Share

Compras

Penulis: Blondegirl
last update Tanggal publikasi: 2023-04-19 12:36:20

No sé qué me ha pasado, lo único que sé es que mi cerebro me repetía una y otra vez que tenía que salir de ese cuarto de baño lo antes posible. La forma en la que me estaba observando era distinta a las anteriores.

Pude sentir la tensión entre nosotros con una facilidad increíble. Mi cuerpo estaba rígido de pies a cabeza.

Tenía la sensación de que, si me quedaba unos minutos más, iba a besarme. Me estaba viendo fijamente y esos ojos, parecían un universo sin fin.

Sacudo mi cabeza intentando sacarme el recuerdo, pero es en vano. No tengo palabras suficientes ni correctas para explicar lo que sucedió, pero sé que fue una conexión muy fuerte. Algo que nunca antes había experimentado y debo admitir que me he asustado un poco.

Me dirijo hacia el cuarto de los bebés y, a medida que lo voy organizando todo para cuando Alex los acueste, pienso en nosotros una y otra vez.

La forma en que las gotas de aguas le corrían por el cuello todo el camino hacia su pecho, la manera en la que su camisa estaba toda desajustada, dándole un estilo desenfadado, menos serio y más cómodo.

Sus ojos merodeando por cada parte de mi piel, mi blusa traicionera pegada a mi cuerpo, traicionando mi pudor.

Cuando Alex ríe, se le arruga un poco la frente, justo en el medio de sus dos cejas. Lo orgulloso que se siente de sus pequeños es increíble también, los cuida como nadie, eso le da unos puntos extras también.

¿Hay algo en lo que no sea bueno?

¿Me estoy sintiendo atraída por él? ¿Es eso lo que está sucediendo aquí?

Bueno, de ser así, no creo que sea algo por lo que debiera alterarme o preocuparme. Es lógico que me atraiga, es un chico extremadamente guapo, por algo es uno de los solteros más codiciados.

No soy la única que no es indiferente a sus encantos.

Lo que sí puede llegar a ser un poco inapropiado si me permito ir más allá, es mi jefe y tengo que verlo como tal.

Estoy terminando de colocar la sábana de la cuna cuando escucho el chirrido de la puerta al abrirse. Mi cuerpo entero se pone en atención, a la espera.

Me giro para comunicarle que ya los puede acostar y me quedo sin palabras al verlo con su pecho totalmente al descubierto cargando a los gemelos en cada brazo.

Intento con todas mis fuerzas dejar de mirarlo tan fijamente, pero es como si un imán me estuviera obligando a hacerlo.

Tiene una clavícula muy sexy, eso siempre me ha llamado la atención en los hombres y ni hablar de sus abdominales que parece que se los han esculpido a la perfección.

- Nerea –me dice al ver que no atino a hacer nada

Por suerte, su voz es motivación suficiente como para sacarme de mi ensimismamiento.

- Te pregunté si podrías ayudarme a colocarlos en la cuna

¿En serio me había preguntado eso? Nunca lo escuché. Claro que no Nerea, si andas como una tonta mirando sus abdominales ¡Espabila chica!

- Por supuesto

Camino hacia delante y tomo a Aitor en mis brazos. Estos pequeñines son lo más dulce del mundo cuando duermen, la ternura que siento es indescriptible. Nos quedamos mirándolos un rato, hasta que el sueño comenzó a aflorar en mí.

- Yo también debería dormir –le digo sin mirarlo y salgo casi que huyendo, pero su voz me detiene

- Nerea

Me toma justo cuando me proponía atravesar la puerta, así que me giro justo en el umbral. Noto algo extraño en su expresión. No sé con certeza qué es, pero no está como de costumbre.

- ¿Sí?

- No, nada, olvídalo. Que duermas bien

- ¿Qué pasa? ¿Quieres decirme algo? –le insisto porque me ha caído un poco de curiosidad para ser sincera

- Solo quería decirte que me alegra mucho que te encontraras a los gemelos ese día en la empresa, de lo contrario, nunca hubiese podido contratarte. No quiero sonar egoísta, sabes que siempre habrá un lugar en la empresa para ti, solo quería que supieras que estoy agradecido por haberte encontrado

- Bueno, en términos técnicos, los gemelos fueron los que me encontraron –le digo sonriendo

- Es cierto y ellos están más felices desde que están bajo tu resguardo. Gracias por estar haciendo tan buen trabajo

- No tienes que agradecerme. Me gusta hacerlo. Hasta mañana

Le sonrío nuevamente y me marcho cerrando la puerta tras de mí sintiéndome feliz porque mi jefe me acaba de felicitar (de una extraña manera, pero al fin y al cabo es una felicitación) por mi buen trabajo.

Al siguiente día, Alex y yo fuimos de compras tal y como lo habíamos acordado.

