Masuk3
El consejo se encontraba reunido la mañana siguiente desde antes del cenit. Dragus había conseguido la audiencia para su hermano, asignada ese mismo día. Drake expuso sus opiniones ante el consejo sin titubeos y todos los sabios, incluido el jefe de nombre Drick, lo escucharon atentamente y en silencio hasta que el chico terminó. Pasado el medio día. Drake y su hermano, esperaban en su cueva; con algo de impaciencia, la respuesta del consejo a la petición del joven Drake.
Sin embargo, fue hasta avanzada la tarde que fueron llamados nuevamente. Cuando estuvieron ante los consejeros. El jefe, Drick habló con una voz gruesa y potente:
— Joven Drake, este gran consejo de sabios, ha decidido concederte tu solicitud—Drick miró al joven y continuó—deberás ser discreto, estar alerta en todo momento y no revelar tu origen ante nadie.
— Lo haré señor— contestó el chico con seriedad—Muchas gracias, prometo que averiguare, quien y porque nos hacen daño. Dragus trago en seco cuando escucho la aprobación, pero no dijo nada. Se despidió aquella tarde de su hermano y le indico que podía quedarse en una casa abandonada, en un suburbio cercano al parque que conectaba con sus dominios. Drake, tomó algunas cosas, se despidió de Dragus, asegurándole que estaría bien y se fue. Llegó a la casa indicada por su hermano. El Lugar estaba en ruinas, pero el joven, cerró los ojos e imagino una bella casa y al abrirlos esa imagen se había realizado, la vieja casa se veía hermosa y habitable. Durmió tranquilo aquella noche.al día siguiente se dirigió al parque, contento de que esta vez no tenía que ocultarse.
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Cecilia, salió del colegio y fue al parque, pues aún no era medio día. llevaba en la mano su libro y una mochila sobre los hombros. cuando llegó tomó un lugar bajo la sombra de un gran roble, dejó la mochila en el suelo y se sentó. Abrió su libro en la pagina marcada y comenzó a leer.Drake la había observado desde que llegó. la detalló de arriba abajo; Cecilia era una joven alta, delgada de ojos grises, cabello castaño y piel clara. El joven se fijó también que la chica llevaba un uniforme de preparatoria; compuesto por un Jumper azul y una camisa beich y, finalmente logró ver la portada del libro que leía la hermosa joven «el verdadero misterio de los dragones», Drake sonrió.
Cecilia se encontraba sumergida en su lectura, sin percatarse que aquel extraño chico que la vió apenas entró al lugar, se acercaba a ella. Sin embargo un alegre «holaaa» la saco de su concentración y cerrando los ojos, respiró profunda e impacientemente. Miró con el entrecejo fruncido a el dueño de la voz; lo escudriñó de arriba a abajo y, aunque le pareció un chico muy guapo en aquel momento no le parecía muy simpatico, por interrumpir.
— ¿Que tal? —le saludó nuevamente aquel joven que estaba parado frente a ella.— ¿Que quieres?—Contestó la joven antipáticamente.— Bueno te vi al llegar y pensé que podríamos conocernos— Sonrió el chico— Me llamo Drake— extendió su mano a la chica.— Mi nombre es Cecilia— dijo la joven y estrechó la mano del joven, la cual era muy fría aunque hacía calor, pero no le dió importancia— y solo quiero leer mi libro.— Comprendo—siguió Drake— aunque yo te puedo hablar también sobre los dragones, si te interesan tanto.— Enserio—pregunto la chica incredula.—Si, se cosas que no salen en los libros—contestó engreídamente Drake—Bien, Tienes mi atención— contestó Cecilia— veamos que tienes que decir.Drake sonrió ampliamente, se sentó junto a Cecilia y le comenzó a hablar de los dragones. Le contó historias, le explicó las clases de dragones que existen y que aunque los seres humanos creen que están extintos, no es así, aún siguen vivos escondidos en las montañas; también le dijo que estos pueden transformarse en perros, gatos, lagartijas, y hasta en humanos, pero que solo los más poderosos pueden tomar formas humana.
Cecilia estaba encantada ya que, la conversación era muy interesante pensó en la suerte que había tenido de conocer a ese chico, pero ya cuando pasaba la hora del medio día le dijo a Drake que debía irse y a pesar de que moría por preguntar más cosas no podía hacerlo, pues no podía llegar tan tarde a casa, más antes de irse, citó a Drake para verse la tarde del día siguiente para continuar conversando y le expreso que fue muy interesante y todo un placer haberlo conocido.
