Mag-log inCAMILA
Salgo de esa casa hecha una furia y más llena de odio. Odio a Montserrat Ávila, es la persona que más detesto, ella me ha arrebatado todo lo más que he amado, sí ella no existiera, estoy casi segura que mi vida fuera otra, sería muy diferente al infierno que he vivido desde hace 15 años.
Tengo 15 años odiándola con todas mis fuerzas, quién iba a decir que uno de mis hermanos se fijaría en esa m*****a quita hombres.
Tal vez ella no es del todo culpable, pero igual no puedo evitar odiarla, desde aquel día en que supe que me dejarían por ella.
Lágrimas de frustración, odio y dolor salen de mis ojos, ¿cómo es posible que mi hermano me hablara así? Al llegar a un parque, me siento en una de las bancas y los recuerdos llegan a mí, como lo he hecho miles de veces desde que él me dejó.
……
Cuando tenía 15 años de edad ingresé a una academia de baile, ahí conocí a Antonio, desde que lo vi me encantó, era dos años mayor que yo, y para mí estaba perfecto.
Con el pasar del tiempo empezamos a llevarnos muy bien, pasábamos mucho tiempo juntos, me había enamorado perdidamente de él, de su forma tan cariñosa de ser, lo caballeroso que era, para mí no había hombre como él, ya que era perfecto. Mi amor por él era tan grande, que le entregué lo más valioso que tiene una mujer, mi virginidad.
Cuando se la entregué, pensaba que él iba a ser el hombre con quién me iba a casar, tener hijos, llegar a viejos, todo lo íbamos hacer juntos, pero no fue así. — limpio las lágrimas que siguen cayendo de mi rostro, al recordar— después de casi un año de hacer todo juntos aún no me había pedido que fuera su novia, yo creía que lo era, que él me amaba como yo lo hacía, pero no era así.
Antonio tenía 15 días de andar muy raro, ya casi no nos veíamos, decía que el trabajo estaba muy pesado, y que casi no tenía tiempo, yo tontamente le creí, como ya casi cumplíamos un año de estar juntos, decidí darle una sorpresa, por lo que me fui al centro comercial quería comprar lencería especial para él, quería hacer algo diferente, quería que me dijera que me amaba como yo a él, quería que al fin me pidiera ser su novia, que se emocionará por la sorpresa que le iba a tener, pero esa m*****a tarde, la que se llevó la sorpresa fui yo, cuando vi Antonio caminar de la mano de una chica, en ese momento mi mundo se vino abajo, con toda mis fuerzas respire profundo y poco a poco me fui acercando a donde ellos se encontraban, Antonio al verme sonrío, nunca me había sonreído de esa manera.
Recuerdo que me saludo como si nada, y me la presentó, me presento a Montserrat como su novia, yo me quería morir en ese momento — me alegro que en esa época de mi vida usaba el cabello de colores, y mi ropa era diferente, tal vez por eso Montserrat no me recuerda — después de presentarme como una amiga, se fue y me dejó sola. De inmediato me fui para mi casa donde lloré por horas, recuerdo que Gabriel me vio y me consoló, estuvo conmigo todo el día, recuerdo las palabras tan llenas de amor que me me dijo «Ese idiota no te merece, y seguro esa niña no es ni la cuarta parte de lo linda y especial que eres tú» Si él supiera que esa niña de la que habló en ese momento, años más adelante sería su esposa y la madre de sus hijos. Cuando hablé con Antonio y le reclamé, el del porque estaba con otra me dijo que nosotros nunca fuimos nada más que amigos, que la ingenua había sido yo por imaginar cosas que no eran, que él estaba enamorado de Montserrat y con ella se iba a quedar, eso hizo que mi corazón se rompiera en mil pedazos.
Traté de seguir adelante, dejé la academia, decidí enfocarme en otras cosas, cambié mi look, volví a usar mi color natural, hacerme mujer en todo el sentido de la palabra, pero tres y medio después lo volví a ver, y mi corazón latió nuevamente, seguía enamorada como una estúpida de él, se veía más hombre, más guapo, más perfecto, me invitó a comer algo y acepté, me contó que seguía con Montserrat, pero que ya lo tenía harto, que solo estaba con ella porque estaba embarazada, el escuchar la palabra embarazo hizo que me sintiera morir por segunda vez, yo debería ser la que esté embarazada de él, no ella. Cuando me dijo que ya no la quería, y que nunca debió dejarme ir, y eso hizo que me sintiera la mujer más feliz del mundo por lo que acepté a verlo más seguido, caí en el papel de la amante, con el pasar del tiempo me di cuenta que él, no la iba a dejar, y que yo no era la única amante, pero cuando me mandó a volar por segunda vez fue porque Montserrat se había dado cuenta que tenía amantes y lo iba a dejar, pero al parecer él no quería dejarla, en ese momento los odié a ambos, sentí que Montserrat era la culpable de mi mayor desgracia, ella se metió en medio, de lo que tenía con él.
