Home / Romance / NO ME AMES / CAPÍTULO IV. EXTREMOS

Share

CAPÍTULO IV. EXTREMOS

Author: Alisha Kiss
last update publish date: 2021-01-27 02:54:05

ꟷNo sé cómo puedes aguantar esto Tatiana.

ꟷSolo falta año y medio Prima, es un cerdo asqueroso, pero es año y medio, tú sabes que al pueblo no podemos regresar.

Mientras el flamante esposo de Tatiana sacaba una cerveza del congelador y se rascaba la barriga aun en ropa de dormir al medio día.

ꟷ¿Y qué hora se va esta entrometida? ꟷ Bebiendo su cerveza y secándose con la mano el líquido que salía de sus labios.

ꟷNada de esta, mantenido asqueroso que quien debería salir volando eres tú. ꟷ Mientras le daba una sonrisa de satisfacción, porque hacía mucho tiempo que lo quería hacer enojar y así sacar la rabia que le tenía por aprovecharse de su prima desde hace mucho tiempo, desde que su prima cometió la estupidez de pagarle para que se haga pasar por su esposo y así obtener la visa matrimonial,

ꟷ¿Qué me dijiste imbécil? ꟷ Trata de tomarlo del cuello a lo que ella esquiva y gira alrededor del sillón de la pequeña sala en el remolque que servía de casa de Tatiana y Franshesco Gorriti su dichoso esposo.

ꟷEso es lo que eres un maldito mantenido cerdo asqueroso, que lo único que sabes hacer es exprimir a mi prima.

ꟷ¡Cállate Camil! Es un hombre que te supera en peso y tamaño, y está locoꟷ Gritaba Tatiana.

ꟷHazle caso a la ramera de tu amiga y lárgate de mi casa. ꟷMientras se iba acercando y lanzando al piso algunas cosas.

ꟷLe da miedo al niñito que le digan la verdad, si eres tan machito ven y hazme algo quiero ver si vas a poder tocarme, aunque sea un cabello, no soy una niñita débil te advierto. Adelante te estoy esperando maldito cabrón ꟷ Expresaba Camil mientras lo amenazaba con el dedo medio, cuando el trato de írsele encima esta aprovecho para cuál torero evitarlo haciendo que este hombre que le llevaba cerca de treinta centímetros de más, chocara contra la pared del remolque golpeándose la cabeza cayendo al piso, momento que ella aprovechó para salir ahí como pudo, Franshesco la tomo del tobillo a lo que ella lo pateo en el rostro haciendo que la suelte mientras que a él se le había abierto una pequeña herida en la frente, mientras Camil escapaba giro para mirar a Tatiana con una mirada que decía que ella sería en quien descargara todos sus frustraciones

.

ꟷA mi ni me toques animal, que sé muy bien que te puedo denunciar por violencia familiar y pido asilo en este país y se acabaría tu gallina de los huevos de oro que si no fuera por mí volverías a trabajar limpiando drenajes.

HORAS DESPUÉS

Se encontraba en uno de sus tantos empleos ocasionales para poder llevarse un pan a la boca y pagar la bendita renta que en los últimos meses había subido en un cincuenta por ciento todo por no leer las letras pequeñas del contrato, en que le daba derecho al arrendador a subir el precio de las mensualidades a su percepción.

ꟷEsto es humillante, sé que papá me hablaba maravillas de su país desde que yo era una niña, pero esto es cada vez más difícil, estoy ahora parada aquí como encargada del estacionamiento porque una chica se enfermó, Tome su tikete adelante y muchas gracias ꟷ Mientras un auto tras otro ingresaba y ella solo debía poner una sonrisa, aceptar el billete y hacerlos pasar.

Mientras tomaba su hora de receso se paseó observando los lujosos autos y estaba ella con su ridículo uniforme de rayas azul y celeste con unos pantalones azul oscuro y borra del mismo color, pudo oír un auto cerrarse y una maldición.

ꟷ¡Maldita sea mi suerte! ¿Y ahora qué hago?

Dicen por ahí que la curiosidad mato al gato y Camil era una gata muy curiosa, ya que si saber este sería el comienzo de grandes cambios, cuando se acercó pudo observar a una mujer que no pasaba de los veinticinco años renegando de su suerte y tapándose los pechos y sujetando su falda al parecer se había enganchado a la hora de cerrar la puerta de su auto.

