MasukPUNTO DE VISTA DE AYLA
Besé a Lucien y tomé las manos de Violet, inhalando profundamente. No le permití a mi cerebro un espacio para dudar. Cerré los ojos y esperé que Violet hiciera su magia. Sin darme cuenta, ambas nos encontrábamos a las afueras de la manada Luna Granate. Nos acercamos caminando a los guardias que vigilaban la entrada. Me dirigí a ellos
- Buenos días - inicié - estamos aquí para ver a Alfa Jacob. Soy Ayla, Alfa de la manada Luna Amatista y ella es Violet, mi hembra Beta.
Los lobos al escuchar mi presentación se notaron desconcertados. Supongo que no es algo común que aparezca un Alfa en la frontera, desprovisto de un vehículo y, que además se trate de una hembra. Hasta el momento, no tengo conocimiento que ninguna manada sea dirigida por una hembra, además de Luna Amatista.
El lobo se quedó un momento de pie con la mirada perdida, supe de inmediato que se estaba comunicando por enlace mental.
- Alfa Jacob enviará en seguida un vehículo para transportarlas hasta la casa de la manada - dijo
- Te lo agradezco, odiaría ensuciar mi vestido - dije en tono de broma.
Esperamos un corto tiempo y llegó un vehículo conducido por un lobo llamado Luke, Gamma de Luna Granate. Nos llevó en silencio hasta la casa de la manada. Violet me enlazó mentalmente.
<<Ayla… ¿Qué hacemos aquí? ¿Si tienes asuntos en esta manada, cómo es que no estaban enterados de que vendrías?>>
La miré y estaba a un segundo de contestarle, cuando Luke habló repentinamente.
- Bienvenidas Alfa Ayla y Beta Violet, nuestro Alfa, las espera en la oficina. Frente a ustedes está la casa de nuestra manada.
Siempre me sorprende conocer una nueva manada; y es que me llama mucho la atención, darme cuenta de lo distintos que podemos llegar a ser, a pesar de pertenecer a un mismo mundo. La manada Luna Granate, está ubicada entre las montañas, existe mucho verde y el aire es muy puro. Las edificaciones son todas de un estilo muy clásico y acogedor; me evocaba mucho al aire de nuestra cabaña secreta en la manada Luna Zafiro, aunque nuestra cabaña tenía un estilo incluso más moderno.
Nos bajamos del carro y nos dirigimos hacia la casa de la manada. Una loba de edad avanzada nos recibió en la puerta, tenía aspecto de ser la ama de llaves. Poco después nos encontramos de frente a la puerta del despacho de Alfa Jacob. La loba golpeó la puerta y en seguida se escuchó la voz respondiendo desde dentro de la habitación.
- Te lo agradezco Mariet, puedes irte. Alfa Ayla, adelante.
Abrimos la puerta y nos encontramos de frente con el gran escritorio - por supuesto, con un aire muy clásico - y con Alfa Jacob sentado junto a él, rellenando y firmando los últimos documentos. Nos mantuvimos un par de segundos en silencio, hasta cuando Alfa Jacob soltó, al fin, la pluma; y su mirada se enfocó en nosotras.
- Alfa Ayla, Que agradable sorpresa me llevé cuando me contactaron para dar la noticia de que te encontrabas en mi manada.
- Alfa Jacob. Mi hembra Beta Violet y yo, estamos muy agradecidas que nos des un tiempo en tu apretada agenda, para recibirnos.
- Faltaba más, Alfa Ayla. Jamás dejaría plantada a la loba más poderosa del mundo. Perdóname el no poder recibirte de una mejor forma.
Los ojos afables de Alfa Jacob me observaron con interés, queriendo saber el motivo de mi visita.
- Alfa Jacob, las manadas Luna Granate y Luna Zafiro han sido aliadas desde que Lucien estuvo en el poder. Mi pareja tiene mucha confianza en que puedas ser de ayuda para nosotros en este momento.
- Desde luego. Alfa Lucien siempre fue un poderoso y sabio aliado y un lobo de convicciones. No puedo imaginar tener que dejar mi manada por seguir a mi pareja. Aunque, si tuviese tanta suerte como él la tuvo, supongo que no lo pensaría dos veces, antes de entregar incluso mi vida.
- Lucien es un gran lobo. - dije, con una sonrisa - Y tuvo que renunciar también a sus prejuicios, para estar conmigo; es lo que me hace confiar ciegamente en su opinión. Él ha dicho que eres el Alfa apropiado en quien podemos encomendar esta misión.
