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last update publish date: 2026-10-20 00:48:03

Edward pareció notarla. Alzó la mirada, la observó fijamente por un instante y luego la bajó con indiferencia, como si no la hubiese visto antes. Habló con frialdad:

—¿Así que te graduaste en la Escuela Wharton de la Universidad de Pensilvania?

—Yo… todavía no he recibido mi certificado universitario —respondió Olivia, recuperando al fin la voz. Había colocado ese dato en el formulario de solicitud con la esperanza de obtener una oportunidad. Necesitaba desesperadamente el trabajo.

El entrevist
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  • Los Gemelos secretos del Ceo   11

    —Edward...Una voz dulce rompió el silencio. Él alzó la vista, frunciendo levemente el ceño.Una mujer alta y elegante apartó las cortinas que colgaban en la entrada de la suite y entró con una expresión de grata sorpresa.—Eres tú, realmente. Justo terminé mis negociaciones de patrocinio en otra suite y Jason vio a tu asistente despidiendo a alguien. Pensé que quizá tú también estabas aquí —dijo con ligereza.Edward murmuró una respuesta evasiva, sin mostrar mayor interés.—Vi a tu abuelo hace dos días —continuó Viola Kidman, sentándose frente a él, observando su expresión con atención. Al ver que la mención de su abuelo no causaba reacción alguna, prosiguió—: Me dijo que has estado criando a Lucas solo todos estos años. Sabe que tu agenda está repleta y le preocupa que las criadas no puedan atender todas sus necesidades. Por eso piensa que deberías considerar enviar a Lucas de regreso con él.La expresión de Edward se volvió más sombría.—Enviar a Lucas con él sería aún más peligros

  • Los Gemelos secretos del Ceo   10

    El niño frunció el ceño y apartó la cara con fastidio, como si no le hiciera gracia el comentario.Olivia soltó una risa suave. Justo cuando se incorporaba con los platos en las manos, sintió que algo tiraba de ella. Al mirar hacia abajo, vio que el niño se aferraba al borde de su falda, con una expresión lastimera. No quería que se fuera.Al ver su rostro inseguro, el corazón de Olivia se encogió. Pensó en su propia hija. También ella, por culpa del trabajo, pasaba mucho tiempo sin su compañía… y ahora, este pequeño delante de ella despertaba en su interior un reflejo de culpa y ternura.—No me voy a ir —le dijo suavemente—. Solo quiero dejar los platos para que no se caigan.Pero el niño seguía sujetándola con fuerza.Olivia suspiró con una mezcla de ternura y resignación. Volvió a dejar los platos a un lado, se agachó y le acarició la cabeza.—¿Quieres que me quede contigo?El niño asintió obedientemente.—De acuerdo… entonces me quedo —respondió con una sonrisa serena.El niño par

  • Los Gemelos secretos del Ceo   9

    —Sus padres no están con él, así que no se le puede culpar por sentirse inseguro —dijo Olivia mientras pulsaba el botón del ascensor—. ¿Cómo pueden dejar a su hijo solo en una habitación de hotel? ¿De verdad crees que ese tipo de comportamiento es aceptable?Su asistente se encogió ligeramente y asintió con una expresión incómoda.Frente a una suite VIP, reinaba la conmoción. Se oyó el estruendo de cerámica rompiéndose, seguido por el grito de un camarero. Varios empleados se agolpaban alrededor de la entrada, observando nerviosos.—La Sra. Jones está aquí —anunció alguien.A través del camino que se abrió entre el grupo de curiosos, Olivia avanzó decidida y entró en la suite. Se detuvo un segundo al contemplar el caos del salón. Todo estaba hecho trizas: los cojines y almohadas del sofá estaban esparcidos por el suelo, manchas de jugo teñían la alfombra, platos rotos se mezclaban con restos de fideos, y una lámpara estaba volcada. Era difícil encontrar un solo rincón limpio para pisa

  • Los Gemelos secretos del Ceo   8

    —¿Estás bien, Olivia? —preguntó Michelle con tono fingido, aunque claramente saboreaba el momento.Desde que entraron al ascensor, Michelle no había dejado de presumir, burlarse e intentar humillarla. Y ahora, al notar la presencia de un hombre apuesto, seguramente pensaba que Olivia quedaría en ridículo por no tener pareja.Lo que no esperaba era lo que pasó a continuación.Sin pensarlo mucho, y llevada por una chispa de atrevimiento y rabia, Olivia se giró y abrazó a Edward por el hombro con familiaridad. Sintió cómo el cuerpo del hombre se tensaba por completo, lo que le causó un perverso alivio. Entonces dijo con una voz dulce y provocadora:—Cariño, ¿ibas a darme una sorpresa esperándome en secreto dentro del ascensor? Eres un pillo...El silencio se apoderó del ascensor.Todos se quedaron boquiabiertos. Michelle apretó los dientes con rabia.Ese hombre no solo era increíblemente atractivo y elegante, sino que su porte y traje impecable indicaban que no era un cualquiera. ¿Cómo e

  • Los Gemelos secretos del Ceo   7

    —Pero yo sí quiero un hermano mayor —dijo Emma con una dulce sonrisa—. Quiero que papá y mamá me quieran, y que un hermano mayor me trate como a una princesa.Olivia le acarició la cabeza, sin poder decir nada más. En ese momento, recordó a su hijo mayor, al que se había llevado aquel hombre. Se preguntaba cómo estaría ahora… Si pudiera, le gustaría encontrárselo algún día y abrazarlo. Tal vez, en el futuro…Emma, al ver la expresión melancólica en el rostro de su madre, se prometió en silencio encontrarle un nuevo papá: gentil, guapo, y capaz de hacerla feliz cada día.…Esa noche, Olivia recibió un correo electrónico del Departamento de Recursos Humanos del Grupo ST. Le notificaban que debía presentarse el próximo lunes en el Hotel ST para comenzar su trabajo.Mientras organizaba sus cosas, vio a Emma entretenida con una tableta. Se acercó con curiosidad.—Cariño, ¿qué estás haciendo?Emma abrazó la tableta con rapidez, como si protegiera un gran secreto.—¡No puedes ver esto, mamá!

  • Los Gemelos secretos del Ceo   6

    Edward pareció notarla. Alzó la mirada, la observó fijamente por un instante y luego la bajó con indiferencia, como si no la hubiese visto antes. Habló con frialdad:—¿Así que te graduaste en la Escuela Wharton de la Universidad de Pensilvania?—Yo… todavía no he recibido mi certificado universitario —respondió Olivia, recuperando al fin la voz. Había colocado ese dato en el formulario de solicitud con la esperanza de obtener una oportunidad. Necesitaba desesperadamente el trabajo.El entrevistador se mostró sorprendido.—¿Eso significa que la información que proporcionó es falsa?Inmediatamente se giró hacia Edward y se disculpó apresurado:—Lo siento, señor presidente, nuestro proceso de revisión...Edward levantó una mano para que se callara. Luego miró con frialdad a la mujer frente al escenario.—¿Quiere decir que vino a solicitar un puesto basándose únicamente en su experiencia previa en el Hotel Mileder de Alemania? —Su voz se volvió más fría con cada palabra—. ¿Leíste siquiera

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