INICIAR SESIÓN3
El fin de semana llegó y todo era un lío en casa, la ceremonia de mi abuela comenzaría en un par de horas, y según mamá todo tenía que ser tan perfecto como siempre.— Cariño, ven y ayúdame con esto — Me llamo mi madre.Yo fui y la ayude a acomodar un par de arreglos en el comedor.— ¿ mami, aun no ha llegado el señor Montanari? — Le pregunté a mi mamá.Ella me miró sorprendida.— ¿Te gusta? — Me preguntó emocionada.— Hmmm... tal vez — Le contesté sin ánimos.Mamá se veía demasiado emocionada, tal vez fue un error preguntar tan pronto por él.— Él es muy guapo, y viene de una buena familia, sería un buen esposo — Me dijo mamá.— No me quiero casar tan pronto — Le dije.Mi madre respiro profondo.— Cariño tener la protección de un buen hombre es crucial en esta vida y tu más que nadie necesitas a alguien que frene tu personalidad— Me dijo.Me dolió mucho eso que dijo, se que no soy perfecta, pero me parecía una exageración querer lanzarme al primer hombre que se cruce para deshacerse de mi.— No te preocupes por eso, pronto dejare de ser un dolor de cabeza para ustedes — Le contesté.Mamá dejo a un lado los arreglos y camino a mi, me agarró de las manos y me miró a los ojos.— Estás joven, y piensas que puedes comerte el mundo, pero allí afuera es difícil, se que me odias por no dejarte vivir la vida como quieres hacerlo, pero solo quiero protegerte, quiero que seas feliz — Me dijo.— ¿Entonces por que me obligan a comportarme como algo que no soy? — Le pregunté.— Eres la hija del hermano del duque de Norwich, así que eres lo que se te pide que seas, ahora ve a saludar a Caesar que acaba de llegar — Me dijo mamá.Yo mire sobre mi hombro y mire al rinoceronte, él estaba sonriendo, lo bueno es que esa sonrisa no le va a durar mucho.Mi madre me soltó y yo me di la vuelta inmediatamente, camine a Caesar con una enorme sonrisa en los labios, él me miró y arrugó el entrecejo.— ¿cómo estás princesita? — Me preguntó.— Estaba muy mal, pero ahora que llegaste mi día se a iluminado de una manera fantastica — Le dije con sarcasmo.Caesar sonrió de medio lado dejando a la vista uno de sus hoyuelos.— No me digas que te enamoraste de mí, me halaga mucho, pero no eres mi tipo, soy más de mujeres con buen trasero. — Me dijo con burla.— Eres tan idiota, ahora entiendo porque la cucaracha te puso el cuerno con su primo — Le dije.Caesar dejo de sonreír de inmediato.— Ahora entiendo porque tu padre quiere lanzarte al primer hombre que esté dispuesto a casarse contigo — Me dijo el bastardo.Yo respire profundo, necesitaba joderlo de alguna manera.— Y hablando de eso, allí llegó tu fanático tóxico — Me dijo.Yo mire a la puerta y allí estaba él desagradable de Félix.— ¿Te imaginas casada con ese tipo? con esa tripa tan grande que tiene es capaz de ahogarte mientras cogen — Me dijo.— Eres tan repugnante — Le dije.Caesar se agachó un poco y me miró a los ojos, sus ojos eran tan voraces, de un marron intenso, sus pestañas demasiado largas como para un hombre.— puede que lo sea, pero tú sabes que posiblemente vas a terminar con ese tipo, puedo imaginar la cara de asco que pondrás cada vez que ese tipo quiera tocarte — Me dijo.Yo mire otra vez a Félix y un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, odiaba admitirlo pero el viejo verde tenía razón, si no hacía algo ahora, mi padre encontraría la manera de casarme con Félix, y yo prefería morir mil veces antes de estar con él.— Por tu expresión, creo que también lo imaginaste — Me dijo.Yo me aparte de Caesar y lo fulmine con la mirada.— tu vas a terminar solo como un perro — Le dije.— tal vez solo, pero libre y haciendo lo que se me de la gana. — Me respondió.— Eres tan... idiota, pero que se puede esperar de una persona como tú —Caesar arrugó el entrecejo y se irguió.