Share

Capítulo 32 Mi pecado

Penulis: Julia River
last update Tanggal publikasi: 2026-08-26 04:57:42

POV Luciano

¡No puedo creer mi mala suerte! Cuando Nina, se acercó a mí a toda prisa para avisarme de que Leona se había encerrado en un probador y que estaba aterrada, me paralicé.

Estaba llegando al local, cuando vi la causa: Ignacio y Clara salían de ahí, hablando y riendo.

Esperé unos segundos a que se alejaran y fui en busca de Leona. Todo parece tan surrealista que apenas puedo asimilarlo.

Es como si el destino estuviera empujando a Leona a que reencuentre con su angustioso pasado. Pero,
Lanjutkan membaca buku ini secara gratis
Pindai kode untuk mengunduh Aplikasi
Bab Terkunci

Bab terbaru

  • La no elegida. No me elegiste, Ahora olvídame   Capítulo 50 Preparando el juicio

    POV LucianoSus palabras quedan flotando en el aire, frías y afiladas como un cuchillo. Es la primera vez que escucho a Leona hablar con tanto veneno, pero no me asusta; al contrario, reconozco esa furia. Es la misma rabia que me quema las entrañas desde que entendí la dimensión del daño que le infligieron. Sé el daño que pueden llegar a hacer cuando quieren algo.—Pagará —le respondo sin dudar un solo segundo, apretando suavemente sus manos entre las mías—. Te lo juro por mi vida, Leona. Ignacio va a rendir cuentas por cada una de sus miserias, por Ivanna y por la vida que les arrebató. Él y quien sea. Yo no siento que tenga ninguna deuda para con ellos por compartir sangre, así que, cuenta conmigo.Ella asiente despacio, extenuada por el colapso emocional, pero con una chispa implacable encendida en el fondo de sus ojos verdes. La vulnerabilidad no ha desaparecido, pero debajo de las cenizas de su trauma acaba de nacer el deseo de venganza.La acomodo con cuidado contra las almohada

  • La no elegida. No me elegiste, Ahora olvídame   Capítulo 49 Quiero que pague

    POV Luciano—¡Mi bebé! ¡Mi bebé!El grito desgarrador de Leona retumba en las cuatro paredes del despacho como una detonación. No hay rastro de la mujer contenida de hace unos minutos; solo hay una víctima ahogándose en su propio dolor, llevándose las manos al vientre con un gesto desesperado, convulsivo, como si buscara sostener una vida que ya no está.El especialista da un paso atrás, sorprendido por la violencia de la reacción, pero mi cuerpo se mueve por puro instinto antes de que mi mente pueda procesar la magnitud de lo que acabo de escuchar.En tres zancadas acorto la distancia y me dejo caer de rodillas frente al sillón.—Leona... Leona, mírame —digo con voz firme pero cargada de una ternura que me quema la garganta.No me escucha. Tiene los ojos desorbitados, fijos en el vacío del techo, y el pecho se le eleva en jadeos erráticos que amenazan con hiperventilarla. Sin dudarlo, rodeo sus hombros y la atraigo hacia mi pecho con fuerza, envolviéndola por completo para ofrecerle

  • La no elegida. No me elegiste, Ahora olvídame   Capítulo 48 Dolorosa verdad

    NarradorHoras después...El reloj de pared de la consulta marcaba un ritmo pausado, casi letárgico. En la penumbra del despacho, Leona permanecía reclinada en un sillón de cuero mullido, con los párpados pesados y la respiración acompasada bajo el influjo de la voz pausada del especialista en hipnosis.A su lado, en una esquina de la penumbra, Luciano observaba la escena en riguroso silencio, erguido, con la tensión contenida en la línea dura de sus anchos hombros y los ojos fijos en el rostro de la mujer que intentaba reconstruir los pedazos de su vida.Mientras escuchaba las palabras del especialista, el médico se preguntó si lo que estaba haciendo, era lo correcto. Y si lo era, ¿Qué pasaría después? No podía sacarse de la cabeza la imagen de Leona distanciándose de él cuando se acercó. Ni la desconfianza con la que ahora lo miraba.La voz del otro hombre lo trajo a la realidad.—Abre la puerta, Leona... —instó el terapeuta con suavidad, guiándola a través del laberinto de su subco

  • La no elegida. No me elegiste, Ahora olvídame   Capítulo 47 ¿Por qué te haces esto?

