ホーム / Romance / LOS HIJOS DEL CEO / Capítulo 6. Burlándose de los Estebans

共有

Capítulo 6. Burlándose de los Estebans

作者: Jeda Clavo
last update 公開日: 2022-01-09 08:47:45

Marco estaba hirviendo del enojo, dio un fuerte golpe en la mesa, apretando los dientes con rabia.

—¿Cómo se las arreglaron toda esa gente para contratar al mismo demonio y que este saliera perfectamente en todo? —interrogó con una expresión férrea.

 —No te quejes mucho, porque aunque quieras disimularlo, ese mismísimo demonio te gusta —señaló Paul con burla.

—¿A mí? ¡Estás loco! Nada más alejado de la realidad, ¿Cómo me va a gustar una mujer altanera? ¿Qué no sé cohíbe para hablar todo lo que se le ocurre en esa mente suya? Con esos ojos color del popó de los pajaritos y…¡Mierda@! —sus amigos se carcajearon al ver la expresión de Marco.

—¿Te diste cuenta de que estás jodido? ¿Te gusta esa mujer? —lo interrogó Liam.

—No hablen tonterías, solo me molesta su actitud, pero jamás me enamoraría de una mujer como ella —vio las cejas alzadas de sus amigos, quienes lo miraban con burla—. No me miren así, ya le dije ¡Ella no me gusta! — exclamó, aunque sus amigos igual, no le creyeron.

—¿Entonces por qué te altera tanto? Si no te importa deberías tratarla con indiferencia —indicó Paul mirándolo con suspicacia.

—Porque ella me retó con su actitud y no soporto que alguien quiera minimizarme, la haré tragar sus palabras y la haré enamorarse de mí, para luego usarla como quiera y al final despreciarla —se sonrió con satisfacción, al imaginarse que eso sucediera, cerró los ojos y las escenas se desarrollaron frente a él.

"—Mi amo, ¿desea algo? —pronunció Lia, inclinándose ante él, mientras la miraba desde lo alto.

—Si deseo, ¡Quítame los zapatos y besa mis pies! —exclamó con firmeza.

Lía lo miró con adoración, se arrodilló frente a él, le quitó el calzado y comenzó a regarlo de besos, su cuerpo se estremeció ante su contacto.

»¡Levántate y quítate la ropa! —ordenó, enseguida ella se levantó, lo miró con los ojos llenos de excitación y habló en tono meloso.

—¡Cómo ordene mi amo! —se fue quitando las prendas una a una, mientras su excitación crecía al verla desprovista de ropa.

—¡Ven aquí! —ella caminó hasta llegar a su lado, Marco la hizo inclinarse y tomó su pezón entre sus labios, haciéndola gemir, sin embargo, una fuerte sacudida lo sacó de esa ensoñación.”

—¡Marco! ¡Marco! Diablo hombre ¿En qué estás pensando? ¿Por qué no escuchas? —era la voz de Liam quien lo sacó de sus placenteros pensamientos, no pudo evitar enojarse por su inconveniente interrupción.

—En lo que voy a hacer para someter a esa mujer. No asistiré a la reunión, porque ubicaré a la señorita Ontiveros —agregó con formalidad, y para que nadie le cuestionara, salió antes del salón, caminó al ascensor y bajó para buscar el auto con el chofer y Lía.

—Ernesto, he decido ir con ustedes —cuando entró y no vio a Lía, se preocupó de inmediato y preguntó por ella —¿Dónde está la chica? 

No lo sé señor, creí que vendría con usted, cuando llegué aquí ella no había llegado —se justificó el hombre.

Marco apretó las manos con una evidente expresión de molestia, empezó a contar mentalmente para ver si con eso evitaba perder el control y explotar con ira, cuando se sintió más calmado, llamó a Paul y sin dar ninguna explicación le habló con exigencia.

—Envíame el número de celular de Lía, al parecer esa mujer del demonio le cuesta seguir instrucciones, pero me va a escuchar, ¡Ya me tiene harto! —cortó la llamada y esperó pacientemente el mensaje de su amigo, en menos de un minuto recibió el mensaje de vuelta.

—Ernesto marqué la dirección que le voy a dar en el GPS, y lléveme hasta allí —ordenó con firmeza—. Esta mujer aprenderá a respetarme, así sea por las buenas o las malas.

*****

Lía salió del edificio Estebans, aparentemente aceptando todas las condiciones, sin embargo, no era así, no pensaba ni loca someterse a toda esa tortura expuesta por Marco, ni loca se prestaría para tener un hijo y regalarlo, como si se tratara de algún cachorro de un animal doméstico.

Por eso, salió corriendo, se montó en el autobús mientras le marcaba a su amigo Hermes, para su alivio le atendió al primer repique.

—Hermes —habló, apenas fue atendida, porque a decir verdad tenía un par de años de no contactarlo, debería sentirse avergonzada por llamarlo, no obstante, a veces la necesidad te hace ser cara dura, además se criaron juntos.