Me hace muchísima ilusión tener cosas nuevas para los niños. Estoy ansiosa por ver cuál será su reacción al jugar.

Entramos a la primera tienda y un chico muy amable nos recibe. Se presenta y está muy dispuesto a ayudarnos con las compras, aunque no me quita los ojos de encima ni deja de sonreír.

- Hola ¿puedo ayudarlos en algo?

- Bueno, la verdad no hemos venido buscando algo específicos, solo queremos comprarles cosas nuevas a estos bebés –le digo señalando hacia el coche

- Perfecto, puedo hacerles una guía por cada departamento y así ustedes mismos eligen lo que deseen. Síganme, por favor

Es un chico muy agradable y de gran carisma. Seguimos detrás de él hasta que llegamos a la sección de los juguetes.

- Escojan lo que más les gusten. Si tiene alguna duda usted o su esposo, estoy para servirles

Creo que ha dicho eso intentando saber si Alex y yo estamos juntos, si somos una pareja o no. Miro hacia Alex un poco asustada, no quiero que se ofenda, pero, para mi suerte, está concentrado observando los estantes.

- Oh, no, no es mi esposo. Creo que estoy muy joven todavía como para casarme y tener hijos. Soy más un espíritu libre

- Ya veo, en eso nos parecemos. En ese caso ¿puedo saber tu nombre? –me pregunta lanzándome una mirada pícara

- Mi nombre es Nerea Jones, mucho gusto –le digo mientras le estrecho la mano

- Un gusto conocerte

- Disculpen que los interrumpa, pero no tengo todo el día para esto –Alex nos interrumpe con un tono de voz bastante molesto

Me giro de forma rápida a mirarlo porque me tomó por sorpresa su reacción. Habíamos acordado venir y él había limpiado toda su agenda para esto ¿cuál es el apuro entonces? Lo miro y me doy cuenta de que su mandíbula está apretada fuertemente.

- Disculpe señor, los dejaré solos para que realicen sus compras –y sin decir una sola palabra más sale caminando

- Parece que lo estás pasando muy bien –me dice Alex una vez que estamos solos

- Disculpa, solo estaba conversando un poco

- A mí me pareció más algo más que una simple conversación

No entiendo por qué está teniendo este comportamiento conmigo. Parece que estamos en los primeros días, cuando me trataba como una simple trabajadora suya. Es como si estos últimos días no hubiesen pasado para él.

Justo en el momento en el que pensaba contestarle se aleja de mí hacia la dirección contraria. Se marcha murmurando algo que me es imposible escuchar, solo puedo afirmar que está verdaderamente molesto.

Solo lo vi actuar de esa manera la primera vez que lo conocí cuando no sabía por qué yo tenía a sus niños. Fuera de ese día, jamás me había tratado de esta forma tan despectiva. Me acerco a él lo más rápido posible:

- ¿Está todo bien? –le pregunto- ¿te encuentras bien?

- Estoy perfecto –me responde aún más seco que antes

Solo hago un movimiento con mi cabeza haciéndole ver que lo he comprendido y comienzo a seleccionar lo que más me ha llamado la atención, al igual que él. luego de un rato ya con nuestras cestas llenas, nos reunimos nuevamente.

Nos quedamos mirándonos el uno a otro. Parece una guerra hasta que, finalmente, él baja la cabeza rompiendo nuestro intenso contacto visual. No lo entiendo la verdad. Me parece que tanto trabajo al final le está afectando seriamente la cabeza.

Nos dirigimos hacia la caja donde el chico nos estaba esperando.

- Espero que hayan podido encontrar todo lo que necesitaban

Esta vez está hablando con Alex, pero este no le responde, ni siquiera lo está mirando, es bastante grosero de su parte la verdad, así que respondo yo para evitar que el momento incómodo se siga extendiendo.

- Pues sí, nos vamos bastantes contentos la verdad

- Me alegro mucho –me dice mientras me hace un guiño con el ojo

De inmediato, Alex saca su tarjeta de crédito de la cartera y la pone de un fuerte golpe sobre el mostrador. El chico nos cobra y le pasa el recibo a Alex para que lo firme.

- Nada me gustaría más que, antes de irte, me des tu número

Los hombros de Alex se contraen instantáneamente y rompe una parte de la hoja de lo fuerte que aprieta el lapicero contra ella ¿Está molesto por eso? ¿En serio? El hecho de que trabaje para él no significa que sea de su propiedad.

Es cierto que he accedido a mudarme a su casa y que convivo con él, pero yo tengo una vida propia y tengo que socializar y conocer a nuevas personas. En el trato nunca se dijo que no podía conocer a chicos. Después tendré que aclarar este tema con él.

