FAZER LOGINPOV de Rachel Donliver
De repente, no pude responder.
No sabía qué decir y con la forma en que me estaba mirando, completamente desnuda, apenas podía resistirme.
Su polla ya estaba dura y curvada hacia un lado.
—Solo di sí o no. Te prometo que, si dices que no, no intentaré convencerte ni forzarte. Respetaré cualquier decisión que tomes.
Dijo suavemente mientras acariciaba mi cabello y con la otra mano recorría lentamente el tronco de su polla.
—Siento que tu polla me está hablando. Me quiere.
—¿Y cómo no? Tienes uno de los mejores coños que ha follado. La forma en que tu coño aprieta mi polla es suficiente para volverla loca.
—Sí.
Solté de golpe, cerrando los ojos con fuerza y bloqueando mi conciencia.
Eso era lo que quería.
Y aunque mi conciencia me castigaría durante años por ello, seguía siendo exactamente lo que deseaba.
—¿Sí qué, bebé?
Preguntó acercándose a mí y tomando mis manos entre las suyas.
—Sí, quiero que me folles. Ven y fóllame el coño, por favor.
Le rogué haciendo un puchero y mirándolo con ojos suplicantes.
Él levantó mi mano y la llevó hacia atrás, haciendo que mi espalda quedara pegada a su pecho mientras respiraba pesadamente sobre mi cuello.
—Pero querida Rachel… estás casada.
—Sí, pero mi esposo no va a enterarse. Solo será entre nosotros dos y será la última vez.
—¿La última vez? Lo dudo mucho.
Dijo antes de besar suavemente mi cuello y atrapar la piel entre sus labios, succionándola ligeramente mientras dejaba aire caliente sobre mi piel.
—Ahh… hmmm…
Solté un gemido bajo y me giré para quedar frente a él.
Llevé mi boca al lado de su cuello y lo besé, lamiendo su piel con la punta de mi lengua y dejando líneas húmedas sobre ella.
Él me devolvió la misma energía y comenzó a hacer lo mismo sobre mi cuello.
Nos quedamos allí, besándonos el cuello mutuamente y dejando aire cálido sobre la piel del otro.
—Joder…
Gemí cuando sentí sus dedos sobre mis pezones, apretándolos con fuerza.
—Se sienten tan jodidamente suaves.
Dijo en voz alta mientras descendía frente a mí, colocando la cabeza entre mis pechos.
Sostuvo mis dos pechos a los lados de sus orejas, masajeándolos suavemente mientras gruñía.
—Se sienten tan suaves sobre mis orejas… como audífonos con cancelación de ruido.
—Oh wow, esa es una nueva frase de conquista.
Respondí sarcásticamente mientras soltaba una carcajada.
Él besó mis pechos, usando la lengua sobre mis pezones y chupándolos intensamente antes de bajar hacia mi estómago, dejando besos calientes sobre él.
—Quiero comerte.
Lo escuché murmurar buscando consentimiento… y aunque yo amaba que me hicieran eso y normalmente siempre lo deseaba, en ese momento no era lo que quería.
Ya había sido devorada completamente por su hermano.
Y ahora mismo solo quería ser follada.
Quería una polla caliente dentro de mí, golpeándome hasta dejarme sin aliento.
—¡Por favor, fóllame!
Grité desesperadamente, rogándole que me doblara sobre alguna superficie.
—Tus deseos son órdenes.
Dijo antes de besar nuevamente mis pechos y recorrer mis pezones con la lengua.
Luego bajó lentamente hacia mi abdomen, mordiendo y rozando mi piel antes de besar la parte frontal de mi coño y provocarlo con la lengua.
—He extrañado muchísimo tu coño…
—¿En serio? Entonces debiste venir por una parte de él.
—Sabes cómo es el ejército, cariño. Pero constantemente tenía recuerdos de lo húmedo y delicioso que siempre se pone.
Sus cumplidos eran cálidos y siempre lograban hacerme sonrojar intensamente.
Ronroneó suavemente mientras frotaba el rostro contra mi coño antes de introducir dos dedos dentro de mí.
—¡Oh, joder!
Casi tropecé hacia el suelo, pero él fue rápido y me sostuvo por la cintura, manteniéndome firme.
Presionó la parte superior de mi coño, masajeando mi punto G con ansiedad y usando mi propio líquido como lubricante.
Sus dedos eran largos y con cada movimiento dentro de mí me mojaba más.
Me giró hacia la mesa, inclinándome suavemente mientras sostenía ambas manos detrás de mi espalda.
—Esto se está volviendo real. Ser follada por el hermano de mi esposo el día de mi boda… esto es una fantasía hecha realidad.
—Estoy aquí para cumplir todas tus fantasías, bebé. Y recuerda no gritar demasiado fuerte… tus invitados siguen afuera.
