로그인POV de Rachel Donliver
Me estremecí, el frío de mi cuerpo hacía que mis piernas temblaran.
—Mi… mi coño te necesita…
Él sonrió de lado y volvió a morderse el labio, gruñendo mientras seguía metiéndome los dedos.
Con cada embestida de sus dedos, sentía mi coño estremecerse, mi vagina abrirse más y mis piernas doler. Inconscientemente cerré las piernas y él golpeó mis rodillas, advirtiéndome que me abriera para él.
Me penetró con más fuerza, presionando dos dedos en la parte superior de mi coño, tocando mi punto G y ejerciendo presión sobre él.
Con la otra mano levantó mi barbilla y siguió hablando.
—Abre los ojos y mírame.
Dijo con autoridad; la firmeza de su voz me sorprendió.
Se estaba convirtiendo en otra persona mientras me tocaba.
Su deseo lo estaba dominando.
Logré abrir los ojos y sostenerle la mirada, mordiéndome los labios mientras respiraba con dificultad.
Volvió a agarrarme de la barbilla, obligándome a mirarlo profundamente a los ojos, y fue casi como si pudiera ver su alma.
—¿Quién necesita tu coño? Di mi nombre.
Dijo mientras apretaba mi mandíbula.
—Ahh…
Gemí lentamente.
—Mi coño necesita a mi esposo, señor Donliver.
Solté intentando resistir la presión de su mano, pero él la apretó más.
—Aún no terminamos, bebé. Dime cómo lo necesita tu hermoso coño.
Con esas palabras provocadoras añadió otro dedo dentro de mí, haciéndome gritar y temblar ligeramente.
Juntó los tres dedos y comenzó a moverlos con más fuerza, asegurándose de golpear mi punto G con cada movimiento.
Mis piernas se sentían entumecidas y estaba esforzándome por mantenerlas abiertas mientras él empujaba sus dedos dentro de mí con tanta intensidad.
—Ahhh…
—Dímelo, bebé.
—Mi coño quiere que te lo comas… que tu lengua recorra cada parte y que tus labios besen cada rincón. Quiere que me chupes tan bien que cuando termines apenas pueda mantenerme en pie y esté tan mojada que los invitados puedan verlo a través de mi ropa.
Dije lentamente, hablando de la manera más provocativa posible mientras me lamía los labios.
—Hmm, tus deseos son órdenes, bebé.
Sacó los dedos de mi coño y se los llevó a la boca. Los lamió despacio, chupando cada dedo hasta dejarlos completamente limpios.
—Ven aquí, bebé.
Se acercó a mí, agarró mi barbilla y colocó sus labios sobre los míos. Metió su lengua en mi boca, recorriendo cada rincón.
Me besó profundamente, asegurándose de que probara mi propio sabor en su boca, y disfruté cada segundo.
Le devolví el beso, recorriendo sus labios y chupándolos suavemente.
—Mmm…
Gimió contra mis labios, sonriendo antes de bajar lentamente.
Acomodó sus piernas en el coche y abrió las mías ampliamente.
—Mantén las piernas arriba.
Gruñó, y por el tono de su voz podía notar que estaba perdiendo el control.
Estaba desesperado por devorarme.
—Está bien, bebé.
Acomodé mi trasero sobre el asiento y levanté las piernas con ambas manos, sujetándolas detrás de las rodillas para mantenerme abierta para él.
—Buena chica.
Sonrió y bajó más, presionando su mano izquierda sobre mi muslo mientras besaba la parte trasera de mi pierna.
Besó lentamente la parte interna de mis muslos, usando la punta de su lengua para dejar líneas húmedas sobre mi piel, tomándose su tiempo para cubrirme completamente con su saliva.
—Hmm…
Gemí arqueando la espalda mientras los músculos de mi vagina se tensaban. Respiraba con dificultad y movía los pies sin control.
—Relájate, bebé. Déjame comerte como un pastel de queso.
Dijo lentamente mientras seguía dejando besos sobre mis muslos, acariciando mi piel con tanta suavidad que casi me hacía temblar.
