Share

Capítulo 4. Dólar falso

Author: maracaballero
last update Petsa ng paglalathala: 2021-06-14 15:51:31

Evelyn Peterson

La junta estaba a punto de terminar, William había presentado a todos los empleados al nuevo al mando de la editorial Brooks.

—Y finalizamos la reunión, los espero mañana en la gala. —muchos se despidieron poco a poco de William y le hacían una que otra pregunta, miré hacia Logan quien me sonrió divertido, no sé qué le causaba risa. Se levantó y se acercó a mí lado, se sentó y miró de manera fugaz hacia William y a Jack, luego me miró.

— ¿Qué opinas de tu nuevo jefe? —estuve a punto de poner los ojos en blanco a su comentario, negué e intenté sonreírle para que no notase mi tensión.

—No sé qué quieres escuchar, Logan. —le puse mi mejor sonrisa, él sonrió más, su dedo índice presionó mi hoyuelo intentando irritarme más de lo que ya estaba. —Detente—dije esfumando mi sonrisa, él soltó una carcajada.

— ¿De qué ríes? —preguntó Jack a su hermano acercándose a nosotros, Logan se levantó y se abrochó el botón de su americana y le extendió la mano para felicitarlo por su nuevo puesto, luego un fuerte abrazo.

—Felicidades, Jack, ya era hora de que te unieras a nosotros. —Me levanté para marcharme, pero me detuve al escuchar mi nombre, me volví hacia los dos hombres en traje, luego se unió William a ellos.

— ¿Si? —Jack avanzó un paso y extendió su mano.

— ¿No va a felicitarse señorita Peterson? —me tensé en la forma que dijo sus palabras, miré disimuladamente más allá de él y vi a William y a Logan esperando a que lo felicitara.

—Oh, lo siento, —acepté su mano—Felicidades por el nuevo cargo. —noté como su labio se torció hacia a arriba, pero nadie más lo pudo ver, era burla, era sarcástico y eso me molestó, intenté soltarme, pero él apretó su agarre.

—Espero sea parte del éxito de Editorial Brooks Brooks…—dijo para que los demás escucharan.

—Desde cuatro años soy parte de él, señor Brooks. He sido colaboradora de ese éxito—me solté de su agarre con un movimiento brusco, sin dejar de sonreír.

—Claro, gracias al trabajo de Peterson, hemos sumado más éxito a este negocio, ¿Sabías que ella nos trajo cinco autores que han sido los rompe ventas no solamente en el país si no mundialmente? —escuché a Logan decir. — ¿Cómo se llama, padre? —intentó recordar rápido. —La autora…

—Casandra Wok. —le ayudé.

—Exacto, es una súper betseller internacional con el libro “¿Y dónde quedó el amor?” una novela romántica con toques de comedia. Ha sido un éxito desde hace tres años, incluso tiene harán su adaptación para Netflix y con el otro autor Jack, hay productores de Hollywood en pláticas para una película…—Logan se había emocionado contando esa parte.

—Bueno, los dejo, necesito hacer unas llamadas y…

— ¿Por qué no vienes a desayunar con nosotros? Así y conoces más a Jack…—Logan sonrió más divertido como hace unos momentos al terminar la junta, se cruzó de brazos.

—Sí, Peterson, acompáñanos. —Logan se estaba divirtiendo.

—Ya desayuné, muchas gracias. Si no necesita nada más señor Brooks—los tres me miraron al mismo tiempo—William, señor. —intenté no trabarme.

—No, está bien, no te quitamos más tiempo, iré a desayunar, regresaré por la tarde…

Nos despedimos y antes de entrar a la oficina, me dirigí al servicio de damas, estaba vacío, entré en el último y me encerré, puse seguro y levanté mis pies. De vez en cuando me escabullía.

Cerré los ojos e intenté controlar mi irritación por lo de hace momentos, por unos segundos, había silencio, un silencio que agradó al grado de tranquilizarme. Pero fue interrumpido cuando la puerta se abrió y escuché murmuro.

— ¿Lo viste? —escuché una voz, no supe quién era.

—Espera—intenté escuchar. Pero solo hubo silencio por un par de segundos. —Ya, ya puedes hablar, me cercioré qué estuviésemos a solas. Levanté ambas cejas con sorpresa, ¿Por qué tanto misterio?

— ¿Por qué? —preguntó la mujer A, la mujer B soltó un suspiro.

— ¿No viste al dólar falso? —se escucharon risitas.

—Sí, escuché sus tacones golpear desde que se levantó de su silla, ¿Por qué siempre tiene cara de culo? —Soltaron las carcajadas, —Se me hace tan falsa…

—Lo sé, bien merecido tiene su apodo…

— ¿Viste al hijo del señor Brooks? —más risitas.

