LOGIN¡Hola querido lectores! muchas gracias por llegar hasta aquí, en serio que muchas gracias, espero puedan ver la evolución de los personajes y el desenlace de su aventura, ¡hay mucho todavía por delante! ¡estén atento a cualquier pista! las pistas están por allí. Prometo que la próxima actualización no será de tres ni de cuatro capítulos. ¡Sino de cinco! así que nos veremos el viernes con la descarga de esta bomba. ¿¡Cuál será esa respuesta?! ¡No nos podemos quedar con las ganas! pero...lo mejor se hace esperar jaja! no me maten! 😂 mil gracias, mil gracias por llegar hasta aquí! nos vemos en los proximos capítulos
NOTAS Y AGRADECIMIENTOS¡No saben lo tan feliz qué estoy ahora! Ha sido un enorme y largo viaje que amé desde el primer momento. Siempre quiero dar lo mejor a la hora de mostrar a mis personajes, qué lo son todo para mí.Hoy, aunque me causa mucha tristeza decir ádios, estoy completamente feliz de v
Maylene se abraza a sí misma, porque no puede haber imagen más hermosa. Ésta imagen completamente hermosa qué es su fuente de vida. Y Declan está ya mirándola, y lo mismo qué ha sucedido todo éstos años llenos de adoración entre ambos, incrementa ahora más.El amor de Declan y Maylene por sus hijos
Estos niños adoran a su padre.Besa la mejilla de su pequeño Aidan antes de verlo sentado al lado de sus primos para charlar y reírse en la comida.Maylene se relame los labios. Su esposo tendría qué hacer un milagro para aparecer aquí y ahora, incluso antes de cantar el cumpleaños de las gemelas.M
—Mi amor —Maylene menciona, y Hannah ya está tomando su toalla para alejarse, pero Hayley corre hacia las dos empapada y con su traje de baño. La abraza por la cintura.—¡¿A dónde vas?! —grita Hayley a su hermana—, eres una aguafiestas. No te has metido a la piscina desde hace una hora.—No quiero —
CAPÍTULO EXTRA#4 “Las princesas de papá”El mundo para Maylene y Declan ha cambiado: las niñas han cumplido su décimo cumpleaños en la mansión del campo.—¡Oh! —Maylene tiene qué alzar los platos con deliciosos postres y alimentos para qué ninguno de sus sobrinos los derribe. Todos los niños de la c
—¡Ustedes sabían de esto! —¡Claro qué sabíamos de esto! —responde Amy, riéndose—, pero no me eches la culpa a mí. Sino a tu esposo. Maylene se gira justo cuando escucha las voces de sus hijas. Las gemelas llegan a sus piernas, y deja salir una hermosa sonrisa. Al alzar la mirada, su pequeño bebé e