La verdad, no me interesa este chico. No me ha llamado la atención, solo me parece muy agradable, pero solo tengo la idea en la cabeza de molestar a Alex por el mal comportamiento que ha tenido.

- Pensé que no me lo pedirías nunca –le digo y el puño de Alex parece que va a explotar sobre sí mismo de lo fuerte que lo está apretando- dame algo en qué anotar

En cuanto escucha mis palabras sonríe y me pasa una hoja en la que comienzo a escribir números al azar. Me despido del chico y salimos caminando.

- Nada me hace más ilusión que ver su cara cuando se dé cuenta de que le has dado un número falso –me dice Alex mientras colocamos las compras dentro del maletero del coche

- ¿Cómo sabes tú que ese no es mi número?

- Me lo sé de memoria

Su respuesta me toma completamente por sorpresa ¿Quién n este tiempo se toma el trabajo de aprenderse un número telefónico de memoria? Por suerte nuestros celulares hacen ese trabajo por nosotros.

- ¿Te lo has aprendido?

- Sí –dice orgulloso

- ¿Por qué?

- Nunca sé cuando pueda suceder algo y mi celular esté sin baterías, solo es una medida de precaución

La verdad, tiene razón y más cuando yo soy la responsable de los pequeños cuando él no está. Debería haber pensado en eso y haber hecho lo mismo. Cuando se trata de niños pequeños, ninguna precaución es suficiente.

- ¿Por qué no le diste tu número verdadero? –me pregunta

- Pues porque no me interesaba que lo tuviera

- ¿En serio? Dentro de esa tienda parecía todo lo contrario

- No lo creo, nunca hay que confundir amabilidad y educación con interés emocional, eso suele sucederles mucho a los chicos

- Bueno como tú digas

No mencionó más el tema y salimos rumbo a casa. En todo el camino de regreso no pude evitar pensar en lo mucho que le molestó a Alex que yo hablara con ese chico ¿Esos fueron celos?

Vamos Nerea ¿por qué alguien como Alex Black tendría celos de ti? Tú no eres más que una de sus trabajadoras, repítete eso una y mil veces, las que hagan falta hasta que lo interiorices.

Pero, si no fueron celos ¿por qué se molestó tanto? En el segundo en el que supo que no le di mi número, comenzó a ser el Alex que conozco desde hace unos días y no el desagradable que conocí en sus oficinas.

No sé por qué habrá actuado de esa manera, solo sé que, en algún momento, lo averiguaré.

Lanjutkan membaca buku ini secara gratis
Pindai kode untuk mengunduh Aplikasi

Bab terbaru

  • La niñera del CEO    Lo tengo todo

    Horas después estoy caminando como loca por el pasillo de espera, de un lado a otro sin parar. Estoy demasiado nerviosa como para quedarme quieta, paso las manos por mi cabello una y otra vez, arranco pedazos de mis uñas y lloro y lloro sin consuelo.No puedo vivir sin Alex, no soy capaz de hacerlo, mi vida gira en torno a la suya. Me acostumbré a dormir a su lado, a despertarme con sus dulces besos en las mañanas, al tacto de sus manos sobre mi piel, a que me acomode mi mechón de cabello rebelde.Acabábamos de empezar nuestra relación, nuestra familia. No hemos tenido tiempo para mucho y menos con todos los problemas que nos han puesto en el camino. Necesito más tiempo, necesitamos más tiempo. Este no puede ser el fin de todo, no puede ser el fin de mi felicidad.Tiene dos pequeños que cuidar, que dependen de él. No puede irse, no puede abandonarnos así a la deriva. No es justo ¡Tiene que pelear por su vida!Repito eso en mi cabeza una y otra vez en un intento ridículo por calma

  • La niñera del CEO    INGRID

    Cada vez que me pongo a pensar en todas las cosas que tengo que arreglar a la vez, siento como mi cabeza se va descomponiendo. Es un lío ¿cómo mi padre podía solucionar tanto?Es cuidar a mi hermano en la cárcel, sacarlo de ahí, resolver la encrucijada en la que Lorenzo Black me ha metido, contarle a Alex la verdadera razón por la que lo vi en ese hotel, es demasiado.Si algo he aprendido del encuentro con Leo es que tengo que ser fuerte, yo tengo la capacidad de resolverlo todo, solo es cuestión de dar un paso a la vez.De momento, voy camino al trabajo, ahí tengo cosas que solucionar también y hace un par de días que no me paso por ahí, menos mal que tengo la justificación de estar analizando casos y eso puedo hacerlo desde mi casa.En cuanto entro, lo primero que me encuentro es a Francesca y a Jason conversando de una forma que no me gustó para nada, era como si estuviesen tramando algo. Estoy casi segura que hablan sobre el caso de mi hermano, pero no voy a entrometerme, ya tuv

