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Capítulo 59

Author: Edgar Romero
last update publish date: 2024-06-23 18:30:46

Si ir a la playa fue raro, más extraño resultó cuando fuimos a bailar, también a comer en un restaurante e incluso al cine. Rudolph había perdido, por completo, el miedo y quería pasarla bien conmigo, paseando, caminando, bailando y comiendo como si estuviera vivito y coleando.

A mí no me importaba que la gente me miraba hablando sola, riéndome, celebrando o besando al aire. Yo era muy dichosa en los brazos de mi marido, disfrutando de sus labios y arder en el fuego que me provocaban sus ca
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    Celebramos el quinceañero de Alondra y Patricia en una gran fiesta que hicimos en la casa a la par, por supuesto, del cumpleaños de Rudolph Jr. En realidad, me sentí más aliviada, porque percibía que los niños se hacían ya grandes y serían capaces de enfrentar las vicisitudes de la vida. Mi amiga Alondra también hizo una gran fiesta para su hijita mayor, Patricia. -Hace poco recién habíamos dado a luz y ahora ya estamos muy viejas, je je je-, le dije, brindando con Alondra con champán. -Es la ley de la vida, Patricia-, me abrazó ella muy emocionada. Y esa noche le volví a decir a Rudolph, muy convencida y resoluta. -Créeme mi amor, yo no lo hubiera logrado sin ti, aún seas un fantasma y que tan solo te vea yo. Tú has estado siempre allí, conmigo, como la columna principal de mi vida-, le confesé haciendo correr mis lágrimas de los ojos. -Tú lo has logrado sola, Patricia, los niños son tu hechura-, me recalcó y nos sumergimos nuevamente en miles de besos y caricias.EPÍGOLO

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