INICIAR SESIÓN༻ MANADA MØRKFLOKK ༺
La mirada de Fenrir se mantiene fijo en el vaivén de las llamas de la chimenea, mientras, él se encuentra sentado en el sofá frente a este sosteniendo en su mano un vaso de whisky.
«Era ella…»
—No digas tonterías —masculla con marcado desdén, está harto de escuchar a su lobo quejarse absurdamente—. Ella es una beta…además, ya deberías haber aceptado que no la encontraremos.
«¡Es ella!»
El lobo insiste con la misma terquedad con la que Fenrir se niega a aceptar sus palabras.
—¡Es una beta! —exclama mientras aprieta el vaso con tanta fuerza que este termina rompiéndose entre sus dedos, los vidrios clavándose en su piel le importan más bien poco.
En los últimos dos años había logrado silenciar a su lobo en todo lo que tenía que ver con el tema de la Omega que había estado con él durante aquel rut de hace diez años, pero su lobo está tan empecinado en encontrarla, que cada cierto tiempo se encapricha con cualquier mujer que se parezca mínimamente a esa imagen difusa que se encuentra en su mente. Al parecer, en ese momento, a encontrado su nuevo capricho.
Manteniéndose en silencio y en total calma, Fenrir busca silenciar la molesta voz de su lobo, odia tocar ese tema, le parece absurdo aferrarse a una aventura de una noche, y que su lobo actúe así no hace más que darle la razón a esa parte de su cerebro que se aferra a la idea de no relacionarse con omegas.
Levantando su mano la coloca frente a él, gracias a la rápida capacidad de regeneración de su lobo, la herida causada por los vidrios rotos ya está cicatrizando, pero aún así, centra su mirada en la sangre que alcanza a brilla aun contra la luz del fuego. Por un momento alcanza a apagar esa parte de su cerebro que le presta atención al lobo. Dejando salir un pesado suspiro, se recuesta en el respaldo del sofá y cierra sus ojos mientras relaja su cuerpo, ya tiene demasiadas cosas en las que pensar como para agregarle más problemas a las listas, así que tal vez una siesta rápida le ayude a calmar sus ideas antes de ir a atender sus asuntos con los ancianos del consejo.
༻ «V» ༺
La bruma que lo rodea le deja desconcertado, agudizando su sentido Fenrir busca de entender en donde se encuentra. Hasta donde puede recordar, se encontraba en su habitación y después de eso ya no hay nada en su mente. Cuando no capta nada a su alrededor, comienza a dirigir su mirada en todas las direcciones, pero sin importar a donde mire, solo ve esa espesa bruma que lo descoloca.
—¿Quién eres?...
Cuando la voz suena a su espalda, Fenrir rápidamente se pone en alerta y deja salir sus garras, no sabe de quien pueda tratarse, pero si esa persona logró acercarse a él sin que pudiera sentirlo, entonces tiene que tener cuidado. Al girarse en busca del dueño de la voz, sus movimientos bruscos se detienen al notar que se trata de una figura pequeña.
—¿Un niño?...
Fenrir no hace ningún intento por ocultar la sorpresa en su voz, y es que esperaba encontrar a cualquier otra persona, pero lo último que imaginó era que al volverse se encontraría de frente a un pequeño. Retrayendo sus garras, da un paso hacia el pequeño buscando poder ver mejor su rostro pues la niebla lo cubre de tal manera que lo único que logra distinguir es su silueta.
—Hola pequeño —dice mientras intenta suavizar su tono para no asustar—. ¿Quién eres?
El niño no dice nada, solo se queda en silencio y de pie frente a él, pero cuando Fenrir da el paso para acercarse a él, el niño retrocede y al hacerlo el destello ambarino de su mirada se hace presente sorprendiendo a Fenrir.
«Enigma…»
Cuando ese pensamiento cruza por su mente, su mano se extiende hacia el pequeño en un intento de tomarlo y acercarlo a él para ver de una vez de quien se trata, pero antes de que su mano pueda alcanzarlo, el pequeño retrocede hasta comenzar a correr alejándose de él.
—¡Espera!