ꟷ¿La puedo ayudar? ꟷ Acercándose haciendo que la mujer delante de ella elevará el rostro avergonzado,

ꟷ¡Gracias a Dios que es una mujer! Con tanto pervertido que anda y yo por aquí de torpe, mírame soy tan torpe que enganche mi traje de dos piezas ¡Dos piezas! con la puerta del auto. Y estoy aquí semidesnuda en pleno estacionamiento.

ꟷSi eso veo. ꟷMientras se acercaba para mirar más de cerca.

ꟷ¿Me podrías ayudar de algún modo? Te pagaré lo que sea, el dinero no es inconveniente.

Lo que menos le gustaba a Camil es que la gente adinerada creyera que podía comprar todo hasta los favores, Se iba a dar la vuelta para marcharse, pero las palabras de la muchacha la hicieron girar en sus pies.

“Si te ofendí de verdad disculpa, es que estoy desesperada y totalmente avergonzada, no me recibas dinero, pero si algún día necesitas un favor no dudes en hablarme, Soy Paola De La ꟷ Iba a seguir callando, pero guardo silencio cuando observo que Camil se quitaba la camiseta del uniforme, viendo que debajo de este había una diminuta camiseta que se la quitó quedando en ropa interior en la parte de arriba.

ꟷ¿Por qué haces eso?

ꟷ¿Te da pena ponerte algo de una simple acomodadora de estacionamiento? Aunque creo que no te quedan muchas opciones que digamos.

ꟷNo nada que ver, no soy de ese tipo de mujeres estiradas o exquisitas, si con eso me voy a poder cubrir me lo pondría mil veces. ¿Y qué hago con mi falda?

ꟷDéjame ver que podemos hacer ꟷ Sin medir palabras rasgo un poco más la falta de Paola para luego haciéndole una atadura de tal manera que se sujetó al cuerpo de Paola., dejándola así de parcialmente cubierta y a salvo. Sin hacer algún espectáculo.

ꟷJuro que te debo la vida, Dios me siento tan aliviada, haré por ti lo que sea en serio.

ꟷTu tranquila que no me debes nada, solo tómalo como el favor de una desconocida ꟷ Se abotonó la camiseta y se marchó mientras Paola entraba a su auto buscando alguna tarjeta de presentación para entregársela por si la necesitaba en algún momento, al no hallar nada se marchó dos horas después ya vestida regreso al estacionamiento y se dio cuenta de que Ella ya no estaba y al pedir información le dieron que era un reemplazo de último momento y que se le había pagado en efectivo y que hace minutos se había marchado, Paola se lamentó, ya que realmente quería agradecerle haberle salvado el día mientras que Camil se encontraba a las afuera de su departamento no era capaz de entrar, ya que vio que Alessandro su real tormento saliendo del conjunto de departamentos, espero unos minutos y entro al gran edificio y al acercarse a su puerta pudo ver algo a los lejos y lo que vio la espanto la dejo pálida y con los nervios a flor de piel.

ꟷ¿Por qué no me deja en paz? Yo no le hice nada para merecer esto, es tan injusto ꟷ Pegándose a la pared y dejándose caer lentamente sin dejar de llorar cerrando los ojos y cubriéndolos con ambas manos, mientras en su puerta estaba un ramo de rosas negro con una tarjeta, ya que había podido leer.

“Pronto muñeca serás mía, entre más te escondes más loco me vuelves”

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • NO ME AMES   CAPÍTULO XX

    Maximiliano se sentía avergonzado, no sabía cómo reaccionar, solo había hablado por impulso, Camila era el único tipo de mujer que lo hacía hacer cosas que no estaba acostumbrado, ni cuando estaba casado había sido tan impulsivo, esa ira de imaginarla con varios hombres buscando su atención lo había superado, pero la gran pregunta a la que no quería encontrarle la respuesta era ¿Por qué se sentía así?—¿Cuál es esa condición?—Bueno, que me acompañe a una noche de cine al aire libre, es bueno para usted caballero, un poco de aire libre, ir liberándose un poco de estas cuatro paredes, hoy lo hicimos muy bien el parque, así que eso es buena señal y antes de que me ponga excusas, no hay necesidad ni de bajar del auto, solo un poquito de libertad, el viento en su cara y algo de contaminación citadina.—Ni loco, esas son cosas para adolescentes inconscientes, no para un hombre en mi condición y menos de mi edad.—Bueno, entonces iré con su hermana para ver el dichoso vestido, no es mi esti

