Inicio / Mafia / Obsesiva Maldición: La bella y el demonio. / Capítulo 64. Discordia sembrada.

Compartir

Capítulo 64. Discordia sembrada.

Autor: Nelsy Díaz
last update Fecha de publicación: 2026-08-11 07:56:42

Vael Zarkov.

Al regresar del final de su criba, algunos grupos apenas pueden caminar. Otros conservan suficiente energía para discutir. Unos cuantos incluso sonríen, convencidos de que haber sobrevivido otra jornada significa que la peor parte ya terminó.

No han entendido absolutamente nada.

Hay tres menos. La lista se reduce y yo obtengo solo los que merecen seguir con vida. Porque el número no es lo importa para este caso, es la utilidad.

Aunque haya dos colados que siguen obteniendo mirada
Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App
Capítulo bloqueado
Comentarios (2)
goodnovel comment avatar
Fany osorto
creo que con quién tenía o tiene relación es con Elías el chupa sangre !!
goodnovel comment avatar
Mary G (Mlatin003)
Wao cuando leo esta historia es como si escuchara las palabras de Vael. Y la verdad o la realidad es que lo que dice es muy cierto no solo en la ficción sino en la realidad. Muy impresionada. Me pregunto si él tiene algún tipo de relación familiar con Merle el de la historia de la medusa.
VER TODOS LOS COMENTARIOS

Último capítulo

  • Obsesiva Maldición: La bella y el demonio.   Capítulo 113. Delicadeza rancia.

    Vael Zarkov. Al acercarme noto las señales que su aspecto me ofrece y con la palidez de su rostro, la manera en que se aferra con las uñas a su pierna mientras la inconsciencia la hace murmurar, concluyo que su organismo ha entrado en una fase de rechazo térmico debido a la infección descontrolada en su rodilla lastimada. La cama no es más cómoda que una camilla de hospital, pero con mayores comodidades han muerto miles por fiebre más controlables que la suya.Las yemas de mis dedos reciben la temperatura de su piel cuando recorro su sien con dos de ellos. Ya no es calidez lo que encuentro, sino grados tan elevados que el aire helado de la barraca parece evaporarse a su alrededor, tiñéndole las facciones de un rojo encendido e insalubre. Sufre de forma evidente en mitad del letargo. Aprieta sus facciones, emitiendo sonidos bajos y lastimeros, los cuales se convierten en ruidos que atrapan toda la mano sobre sus pómulos, limpiando las gotas de sudor que le humedecen las hebras oscur

  • Obsesiva Maldición: La bella y el demonio.   Capítulo 112. Ausencia inadmisible.

    Vael Zarkov. No me molesto en traer una cama a este lugar, porque en pocas ocasiones lo uso para dormir. Me recuesto sobre el sofá de cuero negro del taller, doblando el brazo izquierdo bajo la nuca. Intento conciliar el sueño, pero el mecanismo de mi cerebro se encasquilla en la penumbra. Busco el vacío del descanso, tratando desesperadamente de que una melena oscura, húmeda y rebelde no me joda la concentración cada vez que cierro los párpados. Es ridículo; puedo ver la nitidez de su silueta proyectada contra el reverso de mis ojos, el rastro de la sangre en su boca y la vibración de su resistencia en el hormigón. El estímulo sigue activo en mi inventario biológico, por lo visto. Tan activo como para hacerme probar el enojo de nuevo al evocar su osadía en el subterráneo, aunque dentro de mis sueños, todo acaba de una manera más sangrienta, menos controlada y con más gritos de los que podría darme. Despierto rápido, exactamente a los ciento veinte minutos, antes de que la alarma d

  • Obsesiva Maldición: La bella y el demonio.   Capítulo 111. Absoluta confiscación.

