FAZER LOGIN- Me caso! - le grité a Noel cuando entro en mi habiación- Te casas? Pero ..- Mario acaba de pedirme que me case con él- Por telefono? Que poco romantico - Ha sido lo más bonito de lo que hubiera imaginado, intimo y personal, informal, así, somos nosotros. - comencé a saltar y abrazar a Noel, quien se contagió de mi alegria y se volvió más loco que yo. - Mi telefono volvió a sonar, miré la pantalla, era Mia. - Vas a descolgar?- Si, solo quiere hablar con las niñas. Hola- Hola Juls, que tal están las niñas? Las echo mucho de menos- Muy bien, se adaptado muy bien en la familia, Fabián las adora- Y mi madre?- Como una leona sobreprotectora con ellas- Me cuesta imaginar a mi madre así, la verdad- Quieres que hagamos una videollamada y hablas con las peques?- No- Ocurre algo?- No no tengo mucho tiempo, no sé que está pasando, siento que algo va a pasar- Estás bien? Te ha vuelto a pegar verdad?- El dolor físico es soportable, lo dificil es mantenerme emocionalmente estable.
Pese a que no estaba nada convencido de que el consejo de Juls fuera ayudarme en nada, le hice caso. Llame a Anita, quedamos en una pequeña cafetería a las afueras de la ciudad. Cuando aparque el coche frente a la puerta de la cafetería, la vi sentada en una de las mesas de la esquina del local, un rincón con decoración inglesa, con lamparitas en las mesas, y manteles floreados. Allí estaba ella, en toda su esencia, sentada, con su impoluto traje gris, blusa blanca, zapatos blancos todo de Armani. Entre, me senté y saludé cortésmente. Anita se servía un té de una pequeña tetera de color rosa. Una de las cameras se acercó a nuestra mesa.- Que desea tomar señor?- Café americano largo solo sin azúcar, gracias.- Tú y tus simplezas. - comentó ella. - Sinceramente no sé qué hago aquí, siempre me has considerado poca cosa para tu hija, un simple policía, con un sueldo no muy alto, sin propiedades, viviendo de alquiler. - Cierto. - la camarera me trajo el café, no estaba excesivamente ca
El viaje fue, como definirlo, arrollador. La pregunta de ¿cuando llegamos? ¿Falta Mucho? Se repitió miles de veces, por suerte a las dos horas de haber salido, las pequeñas se quedaron dormidas. Una hora más tarde, el hambre, la sed y ganas de hacer pis hicieron mella en las pequeñas. - Tio Mario, me hago pis.- Y yo, también tengo hambre. - Enseguida páramos - dije intentando calmarlas, bajo la sonrisa arrolladora de Mario. - Son incansables. - Están emocionadas. Mario giró el coche a la derecha, parando en un merendero en pleno campo. El paisaje de los campos de lavanda era embriagador, el color y el aroma inundaba nuestros pulmones relajando cualquier sensación. Baje del coche, inspire hondo, admirando el paisaje, sonriendo al notar que Mario me abrazaba por detrás. - Preparada para dar de comer a la fieras?- Preparada - me gire, sin poder evitar pegar mi cuerpo al suyo, al ver como su ojos bajaban hasta mis labios, el deseo de besarle se hizo más fuerte.- Crees que sería i
Creo que en ese instante, mi cara reflejó no solo estupefacción por la confesión de Anita, quien se alerto de que algo de lo que había dicho, no había sido interpretado adecuadamente. Siguió hablando, mientras yo intentaba comprender todo lo que me confesaba.- Veo que no me has entendido, o no me he explicado bien, desde que supe de la existencia de mis nietas, he hecho todo lo posible por recuperarlas, tanto a ellas como a mi hija. Llevo un año intentado llegar a un acuerdo con Carlo, pero el ... quiere demasiado. - Le chantajea?- No - Entonces, cual es el problema?- El sabe cosas ... de mi pasado, antes de conocer al ... - Si me esta pidiendo ayuda, tendrá que hablarme claro, no entiendo nada, Anita.- Yo sufrí malos tratos en mi primer matrimonio, Mario a penas tenía dos años cuando después de una de tantas palizas, huí con mi hijo en brazos, sin nada más. Un mes después, deambulando por las calles, una mujer nos acogió en su casa, se llamaba Emiliana, su marido Luis Sanz y s
Controlada, observada, angustiada, eran sensaciones y sentimientos que habían anidado en mi mente en las últimas semanas. A pesar de que Mario hacia todo lo posible para que me sintiera segura en su casa, el problema es que yo temía por el, no por mi. Vivir juntos fue un paso adelante, forzado por la situación, no puedo negar que me gustaba la convivencia, despertarme cada mañana abrazada a su cuerpo, ducharnos juntos, desayunar tranquilamente, me exasperaba un poco pasar las 24 horas juntos, en el hotel formábamos un buen equipo. Empecé a darme cuenta que necesitaba mi espacio personal, por ello cada lunes, alargaba las horas de trabajo en el bufete de abogados. Pese a las súplicas no logré convencer a Mario para poder ir sola, echaba de menos utilizar el transporte público, perderme entre la multitud. Así que Mario me llevaba y me recogía al terminar. Y si lo reconozco, aprovechaba para vengarme un poco de su autoridad, como? Poniéndole celoso con el Sr.Martin. Se acercaba el día de
- No es necesario, - contestó Juls quien ya sólo escuchaba el sonido de la sirena de los bomberos acercarse. En pocos minutos, la calle, se había colapsado, entre los bomberos, la policía y una ambulancia. La gente comenzó a aglomerarse en el lugar, Jussie vio cómo empezaban a grabar lo sucedido, seguramente lo subirían a las redes, joder, nerviosa por ello y pensando en Noel y en Mario, pidió un móvil al médico que la estaba curando las heridas.- disculpe podría dejar un teléfono? - el médico enseguida le tendió un móvil. Marco primero a Noel, quien se pasaba media vida metido en Internet, seguro si no lo había visto ya, poco le faltaría por enterarse.- Bella, como estas? Me pillas entrando al hotel, Dimitri me espera para comer. Dios! Tengo en frente de mi a Mario y déjame decirte ...- Noel, escúchame!- ordenó ella- Déjame decirte que esta cañón!ay nena, vos sos tonta! Tienes que estar como loca añorando ese cuerpo! - Noel! Escucha!- suplico esta vez - ay nena que se acerca el







