MasukYa llevaba casi dos semanas trabajando en la mansión, la señora Trujillo era muy exigente, pero hasta este momento, no había tenido ningún error, aunque siempre buscaba como hacerme las cosas más difíciles.
Pero fuera de eso, debo admitir que me la pasaba muy bien aquí, me llevaba muy bien con la señora Olivia, era demasiado linda y amable conmigo, me trataba como a una hija, por otro lado Hank y Owen también son de lo más amigables, con Oliver me la pasaba muy bien, era muy gracioso y siempre me sacaba una sonrisa, aunque siempre estuviera intentando ligar conmigo. Hannah era muy seria y cortante conmigo, no le caía del todo bien.
El señor Trujillo era una persona muy linda, siempre halagaba mi comida y me decía lo agradecido que estaba de que entrara a trabajar ahí, era una persona de lo más linda, y de vez en cuando charlábamos de cosas sin sentido mientras cocinaba. La señora Trujillo, bueno... ella es todo un caso.
Hoy me encontraba haciendo el desayuno de la familia con compañía de Olivia, platicábamos de lo que haríamos el fin de semana, ya que era viernes, y en eso entra la señora Trujillo.
-Isabel, ¿Ya está listo el desayuno?- Pregunta molesta mientras entra a la cocina.
-En unos minutos está listo, a la misma hora de siempre estará servida en la mesa señora- Contesto sin mirarla.
-Así lo espero- Responde azotando la puerta. ¿Qué le pasa?, se nota que solo quería venir a molestar.
-¿Por qué está siempre de mal humor?, hasta con Benjamin es así, no me explico cómo puede ser una persona tan amargada hasta con su propio esposo. ¿No siente una pizca de amor por nadie?- Le pregunto a Olivia en voz baja, pero muy molesta.
-Con la única persona que se comporta como un ángel, es con su hijo, ni siquiera con su esposo, nadie sabe por qué- Dice mientras se encoge de hombros.
-¿La agria tiene un hijo?- Pregunto muy confundida –No hay ninguna foto de él en la sala ni en ningún lado-
-En el único lugar que tienen fotos de su hijo es en su habitación, a ella no le gusta que estén sus fotos por todos lados. En la sala hay una foto de él cuando era un bebé, ¿No la has visto?-
-Sinceramente no le había prestado atención- Respondo mientras empiezo a servir la comida en los platos.
-Después de que sirvas la comida ve a mirarla. Él, a diferencia de Charlotte, es un niño de lo más dulce- Dice Olivia con una sonrisa.
-¿Niño? ¿Cuántos años tiene?-
-Tiene 34 años- Cuando dice eso, suelto una pequeña carcajada.
-Liv, él es todo, menos un niño- Digo aun riéndome.
-Trabajo aquí desde hace muchos años, yo lo vi crecer, es como un hijo, siempre será como un niño para mí-
La miro enternecida por lo que dijo, tomo los platos para ir a servirlos a la mesa, y antes de salir de la cocina, doy media vuelta y pregunto -¿Cómo se llama el joven Trujillo?-
-Camilo- Responde con una sonrisa, asiento y salgo de la cocina
Camilo, lindo nombre.
Después de servir el desayuno y limpiar la cocina y el comedor, Olivia me mostró la foto de Camilo de bebé, se veía demasiado tierno, me pregunto cómo será ahora. Liv me estuvo platicando toda la mañana de él, habla maravillas y se le iluminan los ojos cada que dice su nombre.
Me ha platicado tanto de él, que me han dado unas ganas enormes de conocerlo y verlo en persona, dice que es muy atractivo y es un amor de persona. Vaya, si sigue así me voy a terminar enamorando de él. Se me sale una pequeña risa por las tonterías que estoy pensando.
De un momento a otro entra el señor Trujillo a la cocina –Buenos días Liv, Isabel- Saluda amable- Venía a preguntarles si tienen algún problema en extender un poco su turno esta noche, obviamente se les pagaran horas extras-
-Yo personalmente no tengo ningún problema- Respondo.
-Yo tampoco- Dice igualmente Liv- Pero, podríamos saber ¿Por qué?-
-Esta noche vendrán mi hijo Camilo, su prometida y su mamá a cenar, y queremos que estén bien atendidos, y quien mejor que ustedes para eso-
No puede ser, justo hoy que estábamos hablando de él, que casualidades de la vida.
-¿Vendrá mi niño Camilo?- Pregunta Liv demasiado emocionada.
-Así es, entonces, ¿Cuento con ustedes?-
-Claro- Respondemos Liv y yo al unísono, y el señor Trujillo sale de la cocina.