- Los prejuicios de Lucien - dijo pensativo - sí… era bien conocida su aversión por las lobas vurmitas. La diosa de la Luna tiende a ser muy caprichosa. Mi padre y yo jamás aspiramos poseer una vurmita, para alcanzar poder. Nuestra manada se caracteriza por desarrollar a los lobos en el arte de la lucha, desde muy pequeños. Nuestro poder no depende de una loba, sino de nosotros mismos. No tomaría jamás a una loba por pareja, que no sea aquella que la diosa predestinó para mí, ni siquiera si se tratase de una loba poderosa. Y mucho menos, contra su voluntad, como hacían los antiguos Alfas. Es por esto, que en la antigüedad, mi padre jamás hizo alianza con ninguna manada que hubiese mal usado los poderes de una loba mágica. Tal como dice Alfa Alan: las vurmitas son un don que se debe proteger y no sacar provecho de ellas - recordé a Alan, en el tiempo que nos conocimos.
- Es por esto que estamos aquí, Alfa Jacob. Necesitamos de tu ayuda, para proteger a una vurmita.
En aquel instante, Alfa Jacob comprendió la seriedad de nuestra visita. Podía percibir la mirada de Violet sobre mi, intentando descifrar lo que estaba a punto de hacer. Efectivamente, hace unas horas, cuando hablé con Violet, no le revelé mis intenciones al visitar al Alfa de la manada Luna Granate. La conversación y mis palabras en ese momento, deben haber conectado los cabos sueltos que Violet tenía en su cabeza con respecto al motivo de nuestra visita.
Alfa Jacob nos indicó con su mano, para que pudiésemos sentarnos y ponernos cómodas. Hasta ese momento, Violet y yo, aún permanecíamos cerca de la puerta, de pie. Nos acercamos y sentamos en las sillas frente al escritorio, en silencio, mientras Alfa Jacob se sentaba, con la mirada fija en una esquina, como si estuviese teniendo una conexión mental. En aquel lapsus, Violet me conectó también.
<<Ayla, ¿Estás pensando en hacer lo que creo que harás?>>
Permanecí en silencio, sin responder.
PUNTO DE VISTA DE AYLA- Me estás diciendo ¿Que son dos? - Dijo Lucien, muy sorprendido- Así es… - dijeLucien me abrazó y giró junto a mi feliz, producto de la noticia. Salió al umbral de la puerta de la habitación y gritó a viva voz la noticia. La casa de la manada fue un alboroto aquella noche, todos estaban felices ¡Dos cachorros Alfa venían en camino!Al día siguiente, todos los Alfas, Lunas y Betas, junto a sus parejas, se dispusieron a volver a sus respectivas manadas. El Alfa de la manada Luna Creciente, fue el primero en marcharse. Por decisión bilateral, se acordó continuar con las conversaciones, sin embargo, no se firmó una alianza, debido a los problemas que se suscitaron el día anterior Helena, por su parte, llegó muy temprano, junto a Ethan a la casa de la manada; Alfa Jacob había anunciado el regreso a su manada y mi lobezna, junto a ellos. - Ya es hora, mamá - dijo Ayla con una sonrisa emotiva- Cariño… - dije, abrazándole - No hay palabras que puedan expresar lo qu
PUNTO DE VISTA DE HELENASalimos de la fiesta. Caminamos hacia el automóvil. - ¿Cómo te sientes? - le dije. - Estoy bien… solo fue un rasguño. Si no fuese por el acónito, ya se habría curado - comentó divertido.- Ven aquí… prefiero usar mi magia sin muchas personas a mi alrededor - comenté. Puse mis manos sobre su herida - puede que sientas un leve ardor… - De acuerdo… - Cerré su herida. Quedó solo una pequeña y leve cicatriz.- Listo… - dije - La herida ya está curada, pero el acónito tardará al menos un día en salir de tu sistema. Es una suerte que mi pareja sea el lobo más hábil de todos… sino, ya estaría en un avión cruzando el océano.- Claro que no… ¿Crees que lo hubiese permitido?- Fue muy arriesgado lo que hiciste… si ese Alfa te hubiese asesinado… - Sabes que la regla era sin armas… el tipo hizo trampa… - Lo sé- Ahora estás destinada a congelarte el trasero junto a mi en las montañas… - me abrazó sonriendo juguetonamente.- Hum… pensé mirando mi automóvil - ojalá pudi
