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Fuego en la piel
Fuego en la piel
Autor: Celina González

Prólogo

last update Data de publicação: 2024-12-03 04:24:28

Ámbar Urrutia sentía que su vida estaba a punto de cambiar para siempre. la promesa de un amor que había estado cultivando en secreto durante dos largos años junto a Julián.

Desde ese momento en que se conocieron, Ámbar supo que Julián era muy diferente a los demás hombres. Su mirada penetrante, su sonrisa enigmática y su presencia imponente la habían cautivado deseando lo prohibido.

Su manera paciente de llevar su relación y esperarla. Aunque para ella no era obligado, le daba la seguridad de querer entregarse a él.

Y aunque la distancia y la paciencia habían sido sus compañeras durante años, Ámbar sabía que valdría la pena.

Mientras observaba su hermoso vestido recordaba esa primera vez que sus miradas se fijaron quedando ambos flechados.

Con una sonrisa recordó ese día tan especial.

Flashback

Ámbar caminaba de retroceso para poder pasar desapercibida antes los guardaespaldas de su padre, deseaba salir de la empresa y justo chocó con un cuerpo, con los ojos cerrados volteo, creyendo que era uno de los de seguridad.

—Perdón —habló en un susurro

—¿Estás escapando? —la voz de un hombre joven la hizo abrir los ojos y quedó observándose sin parpadear.

Unos ojos verdes casi grises, cejas pobladas y arqueadas, un cabello desordenado y barba apenas visible.

—¡No! —reaccionó Ámbar, sacando una sonrisa del hombre, quien ya había observado a la chica, sus ojos grises con un círculo negro, su piel blanca y casi rosada como sus labios.

Fin del Flashback

Ámbar sonreía tiernamente al recordarlo, seguía sintiendo el olor a colonia de Julián, su aroma fresco y masculino que la hacía sentir un cosquilleo en su estómago. Su voz, profunda y suave, que la hacía estremecer.

Y es que en la misma situación se encontraba Julián.

Recordando no solo el día en que la conoció, también lo sucedido dos años después. Porque de algo estaba seguro, su intención con ella, iban más allá de enseñarle cualquier cosa que tuviese que ver con el se*o.

Sus ganas de enseñarle que el amor y la pasión debían ir de la mano siempre, lo llevó a mantener la distancia de ella para aguantarse en darle lo que su lobita tanto buscaba con desdén.

Recordaba aún ese día en esa fiesta donde su amiga se estaba casando con el amor de su vida.

Sabía que su lobita estaba molesta por las veces que rechazó la oferta de verse a solas. Pero se conocía perfectamente, aunque él fuese un caballero, también tenía un lobo feroz en su interior, ese que sacaba cuando algo le importaba lo suficiente para saciar su deseo.

Flashback

—¿Qué haces aquí? —Reclamo de brazos cruzados Ámbar, en el baño de mujeres.

—Lobita, no te enojes.

—Puedo dar mi primer y cómo tú no quieres, pues busco a otro —Declaró pasando por su lado, pero antes que llegara a la puerta, Julián la detuvo.

—Ambar, no me hagas molestar, te puedes asustar —amenazó Julián.

—Yo solo deseo un beso y espero mucho por ti, porque me gustas —hablo Ámbar con una carita triste.

—No soy un chico que da un beso normal, Lobita —le dijo Julián oliendo su cuello.

—No importa —aseguró Ambar, sintiendo el fresco aliento en su cuello.

La pegó a la pared y se acercó a sus labios, acarició su nariz con la de él y la beso, un pequeño toque que lo hizo suspirar, su piel se erizó y su cuerpo despertó miles de emociones juntas, tan suaves y con un sabor a fresa.

La agarró por el cuello suave y abrió su boca, Ámbar gimió al sentir la lengua de Julián invadir su boca, algo lento para enseñarle.

Sus manos bajaron a su cintura para pegarla a él, como no fue suficiente, la subió a su cintura y se pegó más a la pared, sin cortar el beso que para ambos era lo más rico del momento.

—No me puedo controlar, Lobita y tú me la pones difícil.

Ámbar gemía por la dureza de Julián en su centro, aun con ropa, sentía que le dolía.