Seis años después volvieron aparecer en mi vida y de la manera que menos esperaba y menos hubiera querido, Montserrat entró por la puerta grande siendo la novia de mi hermano, volvió a llegar a mi vida para quitarme a otro hombre importante en mi vida.
Gabriel empezó a tratarme mal, y decirme cosas hirientes por culpa de ella, ¿porque no desaparecía de mi vida y la de mi familia?
Estaba harta de que Montserrat me arrebatara lo que más amaba, me había quitado a tres hombres en mi vida, mis padres siempre defendiéndola, y diciendo maravillas de ella, para ellos hubiera sido la hija perfecta, todos amaban e idolatraba a la tonta esa, pero trate de ignorar esas cosas porque aunque la odiara era la mujer de mi hermano, por lo que hice un pequeño esfuerzo por dejarlo pasar, pero no pude seguir haciéndolo cuando se volvió atravesar en mi camino.
Cuando pensé que nunca me iba a volver a enamorar, apareció él, Gerardo con su espontaneidad y su forma de hacerme sentir única, y esa manera de hacerme reír, me encantaba estar con él, y por segunda vez volví a entregar mi corazón, ¿Y para qué? Para que me volvieran a herir y por la misma m*****a persona, cuando Gerardo se reencontró con Montserrat, el mundo de él giraba alrededor de ella, y eso hizo que mi odio aumentará, ya que por culpa de ella la gente que amo y me importa me deja.
Gerardo había sido sincero desde antes de reencontrarse con Montserrat, él me había hablado del gran amor de su vida, de esa persona que nunca olvidaría, pero que nunca volvería a ver, o al menos eso pensaba él, ya que la vida suele dar muchas vueltas y la vino a ver de nuevo en mi casa, y de la forma que menos esperaba, ya que se iba a casar con mi hermano.
Yo quería separarla de Gabriel, por eso busqué a Victoria cuando supe que había regresado, creí que mi hermano podía todavía quererla, pero me equivoqué, ya que ni siquiera toleraba verla, y mi sorpresa fue tal al ver que tenía un hijo muy parecido a Gabriel, un hijo que terminó siendo mi sobrino, al cual amo, junto con mis otros sobrinos incluyendo a Vale, pero con ella es diferente la amé desde el primer momento porque sabía que era hija de mi gran amor, porque pensaba que tal vez así hubiera sido una hija nuestra.
Después me enteré que Antonio había buscado a Victoria, me sentí morir cuando supe que se entendían, ¿cómo es posible que estuviera tan enamorada de alguien que nunca me quiso como realmente quería? Porque apesar de que estaba enamorada de Gerardo, también lo seguía de Antonio, él había sido siempre mi gran amor. Después de eso vino el secuestro, y mi corazón se volvió a romper por cuarta vez y de manera doble, ya que me enteré de la muerte de Antonio, y la de mis sobrinos, no voy a negar que en ese momento desee que Montserrat no estuviera muerta pero sólo por mis sobrinos.
Nadie se dio cuenta de cuánto sufría en silencio, ni cuánto lloré en la soledad de mi habitación, para nadie existía ni siquiera para mis padres, a nadie le importaba, todos tenían que ver con Gabriel, más cuando se dieron cuenta que ella no era ninguna de las víctimas del incendio.
Veía día a día cómo sufría mi hermano y mis sobrinos, y me dolía verlos así, pero me alegraba que ya no estuviera en mi vida, ni en mi familia, pensaba que con el tiempo lo superarían, pero Gabriel cada día estaba mal, pobre de mi hermano.
Un día regresando al país de un viaje que había hecho la vi, y mi sorpresa fue tal que quedé en shock, se veía que venía llegando al país, la vi con mis dos sobrinos y con Andrés, no pude evitar seguirlos hasta su casa, y por supuesto Andrés me vio, recuerdo que esperé en el carro unos minutos cuando él salió y vino a mi encuentro, me contó lo que tenía Montserrat, pero yo no le diría a Gabriel, la quería lejos de mi familia, después vería cómo hacer para que mis sobrinos si estuvieran con su padre y hermanos, pero a ella la quería lejos, muy lejos de nosotros, por eso le insistí tanto a Gabriel para que la olvidara, hasta le dije que se había ido con Gerardo, del que no había vuelto a saber nada de, hasta hace poco.
Gerardo me contó a mí y a Andrés que quiere separar a Montserrat de mi hermano y lo apoyaré, quiero que la asesine, que la desaparezca, le dije que le ayudaría siempre y cuando mis sobrinos y mi hermano no salgan lastimados. — Me limpio las lágrimas y me levantó del banco, para dirigir a ver a Gerardo, espero que después de todo esto, él sí se quede conmigo y me quiera y me ame como tanto he deseado.
**********
Salgo del parque con un solo objetivo, hacer lo que sea para que la mujer que más me ha desgraciado la vida desaparezca de este mundo.
