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A mis queridas lectoras y lectores…

مؤلف: Alut
last update تاريخ النشر: 2026-08-04 06:26:28

Estimadas lectoras y lectores

Nos vamos encaminando al final de esta bella historia, pero, antes de comenzar a despedirnos, quise darles un adelanto de lo que será la continuación. Algunas ya lo han leído en mi otra novela que recién terminó, algunas no, así que, aquí les dejó un adelanto, espero que les guste...

Créanme el final las va a sorprender, quienes han seguido mis novelas de prometo amarte y de amar bajo la sombra del pasado, sabrán que las cosas pueden cambiar drásticamente…

😘😘😘

Diana sostenía aquel plástico con la mano temblorosa, rogaba a todos los santos habidos y por haber que, sus temores no fueran ciertos, que todo se tratase de un susto, miedo, reacción a lo ocurrido, montones de excusas que bien sabía podían ser verdad o bien, mentira.

Ella se había imaginado ser madre, claro que se había imaginado, pero no ahora, y menos de él, ¿Cómo podía ser? De él no, no podía, simplemente no podía. Este no era su plan de vida, estaba por irse a la universidad, si esto sucedía, su madre se sentiría sumamente decepcionada, ya bastante tenía con lo que sucedió como para salir con más problemas por lo ocurrido aquella noche.

—¡Dios! ¡Dios, ayúdame! ¡Por favor! ¡Por favor, que no sea verdad! ¡Por favor! —dijo Diana con voz quebrada mientras abría de a poco los ojos, tal como si eso ayudara a que sus miedos no se hicieran realidad.

Diana solo pensaba en aquella noche, sí esa maldita noche en que salió por la ventana. Ella creía que sería como cualquier otra escapada más, Adrián la recogería, ambos correrían hasta su moto y se irían al bar donde él solía presentarse con su banda.

Ella lo escucharía tocar y luego, regresaría a casa como si nada hubiera ocurrido; sin embargo, el destino es caprichoso y tiende a torcer los caminos de maneras demasiado absurdas y dramáticas.

—¡No! ¡No puede ser! —dijo Diana al ver el resultado. —¡Esto no, no puede ser!

Diana no pudo más, se recargo contra la pared y se dejó caer al suelo con la prueba en mano. Inmediatamente comenzó a llorar, la vida no podía complicarse más, su madre la odiaba, su hermana la odiaba, su padre no quería ni verla. Su única esperanza era la universidad, ahora que entrara, tendría que irse de casa, bien podía fingir que tenía mucha tarea y no regresar a casa por largo tiempo, pero, con esto, ¿Cómo rayos le iba a hacer?

Aquella joven dejó caer varias lágrimas, de solo pensar en lo que su familia diría, era seguro que la iban a echar de casa. Diana había sido una niña bien portada, siempre había hecho lo correcto, al menos hasta que llego a la preparatoria, ahí fue donde se cansó de lo mismo y poco a poco, fue cambiando, luego llegó Adrián y su vida cambio aún más.

—¡Dios! ¿Qué voy a hacer? ¿Cómo le voy a hacer?

Ella se sentía completamente sola, Adrián no quería ni verla, cortesía de su hermana Renata, quien dolida por lo ocurrido, se había lanzado con todo sobre ella, le había gritado, la había abofeteado, maldecido y sobre todo, le había contado a Adrián lo sucedido, claro, con su versión de los hechos.

Adrián, por meses, le había insistido en dar aquel gran paso en su relación pero, ella no se sentía lista, no era que no lo quisiera, ella sentía que lo amaba. Amaba su música, sus poemas oscuros, su sonrisa, la familiaridad con la que la trataba, amaba cada momento con él, pero ahora, él ya no quería saber nada de ella.

—“Diana, ¿Cómo demonios pude ser tan idiota? Todo este tiempo me viste la cara, ¿verdad? ¿Por qué si querías andar con él no hablaste claro? ¡Estas son idioteces! ¡Madura!”

Diana quería explicarse, pero, no encontraba ninguna explicación a lo que sucedió. ¿Cómo podría explicarse? Si ni ella misma sabía bien que sucedió.

Los recuerdos de aquella noche eran borrosos, sí, en efecto, cuando iba con Adrián solía consumir una o dos cervezas. Honestamente, ese nunca había sido un tema, pero ahora, por más que buscaba una explicación, simplemente, no la hallaba.

—Esto no me puede estar pasando, ¿Por qué? ¿Por qué a mí?

Ella se iba a ir a Nueva York, iba a irse a estudiar arte dramático, esto, venia totalmente a cambiar sus planes.

Por su mente cruzaron varias ideas; ella podía irse sin decirle a nadie, ya en Nueva York, podía ver que hacía con el tema del bebé, al menos estando lejos, no lidiaría con la reacción de su familia. Si ellos decidían dejar de apoyarla, bien estaba la herencia de su abuelo, ella podía pedirle a su padre que le diera su parte y de ahí podría vivir, al menos hasta que consiguiera un trabajo decente.

Otra idea cruzo su mente, bien podía buscar interrumpir el embarazo, por el tiempo, seguro que no había problema, esa idea sonaba bien pero, algo en su interior le gritaba lo contrario.

—¿Qué voy a hacer? ¿Qué demonios debo hacer? —dijo metiendo su cabeza entre sus piernas.

Para todos, Diana era la hija problemática, rebelde y sin un futuro claro, mientras que Renata, había madurado con la edad y gracias a la compañía de Giovanni.

Según lo dicho por su padre, le auguraba un futuro glorioso, puesto que se iría a estudiar negocios internacionales junto a Gio a Italia. Ambos tenían planes, y prácticamente, ya tenían todo listo; la universidad, el lugar donde vivirían y sabía que tras terminar la carrera, se casarían, Diana había venido a joderlo todo, ¿Cómo? Ni ella misma lo sabía o lo recordaba.

Diana estaba tan perdida en sus pensamientos que, no se percato de que su madre llevaba rato llamándola, al menos no lo hizo hasta que esta entró al baño y la vio con prueba en la mano.

—¡Diana! Dime por favor que esto no es lo que estoy pensando. —dijo Marina con cara pálida ante lo que se venía sobre su hija.

La joven se quedó muda, ¿Qué iba a decir? ¿Cómo iba a decir que era un error? Ese maldito plástico estaba en su mano, esas dos rayas indicaban lo que nadie quería escuchar.

—Diana, responde…

—¿Que, madre? ¿Qué? ¿Qué quieres que te diga? ¡Sí! ¡Sí es lo que estas pensando! —dijo Diana rompiendo en llanto.

—Diana… —dijo Marina quebrándosele la voz. —¿Sabes que debo llamar a tu padre? ¿verdad?

Diana sabía que tan pronto su padre se enterará, ardería troya, el imperio Montemayor y todo el mundo, pues al enterarse él, se enteraría ella y estaba completamente segura de que, nada bueno saldría de todo esto.

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تعليقات (6)
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Maria Barragan
Y en cambio la vida de Renata se ha mejor a de Diana
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Maria Barragan
No me parece que valla embarazar a Diana y que su vida se halla sido de una chica rebelde
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Torres Vianney
lo vas a continuar en otro libro?? nombre?
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