PUNTO DE VISTA DE AYLASalí al jardín interior del salón de reuniones, a respirar un poco de aire fresco, el tumulto, la música y el ambiente encerrado me estaba afectando y sentía mi cuerpo mareado y cansado. Había pasado alrededor de dos horas después del enfrentamiento de la pareja de mi hija Helena y ese Alfa asiático. Me apoyé en uno de los pilares y cerré los ojos para inspirar profundamente, para calmar mi cabeza y mi estómago, que estaba siendo fuertemente pateado por el par de lobeznos que crecen en mi interior.Sentí una voz que me sobresaltó.- ¿No estás agradada con la fiesta? Solías disfrutar mucho esta clase de eventos. - Alan… Las personas cambian con el tiempo… - Bien… ¿Qué te parece? Finalmente, después de tanto tiempo, Darius… Kira… Al final, todo terminó bien para ellos. - No puedo creer que hayas sido el lobo involucrado en todo esto… - ¿Me consideras malvado por haber guardado ese secreto por tanto tiempo? ¿Por haber ocultado a Kira…? ¿Por reunirlos nuevament
PUNTO DE VISTA DE HELENAEthan se sacó la chaqueta y desabotonó la camisa, para quedar a torso desnudo. Tiró su chaqueta y camisa a Sirius y Alfa Yejun hizo lo mismo. Me acerqué a Sirius a hablarle.- Te lo agradezco - dije irónicamente - De nada - dijo Sirius - Estoy siendo sarcástica ¿No lo ves?- Ey… tranquila. Dale a Ethan la oportunidad de recuperar su orgullo y de batirse en duelo por su pareja. - ¿Y qué ocurrirá si es derrotado?- ¿Alguna vez viste que Ethan fuera derrotado? - preguntó- No… pero… en este caso el “trofeo” soy yo… eso no es para nada lindo.- Calma, pequeña… - se acercó Emil e intervino en nuestra discusión - Ya verás que todo saldrá bienLos miré a ambos con incredulidad. Ethan y Alfa Yejun tomaron sus lugares.- El enfrentamiento no es a muerte - dijo Sirius, solo con escuchar esas palabras se me ponía la carne de gallina - No habrá elementos externos utilizados en este duelo, ni armas, ni apoyo de otros lobos. Es un combate de uno contra uno. Sirius indi
PUNTO DE VISTA DE HELENALlegamos al salón de reuniones, donde se estaba llevando a cabo el baile de cierre de la reunión de Alfas. La cena ya había concluido y estaba hambrienta, por haber permanecido sin comer esperando a que Ayla despertara. Tomé una copa de martini y caminé entre los lobos del lugar, buscando entre los asistentes a Ethan. No lograba encontrarlo por ningún sitio. Caminando entre los lobos, saludaba cordialmente a los Alfas y Lunas que cruzaba a mi paso. - Buenas noches, Alfa Helena - Levanté la mirada, se trataba de Alfa Yejun, de la manada Luna Creciente.- Buenas noches, Alfa Yejun.- Alfa Helena, quisiera…- Por favor, solo Helena - dije cordialmente - Mi padre es ahora Alfa de esta manada. - Helena. Acabo de hablar con Alfa Lucien y, en vista de que nuestra alianza es reciente y todos los asuntos los discutí previamente con usted, Alfa Lucien me ha pedido que acordemos los últimos puntos en conjunto, antes de poder firmar y hacer que nuestras manadas sean al
PUNTO DE VISTA DE AYLASalí de la casa de la manada, en busca de Helena, ella se encontraba junto a Violet, que la estaba abrazando y consolando.- ¿Qué ocurrió? - pregunté.- Ethan se fue… no quiso escuchar - dijo Violet.- Dale tiempo… - Comentó Sirius, que se encontraba apoyado en el portal - Necesita un momento para pensar, para calmarse. Como Beta, es muy doloroso tener que escuchar todas las palabras que Lucien expresó. Somos los lobos encargados de cuidar incondicionalmente a nuestro Alfa; si es necesario, dar la vida. Esto afecta mucho más a Ethan, ya que él se ha esforzado muchísimo para estar en el lugar en el que está hoy… - Él sabe que a mi no me importa nada de eso… - dijo Helena, con mucha tristeza en sus ojos - Yo estaré con él sin importar nada. - Como dice Sirius… - dije suavemente - Lo mejor es que le des tiempo, cariño. Creo que Lucien ha apuntado a su orgullo y se debe sentir intensamente herido. Lo siento mucho cariño, jamás creí que Lucien pudiese llegar a tant