—Esperemos ver el resto de su rostro cuando se retiré ese vendaje—se abrieron las llaves de los lavamanos. —Ojalá al dólar falso la saquen, por qué cuando menos pensemos, atrapará al hijo, ya que se conformó con ser la amante del dueño, pero como ya se le va…

—Querrá chuparse al hijo menor…

—Aunque prefiero quedarme con Logan, ese si me lo como yo solita…maduro, atractivo, arquitecto y con dinero…—comenzaron a reírse.

—Vámonos antes de que al dólar falso comience a preguntar por no vernos en nuestros puestos…

Se escuchó los pasos y luego la puerta abrirse, luego cerrarse, arrugué mi ceño al repasar todo lo que escuché hace unos momentos, ¿Acaso a mí me tenían de apodo “Dólar falso”? ¿Qué acaso no tienen creatividad para poner apodos? Sin duda estaban hablando de mí. Salí del cubículo y me acerqué al lavamanos, mis manos se posaron en la orilla del granito lujoso del lavamanos, levanté mi mirada a mi reflejo, apreté mi mandíbula, estaba cabreada, ¿Por qué seguían siendo crueles conmigo? ¿Por qué yo si me propuse a trabajar para crecer? ¿Querían que después de cuatro años siguiera entregando correspondencia? La puerta se abrió y apareció una mujer, ella abrió sus ojos con mucha sorpresa, hasta podría jurar que palideció. No me moví de mi lugar, ella miró hacia el lavamanos y seguí su mirada, estaba un lápiz labial rosa, entonces deduje que era de ella.

—Señorita Peterson—sonrió, pero yo no lo hice, me volví para dejar mi trasero recargado en la orilla del lavamanos, me crucé de brazos, ella se acercó para alcanzar su labial, pero fui rápida, la miré.

— ¿Es tuyo? —ella asintió a toda prisa.

—Acabo de salir y…—hizo una breve pausa, deduciendo que yo efectivamente había escuchado la conversación con su amiga. —…yo lo olvidé y…

— ¿“Dólar falso”? —pregunté sarcástica, palideció más, su mano se posó en la pared. —Tranquila, solo pregunto para saber cómo me llaman a mi espalda, así cuando esté criticando y soltando el veneno en sus horas de trabajo saber de quién hablan.

—Señorita Peterson, yo…—la puerta se abrió y apareció la segunda mujer.

— ¿Por qué tardas? —se detuvo a su lado. —Señorita Peterson, la está buscando el señor Brooks. —la miré sin decir nada por un momento, esta vio a su amiga que no reaccionó, luego miró hacia a mí, luego al labial que tenía en mi mano.

—Dígale al señor Brooks que la “Dólar falso” ahorita lo alcanza—ella abrió sus ojos con sorpresa, luego miró a su amiga.

—Señorita Peterson…—levanté una mano para que se detuvieran.

—Ya escuché lo suficiente. —caminé y le entregué el labial a la primera mujer, que estaba blanca como una hoja de papel. —Salí del servicio de mujeres, caminé dirección a mi oficina y entonces vi a un hombre de espalda hacia a mí, sentado en una de la silla frente a mi escritorio.

Entré y veo que es Jack.

— ¿Le puedo ayudar en algo, señor Brooks? —él me siguió con la mirada hasta tomar asiento.

—Sí. —dijo sin más de forma déspota.

— ¿Y? —pregunté sin dejarle la mirada.

—Te daré la oportunidad de renunciar de manera voluntaria. —no mostré ningún gesto o reacción a sus palabras, me recargué en el respaldo de mi silla giratoria.

— ¿Sabe tu padre que me estás intentando mostrar la salida de la editorial? —él se tensó.

—Yo ahora soy el nuevo dueño de Editorial Brooks, así qué voy a darte la oportunidad de renunciar por tu cuenta...

— ¿O qué? —pregunté intrigada.

—O me encargaré de hacerlo de una manera que no te va gustar para nada.

Alcé una ceja y sonreí.

—Te ahorraré saliva. —me separé de mi respaldo y la sonrisa que mantenía la borré en segundos. —Vas a perder tu tiempo intentando sacarme de este trabajo y, dejaré claro algo, la única que decide cuando irse…soy yo. No me provoques, Jack, por qué aun no sabes quién es Evelyn Peterson.

Patuloy na basahin ang aklat na ito nang libre
I-scan ang code upang i-download ang App

Pinakabagong kabanata

  • Mr. Brooks: Cuando las apariencias engañan   Agradecimientos

    Querido lector: Muchas gracias por tus comentarios, por seguir hasta este último capítulo extra, me despido con ese capítulo, teniendo esperanza de que la historia haya sido de tu agrado, que hayas podido salir de este mundo y entrar en el de ellos, que te haya hecho sentir emociones en cada capítulo plasmado e imaginar cada momento trazado con los personajes. Gracias por leerme. Gracias infinitas. Su nueva amiga virtual, Mara Caballero. "Cuando te enamoras, no vuelves a ser la misma persona que eras antes, porque es en ese momento donde empiezas a vivir la vida de verdad." (Autor: Luis Miguel Alvarado)