  • NO ME AMES   CAPÍTULO XIX

    Cuando llegaron a casa luego de ver la caída del sol, la sorprendida fue Paola que por primera vez en mucho tiempo lo vio sonriendo, aunque no tenía idea porque, pero por un instante vio en su hermano un brillo, uno que nunca había visto antes, él agradaba mucho verlo sonreír, a pesar de muchas cosas sabía que su hermano se merecía eso sonreír.—¿Qué haces aquí? Deberías estar en la empresa — Cuando Derek pudo ver a su hermano, la sonrisa se le quitó, no entendía por qué sentía vergüenza que lo vieran sonreír solo con Camil no le pasaba, no quiera ahondar en ese pensamiento y opto por la defensiva como siempre.—Se supone que soy la jefa, aunque sea solo de apariencia, así que me tome unas horas libres, hoy tenemos una cena muy importante con los Howard y tenía que

  • NO ME AMES   CAPÍTULO XVII

    Cuando se dio cuenta la manera amable en que le había hablado a Camil, volvió esa apariencia fría, distante y cortante, no iba a permitir que nadie pensara lo contrarío de él ni ahora ni nunca. —Se le veía muy contento cuando termino su helado ¿Qué paso? —No entendía nada, porque volvía el frío e intransigente Derek, por un momento vio un Derek que demostraba sentimientos, un Derek capaz de sentir, ese brillo que vio en sus ojos no fue una alusión, pero decidió que tal vez poco a poco ir descubriendo y haciendo que ese Derek que llego a ver salga a la luz, no era bueno vivir en soledad, sumido en pensamientos negativos, sentía esa necesidad de ayudarlo a salir de eso pozo. —No sé de qué me habla, ahora sí quiero irme, no me gusta estar rodeado entre tantas personas — NO le gustaba esa incomodidad que sentía cuando la tenía cerca, no le gustaba como su corazón latía de manera desenfrenada con una s

  • NO ME AMES   CAPÍTULO XVII HELADO DE TODOS LOS SOBORES

    Cuando Camil tomo la silla Derek y salieron del parque él pensó que tal vez ya era hora de regresar a casa, aunque tenía el ceño fruncido por andar en pose de gruñón amargado que era lo que lo caracterizaba no pudo evitar por dentro sentir un pesar, ya que hacía años que no se tomaba el tiempo de apreciar ese tipo de interacciones, y mucho menos observar las aves o la forma de las nubes, pero una vez más su querida enfermera que más bien parecía su niñera pensaba él, lo termino sorprendiendo llevándolo a comer un helado—No sé qué tiene por la cabeza que parece que mi opinión no le importa, quiero irme a casa y me niego a andar jugando a comer helado — Una vez Camil lo ignoro y por la rampa para minusválidos que había subió seguido de los hombres de seguridad que no los perdían de vista

  • NO ME AMES   CAPÍTULO XVI

    Derek siempre fue muy impaciente y en su estado peor, estuvo dos horas entre chequeos y demás para luego le dijeran que todo estaba bien, maldijo a Camil por haberlo traído en vano, pero ella ni se inmutó, pero lo que lo lleno de rabia era ver como el doctor de apellido Smith por el gafete en su bata blanca le sonreía a Camil mostrando sus blancos dientes, lo llena de sentimientos que no entendía que debía importarle con quien se involucra su enfermera, pero cuando vio que le entregó su tarjeta sin explicación alguna y de la manera más brusca se la arrebato de las manos a Camil para luego girar su silla y exigir salir.—No debió ser grosero con el médico, él solo estaba ayudando. — Mientras empujaba la silla hasta el ascensor, con el rostro amargado de Derek algo a lo cual ya la tenía acostumbrada.—Ayudando un

  • NO ME AMES   CAPÍTULO XV

    —Muy bien ya ve que, si puede hacer algo, no me ponga esa cara de perro buldog que conmigo no funciona ya debería saberlo — Mientras que Derek se sostenía de las barandas que estaban empezando la piscina que está acondicionada para su tratamiento.—¡No entiende que duele como mierda! Ya basta no quiero — Sus brazos no pudieron más con su propio peso y se dejó caer hasta hundirse sin poder saber cómo salir de ahí, ya que sus piernas no reaccionaban quiso darse al abandono y hundirse sin pelear, quería que junto con su cuerpo se vayan sus penas y malos recuerdos, quería por una vez dejar de tener esas pesadillas, quería por una vez alejar esa parte de su vida que lo seguía a donde fuera o quien estuviera, en simples palabras quería desaparecer de este mundo y así acabar con su dolor y sufrimiento, pero su deseo

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status