หน้าหลัก / Hombre lobo / La Princesa Loba Ilegítima / Capítulo 27: El lenguaje del afecto

แชร์

Capítulo 27: El lenguaje del afecto

ผู้เขียน: Reynan
last update วันที่เผยแพร่: 2026-09-20 13:58:27

Los camareros comenzaron a servir los entrantes uno a uno. El aroma a trufa y a carne asada inundó de inmediato el reservado, haciendo que incluso Kael, a quien solía serle indiferente la gastronomía, arqueara levemente una ceja.

Theo arremetió contra su plato sin reparo alguno. “Lo juro, esto supera con creces la comida del internado. Si cenáramos así todas las noches, no me importaría convertirme en el asistente de Kael”.

Dimitri lo observó con mordacidad. “¿Tú? ¿De asistente? El verdadero tr
อ่านหนังสือเล่มนี้ต่อได้ฟรี
สแกนรหัสเพื่อดาวน์โหลดแอป
บทที่ถูกล็อก

บทล่าสุด

  • La Princesa Loba Ilegítima   Capítulo 32: Las razones del aislamiento

    “¿De dónde vienes?”, preguntó Dimitri cuando Kael ingresó a la estancia privada del príncipe heredero.“De la enfermería”, respondió Kael mientras caminaba hacia su sillón principal y se acomodaba en él con la mirada perdida.“¿Por qué? ¿Acaso te lesionaste?”, indagó Ian, observando a Kael con atención. Por coincidencia, Ian y Theo también se encontraban en el lugar.“Iris está enferma; se desmayó hace un momento”, contestó Kael.“A decir verdad, lucía sumamente débil. Su complexión es demasiado delgada”, comentó Theo.“Pero ¿a qué se debe esa expresión? ¿Sucedió algo de gravedad?”, preguntó Ian, quien se mostraba más intrigado por el semblante de Kael.“Hasta la fecha, cada vez que ofrezco mi amabilidad o mi respaldo, las personas lo valoran y lo aceptan con complacencia. Sin embargo, ella es diferente; se percibe enormemente abrumada por mi ayuda. Rechaza de forma sistemática mis atenciones, como si representaran una condena. No me cabe en la cabeza, pues solo bastaría con que las a

  • La Princesa Loba Ilegítima   Capítulo 31: Murallas y grietas

    Iris abrió los ojos con lentitud. La cabeza le daba vueltas bruscamente, como si el entorno aún oscilara a su alrededor. Tenía la garganta seca y dolorida; cada bocanada de aire le dejaba un ardor punzante.El techo blanco y familiar. Un suave aroma a antiséptico. Y el tenue tictac del reloj de pared.La enfermería.Intentó mover los dedos. Su cuerpo se sentía pesado, como si una carga invisible le oprimiera el pecho y las articulaciones. Una manta blanca la cubría hasta el torso. Le habían cambiado el uniforme por una prenda de dormir liviana, perteneciente a la academia.“Has despertado”.La voz era grave y serena, pero albergaba un matiz imperceptible de alivio.Iris giró la cabeza. Kael permanecía sentado en la silla junto a la cama, con el torso ligeramente inclinado hacia adelante. Apoyaba una mano sobre su rodilla, mientras que con la otra sujetaba la muñeca de Iris, lo suficiente para percibir el pulso de la joven.Sus ojos lucían oscuros y penetrantes, aunque tras ellos se ad

  • La Princesa Loba Ilegítima   Capítulo 30: El colapso del cuerpo

    ¡Swoosh!Iris despertó sobresaltada cuando alguien le arrojó un balde de agua fría directamente sobre la cabeza. Su indumentaria y su cabello aún no se habían secado del todo tras la tormenta de la noche anterior.“¡No obstruyas el paso, pedazo de escoria!”, espetó Victoria mientras la contemplaba con absoluta repulsión.Iris tosió débilmente; el agua goteaba desde las puntas de su cabello empapado. Se limpió el rostro con el dorso de la mano y luego fijó en Victoria una mirada distante y gélida. Sin gritos. Sin réplicas ni insultos.Victoria esbozó una sonrisa de profunda satisfacción. “Mira esa cara de modorra. Durmiendo en el suelo del pasillo como una vagabunda. Qué vergüenza me das”.Iris guardó silencio. Apoyó la mano sobre sus rodillas laceradas e intentó ponerse en pie. Su cuerpo tambaleó bruscamente y el entorno pareció dar giros a su alrededor.La helada de la noche previa aún no abandonaba sus huesos, y el calor sofocante que había convulsionado su pecho la noche anterior s

