FAZER LOGINDesde el principio fue retenida junto con el peón que sobrevivió, ambos acusados de complicidad en el secuestro y el homicidio.Tuvieron que arrastrarla llorando y gritando hasta el auto de la policía, pero ninguno de sus hermanos movería un dedo por ella.Era hora de pagar las consecuencias por todo y la cuenta de Georgia fue demasiado alta.Algunos meses después se celebraría el juicio final y ni siquiera hizo falta que los hermanos McCall la hundieran o contrataran a un abogado caro.Maggie era una mujer muy conocida y querida en Palo Pinto. El juez, el sheriff, los guardias, todos la conocían.Así que la rabia por la injusticia de su muerte debía caer sobre alguien y era obvio que fue sobre Georgia.Una mujer que en su vida no había pasado ningún trabajo y ahora estaría hasta la vejez tras las rejas, lamentando el segundo en que dejó entrar la desgracia a su familia.Pero eso sería cosa del futuro. Ahora, aún había que resolver las consecuencias que quedaron en el presente.*****
La voz ronca de Lucille le habló, pero realmente no sabía qué decir en estos momentos.Luke tampoco la dejó agregar nada más.Se levantó de repente y la abrazó contra su pecho de una manera que parecía desesperada.Su rostro se escondió en el hueco del cuello de Lucille, encorvado sobre su cuerpo más pequeño.—Luke… —La voz de Lucille tembló apretándolo más contra ella—. Lo siento, baby, lo lamento tanto…—Solo abrázame, necesito sentir que estás aquí conmigo, tu calor, tu corazón palpitando, no te puedo perder a ti también, no puedo…Los susurros ahogados de Luke se perdieron en su cuello y Lucy lo dejó que se aferrara a ella porque se veía tan perdido.En su interior, Luke también se culpaba de haber preparado la trampa para Georgia, si no hubiese insistido en buscar las evidencias.—Nada de esto es tu culpa. Hey, mírate, Luke…Cuando escuchó sus desvaríos, Lucy lo sostuvo con fuerza, encerrando su rostro entre sus manos y mirándolo directo a los ojos rojos.—Tú hiciste lo correcto.
Douglas miró hacia la leñera, donde un llanto femenino desconsolado se escuchaba, pero esta vez las lágrimas no podrían salvar a Georgia.Ellos lo habían visto todo a través de la cámara que Luke colocó a escondidas en el sitio antes de que metieran a Oliver.Le dejaron todo el camino despejado a Georgia, le pusieron el cebo y ella picó, pero jamás esperaron que esto terminaría así.Que la señora Margareth intervendría de momento.Para cuando salieron corriendo y los hombres de vigilancia se precipitaron, era muy tarde.Todo había sucedido muy rápido.Douglas se quedó parado en una esquina oscura viendo entrar al Sr. Leonard.El hombre se quedó en la entrada sin atreverse a dar un paso más, como si tuviese un miedo atroz de lo que se iba a encontrar allá adentro.Douglas lo entendía, él estuvo así un tiempo.Perder al amor de su vida era algo que no se podía superar, menos a la edad de Leonard.Bajó la cabeza escuchando los rugidos de Luke y el doctor venía corriendo desde la cabaña,
Cuando Georgia escuchó la voz de su madre a su espalda, se asustó tanto que la navaja se escurrió de sus dedos y cayó entre las piernas de Oliver.Estaba tan conmocionada por haber sido descubierta que se giró a enfrentar a su madre con cara de pánico.—¿Qué estás haciendo, hija? ¿Qué es todo esto, Georgia? ¿Quién es ese hombre?Maggie comenzó a cuestionarla, Georgia comenzó a llorar.—Mamá, él me obligó, tenía tanto miedo, tienes que creerme, ¡yo no quería!, pero si él habla… mi hermano Luke me va a castigar para vengar a su mujercita… ¡Tienes que ayudarme!Dio un paso hacia Maggie, estirando las manos suplicante, pero Maggie retrocedió sin siquiera pensarlo.Ella había escuchado todo.La Georgia que lloraba ahora y la que hablaba fríamente antes no eran la misma.—¿Tú... dejaste entrar a un extraño a nuestra casa solo para vengarte de esas mujeres? —Maggie negó con incredulidad.—¡¿Cómo pudiste ser tan tonta, Georgia?!—¡Lilianne me humilló! ¡Esas mujeres son malas, están metidas co
Douglas frunció el ceño y cayó enseguida.—No crees que sea capaz de algo así tan tonto…—Ella piensa que los peones están muertos los dos, pero le acabo de decir que Oliver sobrevivió y no te imaginas lo alterada que se puso —Luke le contó.—Lo único que repite es que seguro la quiere implicar y que ella es una víctima.Douglas pensaba en que a esa mujer tanto mimo le había jodido la cabeza.—Haremos lo que quieras, por supuesto, si es culpable, debe pagar también.Douglas le respondió y escuchó lo que Luke tenía que decir.El plan parecía bastante estúpido y cualquiera con dos neuronas vería la trampa por todos lados.Sin embargo, ¿quién era Georgia?La princesita descerebrada que vivía en un mundo donde todo tenía que salirle bien y sino, papi lo arreglaba.Se enteró “por accidente” de que Oliver estaba en la leñera esperando a ser interrogado mañana.Todos estaban tensos esperando al doctor y nadie la vigilaba especialmente.Miró a través de la ventana en su habitación y no había
Con los ojos muy abiertos, Georgia no se podía creer que él la tratara así.—Te dije que te quedaras en la cabaña, calladita y sin hacer problemas, Georgia, porque mi paciencia contigo se acabó —Luke le dijo entre dientes y en un tono amenazante.—¿O es que le temes a algo? Dime… Si estuviste implicada, esta es la única oportunidad que te daré de confesar. ¡Habla!—No, no tuve nada que ver, nada que ver…Georgia se acurrucó contra el respaldo, comenzando a llorar de nuevo y abrazándose a una almohada.—¡Yo también soy una víctima, tienes que creerme a mí, yo soy tu hermana!Luke se quedó mirándola intensamente.—Solo porque eres mi hermana es que voy a darte el beneficio de la duda, pero si descubro que formaste parte de esto… pagarás también las consecuencias del secuestro de mi mujer.Luke dio la espalda y salió dando un portazo que resonó en el corazón en pánico de Georgia.Luke no le creía, él la odiaba siempre porque su madre la favorecía.Si Oliver la denunciaba, sin sus padres