—¡Lía! ¿Eres tú? ¿Cuánto tiempo mujer? ¿Para qué soy bueno?  —preguntó el hombre con curiosidad.

—Necesito que nos encontremos a unas cuadras antes de llegar a mi casa, te dejaré encargado de la venta y todo, haré un documento privado para encargarte, necesito irme con urgencia —habló sintiéndose un poco nerviosa.

—¿Cómo así? ¿Acaso estás huyendo de algo? —interrogó preocupado.

—Vamos a vernos ya y te cuento todo lo sucedido —fue su respuesta.

Treinta minutos después se encontraban, y le contó todo; Hermes la comenzó a  recriminar.

—¿Acaso estás loca? ¿Cómo se te ocurre firmar un contrato con Estebans de esa magnitud y huirle, ese hombre es el dueño de este país, esa familia tiene el

poder absoluto y cuando se dé cuenta de tu huida, va a buscarte, no encontrarás dónde ocultarte y aunque bien pudiera buscar otra candidata, por lo que me has dicho, te convertiste en un reto para él.

—No se dará cuenta de mi escape hasta que no esté muy lejos de aquí, yo debía venirme en su auto con el chófer, pero lo dejé esperando y allí se quedarán, le saldrán raíces, porque ni de lejos pienso cumplir ese trato, por muy apellido Estebans que lleve el estirado.

Habló sonriéndose mientras caminaba tomada del brazo de su amigo y tan entretenida estaba, que no se dio cuenta del auto parado frente a su casa y menos de que el hombre la estaba esperando fuera y escuchó toda su conversación, con una clara expresión de molestia, sino cuando fue demasiado tarde.

—¡¿Así que te diviertes burlándote de los Estebans con tu noviecito?! —espetó controlando su creciente enojo, no entendía por qué esa mujer tenía la capacidad de explotar las peores de sus emociones.

Al escucharlo, ella se puso pálida, al parecer todas  su sangre escapó de su rostro, sin pensarlo un segundo, se alejó corriendo de Hermes como si la hubiesen encontrado haciendo algo malo.

—¿Tú? ¡¿Cómo llegaste a mi casa?! —exclamó mirándolo con incredulidad.

«Nadie es tan valiente que no sea perturbado por algo inesperado.» Julio César.

この本を無料で読み続ける
コードをスキャンしてアプリをダウンロード
コメント (9)
goodnovel comment avatar
Rosa Gomez Lopez
como se consiguen los bonos
goodnovel comment avatar
Gpe Ramirez
Super diferente ...
goodnovel comment avatar
silvamoncadaclaudia
buenísima la trama como se hace para leer gratis así decía
すべてのコメントを表示

最新チャプター

  • LOS HIJOS DEL CEO   Capítulo 210. Epílogo

    Quince años despuésMarcos miraba a los ojos de su esposa llenos de amor, mientras contaba otro poco más de la historia familiar.—Los fantásticos, se convirtieron en hombres y mujeres maravillosos, conocieron el verdadero significado del amor, se aprendieron a amar incondicionalmente, ellos son una unidad fuerte, resistentes, semejante a una soga doblada en cuatro partes, que mientras se mantengan juntas nadie puede romper, son como ramas fuertemente compenetradas unidas al mismo árbol y a unas mismas raíces, con un solo corazón, una sola alma y un solo sentir, para ellos el dolor, el sufrimiento y la felicidad de uno de ellos o de los suyos es el de los otros y es así la verdadera familia, soporta los problemas y los resuelve juntos y en los momentos de felicidad se ríe y celebra juntos, Estoy orgulloso de haber creado junto con mi amada esposa, mi Lía, mi cabra loca, esta nueva generación de Estebans —pronunció el hombre con un suspiro.Los cuatrillizos llegaron y vieron a sus pa

  • LOS HIJOS DEL CEO   Capítulo 209. Un para toda la vida

    Un año despuésLos cuatro chicos observaban a sus padres sentados en el jardín, rodeados de los nietos, de su hijo menor y de sus abuelos, Eugenia y Marcos. Un par de meses antes murió su abuela Emilia, la madre de su abuelo, la cacatúa como la llamaba su madre, sin embargo, los últimos años de su vida fueron apacibles, después de todo tenía ciento cuatro años al momento de su muerte, estaba lucida, porque pese a que sus extremidades ya no le funcionaban del todo bien, la lengua, era un músculo que nunca dejó de hacerlo.—Es increíble como ha pasado el tiempo, como ha cambiado nuestras vidas —dijo una nostálgica Lía.Con su mirada, la chica fue recorriendo a cada uno de los presentes, el primero en ver, fue a su hijo mayor corriendo detrás de su hermano y de los mellizos de Bianca, una niña y un niño, atrás Zeus y Evan sonriendo con las travesuras de sus hijos. A un lado de sus padres, sus cuñadas Diana, Anaís y Hebe, conversaban animadas amamantando a sus pequeños de tan solo tres me

