LOGINKory Vanille.
Me levanto enseguida de la silla después de conseguir el cuento del que hablaba la humana y no puedo creer que me compare con un personaje.
— Lory escapó — Arturo murmura en la puerta del despacho, salgo y lo siento seguirme — Al parecer sus amados hijos la ayudaron a escapar por el pasadizo secreto, buen momento para escapar tiene esta chica justo cuando hay vampiros merodeando por ahí — me detengo antes de entrar a la biblioteca y lo miro.
— Debiste decir eso antes — entro y jalo el libro que abre el pasadizo, no sé cómo lograron conseguir este túnel los niños — Si no regreso en 40 minutos, manda a los guardias — Arturo asiente y me trasformo comenzando a correr por el túnel, huelo su olor y sigo pasando, al parecer esta chica tomó el túnel que no era.
Miro el campo y trato de localizarla hasta que escucho un grito, corro de prisa hasta el grito comenzando a oler a la humana y 4 asquerosos vampiros salvajes que no supieron acostumbrarse a vivir entre humanos, al llegar uno trataba de morderle, pero ella con una simple patada en la entrepierna del vampiro hizo que la soltara, gruñí al notar que los otros comenzaban a acercarse.
Comienzo a acercarme sin dejar de gruñir.
— Oh, pero mira quien está aquí, lobito Kory — se ríen uno que otro — ¿Ahora comes humanos? — pregunta haciendo que me moleste mostrando mis colmillos. Se miran y se despiden yéndose, suspiro y miro a la humana en el piso, se ha vuelto a desmayar por segunda vez.
“Eres una humana tonta para ser mi luna”
Niego, me acerco y me trasformo para tomarla en brazos y regresar. Que idea tan estúpida tuvo para escaparse a estas horas de la noche. Regreso al túnel y llego en menos de 10 minutos a la biblioteca en donde la dejo en el sofá para ponerme la ropa, Arturo la mira y me mira, así es como la conoció esta madrugada cuando pensé que había cometido una falta a las reglas.
— Déjame adivinar, te cruzaste con esos vampiros, ¿no? — asiento sentándome en el sillón, sale de la biblioteca y regresa a los minutos con el médico y científico de la mansión, la comienza a revisar y me mira.
— Tuvo suerte, solo tiene algunos rasguños nada grave, trata de ser bueno con ella, es una humana, es claro que quisiera escapar al verse rodeado de hombres lobos, Alfa Kory… pero también entiendo que sea su verdadera luna y no pueda alejarla ni rompiendo el lazo bendecido que le dio la diosa — se retira al igual que Arturo que no dice más nada, me quedo ahí un buen momento, la cubro con una manta, miro su rostro tranquilo, quiero tocarle esos lunares esparcidos por su rostro que se ve solo de cerca.
Aunque el lazo que tenemos es fuerte, yo no me dejo llevar por mi instinto lobuno, justo cuando me estoy siendo llevando por mi lobo de querer acariciar su piel, la puerta de la biblioteca se abre mostrando a los gemelos, los miro y se paralizan.
Me levanto y camino hacia ellos, no se mueven.
— Ustedes dos deberían está durmiendo… — se miran y asiente para irse — Deténganse — se paralizan otra vez y me miran asustados — Mañana a primera hora en mi despacho — entro a la biblioteca y me vuelvo a sentar, ahora solo me tocaba esperar a que se despierte la castaña para hablar bien con ella. Si no hubiera llegado, ya estaría muerta ahí mismo y de imaginarme eso, me hubiera muerto.
El simple hecho de que hubiera pasado eso, me quedaría sin luna y conseguir otra ya comenzaba a fastidiarme esa sola idea más si llego a marca a esta humana como mía.
(…)
Bostezo un poco despertándome, veo que los rayos de sol entran por la ventana, miro al sofá y ahí está ella mirándome sentada y arropada hasta la cabeza, me siento mejor en el sillón sintiendo un dolor por dormir mal.
— Gracias por… salvarme anoche — agradece con timidez.
— No estoy enojado… ¡Fuiste imprudente al escapar de esa manera, si yo no hubiera llegado hoy se estaría haciendo tu funeral! — abre sus ojos asustada, al parecer hablé muy alto — Me preocupé cuando supe que te habías escapado con ayuda de los gemelos — miro a otro lado cruzándome de brazos.
— Lo siento, cometí un error… pero no me quiero quedar aquí — me mira, suspiro y la miro.
— Lo sé, yo tampoco te quiero en mi casa y cerca de mis hijos — la veo tragar saliva y me siento culpable por decirlo de esa manera — No puedo dejarte ir porque eres mi pareja predestinada y no puedo rechazarle porque también puedes morir y las cosas ya son lo suficientemente complicadas como para agregar otro problema — se queda callada.