PV NARRADORMontserrat tenía varios días extraña, casi no pasaba en casa y cuando lo hacía pasaba hablando por teléfono, y eso a Gabriel empezaba a molestarlo, ya habían pasado dos años desde que se casaron por segunda vez, y a pesar de que todo era maravilloso, Gabriel no podía dejar en pensar que seguro se estaba alejando de él porque ya no lo amaba.¿Qué haría si eso era así?, ¿Qué sería de su vida? Él amaba y adoraba a Montserrat, no sería capaz de dejarla, sí tenía que volver a conquistarla lo haría, ella era el amor de su vida y no podía dejarla ir.—¿Cómo está el papito más lindo del mundo? — Vale entró al despacho de su padre, ya tenía 11 años y era una niña hermosa, cada vez que G
EPÍLOGO PV NARRADOR Los cinco meses que Gabriel había puesto de fecha para el matrimonio por la Iglesia habían pasado muy rápido, estaban siendo tan felices que tenían miedo de que fuera un sueño, cinco meses tenía el pequeño Evans, los gemelos al principio estuvieron celosos, pero sus padres tenían tanto amor para todos sus hijos que nunca hicieron de lado alguno, y Montserrat se había encargado de poner en forma su cuerpo mejor que antes. Gabriel la amaba tanto que se sorprendía, nunca creyó poder amar a alguien de esa manera tan intensa, desesperado se movía de un lado a otro mientras esperaba a la novia. El traía puesto un traje negro con gris, el monto que tanto había deseado duró casi cuatro años y medio para que se hiciera realidad. —Hijo te ves guapísimo. —Gracias mamá, pero me lo has dicho tres veces, ¿Acaso estás más nerviosa que yo? —La ve
Me despierto algo adolorida en una habitación blanca. Dónde sólo se escucha la máquina dónde me tienen conectada. ¿Qué hago aquí? ¿Cómo llegué aquí?En eso, los recuerdos de lo que pasó vienen a mí, empiezo a alterarme, y la máquina tonta empieza a sonar más seguido. La puerta se abre y entra la enfermera y un doctor, detrás de ellos vienen Gustavo, Susana, Diego, y Alberto.—Al fin despertaste cielo. — Susana tiene el rostro rojo de tanto llorar, en su mirada puedo ver una tristeza profunda.—Por favor señora, podría tranquilizarse, en su estado le hace mal. — dice el doctor, mientras yo abro mis ojos como platos al escucharlo.—¿En mi estado? — digo muy nerviosa.—Estás embarazada
Después de que Camila salió del hospital y yo quedara destrozada, mi celular empezó a sonar, quiero ignorarlo, pero sigue sonando, contesto sin ver quién es.—Diga — respondo sin ánimos.—Estás así por tu culpa, te quería lejos de ese imbécil, y no me hiciste caso.—Eres un desgraciado, te odio.—Pues yo te amo, y quiero que te levantes de dónde estás sentada y saldrás por la puerta de atrás del hospital, sino quieres que tu maridito no despierte nunca del coma y no vuelvas a ver a tus hijos, que por cierto están en el parque disfrutando de una linda tarde, ¡A puesto que no saben que su papá está en el hospital! ¿Cierto? — Abro los ojos como platos.—¿Cómo sabes esas cosas?&nb
—¿Cómo has podido? — dice mamá con sus mejillas llenas de lágrimas.—Ósea, ¿Ni siquiera me van a preguntar si es cierto? — digo no sé ni por qué, ya que realmente soy una estúpida.Cuando Gabriel salió de la casa me llamó Gerardo, para decirme que me despidiera de mi hermano, eso me puso en alerta todos mis sentidos, y por más que le grité para que no se fuera, fue imposible, y ahora tengo un hermano a punto de morir y mi otro hermano me observa con decepción, sin verlo venir mi madre me pega una cachetada.—Eres una cínica y descarada, si fuera mentira hace rato te hubieras puesto a la defensiva, si fuera mentira como tu dices, yo no me sentiría tan decepcionada de la clase persona que eres pero yo no pienso esperar a que algo pase a mi hijo, ahora mismo te vamos a llevar a que te
Antes de terminar de alistarme, decido llamar a Gustavo para que me acompañara, no quería ir sola, además no estaba con ánimos de conducir.Al salir de casa, no puedo evitar sentirme extraña, tal vez debería decirle a Gabriel hacia dónde me dirijo, pero así como llega la idea la descartó, porque sé que él no me dejará ir, y yo tengo que averiguar quién quiere dañarnos.Gustavo me espera dentro del carro, cuando me ve llegar, se baja para abrirme la puerta.—¿Estás segura de esto? — me pregunta con cautela.—Pues segura al 100% pues no, pero tengo que ir, así que vamos. — Gustavo asiente, y arranca el auto.Al llegar a la prisión mis nervios aumentan, después de 10 minutos de estar esperando llega con dos policías