Comenzó a bajar más, acercándose a mi coño, y podía sentir cómo pulsaba desesperado por sentir su boca.
Solté un suspiro profundo, mordiéndome el labio inferior mientras mis ojos se iban hacia atrás.
Levanté las piernas sobre sus hombros y las crucé detrás de su espalda mientras él bajaba hasta quedar frente a mi coño, listo para devorarme.
Primero rozó la parte exterior de mi coño con su nariz, haciéndome gemir, y luego sacó la lengua, golpeando suavemente mi entrada.
Lo primero que hizo fue lamerme desde el clítoris hasta el final de mi vagina, moviendo lentamente la lengua y haciendo que mi cuerpo temblara.
Volvió a lamerme y esta vez, al llegar a mi entrada, introdujo la lengua dentro de mí.
—Mierdaaa…
Intenté bajar la voz, pero la intensidad de su boca sobre mi coño me estaba volviendo loca.
Todavía había personas afuera esperándonos, pero no me importaba. Primero quería sentir su boca sobre mí.
Continuó moviendo la lengua dentro y fuera de mi vagina con el mismo ritmo, debilitando mis piernas y haciendo que mis ojos se fueran hacia atrás.
Su ritmo aumentó mientras me devoraba; su lengua hacía maravillas dentro de mí y luego añadió sus labios, aferrándose a mi coño apretado y chupándome hasta hacerme gritar y temblar violentamente.
—¡Joderrrrr!
Mis piernas estaban perdiendo fuerza y comencé a correrme, pero él no se detuvo.
Punto de vista de Nina—No, esto no puede ser real. ¿Estoy oyendo mal?Me quedé literalmente boquiabierta cuando me dio la tarjeta de débito.Sentí que estaba soñando.—Oye, no le des tantas vueltas, ¿de acuerdo?—¿Cómo no le voy a dar vueltas? Literalmente me acabas de dar una tarjeta con un valor de más de millones de dólares y me dijiste que la use para comprar. Nunca en mi vida he tenido esta cantidad de dinero en las…No pude terminar de hablar. Lágrimas calientes me rodaron por las mejillas y el cuerpo me temblaba.—Nunca me había mimado un hombre.Dije, con tartamudeos y la voz quebrada.—Oh, está bien. Ven aquí.Me dio otro abrazo y me masajeó la espalda, dejando que sollozara entre sus brazos.—Vas a tener todo el lujo del que te perdiste durante toda tu vida.Me tranquilizó y me dio palmaditas en la espalda antes de entregarme una bolsa de compras.—Por ahora, vamos a conseguirte un atuendo angelical y bonito.—Sí. Gracias por todo esto, Wesley. De verdad lo aprecio.—Esto e
Punto de vista de WesleyCuanto más me acariciaba la polla con la boca, más duro me ponía y más rápido se acercaba mi orgasmo.Estaba listo para follármela, pero no quería que su primera vez conmigo fuera en su cama. Quería que fuera en un lugar donde no se sintiera cómoda.—Más rápido, niña. Más rápido. Sigue moviendo la cabeza sobre mi verga. Fóllame con la boca como la buena hija que eres.Le dije con voz ronca, dándole una palmada en el costado de las nalgas.—Tu deseo es una orden, daddy.Respondió, agarró la base de mi polla, movió la cabeza más rápido sobre el tronco y se la metió de lado en la boca para no atragantarse.Lo estaba haciendo increíble, pero sentía que podía hacerlo mejor.Todavía no la había empujado del todo hasta su límite y yo quería más.—Grufffff.Gruñí cuando hizo un giro con la boca alrededor de mi polla, golpeándola con la punta de la lengua.Abrió más la boca y se la metió entera. Sentí cómo la saliva le rodaba por el tronco y lo empapaba todo.—¿Eso es