—Yhessssssss…
Las palabras se deformaron en mi boca cuando sentí su polla rozando mi trasero.
Usó la punta de su polla para golpear mi nalga dos veces antes de utilizarla para abrir mi coño y deslizarse lentamente dentro de mí.
—¡Ah! ¡Joder m****a, maldiciónnnn!
Mi voz se quebró.
Apenas podía respirar porque él se estaba deslizando completamente dentro de mí sin detenerse.
—Puedes soportarlo, bebé. Siempre lo haces.
Doblando la parte trasera de mis rodillas con las suyas, entró aún más profundo, agarrando mis manos con más fuerza mientras comenzaba a embestirme.
Las primeras embestidas fueron lentas y constantes, cada una entrando más profundo que la anterior.
Apreté los dientes con fuerza y tomé una servilleta cercana para meterla en mi boca y evitar que alguien escuchara mis gemidos.
Las embestidas comenzaron a hacerse más rápidas.
No eran demasiado profundas, pero golpeaban mis paredes internas con intensidad.
—¡Mierda! ¡Joder!
Su ritmo aumentó aún más.
Ahora estaba arremetiendo contra mi coño sin misericordia, sus manos golpeando mis nalgas mientras sujetaba mis brazos detrás de mí.
Yo estaba en el paraíso.
La forma en que me penetraba sin piedad, sus gruñidos y cómo mi trasero chocaba contra su pelvis me estaban volviendo completamente loca.
Levantó una de mis piernas y la envolvió alrededor de su cintura, elevando también la parte superior de mi cuerpo mientras seguía levantando mis manos y follándome más fuerte.
Mi coño goteaba sobre su cuello y mis piernas comenzaban a fallarme.
—¡Estoy a punto de correrme!
Gemí con desesperación mientras él seguía golpeando dentro de mí sin disminuir el ritmo.
Cada embestida hacía que mi cuerpo se estremeciera más y más.
El sonido húmedo de nuestros cuerpos chocando llenaba toda la habitación.
Afuera seguía escuchándose música, risas y conversaciones de los invitados que celebraban nuestra boda.
Pero allí dentro, en aquella habitación apartada, todo parecía prohibido.
Peligroso.
Excitante.
Y completamente adictivo.
Él enterró el rostro en mi cuello y mordió suavemente mi piel mientras aumentaba todavía más el ritmo de sus movimientos.
—Mírate… tan mojada para mí.
Gruñó contra mi oído.
Yo apenas podía pensar.
Mi mente estaba nublada por el placer, por la culpa y por el deseo que sentía en ese momento.
Mis dedos se aferraron con fuerza a la mesa mientras mi respiración se volvía incontrolable.
Y entonces sentí cómo una presión intensa comenzaba a acumularse dentro de mí.
Cada embestida me llevaba más cerca del límite.
Más cerca de explotar.
—¡Oh Dios… no puedo más!
Grité detrás de la servilleta mientras mis piernas temblaban violentamente.
Pero él no se detuvo.
Solo me sostuvo con más fuerza y siguió follándome como si quisiera romperme por completo.
Punto de vista de Nina—No, esto no puede ser real. ¿Estoy oyendo mal?Me quedé literalmente boquiabierta cuando me dio la tarjeta de débito.Sentí que estaba soñando.—Oye, no le des tantas vueltas, ¿de acuerdo?—¿Cómo no le voy a dar vueltas? Literalmente me acabas de dar una tarjeta con un valor de más de millones de dólares y me dijiste que la use para comprar. Nunca en mi vida he tenido esta cantidad de dinero en las…No pude terminar de hablar. Lágrimas calientes me rodaron por las mejillas y el cuerpo me temblaba.—Nunca me había mimado un hombre.Dije, con tartamudeos y la voz quebrada.—Oh, está bien. Ven aquí.Me dio otro abrazo y me masajeó la espalda, dejando que sollozara entre sus brazos.—Vas a tener todo el lujo del que te perdiste durante toda tu vida.Me tranquilizó y me dio palmaditas en la espalda antes de entregarme una bolsa de compras.—Por ahora, vamos a conseguirte un atuendo angelical y bonito.—Sí. Gracias por todo esto, Wesley. De verdad lo aprecio.—Esto e
Punto de vista de WesleyCuanto más me acariciaba la polla con la boca, más duro me ponía y más rápido se acercaba mi orgasmo.Estaba listo para follármela, pero no quería que su primera vez conmigo fuera en su cama. Quería que fuera en un lugar donde no se sintiera cómoda.—Más rápido, niña. Más rápido. Sigue moviendo la cabeza sobre mi verga. Fóllame con la boca como la buena hija que eres.Le dije con voz ronca, dándole una palmada en el costado de las nalgas.—Tu deseo es una orden, daddy.Respondió, agarró la base de mi polla, movió la cabeza más rápido sobre el tronco y se la metió de lado en la boca para no atragantarse.Lo estaba haciendo increíble, pero sentía que podía hacerlo mejor.Todavía no la había empujado del todo hasta su límite y yo quería más.—Grufffff.Gruñí cuando hizo un giro con la boca alrededor de mi polla, golpeándola con la punta de la lengua.Abrió más la boca y se la metió entera. Sentí cómo la saliva le rodaba por el tronco y lo empapaba todo.—¿Eso es
