FAZER LOGIN"Mis queridos oyentes el día de hoy tenemos una petición muy importante para una persona muy especial a quien le dedicaremos canciones por lo que queda de nuestra última media hora del programa" sonó la voz de Vicky con su particular modo de hablar. "Yo creo firmemente Vicky, que todos en algún momento de nuestras vidas hemos sido el bueno y el malo de la película. Sabemos lo que duele la traición y sabemos cómo se siente ser el que traiciona. Nos sentimos enojados, frustrados, vulnerables, y es normal desahogarse llorando por lo que nos pasó" "Y, que pasa Maxi cuando pierdes el amor de tu vida por esas mentiras que se van haciendo más grandes y más pesadas con el paso del tiempo" Interviene la locutora. "Hay quienes no intentan recuperar a su amor, pues ya los creen perdidos. Hay otros que lo intentan, pero no los perdonan aún cuando siguen amando a esa persona que los traicionó y luego se pasan toda su vida lamentando ese hecho" "¡Es impresionante Vicky! Cuántas personas sufre
Tras esas palabras, siguieron varias horas en silencio. No fue incómodo, en realidad era justo lo que necesitaba. Estar en completa calma, sentir la fuerte brisa y los rayos del sol que se reflejaban en el vidrio hacía donde sea que mi hermano estuviera dirigiéndose. Me es inevitable no pensar en qué estaran haciendo mis dos dolores de cabeza justo ahora. ¿Seguirán junto a esa mujer? ¿Qué habría pasado si esa mujer nunca hubiera aparecido? Si me hubiera ido a vivir con ellos, o si por el contrario, ellos me hubieran dicho la verdad. Y si fuera el caso ¿Los habría perdonado? ¡Agh! Que horror. ¿Por qué los tengo tan dentro de mi corazón? ¿Por qué no los puedo odiar?... ¿Por qué los tengo que seguir amando? Cierro mis ojos y la imagen de Pierre en mi mente aparece, los abro y veo el baile de las hojas al caer, los cierro de nuevo y aparece la cara de James impactado por la presencia de aquella mujer. — Ámbar ya estamos llegando. — Me saca Connor de mis pensamientos. Ve
¿Queeee? No puede ser verdad... — Te refieres a su Ex-esposa — Dije tratando de aclarar el malentendido — ¿Cierto Pierre? ... ¿Pierre? El no volteo a verme. — ¿Eso fue lo que él te dijo? — Respondió la muy desgraciada — Porque yo aún sigo casada con Jean Pierre... ¿No es así querido? — Añadió acariciando su cara, algo que sin duda odie y más porque Pierre lo permitió. No... Eso no puede ser cierto. — ¿Pierre? — Lo llamé pero este seguía sin voltear y darme la cara. — Pierre ¿Eso es cierto? — Intenté de nuevo dar con él, con su mirada, más él no respondió. — ¿Tu... Tu lo sabías? — Le pregunté a James mirándolo a la cara, pero el tampoco se atrevió a mirarme, sus ojos estaban puestos en aquella mujer. — ¡Oh claro que lo sabía! — Respondió ella. — Permíteme presentarme como se debe — Interrumpió con cierto tono arrogante — Yo soy Sabrina De Lucca, la esposa de Jean Pierre y la compañera de James todo este último mes. Oh Dios... No puede ser... — ¿Ámbar? — Me sost
— Me iré a vivir con ellos. — Dije más para mí que para Connor. El me veía, estaba buscando tiempo para preguntar— ¿Estás segura? No, la verdad no... ¿Estoy loca? ... Posiblemente si. Negué con la cabeza y me senté a su lado con cuidado de mi pancita y el tarro encima. — ¿T-tu crees que sea buena idea? — Le pregunté mirándolo a la cara. El pensó por un momento mi pregunta y su respuesta ni en un millón de años esperé que dijera. — Sí.¡Oh Dios! Quedé inmersa ante tanta severidad en solo dos letras. — Ámbar, no te dejes influenciar por esto que te diré — Me dice mirándome seriamente a la cara, mientras yo asiento en respuesta temiendo sus palabras — Después de todo, la decisión es sólo tuya — continúa y yo vuelvo y asiento como niña regañada.Se toma unos minutos, respira pesado y luego termina diciendo — No estoy al cien por ciento feliz de que esto sucediera como sucedió. Que nos hicieras creer que Jean Pierre era el padre de tu bebé y ahora aparezca ese tal James reclamand
— No es algo que yo desee — Me dice Pierre un tanto renuente.— Ni yo Ámbar. Pero, si tengo que elegir entre tener que regirme por un horario de visita o compartirte con el, prefiero la segunda.Su comentario me da gracia, sin embargo, me doy cuenta que los dos hablaban muy en serio. Los veo a cada uno y a pesar de mi molestia no puedo evitar reírme de lo absurdo que suena todo. Es más que eso.— ¡Es una completa locura! .... Bien, supongamos lo siguiente, en el hipotético caso de que yo acepte... Porque imagino que pensaban considerar mi opinión ¿Verdad? — ¿Verdad? — Repito la pregunta unos segundos después por si acaso fue que no se escuchó lo que dije. Pero es más que obvio que si me escucharon, lo que no estaba en sus planes era considerar mi decisión. No hay dudas, es más, su intercambio de miradas me dice que hay más.— ¿No pensaban consultarme?— Ámbar... — Me ruega Pierre.— ¡Es que esto si es el colmo!No doy tiempo a que respondan, me giro sobre mis talones y camino un
— Somos hermanos Ámbar ¿Recuerdas que te hable sobre el segundo matrimonio de mi madre? — Ese hombre era mi padre. — Completo James. Ese fue el punto de partida, de esta larga conversación que nos ha tomado alrededor de dos horas, al menos eso es lo que creo, no he contado el tiempo que llevo sentada en la esquina de este sofá mientras tengo a Jean Pierre frente a mí y James al otro extremo. Ahora entiendo porque desde que leí la carta no los llegué a asociar como familia sino como amigos, por eso no comparten el mismo apellido, por eso son tan distintos... Esta conversación me llena de momentos intensos a la par que incómodos pero lo que más me importa es que me digan todo de una vez, que confiesen lo que llevan callando tanto tiempo. Me siento fatigada, sí, pero no puedo parar ahora, debemos aclarar nuestra situación.Luego, y para entender como hemos llegado hasta el día de hoy, él pasó a contarme con pocos detalles cuál es su verdadero trabajo. No sentí justo recriminarle