Al verlo alejarse, Fenrir comienza a correr tras de él, pero este intento se detiene cuando recibe el fuerte golpe de un choque de feromonas amenazantes antes de que la bruma se vuelva más densa hasta llegar al punto donde la silueta del pequeño desaparece de su vista.
༻ «Ʌ» ༺
—Hangen…Hagen… —Alison mueve a su pequeño intentando despertarlo pues este no deja de patalear y quejarse, pero por más que lo intenta no lo consigue—. Bebé, despierta…
Al ver que no consigue despertar a su hijo, Alissón se coloca de pie y se prepara para hacer algo que con lo que nunca ha estado de acuerdo que hagan los Omegas Dominantes, no solo por lo débiles que quedan, sino porque repetir esa acción puede poner el riesgo la vida de los lobos que lo reciben, pero en ese momento siente que es lo único que puede hacer, algo en su interior grita que su hijo está en peligro y que eso es lo único que puede hacer para ayudarlo. Concentrando la energía de su loba por un momento, enfoca todas sus feromonas y cuando abre sus ojos de nuevo, estps brillas en un intenso color azul eléctrico mientras su cuerpo deja que una explosión de feromonas se escape y se dispare dentro de la habitación, un olor que rápidamente sobre estimula a su pequeño con una descarga de adrenalina que lo hace despertar.
—¡Mami! —al ser despertado de su pesadilla, Hagen se sienta en la cama mientras grita llamando a su madre, pero tan pronto como su mirada enfoca la habitación, de como esta se encuentra de rodilla junto a la cama observándolo con sus ojos empapados en terror. Sin dudarlo, se abraza con fuerza de su madre mientras sus lágrimas recorren su rostro—. Mami ayúdame, no dejes que me atrape.
Alison recibe a su pequeño entre sus brazos lo escucha mientras intenta recuperarse de la debilidad que arropa su cuerpo, abrazándolo con dulzura acaricia sus cabellos mientras lo consuela.
—Shhh, todo está bien mi amor, no pasa nada —afirma sin dejar sus caricias—, no hay nadie aquí, solo nosotros.
—Pero antes estaba él —son las palabras que Hagen deja salir entre lagrimas he hipidos—, él entró cuando tú no estabas.
Alison siempre ha procurado entender que la mente de Hagen funciona diferente a la de otros niños, por eso razón, puede entender que, para su pequeño, la pesadilla fue real.
—¿Quién es “él” amor? —pregunta mientras se aparta un poco para ver a su pequeño a los ojos—. ¿Puedes decirme a quién viste?
Hagen observa los ojos de su madre, perdiendo en el azul intenso de estos, mientras sus lagrimas siguen descendiendo por su rostro, lo piensa un poco pero luego niega y se vuelve a abrazar a ella con fuerza.
—No sé, no lo vi —asegura mientras esconde su rostro en el cuello de su madre, sintiendo paz con el olor de sus feromonas—, su rostro estaba cubierto por la bruma.
Al escuchar la mención de la bruma, Aison entiende que Hagen está teniendo de nuevo esas pesadillas extrañas con ese lugar gris y lleno de bruma con el que estuvo soñando el último año.
—Está bien bebé…mami está aquí y va a protegerte.
༻ MANADA MØRKFLOKK ༺
—¿Un Enigma? —Erick sigue sin poder creer las palabras de su hermano—, ¿estás seguro de que era un Enigma?
Fenrir se mantiene de pie frente a la chimenea, aun se encuentra calmando a su lobo quien sigue aturdido por el choque de feromonas.
—¿Crees que no puedo reconocer a mi propia casta? —pregunta en un tono bajo, algo amenazante.
—No estoy diciendo eso —Erick se apresura a responder para calmar el animo de su hermano—. Es solo que, todos los lobos Enigma del país están registrados y debidamente ubicados para que puedan recibir su tratamiento, y ninguno de ellos es un niño —pasando una mano por su cabello, Erick intenta encontrar lógica a las palabras de su hermano—. No creo que exista alguien tan cruel como para tener un hijo Enigma y permitir que ese pequeño transite por allí sin recibir la ayuda que su casta necesita —solo pensar en esa posibilidad le produce un gran dolor incluso a él—. Si tu visión es cierta, ese pobre niño debe estar sufriendo un infierno, ¡carajo! Incluso es un milagro que aún esté vivo.