La puerta es tocada y luego abierta, Arturo nos mira un momento, hace una seña haciendo que dos sirvientas entren y dejen el desayuno en la mesita, me levanto.
— Llama a los gemelos a mi despacho — ordeno a Arturo y este asiente, salgo de la biblioteca y entro a mi despacho en donde me siento, minutos después entran los gemelos y se sientan delante de mí — Comiencen desde el momento en el que escaparon hasta casi llegar al pueblo — pongo mis brazos cruzados sobre la mesa, los veo tragar salivas.
— Conclusión, deberías casarte con Lory — termina Liz, miro a Karl esperando su versión.
— Te notamos muy ocupado fuera de la manada y de la mansión, rara vez nos miras desde que Leila se murió con su amante, es momento en que te enfoques en un nuevo matrimonio y que mejor que con Lory que si es tu alma gemela, ¿No crees que debería darnos un nuevo hermano? Ya tenemos 10 años, nos estamos aburriendo de jugar con las niñeras y los sirvientes — explica de manera directa, me masajeo las sienes sin creer que estos dos niños sean mis hijos, puede que sí en un principio no le di mucha importancia cuando nacieron y claro que los declaré hijos míos porque si son mis hijos biológicos.
En eso Leila si no pudo mentirme para nada, pero en ningún momento la había visto embarazada, aunque lo hubiéramos hecho 4 veces nada más por lo ocupado que me encontraba de mantener la manada en paz con las otras manadas, tampoco pude ver crecer a mis hijos, no me encontraba para nada emocionado por ser padre, pero necesitaba un heredero que tomara mi lugar después.
— No se metan en mi vida amorosa, encima están castigados por dos semanas, pudo haber sido peligroso que ambos se hayan ido al pueblo, agradézcale a la luna que se hayan metido en la cabaña de la humana y no en el pueblo, los humanos no son buena gente, si se enteran de nuestra especie, habrá guerra —me levanto y señalo la puerta, ambos suspiran y se van del despacho.
Arturo entra y se sienta al igual que yo.
— La manada quiere conocer a la nueva luna — giro en mi silla mirando la ventana con vista al pequeño pueblo.
— La odiaran cuando vean que no es una mujer loba, Arturo — lo miro por encima de mi hombro.
— Odiaron más a Leila que era antigua luna, sabes que no hizo nada por esta manada, pero si Lory hace algo para que podamos avanzar como manada y como pueblo, tal vez la quieran sin necesidad de que sea una de nosotros, Alfa — lo que dice tiene sentido.
— Pero ella no quiere estar aquí — confieso — Y yo no quiero que este cerca de mis hijos, es una humana… y era hermana de Leila, ¿Quién me promete que no sea como Leila que al final me dejó por alguien más? El corazón del Alfa Kory está herido por un matrimonio fallido — digo.
— Solo queda enamorarla para que se quede con usted… aunque no puede hacer mucho con solo soltar tus feromonas para atraerla, no olvidemos que es una humana — se levanta y se va dejándome solo.
¿Cómo conquistar a mi luna que es una humana?
Lory Connor.Francia, Ciudad Vanille, 3 años después. — No puedo creer que se casen — habla Kory mirando al altar, río un poco viendo al rubio de Arturo casarse con Charlotte, una vampira encima hija de Chad quien mira con una intensa gana de llorar, pero no lo logra.— Tú mismo le dijiste que hiciera su vida ahora que no es beta de la manada, que no se te olvide — habla Gael a mi lado, mientras Liz lloraba en los asientos delanteros con sus dos hermanos a sus lados.— Creí que me casaría con Arturo, ahora veo mi sueño frustrado — dice la pelinegra de nuestra hija, Kory rueda los ojos a mi lado al igual que Kosmo y Karl con solo mirar el movimiento de su cabeza al hacerlo — Al menos Karl se casara con Kat — miro a Kory que no dice nada y Karl voltea a mirarnos.— ¿Qué? — susurro para después escuchar aplausos, aplaudo mirando a mi hijo mayor. Los novios salen de altar que se creó en la mansión que ha cambiado mucho desde que me fui.Kory se acerca a mí con una niña de 3 años, pelirro
Kory Vanille.Abro la puerta creyendo que los chicos se habían quedado afuera, pero grande fue mi sorpresa al ver a Lory entrar enojada como nunca creí que la vería.— ¿Algo que me quieras decir? — pregunta cruzándose de brazos, frunzo el ceño.— No entiendo a que se refiere, señorita Connor — se ríe un momento dejándome más confundido de lo que ya estaba desde que entró al apartamento, mira a su alrededor.— Te lo preguntare de manera sencilla… ¿Sentiste algo cuando me viste? — pregunta, deshace sus brazos cruzados para mirarme de cerca, me mira a los ojos buscando algo en mis ojos al igual que yo, mi corazón late con prisa por su cercanía.— Solo me pareciste familiar — asiente y parece querer decir muchas cosas, pero no lo hace, se voltea y la detengo tomándola del brazo se suelta para tomar la manilla de la puerta.Me quede en silencio y solo suspiro.— En otra vida fuiste mi chica, pero en esta vida no creo que seas mi chica — se detiene cuando le digo eso, me estaba conteniendo,