POV de WesleyOlia a rosas. No el tipo normal que se cultiva en los jardines, sino el tipo que se empapa en agua tibia y se esparce en una mañana fría.El mejor tipo.Le chupé los pezones a la vez, usando la lengua para jugar con ellos y agarrándolos enteros mientras los masajeaba.“Mmm, sííí.”Gemió en voz alta, su cuerpo estremeciéndose y sus piernas levantadas muy alto.La besé mientras gemía, usando mi boca y lengua para ahogar sus gemidos.“Dile a papá exactamente cómo te sientes.”Le dije, provocándola y masajeándole el pelo hacia atrás.“La boca de papá en mis tetas me está volviendo loca. Nunca pensé que me sentiría tan bien. Me siento tan jodidamente eufórica.”Su habla se arrastraba y levantó las piernas sobre mi ingle, me agarró de la cintura y la apretó.“Bien. Tu cuerpo ahora pertenece solo a papá.”Le dije, sacando la lengua y frotándola contra su cuerpo, de arriba abajo.Le sujeté las piernas contra mi ingle, dejándola frotar su coño contra mi cuerpo.“Mierda.”Murmuré
POV de NinaMe desperté muy temprano a la mañana siguiente porque no había empacado nada la noche anterior.Me quedé dormida después de hablar con Wesley y tener hilos de preguntas con él.Me levanté de la cama, frotándome los ojos y antes de poder ponerme firmemente de pie en el suelo, sentí que mi coño pulsaba.Las vibraciones me hormiguearon las piernas, mandándome directo al suelo.“Mierda.”Gemí en voz alta, frotándome los lados del culo y masajeando el dolor.Me senté en el suelo un poco más, esperando a que mis piernas dejaran de temblar antes de intentar levantarme de nuevo.“Efectos secundarios de tener múltiples orgasmos.”Me agarré al marco de la cama para apoyarme y me puse de pie, girándome con cuidado para asegurarme de que todo estuviera bien.“¡Uf! Gracias a Dios.”Saqué todas mis cosas y abrí la caja de viaje, tirando dentro todo lo útil.“¿Necesito esta camiseta de tirantes?”“Nah. Wesley dijo que no necesitaba traer ninguna ropa conmigo.”La empujé fuera junto con o
POV de WesleyEsas fotos fueron suficientes para volverme loco.La forma en que su cuerpo se curvaba, se movía y se posicionaba demostraba que era más flexible y maleable de lo que esperaba.También tenía una cara bonita, lo cual era un plus, y estaba emocionado por adoptarla.Ya estaba marcando todos los puntos de mi lista.«Nina tiene veintidós años, es sexy, le gusta viajar y es una buena chica.»«Poco, pero lo acepto. Me encanta una mujer que se somete a un hombre.»«¿Por qué no me iba a someter al hombre que me abre el coño y me hace sentir como una mujer?»«Pregunta trampa.»Le respondí, y ella mandó un emoji.«¿Podemos hacer algo rico esta noche?»Dudé antes de enviar el mensaje porque no quería que las cosas fueran demasiado rápido. Quería ese tipo de amor de fuego lento que se construye con el tiempo.Pero parece que eso no va a funcionar.Mi polla lleva erecta desde que vi esas fotos provocativas que me envió.«¿Qué quiere papá que haga por él?»«Juguemos a un juego.»«¿Qué
POV de NinaObservé cómo el segundo tipo se arrodillaba detrás de ella con una botella de aceite en las manos.Le dio una palmada en las nalgas, dejándole marcas de manos muy rojas, luego se untó bien las manos con aceite y lo transfirió a su ano, asegurándose de que estuviera bien lubricado.Me excitó verla arquearse un poco, dándole al segundo tipo una mejor vista de su ano mientras seguía rebotando sobre la polla del primero con su coño.«Joder.»Empecé a frotarme el clítoris más rápido mientras los miraba, con hilos de saliva goteando de mi boca.Tragué saliva con fuerza y cerré los ojos, imaginando lo que veía pero conmigo en su lugar.El segundo tipo empezó introduciendo dos dedos en su agujero del culo, haciéndola chillar y gruñir, luego los metió más profundo y la penetró con los dedos con intensidad.Noté que las piernas de Kylie temblaban y eso me volvía loca.Mis piernas también empezaron a temblar al unísono.«¡Métete otro maldito dedo en ese ano apretado! ¡Ya se está poni