INICIAR SESIÓNQue sorpresa nos tendrá Fabi?
Lara—Esto es una locura, yo juraba que eras todo un casanova —explico después de otra crisis de risa.—Para nada, digamos que me enfoqué en mis estudios y la empresa, además, no quería que me vieras de mala manera, nos llevábamos muy bien, y eso era y es muy importante para mí.—Creo que ya es hora de irnos, por hoy han sido muchos recuerdos —asiente suspirando como si le hubiera faltado decir algo —mañana tengo una entrevista en tu empresa.—No es que me moleste, lo juro, solo espero que tú padre no se enoje por dejarlo de lado.—Ya lo hablamos anoche en la cena, y el mismo se comunicó con el tío Clark, espero quedarme en el departamento de diseño —sonrío ilusionada.—Es lo más probable, eres muy talentosa.—Me vas a hacer sonrojar, mejor vamos al parque por un algodón de azúcar, sirve que nos despejamos del helado.Dos semanas más tarde No puedo quejarme de casi nada, la empresa de los Ritchson, es una de las mejores a nivel internacional; tiene las mejores ofertas de trabajo, en
Lara—¿Cómo dices? —mi voz tiembla un poco al escuchar su respuesta.—Vamos a sentarnos —toma mi mano entre la cálidez de la suya y me lleva a una mesa un poco aprtada de la entrada.La misma donde pasamos muchos fines de semana compartiendo juntos, donde nos hacíamos bromas y mi hermano se ponía celoso de que le prestara más atención a Steve que a él; todo sigue exactamente como antes, el color de la pintura, los sillones, hasta el área de juegos es la misma, como si el tiempo se hubiera detenido.—¿Y bien? —pregunto esperando una buena explicación.—Yo —respira profundo y baja la cabeza un segundo para luego verme directo a los ojos —aún recuerdo todo el tiempo que compartimos de peqieños, bueno, el poco tiempo, siete años son algo de distancia ¿cierto? — asiento sin entender a donde quiere llegar.—Estás diciendo que soy una niña a tus ojos ja, ja, ja, ja.—No, no ,no, al contrario, creo que soy muy viejo ya, es decir, ya no soy un chico de veinte ¿verdad? Lo que quiero decir es qu
Steve No podía creer que fuera ella, aún recuerdo aquel mensaje, ambos nos escribimos al mismo tiempo, fue una coincidencia del destino que lo hiciéramos así; precisamente el día que iba a declarar mi amor, todo se puso en nuestra contra para no hacerlo. Después de eso intenté comunicarme con ella sin éxito, meses más tarde mamá me dijo que tuvo que cambiar su número y nunca tuve el valor para pedirlo. ¿Cómo le explicaba que durante años había estado enamorado de ella? Es familia prácticamente, no creo que ni sus padres ni los míos aceptarán mis sentimientos por ella. Eso sin contar que soy varios años más grande que ella, además, no creo que Lara tenga algún interés en mi, ni antes ni ahora. Yo sentía que volaba cuando la abracé y tal vez ella ni siquiera se dio cuenta de ello. Mañana tendré que esforzarme mucho para averiguar si siente algo por mi, o si su corazón ya le pertenece a alguien más. Al día siguiente Me levanto como de costumbre, hago mi rutina normal, aprovechando qu
Laraveinte años después —Hola, llegué a casa —grito al entrar a casa de mis padres.—¡Cariño! Has vuelto —mi madre es la primera en salir a recibirme.—Mami, te extrañé tanto —nos fundimos en un abrazo cálido, fuerte, lleno de tanto amor.—Mi niña, yo también te extrañé mucho, pero creo que alguien lo hizo más que yo —señala detrás de mi, giro y lo veo, después de tres años sin verle el polvo.—Hola —lo saludo con la mano, el pobre Steve está pasmado.—¿Realmente eres tú? —me pregunta acercándose con cautela.Cómo si no creyera que estoy aquí, frente a él; digamos que la manera en que dejamos de vernos fue la más rara del mundo. Hace tres años el ya era parte de la junta directiva de la empresa de su padre y yo ya tenía una beca completa para un posgrado en Francia.El día que teníamos contemplado para despedirnos, no pudimos llegar al lugar que acordamos, él por una junta de último momento, y yo porque no me había dado cuenta de la hora real de mi vuelo; así que ambos mandamos un
Fabiola Los años avanzaron tan rápido y tan felices, ahora tengo una hermosa familia, un negocio próspero y un futuro real. Nos permitimos una segunda luna de miel, igual de enamorados que cuando nos casamos. El destino era un sueño hecho realidad, Paris, una cena en las orillas del Sena, la torre Eiffel nos saluda distante pero cercana al mismo tiempo; sus luces nos iluminan tenues, dando un toque más romántico. Una charla llena de recuerdos, nuestras manos calidas se acarician cada tanto y nuestros ojos demuestran todo lo que hemos vivido y todos los bellos recuerdos que hemos acumulado. Atrás quedaron las malas experiencias, los malos momentos; Frank y yo, decidimos olvidar todo y empezar una vez más. Lo hemos logrado poco a poco, con fuerza y trabajo diario. La vida nos recompensó con dos hermosos hijos, que son la viva imagen de su padre, los amo, amo a mis tres mosqueteros, como se autoproclama ron. Ahora solo recuerdos felices habitan nuestras mentes; después de la
Seis años después Frank —Papi, papi, papi —mi pequeño torbellino de tres años, viene corriendo hacia mi. —Princesa ¿que sucede? —cuestiono atrapandola en el aire. —Papi, Bastian, se convirtió en zombie y quiere mi cerebro . Reímos a carcajadas, Bastian, es nuestro primer hijo, con tan solo cinco años, es un genia en la pintura, y ama a su hermana, prometió cuidarla como a su propia vida. —Lara —Fabi entra detrás de Bastian —es hora del partido, vamos. Nuestros sábados son de soccer, Fabi y nuestra pequeña Lara, son las porristas oficiales de Bastian y yo, bueno soy el chófer oficial. Sin olvidar a mi abuelo, que es casi el director técnico del equipo . De vez en cuando nos reunimos con Clark e Isa, hacemos parrillada y dejamos que nuestros hijos crezcan como primos, y con algunas locas ideas entre Fabi e Isa, que a mí no me agradan mucho. Eso de imaginar a mi princesa con el hijo menos de los Ritchson, me enchina la piel, no quiero ni imaginarlo, y obvio ese par se