    POV LucianoNo puedo maldecir ni siquiera un poco a mi suerte porque esto iba a suceder de manera indefectible en cualquier momento. Tarde o temprano por más incomodidad y enojo que eso me provoque, Leona iba a saber quién era Ignacio.Me pregunto que fue exactamente lo que Ivanna le dijo. Que ninguno de mi familia somos santos de su devoción, eso ya está más que claro. Aun sabiendo eso, me arriesgué y lleve a Leona.No porque me agrade hacerlo, sino porque ella, necesita saber la verdad y hasta porque no, merece su revancha en esta historia.Le di la libertad de que elija irse de mi lado o quedarse—la sola idea de su ausencia me hace doler el pecho—, pero es lo correcto. No puedo retenerla contra su voluntad. Aunque, mientras lo decía, en mi mente ya estaba planeando de que manera seguir a su lado.Mi mente, tal vez en un acto deliberado de egoísmo se niega a aceptar el vacío que Leona puede dejar en mí al alejarse.No lo tolero.Y mucho menos puedo aceptar que ella vuelva con Ignaci

  • La no elegida. No me elegiste, Ahora olvídame   Capítulo 46 Haz lo que quieras

    POV LeonaCamino junto a Luciano por el pasillo hacia la salida en un silencio denso, sofocante. El sonido de nuestras pisadas parece retumbar contra las paredes. Mis pensamientos giran desbocados alrededor del nombre de Ignacio, de ese misterioso viaje que no recuerdo, y de la sombra de un pasado que me persigue.Cuando llegamos al auto, Luciano me abre la puerta y se queda de pie frente a mí, impidiéndome subir de inmediato. Me mira desde su altura con una mezcla de intensidad y contención que me acelera el pulso.—Ivanna te dijo quién es Ignacio, ¿verdad? —pregunta de golpe, sin rodeos, con la voz baja y cargada de una expectación que casi rompe su armadura de hielo.Lo miro de soslayo y luego bajo la mirada.—Me lo dijo. También que eres el primo de ese hombre —suspiro, confundida y agotada—. No sé que pensar en este momento Luciano. Quisiera saber que buscas con ayudarme, pero me temo que solo encontraré respuestas a medias. ¡¿Por qué no me lo dijiste?!Luciano quiere tomarme de

  • La no elegida. No me elegiste, Ahora olvídame   Capítulo 45 Ten cuidado con él

    POV LeonaLa opresión en mi pecho se vuelve casi insoportable. Aprieto los puños sobre las sábanas de Ivanna, sintiendo cómo una corriente helada me recorre la columna vertebral. El aire en la habitación de pronto se vuelve denso, pesado, como si la sola mención de ese hombre fuera capaz de envenenar el ambiente.—Ignacio... —murmuro, y la palabra sabe a hiel en mi boca—. Ese nombre... Lo escuché en el centro comercial. Alguien lo dijo cerca de mí y sentí como si me faltara el aire. Tuve un ataque de pánico tan fuerte que casi pierdo el conocimiento. Si Luciano no hubiese estado allí, no sé qué me habría sucedido.Ivanna achica los ojos, estudiando cada una de mis reacciones con una lucidez implacable. La ironía de su tono anterior desaparece por completo, reemplazada por una rabia contenida que le tensa los rasgos del rostro.—No me extraña en absoluto —dice con frialdad, ajustándose contra la almohada con cierta dificultad, yo la ayudo como puedo—. Ese infeliz te condicionó durante

Bab Lainnya
Jelajahi dan baca novel bagus secara gratis
Akses gratis ke berbagai novel bagus di aplikasi GoodNovel. Unduh buku yang kamu suka dan baca di mana saja & kapan saja.
Baca buku gratis di Aplikasi
Pindai kode untuk membaca di Aplikasi
DMCA.com Protection Status