  • La Princesa Loba Ilegítima   Capítulo 29: Tormentas e impulsos

    Los guardias sujetaron los brazos de Iris con brusquedad. Ella se rebeló y se zafó del agarre, pero la fuerza de dos hombres adultos superaba con creces la suya. Su cuerpo fue arrastrado por la fuerza hacia la puerta principal.“¡Suéltamen...!”, siseó Iris en un tono grave pero filoso. Su mirada se mantuvo gélida, fija en Merlin, quien permanecía a espaldas de los guardias con una sonrisa de satisfacción.Merlin se limitó a agitar la mano como si ahuyentara a una mosca. “Arrójenla al patio. Que aprenda cuál es su lugar”.La puerta se abrió de par en par. La corriente gélida de la noche golpeó de lleno el rostro de Iris. En un instante, su cuerpo fue empujado con violencia desde atrás.Iris cayó sobre la gravilla del patio. Las rodillas y las palmas de sus manos ardieron al impacto. Alzó el rostro con el cabello desordenado, pero sus ojos permanecían clavados en la puerta, que se cerró de golpazo ante ella.El chasquido del cerrojo resonó con claridad.Se puso en pie con lentitud. El p

  • La Princesa Loba Ilegítima   Capítulo 28: La sombra del hogar

    “Hemos llegado. ¿De verdad estás segura de que solo deseas que te deje aquí?”, preguntó Kael en cuanto el automóvil se detuvo a escasos metros de la residencia de Iris.“Sí, prefiero evitar cualquier otro inconveniente desagradable”, respondió ella.“Señorita, ¿por qué no optas por mudarte a la residencia estudiantil?”, indagó Kael.“¿A la residencia?”.“Así es. Existe un pabellón exclusivo para damas. Podrías alojarte allí”, sugirió Kael.“Ese lugar solo está destinado a los nobles, mientras que alguien como yo...”.“Eres estudiante de la academia. No existe diferencia alguna entre tú y los demás”, interrumpió Kael dejando escapar un leve suspiro. “Desconozco el trato que te da tu familia, pero al juzgar por las marcas en tu cuerpo, estoy seguro de que no son benevolentes contigo”.Iris guardó silencio. Sabía perfectamente que resultaba imposible engañar a Kael.“Trasládate a la academia; yo me haré cargo de las gestiones”, insistió Kael.Iris contempló la propuesta como la oportunid

  • La Princesa Loba Ilegítima   Capítulo 27: El lenguaje del afecto

    Los camareros comenzaron a servir los entrantes uno a uno. El aroma a trufa y a carne asada inundó de inmediato el reservado, haciendo que incluso Kael, a quien solía serle indiferente la gastronomía, arqueara levemente una ceja.Theo arremetió contra su plato sin reparo alguno. “Lo juro, esto supera con creces la comida del internado. Si cenáramos así todas las noches, no me importaría convertirme en el asistente de Kael”.Dimitri lo observó con mordacidad. “¿Tú? ¿De asistente? El verdadero trabajo de Kael sería vigilarte para que no termines ebrio”.“¡Oye, puedo ser disciplinado si me lo propongo!”, protestó Theo alzando su copa de vino con firmeza, como intentando demostrar lo contrario.Leon rio entre dientes. “¿Cuál disciplina? ¿La de ayer, cuando casi te quedas dormido en el vestidor abrazando tu palo de hockey?”.Iris, quien hasta el momento solo esbozaba leves sonrisas, decidió intervenir. Su voz era pausada, pero resonó con claridad: “A decir verdad, ayer vi a Theo durmiendo

บทอื่นๆ
สำรวจและอ่านนวนิยายดีๆ ได้ฟรี
เข้าถึงนวนิยายดีๆ จำนวนมากได้ฟรีบนแอป GoodNovel ดาวน์โหลดหนังสือที่คุณชอบและอ่านได้ทุกที่ทุกเวลา
อ่านหนังสือฟรีบนแอป
สแกนรหัสเพื่ออ่านบนแอป
DMCA.com Protection Status