Share

Atenciones

Author: Paola Arias
last update publish date: 2021-09-23 01:25:01

Aiden no me dio tiempo de llegar a casa y, de por lo menos quitarme los tacones, pues según atravesamos la puerta de su majestuosa casa, me vi presa entre la puerta y su cuerpo. No sé por qué su lado dominante y fogoso solo hace que me termine de perder en él. Es como amar el bien y el mal, literalmente.

—Tengo muchas ganas de ti, mi diosa preciosa —llevó mis brazos por arriba de mi cabeza, presionando suavemente su erección en mi vientre bajo—. ¿Sientes lo que he tenido que retener por todos estos días que hemos estado lejos? Para la próxima te vienes conmigo.

Enarqué una ceja.

—No es como que hubieran sido muchos días. Estás exagerando bastante, Sr. Bardot —eché más leña al fuego—. Además, tengo mis responsabilidades. No soy doña millonaria como para darme esos lujos. Te recuerdo, soy una simple mortal, con un trabajo ordinario y un jefe que no da acomodos para cualquiera.

—No me gusta que hables de esa manera. Sabes perfectamente, que bien podría...

—Aiden Bardot, quedamos en no volver a tocar este tema —le recordé—. El día en que abra mi propia editorial será a costa de mi esfuerzo y de mi propio dinero, no debido a tu ayuda. Te lo agradezco, pero no quiero aprovecharme de ti. No de esa manera.

—Está bien, no insistiré más —acercó sus labios a mi oreja—. Tomemos una ducha juntos. Quiero quitarte ese vestido de una vez y por todas.

Su mordisco en el lóbulo de mi oreja me generó una mezcla de diferentes sensaciones únicas y fantásticas por todo el cuerpo. Tiene la facilidad de hacer que me encienda en una milésima fracción de segundo.

Subimos a la habitación tomados de la mano. No he dejado de pensar en la propuesta que quiero hacerle, pero a su vez, no puedo proponerle matrimonio con las manos vacías. Lo mejor será esperar que llegue el momento adecuado y hacer de esa proposición la más hermosa de todas.

—¿Estás bien, mi cielo? —interrumpió mis pensamientos—. He estado hablando solo.

—Discúlpame, mi vida. ¿Qué me decías?.

Se me quedó viendo curioso y con una sonrisa ladeada.

—Siéntate en la cama —pidió, y eso hice.

Se arrodilló frente a mí, para luego tomar mi pierna y subirla a sobre la suya. La caricia que fue dejando en mi pierna hacia el pie, me provocó cosquillas y un hormigueo agradable. ¿Puede haber en el mundo alguien más perfecto que él?.

—Sé que no te gustan los tacones altos, por lo mismo que tus piernas y pies se lastiman.

Quitó mis tacones, uno a uno con lentitud y suavidad. Sonrió antes de empezar a masajear mis piernas. Siempre tan atento, al pendiente de mi salud. Los tacones me gustan, pero por mi peso, el cansancio es mucho más agotador.

Sus manos son mágicas, pues cada que entran en contacto con mi piel, todo dolor y ardor que sentía en las piernas desapareció con suma rapidez. Es inevitable no soltar gemidos placenteros a causa de sus caricias.

—¿Mucho mejor?.

—Sí —gemí involuntariamente—. Muchísimo mejor...

—Me la pones difícil —murmuró.

Reí, manteniendo los ojos cerrados y disfrutando del masaje. Ni cuenta me di que ya estaba tendida sobre la cama.

—Mucha tortura.

Se tiró en una milésima de segundo sobre mí, posicionándose entre el medio de mis piernas y llevando mis manos por arriba de mi cabeza. Nuestros alientos se mezclaron en un abrir y cerrar de ojos. El como me besó fue el encendido automático para todo mi cuerpo. La humedad de su lengua, más los mordiscos de sus dientes en mis labios son un detonante hacia mis sentidos.

Lo deseo, y mucho. Desde la primera vez que me entregué a él, aun y con todas mis inseguridades del pasado, no hay otro hombre con el cual pueda imaginar algo como esto. Sabe perfectamente que punto tocar para terminar rendida a sus pies.

Descendió sus labios por mi cuello, incrementando a su vez el calor en mi interior. Recorrió con su lengua mi clavícula, hasta que se detuvo entre el medio del valle de mis senos. La humedad que estoy sintiendo me hará explotar.

—En este mundo no exite nadie más con quién quiera estar que no seas tú —acarició la curvatura de mi cuerpo, deteniendo las manos a cada lado de mis caderas y presionando su dureza en mi muslos—. Eres la mujer de mi vida y todo mi mundo gira alrededor tuyo, Sara. Nada de este patético hombre tendría sentido si tú no estás a mi lado. Esta noche es tuya, nuestra; de demostrarnos lo mucho que nos amamos tu y yo.

Mi corazón se estrelló bruscamente contra el suyo. Cada una de las palabras que me va diciendo me suben a lo más alto del cielo, y de esa nube en la que ando por ahora no planeo bajarme nunca.

—Lo eres todo para mí, Aiden. Eres mi primer, mi único y mi último amor —tomé su corbata, para así acercarlo a mí y robar sus dulces y cálidos labios en un beso vehemente—. Todo te lo entrego de mí, cariño.


Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • Perfecto Desconocido   Final

    SARANo hay vidas perfectas, de hecho, no hay ser humano en la tierra que lo sea. Los años que he compartido junto a Aiden he aprendido tanto de lo bueno como de lo malo. Puede que en un principio lo haya visto como el hombre más bueno, fiel y cariñoso del mundo; y, es que, en realidad siempre lo ha sido. A pesar de ser un hombre con secretos y manías que, en lo personal, llegaron a gustarme, él es un buen hombre.Aiden ha demostrado ser no solo el mejor esposo, sino también el padre más cariñoso y sobreprotector sobre la faz de la tierra. Lea es el motor de nuestras vidas; es el pedacito de milagro que le dio sentido a nuestras vidas y nos hizo ser mejores personas. Mi pequeña tiene un poco más de un año, aún no ha aprendido a caminar d

  • Perfecto Desconocido   Confesión

    —¿Cómo demonios entraste a mi casa? No sabes respetar ni un poco la privacidad de las personas, ¿verdad? — fue lo primero que me llegó a la mente, pues su cercanía me afecta más de lo que estoy dispuesta a admitir.—¿Sabes? Eres muy despistada y odiosa; al ver la puerta abierta, pensé que la habías dejado de par en par para mí — soltó una risita en mi cuello, por lo que tragué saliva estremeciéndome con solo su tibio aliento rozar mi piel—. ¿O esperabas a alguien más?—Primero que todo, no dejé la puerta abierta; segundo, si lo hubiera hecho, ten por seguro que serias el menos invitado a pasar; y tercero, suéltame y lárgate de mi casa ahora mismo.—¿Sabes otra cosa, mosquita? Ya me hacía falta este trato de tu parte. Como que sí, debo ser sincero y admitir qu

  • Perfecto Desconocido   ¿Me esperabas?

    TESSADurante dos meses había tratado de arrancar de mis pensamientos todo lo que sucedió esa noche con Adriel, porque sabía perfectamente que para él solo había sido pasajero. Y lo que más dolía no era el hecho de lo que supuse en el momento que me dejé llevar por lo que sentía por dentro, sino haberme ilusionado en lo que nunca seria. Me dolía el hecho de ser tonta, de combinar el sexo casual y sin compromiso con amor; terminar sintiendo algo más en mi corazón por alguien que es una bestia, que no tiene sentimientos por nadie.Que la vida de los demás le valiera una mierda era lo de menos, dolía que él hubiera sido así conmigo. Como si yo no tuviera un poco de valor, aunque para ser honesta no lo tenía. Por ello decidí cerrar ese desliz, y centrarme en lo verdaderamente importante.Pero, ¿cómo olvidar cua

  • Perfecto Desconocido   Plan fallido

    Por largos días intenté hacer que Adriel viniera a la casa con la intención de que pasara más tiempo con Lea, pero el hombre me la ha puesto muy difícil. Después de insistir por no sé cuántas semanas más, al fin aceptó. Le había dicho una pequeña mentira, la cual estoy segura no me creyó ni un poco, pero debía hacer el intento de convencerlo y traerlo. Aiden me ha seguido diciendo que no me involucre en asuntos que no me competen, que allá ellos si deciden estar alejados o no. Esta será la última vez que haga de celestina, si mi plan no funciona, me retiraré con la cabeza en lo alto.Tan pronto llegó Adriel a la casa pude sentir la emoción expandirse por todo mi pecho, este plan no puede fallar por nada en el mundo. Él se encontraba sumamente feliz con su pequeña sobrina entre sus brazos, caminando de un lado para el o

  • Perfecto Desconocido   Esperanza

    SARANunca llegamos a conocer del todo a una persona, incluso si creemos saberlo todo de ella. Pero tampoco quiere decir que, eso desconocido se deba a maldad, aunque no podemos confiarnos del todo; porque nunca sabemos con qué rostro nos encontraremos cuando esa mascara se cae. Aiden había escondido su pasado por miedo de perder lo que estaba construyendo para el futuro, pero con la esperanza y la ilusión de ser un hombre bueno, brindando ese amor tan puro y tierno que siempre ha habido en su corazón.Él no eligió nacer en ese mundo, pero si decidió por su cuenta salir de ese mundo tan cruel y convertirse en el hombre que es hoy en día; bueno, pacifico, libre y feliz. Aiden buscaba una sola cosa, y solo librándose de los fantasmas que lo ataban al pasado, fue como único encontró paz en su corazón.

  • Perfecto Desconocido   Lea Bardot

    SARASoñé con el nacimiento de mi hija siendo único, maravilloso y perfecto. Mientras Aiden me brindaba palabras de aliento, sus lágrimas se mezclaban con las mías, y entre besos, abrazos y más lagrimas la felicidad nos llegaría de golpe tras verla nacer. Pero eso fue lo que soñé, mas no lo que sucedió.Nuestra pequeña nació en medio de un infierno, de una odisea repleta de balas y sangre. Los dolores de parto fueron pocos comparados al miedo de que llegaran a donde nos encontrábamos y nos asesinaran a sangre fría. Entre tanto caos, el momento más bonito y esperado de nuestras vidas se hizo presente. La dedicación, el enfoque y la misma agilidad de Aiden tras recibir a su propia hija es un recuerdo que nunca podría llegar a olvidar en lo que me reste de vida. En es

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status