- Vendrá Camilo, justo ahora que dijiste que lo querías conocer-
-Sí, que casualidad, ¿No crees?- Pregunto y al momento Olivia asiente- Oye Liv, ¿Qué es eso de que está comprometido?- Siendo sincera la duda no me dejaba.
-Hace un par de semanas se comprometió con su novia, la señorita Natalie Williams, su madre Abigail y Charlotte son muy amigas, tienen el mismo carácter las dos, y como dicen por ahí, de tal palo, tal astilla. La señorita Natalie es grosera, mimada, narcisista y cree que vale más que los demás solo por tener dinero, ella no me gusta nada para mi Camilo-
Vaya, ni conozco a esa tal Natalie, pero a como la describe Liv, ya me cae mal. ¿O será que me molesta que ella sea la novia de Camilo?... Claro que no, ni conozco al tal Camilo, debería de dejar de pensar tantas tonterías.
-A mí me gustaría más una chica así como tú para Camilo, inteligente, bonita, amable- Dice Olivia con una sonrisa y a mí dejándome muy desconcertada.
-¿Qué cosas dices Liv?- Digo mientras suelto una risita nerviosa- No deberíamos estar pensando esas cosas-
-¿Deberíamos, estás pensando en eso también?- Pregunta con una sonrisa ladeada y subiendo una de sus cejas.
-¡¡¡Deberías!!!- Contesto rápido y dándome media vuelta para ocultar mi sonrojo-Liv, si me disculpas voy a ir a comprar todo para la cena, con permiso-Le digo mientras salgo rápidamente y escucho que me dice –Tarde o temprano terminaremos esta platica-
Que cosas piensa Olivia. Como dije me fui a comprar parte de lo que usaría para la cena, ya había dejado la comida lista. Cuando terminé y llegué de vuelta a la mansión me dirigí a la cocina y empecé a preparar la cena. Hice uno de los platillos que mejor se preparar.
Ya eran pasadas de las 7:30 de la noche y escucho que suena el timbre, a los segundos comienzo a escuchar unas voces en la sala, a lo lejos alcanzaba a distinguir una voz irritante y muy chillona, supongo que es Natalie, y también escuchaba que la agria charlaba con otra mujer. Pero me llamo la atención una voz de un chico, se escuchaba muy varonil pero dulce a la vez, era muy linda.
Ya no faltaba mucho para que estuviera la cena, en lo que hacía algo de tiempo me puse a lavar lo que había ensuciado, estaba algo perdida en mis pensamientos y en lo que estaba haciendo que no me di cuenta que alguien había entrado en la cocina.
-Hola, disculpa, ¿Tu eres Isabel?- Pregunta un alguien tras de mí. Me doy vuelta y veo a...
-Estoy muy nerviosa Benjamin- Admití dirigiéndome al hombre que venía conduciendo.-No tienes que preocuparte hija, todo saldrá bien- Me animó.-Te ves tan hermosa cariño- Halagó Lily –Me siento como una madre en este momento, sé que es difícil para ti ya que tu madre...--Has sido como una madre para mí Lily- La interrumpo –Gracias por eso...--Mi niña, te ves bellísima, pareces una princesa, estoy tan feliz por ti cariño--Gracias Liv- Dije con una sonrisa –Sabes que te quiero, y gracias por estar siempre ahí--Haría lo que fuera por ti linda- Añadió Liv tomando mi mano.Un par de minutos después el auto que conducía el Sr. Trujillo se detuvo frente a una hermosa iglesia, mis nervios aumentaron al instante, pero... ¿Qué novia no estaría nerviosa el día de su boda?-Bajaremos nosotras primero en lo que ustedes se preparan para entrar- Dijo Lily bajando del auto –Suerte cielo- Comentó besando mi mejilla.El Sr. Benjamin bajó del auto, abrió la puerta del coche y me ayudó a bajar. Él si
Definitivamente el tiempo pasa volando, no puedo creer que hayan pasado ya cuatro años desde mi primer año nuevo con mi chica, aún recuerdo ese día con una gran sonrisa en mi rostro. Me encontraba sentado desesperado esperando ver a mi dulce novia, a mi lado se encontraban Liv, papá y su ahora esposa Lily, así es, papá se casó un año después de su compromiso.Detrás de mí se encontraba Amy, Noah y toda su familia, y también Bethany, su madre Emily, quienes se habían mudado a Los Ángeles dos años atrás, y a lado de Bethany estaba Sebastian, mi mejor amigo. Mi nena no se equivocó cuando dijo que esos dos terminarían juntos, llevaban poco más de dos años de relación.-Y con orgullo llamamos al templete a la señorita Isabel Katherine Dawson quien obtuvo el primer lugar de aprovechamiento en su curso, muchas felicidades para ella- Habló un señor mayor, unos segundos después apareció mi preciosa novia con su toga y birrete dorado, la veía caminar hasta la mesa del pódium con tanto orgullo.
