로그인~Isabel~«Está bien, gracias. Iré inmediatamente».Corta la llamada y empieza a caminar hacia mí.Avanza con pasos lentos y calculados; el peso de su mirada me deja clavada en el sitio.Retrocedo hasta que mis nalgas chocan contra el borde de su escritorio.Él acorta la distancia y se detiene justo frente a mí, de pie y con los brazos cruzados, como si buscara acorralarme a propósito.—¡¿Por qué carajos tiene que aparecer tu madre para que todo se vaya a la mierda?! —escupe.Un músculo le tiembla violentamente en la mandíbula.A los lados de su cuerpo, aprieta y desaprieta los puños.Lo miro hacia arriba; la cabeza me da vueltas, aterrorizada y desconcertada por este cambio tan brusco en su actitud.No me ha dicho nada.Sigue sin explicarme qué está pasando en realidad; lo único que sé es el fragmento de la llamada que acabo de escuchar: Arthur ha sido ingresado de urgencia en el hospital.¿Cómo ocurrió? ¿Por qué? ¿Acaso la Sra. Higgins no dijo que Arthur había salido con mi madre?—N
~Isabel~«Necesito volver a la mansión», digo, acurrucándome contra el cuerpo desnudo de William.Llevamos una hora así, tumbados juntos después de ese sexo tan apasionado.El calor de su piel contra la mía me reconforta; es un breve refugio de la realidad que nos espera fuera de esta habitación, pero el reloj avanza y el mundo real no se detiene por mucho tiempo.«Descansa un poco y te acompaño de vuelta», me dice al oído, para luego besarme el lóbulo.Siento un cosquilleo en el vientre, un aleteo repentino que me corta la respiración. Me giro para mirarlo, buscando en su rostro, y él me besa suavemente en los labios, la nariz y la frente.«Vamos», se levanta de golpe, tirando de mí. «Vamos a darnos una ducha. Te lavaré yo mismo».Eso sí que es dulce.Suelto una risita como una niña y dejo que me arrastre hacia el baño; el aire frío de la habitación me golpea la piel en cuanto apartamos las cobijas.El agua se siente cálida y relajante, cayendo a cascadas sobre nuestros cuerpos.Él t
~Isabel~Me saca en brazos del mostrador.Paso mis brazos alrededor de su cuello y engancho las piernas detrás de su cintura mientras caminamos hacia su dormitorio.Me deja de pie cerca de su cama, luego tira del dobladillo de mi camiseta por encima de mi cabeza y la arroja sobre una silla, dejándome completamente desnuda ante él.Me besa el hombro con suavidad. Me quedo allí, totalmente expuesta bajo sus ojos, mientras el peso absoluto de su mirada me quema por dentro.«Dime, ¿quién es la mujer mejor formada del mundo?», pregunta mientras me muerde el cuello, rodeándome la cintura con el brazo para pegarme más a él.«¿Yo?», pregunto con voz ronca.Devuelve su hermoso rostro hacia el mío con una mirada profundamente afectuosa. Sus ojos recorren mis facciones hasta llegar al collar que me regaló, el cual descansa sobre la curva de mi clavícula; la joya dorada contrasta a la perfección con el tono de mi piel.Miro el oro sobre mi piel, recordando lo dulce que se sintió cuando me lo dio
~ POV de Isabel ~Estaba completamente confundida en este punto, y creo que se me notaba en la cara.—Así que, si me acuesto con mi ex, espero que te enojes y que no me perdones, porque ni yo mismo me puedo perdonar —dice William—. He estado cargando con una culpa tan grande que no podía darte la cara ni contestar tus llamadas, ¿y tú simplemente le restas importancia como si fuera un simple abrazo?Quise decir algo, pero levantó ambas manos en señal de que me callara. Me tragué mis palabras, sintiendo cómo la intensidad de su rabia llenaba la habitación.—Solo quiero saber algo —dice, soltando una risa amarga—. Digamos que fuera al revés y que tú te hubieras acostado con alguien, por error, claro...—Aunque no lo harías —enfatiza cada palabra—. Pero hipotéticamente hablando, si pasara, ¿crees que estaría bien? —pregunta.Lo miro atónita mientras me clava la mirada. Abro la boca sin saber qué responder, pero viendo la expresión de su rostro, murmuro:—No... ¡claro que no! Es solo que..
~ POV de Isabel ~—Tengo que calmarme. Ve más despacio, Isabel —me murmullo a mí misma en la tranquila intimidad de mi auto mientras obligo a mis dedos temblorosos a marcar la ubicación del GPS hacia su condominio.Estaba emocionada.Tan emocionada de ver a William.Sí, tenía una montaña de preguntas desgarradoras que hacerle, un millón de dudas carcomiéndome la cabeza, pero habían pasado dos agonizantes semanas desde la última vez que lo vi. Llámenme pegajosa.Sí, soy desesperadamente pegajosa. Estoy completamente obsesionada con mi hermanastro, al punto de que ni siquiera me importaba si me estaba mintiendo o solo usándome.La verdad era que... ¡solo lo quería para MÍ sola!—Púdrete, Juliana —escupo en voz alta. En una ráfaga de ciega frustración, piso el freno con demasiada fuerza y las llantas chillan mientras estoy a punto de estrellarme contra un auto que pasa a toda velocidad a mi lado.—¡Lo siento! —grito, bajando la ventana mientras el otro conductor me lanza insultos de todo
~ POV de Isabel ~—Como ya saben, mi familia también tiene un bufete de abogados —explica el profesor Alister, inclinándose ligeramente hacia adelante—. Tuvimos unos clientes que presentaron una denuncia contra la empresa para la que trabajaban, específicamente por el tipo de sustancias químicas a las que estaban expuestos a diario. Varios empleados enfermaron y algunos desarrollaron problemas de salud graves como consecuencia directa. Todo ocurrió porque no les pagaban lo suficiente y jamás les proporcionaron las medidas de seguridad necesarias. La verdad es que teníamos pruebas sólidas para ganar el caso, pero, para nuestra sorpresa, la empresa ya había contratado al bufete Vane para que los representara. No sé exactamente qué pasó a puerta cerrada, pero, de alguna manera, perdimos el juicio. Así que me dio curiosidad. He estado investigándolos activamente durante los últimos seis meses.Me echo hacia atrás en la silla, asimilando el peso de sus palabras. Mi mente salta de inmediato