    Vael Zarkov. Hago girar el lápiz entre mis dedos, despacio, ejerciendo una presión de doscientos gramos sobre el papel. La celulosa cruje. Dejo caer un punto negro, denso y brillante de carbón. Parece la marca que deja una mira telescópica sobre la piel antes de que el percutor haga su trabajo.Porque ahí es donde toma la forma que busco. La tiene. La demuestra con sólo darle un vistazo al plano desmantelado que muestra el proceso que tuvo. Fases de descomposición y montaje.Nunca he tenido problemas con la creación de armas, porque en eso me especialicé desde que tenía la mitad de la edad de Arkady. Por eso no dudo de que la que acabo de terminar en el plano no va a darme ningún detalle que no pueda controlar.Las piezas ya las tengo todas. Aunque la última no era tan necesaria, y en cuanto la consideré decidí desecharla. Porque ninguna de las anteriores lo ha requerido. Sin embargo, al parecer se me metió en las fauces la idea de que debe llevarla, y ahora ya no la veo sin enroscar

  • Obsesiva Maldición: La bella y el demonio.   Capítulo 110. Averno de perversiones.

    Avery Crown. Ni siquiera puedo respirar, porque mis pulmones están apretados, mientras mi cuerpo tropieza, mi cerebro busca posibilidades y se llena de más horror. Miro hacia atrás por puro reflejo de terror, buscando la distancia que me separa de sus colmillos. Pero solo es un error fatal dentro de un laberinto que pretende lo mismo que el animal, porque descuido el frente durante una fracción de segundo. Mi cuerpo termina impactando de lleno contra una superficie sólida, rígida e inamovible como el blindaje de un tanque.El impacto me rebota hacia atrás, pero antes de que mis pies de plástico derretido toquen el suelo, unas manos enguantadas, de un agarre de hierro implacable, me sujetan por la cintura, frenando mi caída en seco. Me aferro por reflejo con el corazón lanzando estrepitosos latidos que me ensordecen peor que antes. El olor a tabaco de liar, pólvora y aceite de motor inunda mis sentidos, apagando el olor a azufre del subsuelo.Levanto la mirada con dificultad, parpad

  • Obsesiva Maldición: La bella y el demonio.   Capítulo 109. Terreno ciego.

    Avery Crown. La oscuridad subterránea no es negra, sino densa, pesada y sabe a azufre. Todo de mí se adhiere al aroma, la sensación y trata de buscar algo que no sea una destrucción como la que me rodea.Tengo la espalda incrustada contra un bloque de hormigón que cedió en el derrumbe. Cada bocanada de aire se siente como si tragara astillas de vidrio, que no se esfuma cuando intento respirar sin ahogarme en el proceso.Todo de mí se ensordece, en un recalcitrante sentido de sobrevivencia contra el sádico cerebro de un ruso que no entiende la diferencia entre entrenamiento e intento de asesinato directo. Intento mover la pierna izquierda, pero un dolor lacerante, ardiente, me sube por la cadera y me arranca un grito que se ahoga en la tierra de mi boca. Está herida. Tiene un corte aparatosamente grande encima de la parte superior a la rodilla. Ahogo el llanto. No debo entrar en pánico, porque eso ha matado a varios dentro de este lugar.Mi pecho se sacude debido al sollozo que la

  • Obsesiva Maldición: La bella y el demonio.   Capítulo 108. Laberinto.

    Avery Crown. A veces, cuando el silencio de la taiga se vuelve demasiado denso, mis pensamientos pretenden regresar a Jayden. Al despojo humano que vi, a su traición moral y a la mano que me estampó en el rostro. Pero bloqueo el recuerdo. Aparto los fantasmas obligándome a dormir las pocas horas que nos conceden, cerrando los ojos para resetear la maquinaria de mi cerebro.Al amanecer, despierto para sumarme de inmediato a las filas del equipo cuatro. Es ahí donde el sadismo del sistema de Vael Zarkov se despliega sin filtros. Las pruebas de esta semana han sido diseñadas para desmantelar cualquier rastro de empatía. Nos obligan a correr por terrenos minados a ciegas, donde los caminos secundarios han sido eliminados por completo y el lodo congelado resbala como si fuera cristal, el cual nos abre la carne cada vez que caemos.Al caer la noche y con una rodilla lastimada camino a pasos lentos, dolorosos y que cada uno cuesta más que el anterior. Me meto al arroyo y durante casi dos ho

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status