«Un milagro»
Esa idea hace que el pecho de Fenrir se hunda… m****a, solo necesita recordar lo doloroso que fue su transitar hasta que su lobo despertó en su adolescencia, eso quiero decir que si las palabras de Ericl son ciertas y todos los Enigmas registrados son adultos, entonces hay dos opciones, el pequeño se encuentra oculto para ser protegido o sus padres aun no saben que es lo que está ocurriendo con él y en ese último caso, todo se vuelve peor.
—Lo que no entiendo, es porque el pequeño enlazó contigo…o como lo hizo.
—Yo también me lo pregunto —confiesa— tal vez su lobo está buscando ayuda de alguna manera para evitar la muerte del pequeño.
—Es una posibilidad, pero nunca había escuchado que los enigmas pudieran hacer algo así.
Antes de que su conversación pueda continuar, el toque firme sobre la puerta interrumpe la misma. Ambas alfas fijan por un momento su mirada en la puerta, pero termina siendo Erick quien da el permiso de entrada.
—Alfa Fenrir, Alfa Erick —saluda el centinela con respeto—. Alfa, los death dealer se encuentran afuera, están a la espera de sus órdenes.
Ante esas palabras, el lobo reacciona al pensar en la beta, Fenrir no puede evitar virar sus ojos, pero no dice nada.
—Está bien, llévalos a sus habitaciones para que se instalen y luego…
—Perdone, Alfa —interrumpe el centinela—, uno de ellos trajo a un niño consigo —informa mientras se mantiene tan sereno como puede—. ¿Qué hacemos en ese caso? ¿lo dejamos con su padre o lo llevamos con los demás cachorros?
Ante esas palabras, tanto Ferir como Erick intercambian miradas por un momento, pero es Fenrir quien finalmente habla.
—¿Un niño?
—¿Cuándo creciste tanto? —Scott levanta a Hagen en el aire mientras sonríe al ver la dulzura que irradia el pequeño—. Dentro de poco ya podrás ser parte del equipo.La idea de que Hagen pueda llegar a ser un Death Dealer no le hace mucha gracia a Alison, prefiere que su hijo no tenga que pasar por tantos peligros.—Dudo mucho que Scott te lo regrese tan rápido —acercándose a ella, Dann se coloca a su lado y apoya una mano sobre su hombro mientras habla en tono bajo—. Lo que me sorprende es que lo trajeras.Fijando su mirada en Dann, Alison deja ver un pequeño gesto de disconformidad, en realidad su plan nunca fue llevar a Hagen con ella, pero no pudo encontrar un servicio que pudiera quedarse con él ese día y su niñera ya tenía otros compromisos, que su pequeño esté allí, no hace sino complicar aún más las cosas, no porque le moleste la presencia de su hijo, sino porque tiene que pensar en una manera de evitar que Hagen y Fenrir se encuentren.—Los planes cambiaron —responde mientras
༻ MANADA MØRKFLOKK ༺La mirada de Fenrir se mantiene fijo en el vaivén de las llamas de la chimenea, mientras, él se encuentra sentado en el sofá frente a este sosteniendo en su mano un vaso de whisky.«Era ella…»—No digas tonterías —masculla con marcado desdén, está harto de escuchar a su lobo quejarse absurdamente—. Ella es una beta…además, ya deberías haber aceptado que no la encontraremos.«¡Es ella!»El lobo insiste con la misma terquedad con la que Fenrir se niega a aceptar sus palabras.—¡Es una beta! —exclama mientras aprieta el vaso con tanta fuerza que este termina rompiéndose entre sus dedos, los vidrios clavándose en su piel le importan más bien poco.En los últimos dos años había logrado silenciar a su lobo en todo lo que tenía que ver con el tema de la Omega que había estado con él durante aquel rut de hace diez años, pero su lobo está tan empecinado en encontrarla, que cada cierto tiempo se encapricha con cualquier mujer que se parezca mínimamente a esa imagen difusa q