El lobo abriendo que Julián llevaba dentro se descontroló, besando su cuello y bajando a sus pequeños senos, saco uno y lo metió a su boca, chupando con deleite y masajeando con su lengua, pasó al otro y hacía lo mismo.

Los gemidos de ámbar empezaban a subir de tono y Julián le tapó la boca, sus manos apretaban y alaban el cabello de Julián, se estrujaba en la erección de Julián sin control, buscando más para liberarse. Eso lo sintió él y la estrujaba más, sintiendo como se desesperaba y buscaba gritar de placer.

Dejó sus senos quietos y beso sus labios suave hasta sentir como se desvanecía en su cuerpo. Se metió a un cubículo y se sentó con ella en su regazo.

—Lobita ¿estás bien? —indago arreglando su cabello. Ámbar asintió avergonzada y muy agitada.

—Querías un beso y ¿ahora te avergüenzas? No tengo control, yo soy el control y me cuesta parar —declaró Julián. Dejó un corto beso en sus labios para no incomodarla más.

Fin del flashback

Julián Guedel dejó de pensar en esos recuerdos maravillosos que le hacían imaginar miles de cosas para hacerle a su lobita y decidió prepararse para ir al evento.

Ámbar estaba lista para enfrentar su destino, soltar la pasión que llevaba dentro y el deseo de sentirla junto a Julián. Ese que con solo besos y caricias la estremecía, llevándola a sentir la necesidad y el deseo de probar más.

Julián, el hombre que había capturado su corazón, estaba listo para reclamar como suya.

Porque aunque Julián luchaba por controlar su deseo, Ambar buscaba sentir su pasión, su fuego interior que la hacía arder.

Julián ya no se podía detener y estaba listo para dejarse llevar por el deseo y la pasión. Estando consciente de lo que podría ocurrir cuando eso se diera a conocer entre la familia.

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Último capítulo

  • Fuego en la piel   Epílogo

    El sonido de los tacones de Ámbar, resonaban en el pasillo, cada paso como un tambor batiendo en el corazón de Julián. Él se encontraba sumergido en un mar de papeles, pero el sonido de su llegada lo sacó de su concentración al instante. Levantó la vista y su mundo se detuvo.Allí estaba ella, radiante en un vestido que parecía hecho a medida para ella. El tejido se adhería a sus curvas, resaltando su belleza de una manera que lo dejaba sin aliento. Su cabello, siempre impecable, caía en cascada sobre sus hombros, enmarcando su rostro angelical.—Lobita… —murmuró, su voz ronca por la sorpresa.Ella se acercó a él con una sonrisa pícara y se sentó en su regazo, envolviendo sus piernas alrededor de su cintura. El contacto de su piel suave contra la suya lo electrizó.—Vine para asegurarme de que mi prometido me lleve a cenar —dijo, su voz suave como la seda.Julián la miró a los ojos, sus pupilas dilatadas. —¿Estás segura de que quieres cenar primero? No sé, podríamos hacer algo más —p

  • Fuego en la piel   Capitulo 54

    La ausencia había agudizado el anhelo. Los días sin el calor de sus cuerpos se habían vuelto interminables para ambos. Julián, con la complicidad de Lucas, había preparado una escapada romántica con su chica, sin importar que tuviera consecuencias, un refugio donde podrían reencontrarse y celebrar su amor.Al llegar al lugar, Ámbar quedó maravillada. Una pequeña casa en la playa, rodeada del océano.—Es perfecto —susurró Ámbar, abrazando a Julián por la cintura.Julián la besó en la frente. —Quería traerte a un ligar especial para nosotros. Pensé en una cabaña, pero luego pensé en querer ver tu piel completamente y quemarme en ella.—Robas mi inocencia.—Tú has sacado de mí, lo que no sabía que tenía y sentía, mi lobita. —susurro besando sus labios para luego cargarla como princesa.Entraron a la casa, dejando que el viento los envolviera. El interior era acogedor y cálido. Julián tomó una botella de vino y dos copas, y las colocó sobre una pequeña mesa junto a la ventana.—Brindo po