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Cecilia y Drake, ya se habían visto por más de un mes y se habían vuelto muy amigos. Drake también pregunto sobre las costumbres de los humanos, aunque uso el termino "pueblo" porque no queria parecer extraño ya que el parecía humano y gracias a Ceci había averiguado muchas costumbres de las personas. En una de sus conversaciones sobre los humanos, su amiga le habló de la actividad de cazar, aunque explicó muy poco de esta ya que, también la chica tuvo que marcarse deprisa aquel día.La Enfermedad, La Cura y Nuestro Amor Aquella tarde, Armina me castigo gracias a él chismoso de Chirstopher Densan, y créanme que lo odie aún más. Me prohibieron hasta andar por el jardín, y tras esto la rebeldía que se me había aplacado durante la estadía de los Segels había vuelto, y no le hablaba a tía Armina, ya que no me había dejado defenderme. No salía de la biblioteca, más que a comer y allí a veces estaba sola y a veces me acompañaba el tío Vicent a quien una tarde, picada por la curiosidad le pregunté:—Tío, ¿A dónde va cuando, sale?—Al pueblo— contestó y mirándome dijo—Habías demorado en preguntar pequeña rebelde.—Jajaja, pero ¿Qué haces?—reí y continúe mi interrogatorio.—Bueno soy el que da las malas noticias, como la que recibiste, por ejemplo, lo siento querida—respondió con tristeza.—No te preocupes tío, parece que los Segels y los Petersen, marcados por las tragedias. Vicent, solo
Doble Tristeza y una Separación.Ni Ian, ni yo logramos dormir, ambos estábamos en la biblioteca, pensativos y entonces el pelirrojo expresó:—Es nuestra culpa o más bien mi culpa. Si no te hubiese dicho que fuéramos al valle.—No, Ian no te martirices por eso, creo que no tenemos culpa no sabíamos que aquella flor pudiera provocar tal muer…enfermedad.—¿Es cierto lo que acabo de oír? —interrogó una voz que provenía de la puerta de la estancia donde estábamos, y volvió a preguntar—¿Estuvieron en el valle prohibido?—Chistopher, primo, solo fuimos a ver e irnos, pero Jake nos descubrió y...—Y es su culpa que Jake haya muerto, Ian, tú sabías perfectamente que ese valle está prohibida, seguro esa jóven te insistió y lo hiciste sin tomar en cuenta las consecuencias— reprochó el primo de Ian, y me miró con cara de asco.—No, Densan, ella no fue la que me insistió yo lo hice.—No la defiendas, Segels, mañana te irás a la casa del abue
Entre Bubones y llagas. Ian y yo no hablamos durante la tarde luego de cambiarnos la ropa. Yo me encontraba en mi cuarto, cuando de pronto, un grito seguido de un sollozó me hizo levantarme de un salto, con el corazón temblando, luego escuché que Nancy llamaba—Jake, Jake, contéstame por favor. Y la mucama comenzaba a llorar, salí con cautela de mi cuarto y no fuí la única Ian y mi tía Armina también habían salido, Nancy salió llorando de la habitación de Jake y vi que a Ian le invadía el temor y este entro deprisa a la habitación de su hermano, lo seguí, y lo encontré a pocos pasos de la puerta inmóvil, en estado de shock. Me acerque más a él y al asomarme, sentí como mis ojos se ensanchan y se aguaban, al ver a Jake, su cuerpo pálido e inm&oa
Esporas en el Valle. Comparada con la noche anterior, fue una noche placentera, aún pensaba en mis padres y me dolía, creo que no entiendo porque debe existir ese tipo de dolor. Bueno, al cerrar mis ojos los ví sonriéndome y luego soñé con el valle o por lo menos creo que estaba en uno, detrás de mí se encontraban Ian y Jake, en el aire había diminutos círculos que flotaban, parecían pequeños algodones rosas, yo los ví maravillada y cuando iba a tocar uno Ian que ahora estaba más cerca me dijo que debíamos irnos, era peligroso que no las tocará, pregunté porque si aquel espectáculo era hermoso, y el solo me dijo &es la flor&, corrimos a los Lindes del bosques y de pronto sentí que caía en un profundo agujero sin fondo hasta que ¡PUM!, Desperté en el piso de mi cuarto y estaba enredad
La Leyenda de una peligrosa y extraña flor. Mire el sobre con tristeza y repulsión, pero sin aún abrirlo. Me tumbe en la cama y seguí mirando el dorso y repitiendo mentalmente las palabras escritas &Srita. Jade Petersen&, &Srita. Jade Petersen&, &Srita. Jade Petersen&. Cerré mis ojos unos momentos, debatiendome en abrir o no el sobre y cuando los abro con manos temblorosas comienzo lentamente a rasgar la parte superior, pero el &Toc, Toc& de la puesta me distrae en el proceso. Miro desde la cama a la puesta, está vuelve a sonar y levantándome para sentarme, digo con voz Áspera &adelante&. La puerta que miro atenta y sería se abre y una pelirroja cabeza aparece tras está, Jake, me mira con sus ojos caramelo, algo tristes y entra un poco a la habitación y detrás de este su hermano, Ian, hace una mueca que buscaba ser una s
Los Visitantes "En un profundo bosque, y en medio de un valle, podrás encontrar una flor, no diré que es bella ni de delicioso aroma, porqué aunque no es fea no se compara con otras, ni tiene ningún aroma. Eso si es Rara, muy rara. su forma es la de un capullo, y pareciera hecho de hilos delgados color rosa, su tallo es de un color verde esmeralda y aunque no se ven a simple vista tiene espinas, diminutas. el capullo flota sobre el tallo y quiénes han visto eso, no han podido determinar porque sucede. Las personas que viven en los pueblos aledaños y cercanos a los Lindes del bosque, no se acercan a aquel deshabitado valle y advierten a sus hijos, de lo peligrosos que puede ser el tocar aquella flor tan extraña"—Otra absurda leyenda— Digo en voz alta—¿es normal que una chica citadina, no crea en leyendas de pueblos?, supongo que sí, y mas cuando es uno tan