  • Mr. Brooks: Cuando las apariencias engañan   Último capítulo extra de la historia

    Veinte años después.Miranda, Valentina y Jack, miraron las lápidas con mucho sentimiento, el nombre de sus dos padres estaban marcadas en ellas. Después de veinte años desde el nacimiento de Ariel, Evelyn y Jack habían disfrutado de sus nietos, los llenaron de amor, de ternura, de momentos muy felices por quince años, hoy se cumplían cinco años desde el fallecimiento de ellos. Al año de haber nacido Ariel y Jaqueline, -hijo de Miranda e hija de Jack Jr.- Valentina trajo al mundo a los gemelos: Jack y a Jasper, cuatro nietos que llenaron de amor y felicidad la mansión de los Brooks-Peterson, quienes habían fallecido por vejez, la noche de su aniversario de casados, se habían despedido de todos, ellos se habían marchado en algún momento de la noche, había sido un gran golpe para la familia, muchos se habían ido en s

  • Mr. Brooks: Cuando las apariencias engañan   Capítulo Extra 9

    Rumbo al hospital, Evelyn no podía dejar de imaginar motivos para que la haya llevado Jeremy, ella rara vez enfermaba, se había ido bien de la fiesta hace horas atrás, ¿Qué es lo que realmente había pasado?―Tranquila. ―dijo Jack intentando tranquilizarla, el chófer manejó cuidadosamente. El cielo no tardaba en aclararse por completo y en aparecer el sol. Jack apretó la mano de Evelyn y ella lo miró. ―Ya llegaremos, no pienses cosas que no son, mi amor. ―susurró.―Lo sé, lo sé, ―se llevó una mano a su cuello, como tic nervioso.Veinte minutos después, el auto blindado se detuvo frente al hospital, Jack y Evelyn caminaron a toda prisa hasta la puerta de URGENCIAS, él llamó a Jeremy y le avisó que estaban entrando para que los encontrara.Jeremy venía despeinado, con el pantalón de pijama, una camiseta y encima un abrig

  • Mr. Brooks: Cuando las apariencias engañan   Capítulo Extra 8

    Evelyn había enviado al chófer antes de comenzar la ceremonia directamente a la farmacia por varias pruebas de embarazo, tenía que sacarse de dudas si realmente Miranda no estaba embarazada, la emoción la había embargado, pero no quería ilusionarse, las palabra que había dicho de no tener un hijo contemplado en estos momentos, la pusieron triste, pero sabía que algún día, podría tener aún vida para ver a sus nietos de sus gemelas crecer. Los novios cortaron el pastel y la fiesta siguió, Jack se había dado cuenta de la ansiedad que tenía su esposa, tomó su mano y acarició sus nudillos.― ¿Qué es lo que pasa? ―preguntó acercándose a su oído, Evelyn suspiró y luego le regaló una sonrisa, de esas que le encantaban a Jack.―No pasa nada, solo…―Mientes tan mal, señora

  • Mr. Brooks: Cuando las apariencias engañan   Capítulo Extra 7

    Los dedos de Valentina acariciaron la orilla del velo que tenía caída desde su moño bajo, el maquillaje era perfecto, el vestido era de corte de sirena, en encaje color perlado, dejaba al descubierto sus hombros, las mangas eran 3/4, la tela caía como una cascada hasta la duela oscura de su habitación. "¿Acaso se podría ser más feliz?" se preguntó a si misma al mirarse en el reflejo del espejo.―Esto es prestado...―Miranda la sacó de sus pensamientos al ponerse a su lado y le extendió un collar con un diamante azul cielo. Valentina se sorprendió a tal belleza, levantó su mirada del collar a su hermana.―Pero...―...es azul, y ahora es un regalo. Tienes las tres, prestado, azul y regalado. ―Miranda sonrió emocionada al verla espectacular.―Gracias, hermana. ―iba a abrazarla pero Miranda negó.―No quiero estropear t

  • Mr. Brooks: Cuando las apariencias engañan   Capítulo Extra 6

    En aquella sala de la mansión de los Brooks-Peterson se celebraba la llegada de las gemelas y sus parejas.— ¿Y no se pueden quedar aquí en lo que terminan las remodelaciones de la nueva casa?—preguntó Evelyn a Valentina, ella no supo que contestar de inmediato. —La casa es demasiado grande para tu padre, para mi y tu hermana, además, nos encantaría tenerlos en casa.—A mí también me gustaría, podría hablarlo con Jasper.—Así también veríamos lo de los arreglos de la boda, —Miranda se uni&o

Higit pang Kabanata
Galugarin at basahin ang magagandang nobela
Libreng basahin ang magagandang nobela sa GoodNovel app. I-download ang mga librong gusto mo at basahin kahit saan at anumang oras.
Libreng basahin ang mga aklat sa app
I-scan ang code para mabasa sa App
DMCA.com Protection Status