— Te dejo princesita, iré a hablar con tu futuro esposo, espero que sus hijos se parezcan a ti, porque si se parecen a él, sería un desastre — Me dijo.Yo me mordí el labio inferior, tenía mucha rabia y de alguna manera tenía que que sacarla, pero no quería hacerlo con una persona al azar, quería hacerlo con ese infeliz viejo verde de Caesar.Félix esquivo a Caesar y empezó a caminar a mi, yo me di la vuelta para irme, pero él me alcanzó.— Buenos días hermosa — Me saludo.—¿ Lista para honrar la memoria de tu abuela? — Me preguntó.Yo respire profundo y Asentí con la cabeza.— Muy lista, y gracias por acompañarnos, es muy amable de su parte — Le dije.— aprovecharé cada oportunidad que tengo para verte — Me dijo.— Iré a ayudar a mi madre, lo dejo — Le dije.Me di la vuelta y camine rapidamente a mi madre, al menos con ella estaba a salvó de los comentarios tan desagradables de Félix.— Creo que le gustas — Me dijo mamá.— ¡Por supuesto que le gustó! estoy segura que si tiene la oportunidad de pedirle mi mano a mi papá él lo haría — Me queje.Mi madre me miró con confusión.— ¿Caesar quiere casarse contigo? — Me preguntó.¡Mierda!— No hablo de él, si no de Félix — Le dije a mamá.Mi mamá puso mala cara de inmediato.— No te preocupes por eso, yo no dejaré que algo así pase — Me dijo.Al menos ella era conciente del desastre que sería algo así.— Ve a buscarme un vaso con agua, yo me quedaré aquí terminando de arreglar esto, tu tío tiene que encontrar todo perfecto — Me dijo mamá.Yo asentí con la cabeza, en ocasiones me daba un poco de pena mi madre, siempre a la sombra de mi papá y mi tío y yo no quería terminar como ella.Domenic me miró y después empezó a mirar todo el cuarto.— ¿Y como se supone ibas a sacarme de aquí? — Me preguntó.Yo me mordí el labio inferior y después mire la maleta que estaba a un lado.— ¿Si sabías que para meterme en la maleta primero tenías que desmembrarme? ¿O como se supone iba a caber yo allí? — Me preguntó.Me rasque la cabeza, ese pequeño detalle se me había pasado por alto.— Eso lo iba a hacer después — Le dije.Él empezó a reír. Ahora yo me sentía muy incómoda y ofendida.— ¡Eres tan tonta! — Me dijo.Yo lo mire mal.— ¡Tu qué sabes de asesinatos! Yo soy la experta, así que si yo digo que eso se hace después, ¡pues se hace después! — Le dije.Domenic se tapo la cara y empezó a reír.— ¿experta? — Me preguntó.— Si, yo he aprendido muchas cosas — Le respondí.— ¿que clase de crianza te están dando tus padres? Deberían meterte a un manicomio y de paso ir ellos también, y no por qué eres rara, ¡si no por qué eres muy tonta! — Me grito.Yo me acerque a él, me puse de punt
El día estaba tan asoleado que las nubes parecían estar pintadas en el cielo. Todo lucía brillante y hermoso, y yo me sentía radiante y feliz. Era como si mi infancia y mis sueños de la boda perfecta se hubieran unido en este momento.— ¿A qué hora vamos a ir a la capilla? — preguntó Clau, se notaba a leguas que estaba muy nerviosa, yo sonreí un poco. — Dentro de diez minutos, pareces más ansiosa que yo — respondí con una sonrisa tranquilizadora.Ella se sentó en el sofá, moviendo la pierna con nerviosismo evidente. — ¿Y si se cansa de esperarte y se va? — preguntó con preocupación. Barbie, que cruzaba la habitación camino a Clau, le dio un golpe en el hombro. — Mi hermano nunca haría algo así — Le dijo ella con seguridad.La mamá de Clau, la señora Florence, que estaba con nosotras en la habitación se rió un poco.— Tranquilas, chicas, todo saldrá bien. A veces es bueno hacerlo esperar un poco — Comento con algo de complicidad.Definitivamente Clau se había ganado la lotería con
