LOGIN¿Sabes cual es el animal simbólico de Artemisa? 🤭😉😉
POV Oliver Chevalier Muchos decían que la felicidad estaba en el dinero… ¿Para mí? Era mi familia. Acomodaba con calma mis gafas de sol, suficientes para poder ver a los pequeños. Emma construía un castillo de arena con Brandom y Brittany mientras Eliott intentaba nadar Aurora, la hija de Jeremy y Daniela, observaba a mi hijo desde la distancia. Un leve gimoteo infantil hizo que desviara los ojos. Pierre acomodaba a su pequeño de apenas seis meses para darle de comer. —Noah, este jugo te gustará. —Pierre lo acomodaba. —Intenta con el de sandía Katherine envió extra por los niños; además, es refrescante —sacaba la botella de plástico. —También puede ser que tenga hambre. —Anthony sacó las galletas de una de sus bolsas—. Mérida es muy prevenida y envió cosas extras. Los mellizos a veces cambian mucho. —Oh, tal vez sea que está muriendo. —Jeremy torció un poco la nariz haciendo una mueca. Pierre levantó a su pequeño dándole unas palmaditas y lo que recibió fue un gran
POV Leila LionheartHoy era el día en que tanto tiempo de espera daba sus frutos.Cuatro años siendo una de las estudiantes más destacadas. Mientras caminaba, los aplausos de mis compañeros me envolvían. Miré hacia arriba, sintiendo las miles de luces sobre mí. Apenas podía ver, pero aun así, sin distinguirlo entre el público, sonreí, pues mi corazón me gritaba que él estaba ahí.Me dirigí al podio tras ser presentada como la mejor estudiante, con el promedio más elevado de mi generación. Las luces me iluminaron y respiré profundo. Di un discurso de esperanza, fuerza, resiliencia y, sobre todo, esfuerzo. No solo en el ámbito de los estudios, sino también en el de la vida.La esperanza cuando los días parecen más oscuros.La fuerza que debes tener cuando parece que estás cayendo.La resiliencia para adaptarte cuando las cosas no salen como quieres…Y, sobre todo, el esfuerzo que debes hacer. A veces muchos nacen con una ventaja inevitable, pero con esfuerzo también pueden ser alcanzados
POV Katherine Chevalier—Oliver, yo puedo sola.—No puedes.Sin siquiera mirarme, tomó el ramo de flores que llevaba entre los brazos como si fuera la cosa más pesada del mundo y él debiera protegerernos.—Nuestro bebé merece que lo cuiden desde ahora... y tú también. Quiero que ni siquiera cargues una pluma, Katherine —su tono fue firme y con una preocupación latente.No pude evitar hacer una ligera mueca ante su exageración. Él respondió con una de esas sonrisas que seguían desarmándome incluso después de todo lo que habíamos vivido. Fue suficiente para que cualquier molestia que hubiera sentido desapareciera en un solo respiro.—Bueno, de acuerdo —suspiré con derrota.Aquel día era especial.Después de tantos meses de espera, por fin descubriríamos si nuestro pequeño era niño o niña. Oliver insistió en hacer una revelación de género y, para mi sorpresa, estaba incluso más emocionado que yo. Llevaba toda la mañana preguntando la hora cada cinco minutos, incapaz de ocultar los nervios
POV Daniela Washington Hoy sería el día más especial de mi vida… porque hoy haría algo ilegal. Iba a secuestrarlo. Pero primero lo primero. Emocionada, tocaba de manera agitada la puerta de la oficina de Oliver hasta que escuché un simple: —Pase. Al entrar, noté a Mérida que, a pesar de que su vientre aún estaba plano, se veía radiante. Ella y Oliver revisaban unos papeles cuando ambos levantaron la vista. —¿Sí? —Hoy vengo a pedir mis vacaciones —coloqué el formulario sobre la mesa con una sonrisa coqueta. Oliver parpadeó varias veces antes de bajar la vista al escritorio y volver a mirarme. —¿Vacaciones? —Sí, dos semanas. —Daniela, creo que se te pasó que debes pedirlas con anticipación —Mérida me reprendió con esa típica mirada de jefa. —Eh... no. Mira, prefiero pedirlas ahora porque nuestro lindo, caballeroso, vigoroso... —Daniela, no me adules —suspiró Oliver. —Bueno, nuestro jefe se irá por un tiempo cuando Katherine dé a luz al bebé, más o menos en dos meses y medi
POV Anthony Gray Había creado mi vida de una manera tan perfectamente cronometrada, que muchos antes me consideraban más un robot que una persona… hasta que ella me enseñó a vivir. Desesperado, frotaba mi mano caminando de un lado a otro. Oliver me de dio un leve golpe en el hombro con una sonrisa juguetona. —Ella ha tardado un poco —revisó su reloj—. Tal vez se escapó. Mi rostro debió ser demasiado bueno porque Jeremy dejó escapar una leve risa. Se encogió de hombros ladeando la cabeza. —Oliver, no lo asustes. Él tuvo suerte de que, después de tanto insistir, Mérida haya aceptado por fin casarse de verdad con él y no ser la prometida. Sí… Le había pedido casi todos los días casarnos, donde pensé que pasarían dos cosas… Dejaría mi apartamento y me entregaría mi anillo de compromiso, o se casaría conmigo. Por suerte, pasó lo segundo. Ella no quiso nada pomposo, nada que pareciera de película; solo un pequeño lugar con nuestras personas más allegadas. Escogimos el valle Hudson.
El sol mañanero se filtraba por la ventana cubriendo con ámbar la habitación.Decían que la felicidad no podía ser tan plena. Se equivocaban.Mi cuerpo dolía por la intensa noche anterior, pero no me importaba. Estaba con el amor de mi vida en la hermosa Bora Bora. Desde mi ventana podía ver la laguna de ese azul eléctrico que parecía falso, pero no lo era. El sol hacía que brillara aún más.Recostada, miraba el hermoso lugar. Ya teníamos casi cuatro semanas allí y regresaríamos pronto. Sabía que volveríamos a nuestra vida de trabajo, pero no me molestaba, pues lo que habíamos disfrutado esos días era más que suficiente.Relajada, sentí algo que me hizo saltar. Unas manos juguetonas se colaron por debajo de mis sábanas. Decidí fingir que dormía, pero una risa áspera y juguetona me dio a entender que lo sabía. Movió mi cuerpo colocándome boca arriba, donde abrió mis piernas.Sentí besos juguetones por mis muslos. Olfateaba. Me estremecía arqueando mi espalda.—Oliver, ¿acaso no te cansa