Ha pasado ya poco más de un mes desde el día en que Isabel salió del hospital, ella ha tenido una gran mejoría, gracias al cielo no tuvo ningún problema en su motricidad y sus órganos regeneraron el daño que la bala causó. Respecto a sus atacantes... Bueno, Charlotte fue a prisión por intento de homicidio, y Natalie entró por ser su cómplice, me alegra que no tendremos que verles de nuevo la cara a esas dos.Tal vez suene extraño o muy duro de mi parte, pero a Charlotte no la considero mi madre, ella no me crió ni tuvo una pizca de afecto hacia mí, dejando de lado que me trataba bien por un interés económico, aparte de que intentó asesinar al amor de mi vida, ¿Qué clase de madre loca hace eso?Bueno, hoy es la víspera de año nuevo, como mi nena aun no puede viajar por su incidente y el hecho de que tiene que ir a terapia y rehabilitación, decidimos que las fiestas las celebraríamos aquí, en casa de papá. El día de hoy haríamos una gran fiesta donde se juntarían todas nuestras familias
Desperté con un pequeño dolor de cabeza, abrí mis ojos lentamente, me sentía algo confundida.-¿Camilo?- Pregunté en un susurro con la voz algo ronca.-Soy yo mi vida, estoy aquí, ¿Cómo te sientes?- Rápidamente se posicionó a mi lado.-¿Dónde estoy?--En el hospital cariño, ¿No recuerdas que fue lo que sucedió?- Pregunta confundido.Hice un poco de memoria y recordé cada momento, el centro comercial, Charlotte, Natalie, el disparo, y también a mamá.-Ya lo recuerdo--Llamaré a una enfermera de inmediato-Camilo salió corriendo en busca de una enfermera la cual llegó de inmediato. Me hicieron un par de revisiones para asegurarse que todo estuviera en orden, me informaron del problema que tuvo uno de mis órganos, pero no era nada de lo cual alarmarse, me hicieron unas preguntas de rutina más y la enfermera salió de la habitación dejándome con mi novio a solas. Se acercó a mí y me dio un cálido abrazo, me aferré a él y aspiré su aroma que tanto me encantaba.-Me alegro que estés bien mi
-Te... te amo Camilo- No pude más y cerré mis ojos sintiendo como mi cuerpo se relajaba. Podía escuchar voces muy lejos y la sirena de la ambulancia, pero de un momento a otro, dejé de sentir absolutamente todo.Fue lo último que pude decirle a Camilo antes de quedar inconsciente, no podía ver nada, todo estaba negro y en un silencio profundo, después de unos momentos vi una luz blanca que te dejaba completamente cegado. Me pude poner de pie después de un rato, el dolor causado por la bala había desaparecido, llevaba puesto un hermoso vestido blanco muy lindo. Me encontraba en un gran jardín lleno de flores, estaba solo y muy tranquilo. ¿Estaba muerta? Lo más probable es que sí.Caminé por el bello jardín durante muchos minutos, todo era tan hermoso y se respiraba una gran paz y tranquilidad, a lo lejos pude observar una silueta femenina que se acercaba a mí, yo también me acerqué a ella, estando a unos metros pude observar bien el rostro de aquella mujer ¡No puede ser! ¡No podía cree
Habíamos pasado gran parte del día en el centro comercial, había sido una tarde grandiosa junto a mi hermosa chica, cuando terminamos de hacer nuestras compras, compramos un helado y charlamos un poco. Llegamos al auto y dejamos nuestras cosas en la cajuela, íbamos a entrar pero recordé algo.–Linda, olvidé comprar algo que papá me pidió, ¿Me podrías esperar en lo que voy por eso?--Claro cielo, aquí te espero--Vuelvo enseguida cariño, no tardo- Besé sus labios cortamente y corrí de regreso al centro comercial. Necesitaba una excusa para regresar y comprar un hermoso collar que había visto y quería obsequiarle por el día de gracias.Fui lo más rápido que pude hasta la tienda en la que lo había visto, entré y lo pedí. Era una pequeña cadena de oro con un dije redondo donde podía grabar algo. Pedí que de un lado grabaran nuestras iniciales y del otro la fecha en la que nos hicimos novios. Lo metieron en una caja de terciopelo. Me ofrecieron hacer una pequeña tarjeta de regalo.-¿Qué le