Al dia siguiente me levanté temprano, Caesar ya estaba en la cocina preparando el desayuno, yo me acerque a él y le di los buenos días.— ¿A dónde te va a llevar hoy Barbie? — Me preguntó.Yo lo abrace con fuerza y lo mire a los ojos.— Iré a ver a mi madre, ayer me llamo y me pidió que nos encontraramos — Le dije.Caesar puso mala cara de inmediato.— No quiero que lo hagas — Me dijo.Yo asentí con la cabeza.Necesito cerrar ese ciclo con ella — Le dije.Caesar se veía poco convencido pero después asintió con la cabeza.— Apenas llegues quiero que me envíes un mensaje, tu madre no me agrada — Me dijo.Yo le di un beso en el pecho y me despedí.Cuando llegue a la cafetería mi madre ya estaba allí, yo me acerque y me senté frente a ella.— Que guapa te ves cariño — Me dijo con una sonrisa.Yo me rei un poco, estás palabras las había esperado hace mucho tiempo, pero ahora no servían para nada, sabía que mi madre era mala, y que algo debe estar tramando para querer verme.— ¿Puedes ir al
Dos semanas después. el brazo de Caesar descansaba sobre mi vientre. Me removí ligeramente en la cama y él abrió los ojos, quedando su mirada sobre mí.— Buenos días, mi amor — me saludó con voz suave.Le respondí con un beso en los labios.— Buenos días — susurré, sintiendo su cálido abrazo a mi alrededor.La luz suave de la mañana se filtraba por las cortinas entreabiertas, pintando destellos dorados en la habitación, hoy se sentía diferente a los demás días.Caesar acarició mi mejilla con ternura y me miró con ojos llenos de cariño, Había un silencio reconfortante entre nosotros, era como si supieramos que era nuestro momento de ser felices.Después de un par minutos en los que solo nos abrazamos, rompí el silencio con una sonrisa juguetona.— ¿Qué planes tienes para hoy pequeño caos — Me preguntó mirándome a los ojos.Él me atrajo más cerca, abrazándome con firmeza pero con dulzura.— Barbie quiere que la acompañe a ver mi vestido de novia, pero no quiero ir — Le respondí.— ¿Qui
Las semanas pasaron y de Domenic y mi familia, no supe más nada, yo... me sentía feliz y a la vez un poco triste, sabía que no era importante para ellos, pero ahora se siente un poco doloroso, aunque estar con Caesar amena el dolor, el siempre está diciendo cuánto me ama, y recordándome lo importante que soy para él.Los negocios de Caesar aún estaban un poco mal, pero poco a poco él ha sabido arreglarlo, Domenic lo jodió muy feo, aunque ya no se esté involucrado en los negocios de Caesar no deja de ser un peso enorme el que él haya hablado tan mal de Caesar.Hoy era el último día de universidad de este año, las chicas y yo habíamos planeado hacer una reunión como despedida de este ciclo, así que las estaba esperando.— ¡Kendall! — Grito Clau a lo lejos.Yo no le contesté, iba a esperar a que ella se acercara lo suficiente.Clau llegó a mi corriendo, se sentó a mi lado y me miró a los ojos.— Dime que no te volviste a involucrar con Domenic — Le pedí.Clau nego con la cabeza.— Es aún
Los últimos días habían sido una auténtica locura; prácticamente estaba viviendo en la oficina y Kendall, venía a traerme comida y a regañarme por dejarla sola durante tanto tiempo. Yo quería estar con ella, pero el trabajo me lo impedía.El desastre que había hecho Domenic con mis negocios era muy complicado, y yo estaba haciendo todo para poder recuperar el dinero que ya había invertido.Toda la oficina estaba repleta de documentos y expedientes, como si un tornado hubiera pasado por allí, la chica que me estaba ayudando cada día la veía más cansada, obviamente no la dejaba quedarse conmigo hasta tarde, pero si que se la había puesto muy difícil.La puerta de mi oficina se abrió de repente, revelando la figura de Domenic. Podía ver la ira reflejada en sus ojos mientras avanzaba hacia mí.— ¿Qué diablos estás haciendo aquí? —le pregunté con rabia.Intenté mantener la calma mientras me ponía de pie, pero si él hacía o decía algo lo iba a golpear.Domenic, con un expresión distorsionad







