INICIAR SESIÓNSe mantuvo al margen del campo, paseando por el perímetro. Saludó con la cabeza a los líderes o jefes de cada grupo y siguió avanzando, sin interrumpir ni interferir con nadie.
Un grupo estaba practicando tiro con arco. Cruzó el campo para verlo más de cerca.
En cuestión de minutos, le habían dado un arco y un juego de flechas toscas. Estaba en su quinto tiro cuando ese profundo estruendo rompió el silencio en su men
Se mantuvo al margen del campo, paseando por el perímetro. Saludó con la cabeza a los líderes o jefes de cada grupo y siguió avanzando, sin interrumpir ni interferir con nadie.Un grupo estaba practicando tiro con arco. Cruzó el campo para verlo más de cerca.En cuestión de minutos, le habían dado un arco y un juego de flechas toscas. Estaba en su quinto tiro cuando ese profundo estruendo rompió el silencio en su mente.«¿Qué haces aquí?»«Preparando té. A continuación tejeré una estola».«Si me buscas, puedes preguntar a cualquier guardia».«Eso sería una pérdida de tiempo».Colocó la flecha en el arco y apuntó.Él se quedó en silencio.Ella soltó la flecha. La flecha dio en el blanco, por quinta vez.«Se te
El rey se movía sin prisas. Como para todos los cambiaformas, estar desnudo no era un problema, a menos que lo fuera. Estaban en contacto con la naturaleza. Estar desnudo no suscitaba emociones ni miradas de reojo, a menos que lo hiciera.Tenía muchas heridas antiguas. De hecho, cada corte o marca era antigua.Este cambiaformas o bien ha dejado de salir o es demasiado poderoso como para que nada ni nadie le haga daño, reflexionó Chrystal.O, tal vez, sea algo intermedio… Ese corte en su espalda, sin embargo… ese es profundo. Solo puede provenir de un golpe mortal.¿Cómo sobrevivió a una herida así?«Si has terminado con tu inspección, habla», oyó Chrystal, y de nuevo sintió que nadie más había captado las palabras del rey.Sacudió la cabeza para salir de sus pensamientos.Estaba de pie
Rodaron colina abajo por una suave pendiente, dando vueltas sobre sí mismos. Los otros lobos solitarios observaron por un momento, luego se alejaron.Se habían adentrado en el bosque. Allí no había casas. Solo árboles frondosos y una densa vegetación. Ari acarició con el hocico al lobo gris. Él le lamió la nariz.Ella se apartó de un salto y se quedó quieta, mostrando los dientes. Tor’el le dio tres vueltas. Levantó la cabeza y aulló.Al segundo aullido, Ari se unió a él.Al tercer aullido, los lobos errantes lejanos aullaban al unísono.Tor’el bajó la cabeza y acarició con el hocico el hombro de Ari. Ella descansaba en el suelo, con las patas dobladas bajo el cuerpo. Tor’el se sentó a su lado, con la cabeza sobre su lomo; ambos respiraban con dificultad, pero a un ritmo constante.Juntos, contemplaron el amanecer.==========Chrystal se despertó en la habitación que ahora le resultaba familiar. No sabía cuándo ni cómo había re
«¡No lo eres!». Darius abrió los ojos, pero mantuvo la mirada baja.Se quedó mirando los labios del hombre y desvió la mirada hacia un lado.El miembro de la élite volvió a sonreír. «Mi madre era una loba. Mi padre era mitad lobo, mitad duende acuático».«¿Qué?», susurró Darius. Volvió la cabeza bruscamente hacia el miembro de la élite, pero siguió manteniendo la mirada baja.El cambiaformas se inclinó hacia él. Darius se echó hacia atrás.«Si quieres escuchar mi historia, te presento al maestro Vernon».Los ojos de Darius se clavaron en los del duende.«Solo soy un cuarto duende, mi príncipe. Tres cuartas partes lobo. ¿Por qué me menosprecias tanto?».—¡Deja de hacer eso! —gruñó Darius mientras Shar gruñía en voz baja.«Pero eres tú quien no deja de distraerse, dejándome entrar».«No lo estoy...»—Pero sí lo estás. —La mano del duende se posó sobre la rodilla de Darius.El Noble Alfa se puso de pie
Darius los observaba mientras registraban el suelo y los árboles circundantes.Treinta. Me ha dado treinta de sus mejores hombres. Eso es una broma. ¿Se supone que van a acabar con una horda? No sabemos con cuántos renegados nos encontraremos. ¡Debería haberme dado un ejército![Cálmate, hermano], gruñó su lobo, Shar. [¿Para qué necesitamos un ejército? En cuanto los encontremos, mataremos al bastardo, rescataremos a nuestra compañera y ellos pueden luchar hasta el último hombre.][¿Y si ella muere?][Esa loba no puede morir. Tiene poder de sobra. Ya lo hemos visto antes, ¿recuerdas?][Lo recuerdo, Shar], respondió Darius, con los ojos oscureciéndose. [Debemos controlarla. Antes de que alcance su pleno poder. Si no podemos, si su padre se entera primero, nunca tendremos el poder que nos merecemos.]Shar gruñó. Sus ojos amarillos de lobo brillaban. [Mi Ari… Echo de menos a esa
—Este, Castian Rhodes, fue dado por muerto —rugió el segundo líder del consejo. La sala quedó en silencio.—Sí, mi señor.—Explícanos, muchacho, ¿cómo un cachorro muerto se ha convertido en un renegado adulto? —continuó el segundo anciano.—Me avergüenzo, mi señor.El segundo líder comenzó a gruñir. Las rodillas del Rey Alfa se doblaron, pero se mantuvo en pie, apoyándose en la gran mesa redonda donde estaban sentados todos los miembros.«Sabes cómo era su padre. Sabes cómo es todo su linaje. ¿Te has tambaleado por tus sentimientos hacia tu querido Alfa?».«¿Pensaste que le estabas ahorrando a su hijo un destino condenatorio al dejarle huir y morir en el desierto? ¿O pensaste que te estabas ahorrando a ti mismo la maldición añadida de matar a un niño?«Soy, ante todo, un guerrero de la manada Moonblaze. He asaltado clanes y destruido innumerables manadas. He acabado con todos y cada uno de sus miembros hasta el último. No creo en las







