Compartir

Capítulo 291

Autor: Yamila Rivera
Héctor dijo con calma:

—Tu padre ya rehizo su vida. Tiene otra familia, otro hijo... y todos están bien.

Del otro lado volvió el silencio.

Después de un largo momento, Jairo habló:

—Lo sé... mientras estén bien, es suficiente.

En su voz se percibía una emoción compleja, difícil de describir.

Héctor apretó ligeramente el celular.

—¿Estás seguro de que no quieres buscarlos?

Jairo soltó una risa amarga.

—Ni yo mismo lo sé... pero ahora son felices. Si aparezco, solo voy a complicar las cosas.

Proba
Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App
Capítulo bloqueado

Último capítulo

  • La señora no perdona al infiel   Capítulo 1075

    Héctor lo miró fijamente.—¿Qué sentido tiene seguir sacando algo que pasó hace años?Jairo respondió:—Es cierto, ya no tiene sentido. Pero lo de ustedes nunca empezó como una relación normal, así que tampoco era fácil que se llevaran como una pareja común. Cuando ella te amaba, la lastimaste demasiado. Y ahora lo único que haces es presionarla para que vuelva contigo.Héctor bajó la mirada y guardó silencio.Jairo continuó:—Ustedes nunca han hablado de verdad sobre lo que sienten. Por eso, aunque le des todo lo que puedas, ella no necesariamente va a sentir que eso significa algo.Héctor soltó una risa de pronto y lo miró.—Hablas como si tuvieras mucha experiencia.—A veces, desde afuera, las cosas se ven más claras.Héctor preguntó:—Entonces dime, ¿cómo se supone que hable con ella de lo que sentimos? Basta con que diga dos cosas que no le gustan para que deje de hablarme.Jairo tomó la botella y se sirvió una copa.—Yo tampoco tengo experiencia. Eso tendrás que resolverlo tú.Le

  • La señora no perdona al infiel   Capítulo 1074

    La presentadora que originalmente estaba programada para el día anterior era una de las conductoras de la revista de negocios donde trabajaba Patricio.Además, era una de las figuras por las que la revista más estaba apostando en ese momento. Antes había trabajado bajo las órdenes de Julieta y ahora se encargaba de las labores de conducción que ella había dejado.Patricio había preguntado al respecto el día anterior.Había sido Héctor quien pidió que la sustituyeran.Y, por pura coincidencia, justo ese mismo día había estallado el escándalo entre Carlos y Teresa.Con la relación que existía entre ambos hombres, era difícil no sospechar que Héctor lo hubiera hecho a propósito. Julieta era muy cercana a Carlos, pero seguía siendo la esposa de Héctor.Patricio recordó que el año anterior los dos también habían jugado tenis en ese mismo lugar. En aquel entonces, Héctor y Julieta parecían dos completos desconocidos.¿Cómo habían terminado convirtiéndose en marido y mujer de repente?Era

  • La señora no perdona al infiel   Capítulo 1073

    Héctor notó de inmediato que algo no estaba bien en su tono. Guardó silencio unos segundos antes de responder:—No estoy desocupado.Julieta respiró hondo y logró calmar la voz.—Escuché que ayer cambiaron a la presentadora de la conferencia de promoción de inversiones a última hora y pusieron a Teresa.Tras un breve silencio, Héctor respondió:—Sí.Julieta apretó el celular entre los dedos.—Entonces fuiste tú, ¿verdad?—Lo arreglé anteayer.Con eso quería decir que lo había hecho antes de hacerle aquella promesa a Julieta el día anterior, así que, desde su punto de vista, no había faltado a su palabra.—Lo que pasó anoche con Carlos no tuvo nada que ver conmigo. No me eches la culpa por eso.Al escuchar aquella justificación tan segura, Julieta soltó una risa de incredulidad.—¿No fuiste tú quien le dio la oportunidad a Teresa? ¿Y todavía dices que no tuvo nada que ver contigo?—¿Cómo iba a saber que recurriría a un método tan bajo?La conversación cayó en un silencio tenso.De pron

  • La señora no perdona al infiel   Capítulo 1072

    A la mañana siguiente, apenas Héctor llegó a la empresa, recibió una noticia.La noche anterior, alguien había fotografiado a Teresa saliendo desarreglada de la habitación de hotel de Carlos.Carlos había asistido a una cena organizada por la conferencia de promoción de inversiones y esa noche se había quedado en el hotel.En cuanto vio la noticia, Héctor soltó una risa desdeñosa.Había pensado que Teresa realmente sería capaz de hacer algo por su cuenta, pero al final había recurrido a un método tan bajo.Probablemente había intentado acercarse a Carlos usando su cuerpo, incluso quedar embarazada y después obligarlo a aceptarla.Ahora que el asunto había salido a la luz, Carlos inevitablemente quedaría en el centro de la polémica.Sin embargo, Teresa había logrado entrar con demasiada facilidad en su habitación y la noticia había salido justo en el momento preciso.Aquello definitivamente no podía ser obra de ella sola.Por lo que se veía hasta ese momento, Carlos tampoco había intent

  • La señora no perdona al infiel   Capítulo 1071

    Mientras hablaba, Héctor apretó ligeramente la mano que rodeaba la cintura de Julieta.—Sí subiste un poco de peso. Tu cintura ya no se ve tan delgada como antes.Julieta se tensó de inmediato y le apartó la mano.—Si te gustan las mujeres de cintura delgada, afuera hay muchas.Héctor curvó los labios y la miró fijamente.—Pero a mí me gustas tú así. ¿Qué hago?Julieta le lanzó una mirada fría sin responder y siguió empujando el columpio.Thiago observó a Héctor con curiosidad y de pronto exclamó emocionado:—¡Ven a jugar conmigo!Julieta se quedó sorprendida.Héctor soltó una risa y se acercó a Thiago. Apoyó una mano en el borde del asiento del columpio.—¿Tanto te gusto?Julieta frunció el ceño.—¿Puedes dejar de ser tan descarado?Héctor la miró.—¿Por qué te enojas tanto delante de un niño?Luego volvió a mirar a Thiago.—Entonces jugaré contigo un rato.Julieta no encontró cómo refutarlo.Thiago levantó la cabeza y respondió encantado:—¡Sí!Héctor lo miró y no pudo evitar pellizc

  • La señora no perdona al infiel   Capítulo 1070

    Ese día, Juan asistió a la ceremonia de inauguración junto con otros altos funcionarios del gobierno.Héctor se acercó a saludarlos. Frente a los demás, Juan siempre se mostraba muy orgulloso de Héctor.La ceremonia estaba a punto de comenzar.Guiados por el personal, los asistentes fueron tomando asiento.Héctor y Efraín quedaron juntos en la primera fila, del lado izquierdo.Teresa subió al escenario como presentadora.Vestía un elegante traje formal y, frente a todos los funcionarios y personalidades destacadas presentes, pronunció su discurso con serenidad, sin necesidad de leerlo.Aunque había asumido el papel de presentadora a última hora, en muy poco tiempo ya dominaba todo el contenido y el programa de la conferencia.Después, Juan subió al escenario para dirigir unas palabras.Efraín también pronunció un discurso.Media hora más tarde, la ceremonia de inauguración llegó a su fin y la conferencia comenzó oficialmente.Juan se disponía a retirarse.Héctor lo acompañó hasta afue

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status