Lory Connor.Kat me mira y yo solo puedo morder mi labio queriendo esconderme bajo una piedra sin creer que pasé la noche con un guapo hombre lobo multimillonario padre soltero de 3 niños al cual conocí en una cita a ciegas y sentí muchas cosas cuando me besó y unimos nuestros cuerpos sintiendo cada capa de sudor, lujuria y pasión.— La hora que es… ni quiera fuiste a la oficina — chillo escondiendo mi rostro, pasé una noche tan candente que todo mi cuerpo solo me exigió descansar — ¡No puede ser que ambos…! — grita al igual que yo por segunda vez — ¡No te creí capaz, apenas lo conoces! — me señala saltando en el sofá.Nos quedamos calladas en un buen rato, me calme un poco al igual que Kat que solo se disponía a mirar una botella en la mesita, se quitó los lentes y cerró los ojos mirando al techo mientras yo miraba la botella medio vacía pero también medio llena, como si estuviera reflexionando sobre lo que había pasado.— ¿Lo volverás a ver? — niego a su pregunta, me mira bien — ¿No
Kory Vanille.Abro mis ojos sintiendo su olor tan cerca que me doy cuenta que está abrazándome con fuerza, siento que nunca me olvidó, aunque anoche me haya mirado como la primera vez, con curiosidad cuando me aparecí en mi forma de lobo y ella era una niña. Le abrazo contra mi pecho y sonrío con nostalgia.Vuelvo a cerrar los ojos intentando no llorar.(…)Empujo la puerta después de haber dejado a Lory en su edificio, no hablamos casi después desayunar, por lo que me sentí raro luego de que pasamos la noche juntos después de 300 años. Sonrío terminando de entrar y cerrar la puerta para después mirar como mis tres hijos se encuentran sentados en el sofá de la sala, me miran a la vez.— Llegaste — se levanta Liz corriendo a mí para luego sonreír — Veo que papá tuvo una noche de pasión — me sonrojo mirándola, Karl y Kosmo se miran y comienzan a reírse.— Ustedes tres palmearon todo esto — afirmo señalándolos, me siento en el sofá y Liz se sienta en el antebrazo del sillón donde esta Ka
Lory Vanille.Veo llegar a Kat con una cara de preocupación que al verme suspiró sacando todo el aire que tiene en sus pulmones, se me acerca tomándome de los hombros a donde estoy sentada en el sillón. La miro confundida pensando en que algo debió pasar en su consulta al médico.— Tenemos que hablar — asiento a la seriedad en la que pronunció esa oración, pero somos interrumpidas por su teléfono, mira y me mira — Será en otro momento, con permiso — se va al balcón y niego siguiendo con mi comida y mi serie, pero vuelvo a mirar al balcón.¿Será que sucedió algo grave como para que me mirara de esa forma al igual de hablarme así? Puede ser.La veo entrar y me mira con una pequeña sonrisa nerviosa.— Espero que no te moleste… pero mañana tienes una cita a ciegas — la miro bien, pensando que acabo de escucharla mal.— Mañana es mi día libre y… ¿Me hiciste una cita a ciegas? — asiente con una sonrisa, pone una foto en su teléfono y miro bien, hay un hombre muy apuesto de cabello oscuro y
Kory Vanille.Kat no tenia donde meter la cabeza, había estado desaparecida desde la muerte de Lola y ahora aparece de la nada, al parecer ya sabía dónde encontrarme. De todos los lugares tuve que encontrarla aquí en Londres.— Te hare una pregunta muy sencilla, espero que puedas responderme con honestidad, porque vaya que desapareciste después de la muerte de la bruja Lola, algo me ocultaste, Kat — hablo, Helena no sabía que, de los 50 lobos en la ciudad, vivía uno de más.— En serio que no quise que las cosas terminaran de esta manera, Kory — me siento en el sofá.— ¿Por qué no regresaste a la manada? — pregunto curioso, traga saliva. Ya no me encontraba en la mansión de Helena, ahora estaba una pequeña casa que terminó comprando Karl en caso de tener quedarse unos meses por aquí — Vas a responder, ¿no? — suspira.— Le hice un juramento a Lola, no puedo decir nada — responde, Liz mira desde la silla tras el escritorio — Sabes cómo son estos juramentos con brujas, Kory — asiento rind







