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Author: Luné_ex
last update publish date: 2026-08-25 12:26:35

Harlyn

-¿Por qué sigues ahí acostado?

Su voz me hizo levantarme de la cama. Sonaba áspera, lo cual fue chocante. ¿Por qué me gritaba después de lo que pasó anoche y hace un rato?

“Mi rey,”

“Vístete y sal de mi habitación”

Él gritó. Estaba enojado, pero no podía entender por qué.

“Pero mi rey,”

Intenté protestar.

—No me llames. Quiero que salgas de mi habitación ahora mismo. Y que olvides todo lo que pasó aquí anoche y esta mañana.

Me lo advirtió. No podía creer lo que estaba oyendo. Se acostó conmigo, tomó mi virginidad, me marcó como suya y ahora quería que me fuera y olvidara todo lo que había pasado. ¿Cómo podría hacer eso?

“Pero mi rey, anoche, tú.”

Solté el beso y tuve que dejar de hablar porque estaba a punto de llorar. No era lo que pensaba que pasaría. Se suponía que él debía decirme que yo era su compañera y que me aceptaba y quería que fuera suya para siempre. Ese era el objetivo de la marca. Su marca que ahora llevaba en mi cuerpo. Que llevaré por siempre porque nunca se desvanece.

“Lo que pasó anoche fue un error. Me dejé llevar y te marqué sin querer. ¿De verdad creías que te aceptaría como mi pareja? No eres nada”.

Sentí un dolor agudo en el corazón ante sus palabras. Sentí que iba a morir. No solo yo, mi lobo también se sintió herido. El rechazo nos golpeó tan fuerte que caí de rodillas frente a él. No podía creer que esto me estuviera sucediendo justo cuando pensaba que mi vida finalmente iba a ser mejor.

“No puedes decirme eso después de la noche que compartimos. Me marcaste. Llevo tu marca ahora, mi rey”.

Le grité, mostrándole el lugar donde había marcado, no como si se le hubiera olvidado. Ocurrió anoche.

“Eso no se suponía que pasara. Eso no significa nada mientras no te acepte y no te aceptaré. No encajas en mi mundo. Vístete y sal de mi habitación. Vuelve a tu lugar como sirvienta y continúa con tu vida, olvida que esto sucedió o me veré obligada a desterrarte de la manada”.

Él me amenazó. No podía creer lo que estaba escuchando. Parecía una pesadilla y tenía muchas ganas de despertar. ¿Cómo podía cambiar tanto cuando hace apenas unos minutos estaba embistiendo dentro de mí sin protección? Me folló toda la noche sin protección y ahora quería que volviera a ser su esclava y olvidara todo lo que había pasado. Me di cuenta de lo que había pasado. Me utilizó, me utilizó como su esclava sexual anoche y estúpidamente pensé que me aceptaría. Qué tonta había sido.

“Déjame dejar esto en claro, yo, Benardo Albertino, alfa y rey de la manada luna carmesí, te rechazo, Harlyn, como mi compañero y yo declaramos por la presente que regreses a tu puesto o enfrentarás un castigo”.

Cuando terminó de hablar, las lágrimas que brotaban de mis ojos eran incontrolables. Como no quería que llamara al guardia para que me sacara de su habitación, me levanté, recogí mi ropa y me la puse. Apenas podía ver a través de las lágrimas. No volví a mirar al rey cuando salí de su habitación. Me sequé los ojos y me alejé de su habitación. Caminé a ciegas hasta el salón de los trabajadores y directamente a mi pequeña habitación. Abrí la puerta y entré, cerrando la puerta detrás de mí. Caí al suelo mientras las lágrimas que había estado conteniendo desde que salí de la habitación del rey brotaban con toda su fuerza. Reproduje todo lo que sucedió la noche anterior en mi mente y me había entregado a él una y otra vez la noche anterior y esta mañana porque pensé que me aceptaría después de marcarme. Qué equivocada estaba.

“Ah, ajá, ajá”

Lloré de dolor. Fue la experiencia más dolorosa de toda mi vida. ¿Cómo esperaba que volviera a trabajar en el palacio como si nada hubiera pasado? ¿Como si no me hubiera marcado como suya? Ahora ni siquiera podía encontrar a nadie más porque ya llevaba su marca a pesar de que me rechazó. La única persona con la que podía estar ahora era un humano que no sabía nada sobre mi mundo y yo no vi que eso sucediera. Ni siquiera podía dejar la manada. ¿Cómo iba a encontrar un humano que me amara? Tampoco quería a nadie más. Me senté en el suelo, llorando tan fuerte, pero ni siquiera pude llorar por mucho tiempo porque alguien llamó a mi puerta y me dijeron que la Princesa Sophie estaba preguntando por mí. Genial, anoche, pensé que finalmente me liberaría de ella, pero se burlaron de mí. Nunca iba a ser libre después de todo. Mi compañero no me quería y me dijo que olvidara todo lo que pasó entre nosotros.

Me levanté del suelo, me sequé los ojos y me cambié de ropa. No podía ir a verla con la ropa que tenía ayer, ella sabría que algo pasaba y lo último que quería era que supiera lo que pasó, ya que solo se burlaría aún más de mí. Me salpicé la cara con agua y usé mi polvo para iluminar mi rostro y ocultar la evidencia de mis lágrimas. Como todavía tenía los mordiscos del rey por todo mi cuerpo, llevaba un vestido que me cubría. Me miré en el espejo y sentí lástima por cómo me veía. Mi loba ni siquiera apareció después de que salí de la habitación del rey. Estaba demasiado desconsolada como para decirme algo. Revolcándome en la miseria, me dirigí a la habitación de la princesa, esperando que por una vez, no fuera una perra.

En el momento en que entré en su habitación y vi a Ava allí, supe que lo peor iba a pasar.

“Mira quién finalmente decidió aparecer”

Fue Ava la que habló y tenía la mirada más cruel en su rostro. Me incliné cortésmente.

“Me pediste verme, mi princesa”

Yo dije.

—Sí, lo hice y te tomaste tu tiempo para llegar hasta aquí. Me hiciste esperar. ¿Qué estabas haciendo?

Ella me preguntó. Estuve tentada de contarle lo que había estado haciendo, pero el rey me había advertido y no quería que me desterraran de la manada ni que me enviaran fuera del palacio, ya que no tenía a dónde ir. Aparte del orfanato, que también estaba a cargo del palacio, no conocía ningún otro lugar. Entonces, tenía que olvidar lo que pasó anoche y seguir adelante como si nada hubiera pasado si quería quedarme en el palacio y en la manada.

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