공유

Capítulo 264

작가: Yamila Rivera
Julieta observó a Sofía profundamente dormida y se quedó a su lado un rato más.

Luego se levantó y fue al vestidor de Sofía a cambiarse de ropa.

Como vivía ahí, tenía varias mudas guardadas en ese mismo vestidor.

Después de cambiarse, se quitó las joyas y las guardó en una bolsa.

Al salir del vestidor, volvió a mirar a Sofía, que dormía en la cama. Su corazón vaciló.

Al final, reprimió con fuerza la incomodidad y la resistencia que sentía, y caminó hacia la puerta.

Apenas salió de la habitación,
이 작품을 무료로 읽으실 수 있습니다
QR 코드를 스캔하여 앱을 다운로드하세요
잠긴 챕터

최신 챕터

  • La señora no perdona al infiel   Capítulo 1139

    El trayecto del aeropuerto al Hotel Termas de la Aurora tomaba alrededor de media hora.Cuando Carlos volvió al piso de las habitaciones, Julieta estaba frente al ventanal, mirando hacia fuera.—¿Habrá aurora otra vez esta noche?Él se acercó.—Por cómo está el cielo, quizá sí. Pero, aunque no la veamos, el viaje ya valió la pena.Julieta asintió y preguntó:—¿Quién es Braulio? Me dio la impresión de que me conocía.—Un directivo de una empresa con la que colaboramos. Antes trabajabas en la misma empresa que él.—Ya entiendo.Permanecieron juntos un rato más antes de que Julieta regresara a su habitación para arreglarse.Cuando terminó, se sentó en el sofá y revisó las fotografías de los últimos dos días. Después tomó el folleto de viaje que estaba junto a la cama.Todavía había muchos lugares que quería conocer, pero ya no les quedaba tiempo.Pasado mañana tendrían que volver al país. Además, con el embarazo no podía alejarse demasiado. Tendría que dejarlo para otra ocasión.Entonce

  • La señora no perdona al infiel   Capítulo 1138

    Braulio iba acompañado por varios subordinados y colegas.Carlos asintió.Braulio preguntó:—¿Tiene tiempo para que hablemos de los proyectos de inversión que compartimos en Santa Aurelia?Una parte de los proyectos que ambas empresas desarrollaban en el extranjero estaba en Santa Aurelia. Braulio había viajado para realizar una inspección y evaluar las condiciones del lugar. Llevaba allí más de dos semanas.Carlos y Julieta acababan de terminar de cenar. Él se volvió hacia ella.—Puedes ir subiendo a la habitación.Julieta se levantó y se marchó.Braulio la siguió con la mirada. Al principio había pensado que se equivocaba. ¿Cómo era posible que la esposa de Héctor estuviera de vacaciones con Carlos? Pero no había duda: era Julieta.¿Le estaba siendo infiel?Y, sin embargo, ella no se había mostrado nerviosa al verlo. Incluso parecía no reconocerlo.—Braulio.La voz de Carlos hizo reaccionar a Braulio. Quiso hacer alguna pregunta para averiguar más, pero Carlos comenzó a hablar

  • La señora no perdona al infiel   Capítulo 1137

    Después de salir del aeropuerto, Carlos llevó primero a Julieta a un hospital para que la revisaran. Los estudios no mostraron ninguna anomalía, así que después se dirigieron al Hotel Termas de la Aurora, donde habían reservado su estancia y podían observar las auroras boreales.La temperatura rondaba los diez grados. El clima era cambiante y en ese momento llovía.Julieta llevaba una chamarra gruesa de plumas. Dentro del carro, con la calefacción, no sentía frío.Carlos solo llevaba un abrigo sobre un suéter de cachemira.Ella preguntó:—¿No tienes frío?Carlos la miró con una sonrisa.—No. ¿Quieres comprobarlo?Le ofreció la mano.Julieta la observó y la tomó suavemente. Sintió el calor de su palma y la soltó enseguida.Carlos flexionó un poco los dedos antes de retirar la mano.—Tú tienes las manos algo frías.—Yo las siento normales. Las tuyas están demasiado calientes.—De todos modos, abrígate más.Después de unos cincuenta minutos de camino, llegaron al Hotel Termas de la Au