Tan pronto como esas palabras son pronunciadas por Fenrir, todos en la habitación dejan que la duda se refleje en sus rostros, tal vez Scott no puede percibir feromonas, pero los demás sí y por esa misma razón, no comprenden a qué viene ese comentario, aunque en el caso de Alison, la duda en su rostro es más porque el comentario de Fenrir le hace dudar sobre si los supresores están o no haciendo efecto todavía o sí por la presencia de su alfa, su cuerpo está cediendo a tener una compulsión de feromonas.—Disculpe Sr. D´Merak —comienza Dann mientras adelanta un par de pasos y se interpone entre Ferir y Alison notando lo incómoda que esta se muestra ante la cercanía del Alfa—, creo que hay una equivocación, nadie en nuestro equipo es un Omega —afirma mientras con un ligero gesto de su cabeza señala a Alison quien se encuentra a su espalda—. Y si lo dice por la señorita Hannigan, ella es una Beta y tiene mi palabra de que ser mujer no la hace más débil o menos letal que cualquiera de nos
—No puedes seguir así y lo sabes —dice con tono pesado mientras se recuesta en el espaldar de la silla y se cruza de brazos manteniendo la mirada fija en el rubio frente a él—. Darle largas a esta situación no va a hacer más que empeorar la postura de los demás miembros de la manada.Sin apartar la mirada de la pantalla de su computador, Fenrir revisa los informes que su asistente le envió en relación a la reunión que tendrá al día siguiente, prefiere mil veces prestar atención a esa información, que seguir dándole importancia al jodido tema del nulo interés que tiene de conseguir una pareja solo para procrear cachorros.—¡Con un demonio Fenrir! —Erick estalla al ver la manera tan descarada en la cual su hermano lo ignora—. Deja de ignorarme, estoy hablando muy enserio.Dejando escapar un pesado suspiro de disconformidad, Fenrir aparta la mirada del monitor y cerrando la laptop fija la mirada en su hermano, el aburrimiento en su expresión es la mejor manera de dejar en claro que está
Tan pronto como la puerta de la casa se cierra, Alison deja escapar un suspiro pesado en un intento vano de que este se lleve el cansancio tan horrible que siente en el cuerpo, mientras, Hagen corre por delante de ella, apresurándose a tomar su lugar en el sofá frente a la tv.—Hagen —llama Alison mientras se dirige a la cocina—. Toma un baño antes de sentarte a ver tv, pediré una pizza para cenar.Aunque en un principio su mirada se mantiene fija en la tv mientras busca un programa para ver, al escuchar las palabras de su madre, rápidamente la mirada de Hagen se desvía de la pantalla cuando esta anuncia su intención de pedir una pizza para cenar. Si bien es cierto que como todo niño disfruta de comer pizza, también lo es que, aunque su madre intenta ocultarle todos los problemas, él es más que consciente del delicado estado en el que se encuentran sus finanzas debido a los gastos de su control médico y pedir una pizza después de haber estado todo el día en el médico no hace sino suma
Alison permanece de pie al otro lado del cristal, con los brazos cruzados sobre su pecho, la preocupación presente en su rostro y en total silencio mientras observa cómo el equipo médico vuelve a conectar a su hijo a una nueva serie de máquinas totalmente distintas a las que utilizaron en la mañana.«Odio todo esto»Es el rápido pensamiento que cruza por su mente. No le gusta estar ahí, no porque no quiera a su hijo o porque no quiera acompañarlo a sus citas, sino porque después de tantos años ha aprendido que cada vez que terminan con las pruebas y el médico le pide hablar a solas, cada vez que ve esa expresión seria en sus rostros, significa que algo más está ocurriendo, que la condición de Hagen a vuelto a cambiar.Ella tambien es médico y sabe como se disfrazan las palabras cuando hay algo de que no pueden explicar, algo que médicamente no pueden solucionar.Del otro lado del cristal, Hagen permanece sentado sobre la camilla mientras una enfermera ajusta algunos sensores en su cu