POV de WesleyOlia a rosas. No el tipo normal que se cultiva en los jardines, sino el tipo que se empapa en agua tibia y se esparce en una mañana fría.El mejor tipo.Le chupé los pezones a la vez, usando la lengua para jugar con ellos y agarrándolos enteros mientras los masajeaba.“Mmm, sííí.”Gemió en voz alta, su cuerpo estremeciéndose y sus piernas levantadas muy alto.La besé mientras gemía, usando mi boca y lengua para ahogar sus gemidos.“Dile a papá exactamente cómo te sientes.”Le dije, provocándola y masajeándole el pelo hacia atrás.“La boca de papá en mis tetas me está volviendo loca. Nunca pensé que me sentiría tan bien. Me siento tan jodidamente eufórica.”Su habla se arrastraba y levantó las piernas sobre mi ingle, me agarró de la cintura y la apretó.“Bien. Tu cuerpo ahora pertenece solo a papá.”Le dije, sacando la lengua y frotándola contra su cuerpo, de arriba abajo.Le sujeté las piernas contra mi ingle, dejándola frotar su coño contra mi cuerpo.“Mierda.”Murmuré
POV de NinaMe desperté muy temprano a la mañana siguiente porque no había empacado nada la noche anterior.Me quedé dormida después de hablar con Wesley y tener hilos de preguntas con él.Me levanté de la cama, frotándome los ojos y antes de poder ponerme firmemente de pie en el suelo, sentí que mi coño pulsaba.Las vibraciones me hormiguearon las piernas, mandándome directo al suelo.“Mierda.”Gemí en voz alta, frotándome los lados del culo y masajeando el dolor.Me senté en el suelo un poco más, esperando a que mis piernas dejaran de temblar antes de intentar levantarme de nuevo.“Efectos secundarios de tener múltiples orgasmos.”Me agarré al marco de la cama para apoyarme y me puse de pie, girándome con cuidado para asegurarme de que todo estuviera bien.“¡Uf! Gracias a Dios.”Saqué todas mis cosas y abrí la caja de viaje, tirando dentro todo lo útil.“¿Necesito esta camiseta de tirantes?”“Nah. Wesley dijo que no necesitaba traer ninguna ropa conmigo.”La empujé fuera junto con o
POV de WesleyEsas fotos fueron suficientes para volverme loco.La forma en que su cuerpo se curvaba, se movía y se posicionaba demostraba que era más flexible y maleable de lo que esperaba.También tenía una cara bonita, lo cual era un plus, y estaba emocionado por adoptarla.Ya estaba marcando todos los puntos de mi lista.«Nina tiene veintidós años, es sexy, le gusta viajar y es una buena chica.»«Poco, pero lo acepto. Me encanta una mujer que se somete a un hombre.»«¿Por qué no me iba a someter al hombre que me abre el coño y me hace sentir como una mujer?»«Pregunta trampa.»Le respondí, y ella mandó un emoji.«¿Podemos hacer algo rico esta noche?»Dudé antes de enviar el mensaje porque no quería que las cosas fueran demasiado rápido. Quería ese tipo de amor de fuego lento que se construye con el tiempo.Pero parece que eso no va a funcionar.Mi polla lleva erecta desde que vi esas fotos provocativas que me envió.«¿Qué quiere papá que haga por él?»«Juguemos a un juego.»«¿Qué
POV de NinaObservé cómo el segundo tipo se arrodillaba detrás de ella con una botella de aceite en las manos.Le dio una palmada en las nalgas, dejándole marcas de manos muy rojas, luego se untó bien las manos con aceite y lo transfirió a su ano, asegurándose de que estuviera bien lubricado.Me excitó verla arquearse un poco, dándole al segundo tipo una mejor vista de su ano mientras seguía rebotando sobre la polla del primero con su coño.«Joder.»Empecé a frotarme el clítoris más rápido mientras los miraba, con hilos de saliva goteando de mi boca.Tragué saliva con fuerza y cerré los ojos, imaginando lo que veía pero conmigo en su lugar.El segundo tipo empezó introduciendo dos dedos en su agujero del culo, haciéndola chillar y gruñir, luego los metió más profundo y la penetró con los dedos con intensidad.Noté que las piernas de Kylie temblaban y eso me volvía loca.Mis piernas también empezaron a temblar al unísono.«¡Métete otro maldito dedo en ese ano apretado! ¡Ya se está poni