  • La señora no perdona al infiel   Capítulo 1136

    Jairo respondió:—Sí.Mariana preguntó:—Julieta siempre había querido ir a Aurora del Norte para ver la aurora boreal, pero nunca había tenido tiempo. ¿Por qué decidieron ir tan de repente?Le sorprendía que, después de salir de la propiedad de Gael, no hubieran regresado a Monteluz y hubieran viajado directamente a Aurora del Norte.Jairo respondió:—Carlos tiene sus propios planes.—¿Héctor lo sabe?—Ya se enteró.Mariana se puso nerviosa.—¿Va a hacer algo?Para ella, Héctor era egoísta y despiadado. Que Julieta se hubiera ido de viaje con Carlos estando embarazada seguramente lo enfurecería.—No lo sé. Ya veremos.Mariana percibió algo extraño en su tono.—¿Fuiste a verlo?—Sí. Hablamos después.Mariana no colgó.—Sé que tampoco es fácil para ti. Con la relación que tienes con Héctor, seguro piensa que deberías estar de su lado. Está muy molesto por lo que has hecho.Entre ellos había algo más que una alianza de negocios. Sin el apoyo de Héctor, Jairo no habría podido librarse d

  • La señora no perdona al infiel   Capítulo 1135

    En la oficina del presidente de Grupo Central, Héctor permanecía de pie frente al ventanal, a contraluz y con el rostro frío.La noche cubría la ciudad. Las luces de neón parpadeaban sin alcanzar a iluminar el cielo oscuro.Miguel tocó la puerta y entró, sin poder ocultar su nerviosismo.—Señor Héctor, ya lo averiguamos. Carlos y la señora Julieta tomaron el vuelo de las doce del mediodía a Aurora del Norte.El ambiente pareció congelarse.Miguel contuvo la respiración y se puso todavía más tenso.Julieta estaba embarazada de Héctor y se había ido con Carlos a Aurora del Norte. Era inevitable que Miguel se preguntara si estaba jugando con los dos.Se había enterado del embarazo porque, durante los últimos días, Héctor había estado reuniendo a un equipo médico de primer nivel.También había solicitado equipo en el extranjero para instalarlo en la villa.La noticia había sorprendido a Miguel, aunque tampoco le parecía extraña. Después de todo, Julieta y Héctor habían pasado mucho tiemp

  • La señora no perdona al infiel   Capítulo 1134

    —Lo siento, no salí con Julieta y Carlos. No conozco sus planes, pero supongo que también van a Monteluz. Ella está bien. No tiene por qué preocuparse.Rocío lo dijo todo de corrido, sintiéndose bajo una enorme presión.Si Héctor había llamado tan rápido, era evidente que había enviado a alguien a vigilar el lugar.Rocío no sabía cómo explicarle la pérdida de memoria de Julieta.Solo deseaba que se recuperara pronto.Se apresuró a añadir:—Julieta y Carlos no se han mostrado demasiado cercanos.Héctor no preguntó más y colgó.Rocío no supo si le había creído.Era evidente que Héctor estaba alterado y que Julieta le importaba. Sin embargo, su carácter dominante y su afán de posesión probablemente le impedirían soportar que ella se acercara a alguien más.Después de unos instantes, Rocío llamó a Gael, pero la línea estaba ocupada.***A las seis de la tarde comenzó el banquete de la familia Quiroz.Los carros de lujo llegaron al hotel uno tras otro.Habían pasado más de diez años desde

더보기
좋은 소설을 무료로 찾아 읽어보세요
GoodNovel 앱에서 수많은 인기 소설을 무료로 즐기세요! 마음에 드는 작품을 다운로드하고, 언제 어디서나 편하게 읽을 수 있습니다
앱에서 작품을 무료로 읽어보세요
앱에서 읽으려면 QR 코드를 스캔하세요.
DMCA.com Protection Status