su lado y apoya una mano sobre su hombro mientras habla en tono bajo—. Lo que me sorprende es que lo trajeras.Fijando su mirada en Dann, Alison deja ver un pequeño gesto de disconformidad, en realidad su plan nunca fue llevar a Hagen con ella, pero no pudo encontrar un servicio que pudiera quedarse con él ese día y su niñera ya tenía otros compromisos, que su pequeño esté allí, no hace sino complicar aún más las cosas, no porque le moleste la presencia de su hijo, sino porque tiene que pensar en una manera de evitar que Hagen y Fenrir se encuentren.—Los planes cambiaron —responde mientras
༻ MANADA MØRKFLOKK ༺La mirada de Fenrir se mantiene fijo en el vaivén de las llamas de la chimenea, mientras, él se encuentra sentado en el sofá frente a este sosteniendo en su mano un vaso de whisky.«Era ella…»—No digas tonterías —masculla con marcado desdén, está harto de escuchar a su lobo quejarse absurdamente—. Ella es una beta…además, ya deberías haber aceptado que no la encontraremos.«¡Es ella!»El lobo insiste con la misma terquedad con la que Fenrir se niega a aceptar sus palabras.—¡Es una beta! —exclama mientras aprieta el vaso con tanta fuerza que este termina rompiéndose entre sus dedos, los vidrios clavándose en su piel le importan más bien poco.En los últimos dos años había logrado silenciar a su lobo en todo lo que tenía que ver con el tema de la Omega que había estado con él durante aquel rut de hace diez años, pero su lobo está tan empecinado en encontrarla, que cada cierto tiempo se encapricha con cualquier mujer que se parezca mínimamente a esa imagen difusa q
Tan pronto como esas palabras son pronunciadas por Fenrir, todos en la habitación dejan que la duda se refleje en sus rostros, tal vez Scott no puede percibir feromonas, pero los demás sí y por esa misma razón, no comprenden a qué viene ese comentario, aunque en el caso de Alison, la duda en su rostro es más porque el comentario de Fenrir le hace dudar sobre si los supresores están o no haciendo efecto todavía o sí por la presencia de su alfa, su cuerpo está cediendo a tener una compulsión de feromonas.—Disculpe Sr. D´Merak —comienza Dann mientras adelanta un par de pasos y se interpone entre Ferir y Alison notando lo incómoda que esta se muestra ante la cercanía del Alfa—, creo que hay una equivocación, nadie en nuestro equipo es un Omega —afirma mientras con un ligero gesto de su cabeza señala a Alison quien se encuentra a su espalda—. Y si lo dice por la señorita Hannigan, ella es una Beta y tiene mi palabra de que ser mujer no la hace más débil o menos letal que cualquiera de nos
—No puedes seguir así y lo sabes —dice con tono pesado mientras se recuesta en el espaldar de la silla y se cruza de brazos manteniendo la mirada fija en el rubio frente a él—. Darle largas a esta situación no va a hacer más que empeorar la postura de los demás miembros de la manada.Sin apartar la mirada de la pantalla de su computador, Fenrir revisa los informes que su asistente le envió en relación a la reunión que tendrá al día siguiente, prefiere mil veces prestar atención a esa información, que seguir dándole importancia al jodido tema del nulo interés que tiene de conseguir una pareja solo para procrear cachorros.—¡Con un demonio Fenrir! —Erick estalla al ver la manera tan descarada en la cual su hermano lo ignora—. Deja de ignorarme, estoy hablando muy enserio.Dejando escapar un pesado suspiro de disconformidad, Fenrir aparta la mirada del monitor y cerrando la laptop fija la mirada en su hermano, el aburrimiento en su expresión es la mejor manera de dejar en claro que está
Tan pronto como la puerta de la casa se cierra, Alison deja escapar un suspiro pesado en un intento vano de que este se lleve el cansancio tan horrible que siente en el cuerpo, mientras, Hagen corre por delante de ella, apresurándose a tomar su lugar en el sofá frente a la tv.—Hagen —llama Alison mientras se dirige a la cocina—. Toma un baño antes de sentarte a ver tv, pediré una pizza para cenar.Aunque en un principio su mirada se mantiene fija en la tv mientras busca un programa para ver, al escuchar las palabras de su madre, rápidamente la mirada de Hagen se desvía de la pantalla cuando esta anuncia su intención de pedir una pizza para cenar. Si bien es cierto que como todo niño disfruta de comer pizza, también lo es que, aunque su madre intenta ocultarle todos los problemas, él es más que consciente del delicado estado en el que se encuentran sus finanzas debido a los gastos de su control médico y pedir una pizza después de haber estado todo el día en el médico no hace sino suma
Alison permanece de pie al otro lado del cristal, con los brazos cruzados sobre su pecho, la preocupación presente en su rostro y en total silencio mientras observa cómo el equipo médico vuelve a conectar a su hijo a una nueva serie de máquinas totalmente distintas a las que utilizaron en la mañana.«Odio todo esto»Es el rápido pensamiento que cruza por su mente. No le gusta estar ahí, no porque no quiera a su hijo o porque no quiera acompañarlo a sus citas, sino porque después de tantos años ha aprendido que cada vez que terminan con las pruebas y el médico le pide hablar a solas, cada vez que ve esa expresión seria en sus rostros, significa que algo más está ocurriendo, que la condición de Hagen a vuelto a cambiar.Ella tambien es médico y sabe como se disfrazan las palabras cuando hay algo de que no pueden explicar, algo que médicamente no pueden solucionar.Del otro lado del cristal, Hagen permanece sentado sobre la camilla mientras una enfermera ajusta algunos sensores en su cu







