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Catorce

Penulis: Jam Nicxx
last update Tanggal publikasi: 2026-10-25 12:27:01

La Luna que Él Eligió

POV de Aurelia

Había pasado un mes desde que sostuve una espada por primera vez. Todavía no podía transformarme, pero había aprendido a luchar. Bueno, al menos lo suficiente como para dejar de ser indefensa.

Lucien se había asegurado de ello.

Cada mañana, antes de que saliera por completo el sol, me arrastraba hasta el campo de entrenamiento. Cada mañana, me quejaba. Cada mañana, él me ignoraba y, de alguna manera, cada mañana aprendía algo nuevo.

A moverme sin hacer ruido
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  • La Luna que Enterraron   Catorce

    La Luna que Él EligióPOV de AureliaHabía pasado un mes desde que sostuve una espada por primera vez. Todavía no podía transformarme, pero había aprendido a luchar. Bueno, al menos lo suficiente como para dejar de ser indefensa.Lucien se había asegurado de ello.Cada mañana, antes de que saliera por completo el sol, me arrastraba hasta el campo de entrenamiento. Cada mañana, me quejaba. Cada mañana, él me ignoraba y, de alguna manera, cada mañana aprendía algo nuevo.A moverme sin hacer ruido. A interpretar la postura de alguien. A anticipar un ataque. A utilizar la fuerza de mi oponente en su contra. A seguir luchando incluso cuando mi cuerpo me suplicaba que me detuviera.Lucien rara vez me elogiaba. Ni siquiera estaba segura de que supiera cómo hacerlo. Pero, a veces, después de que asestaba un golpe especialmente bueno, alcanzaba a ver el más mínimo destello de aprobación en sus ojos. Luego desaparecía.Era extraño en ese sentido. Todo en él era extraño.Todavía no sabía mucho s

  • La Luna que Enterraron   Trece

    DespertarPOV de AureliaAlgo me estaba desgarrando por dentro. No podía respirar. Mis dedos se clavaron en el suelo mientras otra oleada de dolor me atravesaba el cuerpo.Grité.Aquel sonido no parecía del todo humano. Me dolían los huesos. Mis músculos se tensaron. Algo bajo mi piel empujaba hacia fuera, exigiendo ser liberado. No entendía qué estaba sucediendo.Nunca había sentido algo parecido.“Haz que pare”. Lloré, con la voz quebrada.Miré a Lucien con desesperación. Estaba a varios pasos de distancia, paralizado. Parecía querer hacer algo, pero su cuerpo no respondía.“L-Luc…”Otra oleada de dolor me golpeó.Caí sobre las manos. Mis dedos se contrajeron espasmódicamente contra el suelo. Entonces los vi.Garras.Durante un segundo aterrador, las puntas de mis dedos dejaron de parecer humanas. Eran afiladas, oscuras y curvadas.Me quedé mirándolas, incrédula.“No…”Desaparecieron.Jadeé.Mis manos volvieron a la normalidad, pero justo cuando creí que todo estaría bien por fin, m

  • La Luna que Enterraron   Doce

    Reemplazada y olvidadaPOV de AureliaNo podía moverme. No podía respirar. No podía pensar con claridad. Las voces de las mujeres se habían desvanecido a lo lejos, pero sus palabras seguían resonando en mi mente.Ceremonia de la Luna.Alfa Cassian.Tiene suerte de haberla encontrado.Sus palabras resonaban en mi cabeza, burlándose de mí, atormentándome. Mis manos apretaron las riendas con más fuerza.Durante dos meses, había imaginado aquel momento. Ver a Cassian y correr hacia él. Quizá incluso llorar. Tal vez golpearle el pecho por haberme abandonado. Quizá perdonarlo antes de que siquiera se disculpara.Lo había imaginado todo, excepto aquello.Otra persona. Otra mujer a su lado. Otra mujer que llevaría el título que una vez me habían prometido a mí.Tragué saliva con dificultad.“¿Quién es?”Las palabras apenas fueron un susurro.Las mujeres todavía no se habían percatado de mi presencia. Una parte de mí ni siquiera quería que lo hicieran. Quería dar media vuelta. Quería fingir qu

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    Casi en casaPOV de AureliaAl comienzo del segundo mes, ya había aprendido a caminar sin tener que pensar en cada movimiento. Eso, por sí solo, me parecía un milagro.Mi cuerpo seguía siendo más débil que antes del ataque, pero el dolor ya no controlaba cada uno de mis movimientos. Las cicatrices permanecían, pálidos recordatorios de una noche que deseaba olvidar, pero al menos ya no me obligaban a permanecer en cama.Por fin era libre de marcharme.O eso creía.“Necesitarás unos días más”.Me quedé mirando a la sanadora. “¿Por qué?”“Porque todavía no te has recuperado por completo”.“Soy lo bastante fuerte para caminar”.“Caminar no es lo único que necesitarás hacer”.“Puedo arreglármelas”.Había perdido demasiado tiempo allí. Tenía que volver a casa.Suspiró.“Llevas semanas diciendo lo mismo”.“Y he tenido razón todo este tiempo”.Me lanzó una mirada.Sonreí a pesar de mí misma. Por primera vez en semanas, algo se sentía casi normal. Había pasado tanto tiempo midiendo mi vida seg

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    RecuperaciónPOV de AureliaLo primero que aprendí después de sobrevivir a Silvercrest fue que sobrevivir no era lo mismo que vivir.Durante los primeros días, apenas podía hacer ninguna de las dos cosas. No podía caminar. A duras penas conseguía sentarme sin ayuda. A veces, incluso respirar me dolía.La sanadora me dijo que tenía suerte. Odiaba esa palabra.Suerte.No había nada afortunado en despertar con vida cuando todo lo que amaba quizá ya había desaparecido. Aun así, tenía una cosa que me mantenía con vida.Cassian.Estaría buscándome. Lo sabía. Tenía que estar haciéndolo. Ese pensamiento se convirtió en mi razón para despertar cada mañana.Necesitaba recuperarme. Necesitaba ponerme de pie. Necesitaba caminar. Necesitaba volver a casa. Y necesitaba verlo.La primera semana transcurrió lentamente. Cada mañana, hacía la misma pregunta.“¿Cuánto falta para que pueda irme?”La sanadora siempre me daba la misma respuesta.“Cuando tu cuerpo te lo permita”.Odiaba esa respuesta.Nunca

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