  • Fuego en la piel   Capitulo 53

    Dos años después Los días se deslizaban como hojas en un otoño dorado. Ámbar y Julián, aferrados el uno al otro, construían un mundo propio, un refugio donde el amor florecía en silencio. La discreción era su aliada. Julián, con una paciencia admirable, había sabido esperar el momento adecuado para que su relación saliera a la luz.Braulio se encargó de mantener a Julián muy ocupado en los nuevos proyectos y eso le facilitaba mantenerlo siempre cerca, de esa manera no se escapaba para Italia a buscar a Ámbar.Así que a Ámbar no le quedaba de otra, que viajar a Argentina seguido, aunque no se vieran como querían.En la mansión, la atmósfera era más tranquila. Braulio y Leonel, aunque al principio reticente, habían empezado a aceptar a Julián como parte de la familia. La herida causada por las acciones de Rocco, había dejado una cicatriz, pero también había fortalecido los lazos familiares.Después de mucho hablar, Julián y ámbar pudieron estar solos, aunque en el patio, donde no pudie

  • Fuego en la piel   Capitulo 52

    Días después Un cálido sol de la tarde bañaba la sala, iluminando la escena de la familia reunida. Después de días tensos, una frágil calma se había asentado. Carlota, observando a sus hijos, yerno y nieta, quienes tenían su mirada en Julián, incomodando su presencia. Carlota decidió que era el momento de poner fin a las especulaciones y los malentendidos.—Sé que todos ustedes han pasado por momentos difíciles —comenzó Carlota, su voz suave pero firme. —Y quiero que sepan que yo estaba al tanto de la relación entre Ámbar y Julián desde hace tiempo.Un silencio sepulcral se apoderó de la habitación. Todos los ojos se dirigieron hacia ella, sorprendidos.Ya a Braulio no le sorprendía nada, solo pudo suspirar por otra verdad revelada.—Confíe en la madurez de Julián —continuó Carlota, —y creí que ambos eran lo suficientemente grandes para tomar sus propias decisiones. Sin embargo, no podía imaginar que esto se saldría de control de esta manera.—Eso no cambia lo que hizo mal. Se burló

  • Fuego en la piel   Capitulo 51

    Las horas seguían pasando, siendo horas hasta llegar a Una larga semana. Muy difícil para todos, en especial para Julián, quien seguía eliminando la falsa información, dejando claro la versión real.—¿Has hablado con Ámbar? —Preguntó Luciano.—Sí, se me ha hecho difícil convencerla de que espere un poco, a que su padre y Leonel acepten nuestra relación.—Tienes mucha paciencia. —Dijo Luciano con una sonrisa. —Yo me llevé a mi prometido, ya que es hija única y no me querían, por la mala fama de Lucas.—¿Y como aceptaron la relación? —indago Julián, sorprendido.—Los amenacé, les dije que me aceptarán o me la llevaba para Asia —confeso Luciano riendo.—Eres un duro.—Sí, y ahora haré sufrir a Leonel, me llevaré a su esposa para Italia —hablo riendo.—Es una ayuda para mí, así se olvida de Ámbar. —bromeo Julián.Julián continuo junto a Luciano y enseguida le entro una llamada. No espero mucho para contestar la llamada. Mientras Luciano seguía arreglando todo el caos que hizo Rocco.Por o

  • Fuego en la piel   Capitulo 50

    Ya con nada que hacer en la mansión de Cristina. Noelia y Leonel decidieron ir a su mansión, ya solo quedaba que los padres de Ámbar decidieran que hacer, y lo más seguro, era que tenía que aceptar l relación entre ámbar y Julián.Noelia sabía que su esposo tenía algo que decir y no se atrevía. Su mirada y como la ignoraba, lo decía todo. Y ella no se quedaría callada, a todos lo que él le dijera, ella contestaría sin problema.El largo camino hacia la mansión se convirtió en un escenario de tensión. Leonel, con el rostro endurecido por la ira, y Noelia esperando pacientemente lo que tenía que decirle.Hasta que no aguanto en reprocharle a Noelia.—No entiendo cómo pudiste ocultarme algo así —espetó, su voz resonando en el interior del automóvil. —Hasta que te dignas a decir algo. —Respondió Noelia con sarcasmo.—Estoy hablando en serio, ¿Cómo se te ocurre que una chica tan joven esté saliendo con un socio y amigo de la familia?Noelia, visiblemente molesta, apretó los labios. —Leon

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