  • La niñera del CEO    Disparos

    Ella nos señala con el arma uno por uno, amenazándonos sin palabras para advertirnos que no hagamos ni un solo movimiento, como si eso me estuviese pasando por mi mente ahora mismo.A pesar del tono tan elevado de voz con el que se dirigió a nosotros, nos está contemplando con una serenidad que me provoca escalofríos a todo lo largo de mi cuerpo. ¿Cómo alguien puede ser así de frío? ¡Está amenazando con disparar a su hijo y su esposo!-¿Se puede saber qué mierda estás haciendo Ángela? –le pregunta Lorenzo agitado-Lo voy a decir una sola vez y no pienso repetirlo, ¡todos atrás!Nos mira como si fuésemos sus presas, lista para atacarnos en cualquier momento. La ferocidad que hay en sus ojos es increíble.-¡No sé por qué me terminé casando con un hombre tan débil como tú! Solo porque eras el único heredo del imperio de tu padre accedí a tener a Alex, de lo contrario, lo hubiese abortado sin pensarlo dos veces, ni siquiera te hubieses enterado que estaba embarazada¡Dios mío! No p

  • La niñera del CEO    INGRID

    TRES AÑOS ATRÁSEvidentemente esta es la forma que Lorenzo ha encontrado para sobornarme. Sabía perfectamente bien que hacerlo con dinero no le iba a funcionar, por eso mandó a que le dieran la paliza a mi hermano en la cárcel, ahora sí no me quedan dudas de que fue él. Amenazar a la familia era la única forma que tenía de hacerme flaquear, pero no se lo voy a permitir, algo se me ocurrirá.–Te dije que era un maestro de la manipulaciónMe dice Alex pasando su mano por mi mejilla a modo de consolación. Supongo que al ver mi expresión supo de inmediato que la conversación con su padre no había ido como me lo esperaba.Inclino mi cabeza hacia su mano para apoyarme en ella–No puedo confiar en él, no después de lo que le hizo a mi hermano y la forma en la que se acaba de aprovechar de ello–Debí haberlo sabido, o por lo menos imaginarme que nada bueno tenía pensado cuando accedió a verse contigo ¿Y qué piensas hacer?Tuve que bajar mi cabeza ante sus palabras. No tiene ni idea d

  • La niñera del CEO    Herencia familiar

    -Alex, estoy intentando mantener la calma, en verdad, pero no puedes venir hasta aquí para lanzarme acusaciones sin sentido y gritos de un lado para otroAlex me mira y creo que por primera vez se está dando cuenta de lo que le acabo de decir, Lorenzo no tiene ni idea del por qué su hijo ha venido de este modo. Hace unos minutos la ira no le dejaba pensar con claridad, pero parece que lo está haciendo ahora.No es justo que si Lorenzo es inocente se le acuse y muchos menos que termine en la policía, Alex nunca se lo perdonaría a sí mismo si lo mandara hacia la cárcel en vano.Todos nos miramos sin poder entender qué está sucediendo aquí.Lorenzo porque no tiene ni idea de cuál es la razón que ha causado tanta ira en su hijo y, nosotros porque no sabemos entonces por qué el dinero salió de la cuenta de sus padres.Lo pensé desde un inicio y cada vez me convenzo más. Siempre, una parte de mí supo que su padre no tenía nada que ver con todo este lío y, ahora estoy casi segura de que

  • La niñera del CEO    Conociendo más a Ingrid

    TRES AÑOS ATRÁSDe inmediato regresé al dormitorio junto a Alex. Dormía tan plácidamente que no se enteró de nada, ni siquiera cuando me acosté a su lado. Lo miré y aproveché su sueño para apreciar bien cada detalle en su rostro.La cicatriz en su barbilla que se hizo de pequeño cuando jugábamos a los escondidos, producto a una caída, todavía estaba ahí. La marca de la mordida de aquella araña también sigue en su lugar.Lo recuerdo como si fuese hoy, estábamos en el parque que queda cerca de mi casa, ya éramos más grandes, ya comenzábamos a sentir cosas el uno por el otro. Recuerdo cuando vi al animal, era la araña más grande y peluda que había visto en mi vida y por supuesto que armé todo un drama.Alex era tan dulce que aún teniéndole miedo también, se levantó y trató de atraparla para apartarla de mí y fue ahí cuando lo mordió. Su cara de espanto todavía me da un poco de gracia, pero no se le escuchó ni una sola queja.Era tan lindo conmigo, sigue siendo un amor, incluso hoy cu

Bab Lainnya
Jelajahi dan baca novel bagus secara gratis
Akses gratis ke berbagai novel bagus di aplikasi GoodNovel. Unduh buku yang kamu suka dan baca di mana saja & kapan saja.
Baca buku gratis di Aplikasi
Pindai kode untuk membaca di Aplikasi
DMCA.com Protection Status