  • LOS HIJOS DEL CEO   Capítulo 208. Un amor que nunca se apagara

    Anaís no pudo evitar el estremecimiento de su cuerpo ante el contacto de las manos de Diego sobre su piel, se sentía como en una especie de burbuja flotando, él delineó su rostro, acariciándolo muy cerca, aunque sin tocarlo, su leve contacto creaba como una especie de campo magnético, haciendo erizar su piel. —¡Eres hermosa! Eres lo que siempre esperé, eres mi otra mitad, mi luz en las noches oscuras, mi oasis en el desierto, mi abrigo en las noches frías, mi agua fresca cuando estoy sediento, el alimento que me sacias, mi rayito de sol, que me calienta en el invierno —susurraba con voz ronca. —Y tú lo eres todo para mí, eres mi aliento cuando las fuerzas se agotan, mi brújula cuando estoy perdida, eres mi equilibrio, mi cordura, mi amor —pronunció ella, cerrando los ojos, mientras las manos del hombre la acariciaban con ternura. Diego sacó la punta de la lengua y delineó sus labios, ella sintió su cuerpo en llamas, sobre todo en ese ardiente rincón de su cuerpo, lo sintió palpitar,

  • LOS HIJOS DEL CEO   Capítulo 207. La profunda fuerza del amor.

    La fiesta estaba en pleno apogeo en los jardines de la casa Estebans Ontiveros, cuando Diego decidió escaparse con su esposa, pero antes de poder llegar al autor sin ser visto, los interceptó su hermano Marco y Hebe.—Así que se piensan escapar, eres un pasado hermano, hicimos un trato de que nos casaríamos el mismo día y estaríamos la primera vez con nuestras esposas —pronunció Marcos, arrepintiéndose luego de que sus palabras escaparon de su boca, al darse cuenta de que su hermano lo veía acusadoramente.—¿En serio hermano estás diciéndome eso? Yo no pensaba decirte nada, porque bueno, comprendí que estuvieras ansioso porque esperaste a Hebe por mucho tiempo. Ya sé que estuvieron en Atenas, en mi apartamento, el vino que se sirvieron y hasta… —Anaís le puso la mano a su esposo en el brazo para que no siguiera hablando y este se quedó callado. Marco lo miró extrañado sin comprender, por un momento su rostro se tiñó de un leve carmesí.—¿Cómo sabes eso? —interrogó el joven, antes de

  • LOS HIJOS DEL CEO   Capítulo 206. Doble pacto de amor

    Dos meses después La emblemática Catedral Metropolitana Santuario Nacional de San José, caracterizada por estar diseñado con una arquitectura neoclásica y barroco, se engalanó para celebrar una boda doble, la de los hermanos Estebans Ontiveros, ambos nerviosos esperaban en el altar a las dos hermosas mujeres que había robado su corazón, Diego, por su parte sentía que el cuello de su camisa se apretaba más y a Marco, no le iba mejor, sus manos sudaban de forma copiosa, sin embargo, eso no impedía que cada uno se burlara del otro. —Marco, estoy recordando que tú y yo tenemos una apuesta, en esa oportunidad, te dije que si entre ocho a diez años te llegabas a casar con Hebe debes darme lo que te pida, si, por el contrario, pasaba ese tiempo y no te casabas con ella, yo te daría lo que me pidieras ¿Y qué crees? Te estás casando. Como has perdido debes cumplir tu apuesta. Mi petición no tiene límites, debes darme lo que sea, por ahora debes pagar el costo de la boda, el viaje de mi luna

  • LOS HIJOS DEL CEO   Capítulo 205. Un amor que nunca podrá apagarse

    Marco condujo a la mayor velocidad que le permitía las leyes de tránsito, estaba ansioso por estar con Hebe, desde que prácticamente cumplió los diecisiete, comenzó a marcar en un calendario los días que iban pasando, esperó con ansiedad ese momento. Debió dejar ir a sus padres y demás familiares a Atenas antes, para que no supieran de sus planes y así pudieran poder presentarse ante Hebe sin mentiras y no ser descubiertos, porque ella era muy perceptiva.Los únicos que conocían la verdad eran su hermano y cuñada, fueron sus cómplices porque después de todo se trataba de su gemelo y su futura esposa, no tenía ningún secreto para con ellos, eran las personas que más lo conocían, incluso más de lo que se conocía él mismo.Llegó al estacionamiento del apartamento de su hermano Diego, en el cual vivió mientras estuvo en Atenas, abrió la guantera del auto y sacó una venda que había guardado allí, por asesoría de Anaís.—Hebe, tengo una sorpresa para ti… luego de subir en el ascensor cuando

続きを読む
無料で面白い小説を探して読んでみましょう
GoodNovel アプリで人気小説に無料で!お好きな本をダウンロードして、いつでもどこでも読みましょう!
アプリで無料で本を読む
コードをスキャンしてアプリで読む
DMCA.com Protection Status