Compartilhar

El Informante

last update Data de publicação: 2026-04-08 09:30:03

El nombre de Rodrigo Climent tenía cuatro sílabas y ningún peso previo en la investigación.

Eso era lo primero que llamaba la atención. Cuatro años en el edificio Franzani. Analista financiero de nivel tres en el departamento de compras. El tipo de posición que existe en todas las empresas medianas y grandes: necesaria, técnica, invisible para quien no necesita buscarla.

Nadie lo había buscado.

Hasta ahora.

Isidora llegó al edificio a las ocho y cuarenta y cinco de la mañana siguiente. Marcos y
Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App
Capítulo bloqueado

Último capítulo

  • La Esposa Sustituta: El Diseño de la Venganza   El Renacer del Fénix

    Era una mañana cualquiera de finales de octubre.El taller central de ALMONTE en el barrio de Gràcia bullía con esa energía rítmica y ordenada que solo poseen los lugares donde las personas aman lo que hacen. No era el frenesí desesperado de la antigua sede de Franzani, alimentado por el miedo a las represalias. Era la vitalidad de la creación pura.El sonido de las tijeras de Marco mordiendo una gruesa tela de lana fría marcaba el tempo. De fondo, el ronroneo constante de tres máquinas de coser operadas por las nuevas patronistas construía el bajo continuo de la sala.La luz del otoño de Barcelona entraba por los altos ventanales. Era una luz horizontal, dorada y ligeramente melancólica, que bañaba las mesas de madera de roble sin quemar los colores. Una luz que cambiaba de registro según avanzaba la mañana, pero que, año tras año, siempre terminaba volviendo con una terquedad hermosa.Isidora estaba sentada en su mesa de dibujo, en la esquina iluminada de la sala de patronaje.Lleva

  • La Esposa Sustituta: El Diseño de la Venganza   ALMONTE

    El exterior del Museo del Diseño de Madrid brillaba bajo los focos halógenos. La inmensa lona que cubría la fachada principal no mostraba el logo de ninguna corporación, ni el patrocinio de un conglomerado de lujo.Mostraba una única palabra, escrita en letras negras y sobrias sobre un fondo blanco impoluto:ALMONTE La arquitectura del tiempo (1997 - 2026).El interior del museo era un santuario de luces indirectas y paredes de hormigón visto. Había más de cuatrocientas personas en la sala principal para la inauguración oficial. Pero el ambiente no era el de los cócteles venenosos de la semana de la moda que Isidora había padecido años atrás. No había ejecutivos con sonrisas falsas midiendo cuotas de mercado.Era un público distinto. Historiadores del arte, directores de museos internacionales, estudiantes de la Escuela de Diseño con libretas de apuntes, y periodistas que venían a documentar un hito, no un escándalo.Vera Calvo estaba allí. La periodista que había encendido la chispa

  • La Esposa Sustituta: El Diseño de la Venganza   El Archivo Vivo

    El estudio de ALMONTE en el barrio de Gràcia parecía una bóveda de preservación histórica.Era martes por la tarde. El sonido habitual de las máquinas de triple arrastre había sido sustituido por el crujido del papel de seda libre de ácido y el rodar de las carretillas logísticas. Faltaban cuarenta y ocho horas para que el camión blindado partiera hacia Madrid con la carga más valiosa que la empresa había gestionado jamás.No era una nueva colección para vender en París.Era la vida de Javier Almonte, lista para ser museizada.Isidora estaba de pie frente a la inmensa mesa central. Sobre ella descansaban cuatro cajas rígidas de conservación archivística. Cada una contenía los documentos originales de las cuatro series que Elisa Franzani había robado y que Julieta había intentado reclamar como propias.La Serie Azul. La Serie Tierra. La Serie Estructural. Y los últimos trazos que Javier hizo en la clínica antes de que el Lethe-Z le robara el control motor de las manos.Elena cruzó el e

  • La Esposa Sustituta: El Diseño de la Venganza   Las Cosas Que Duran

    El aula magna de la Escuela de Arte y Diseño de Madrid no olía a costura industrial ni a tintes químicos. Olía a grafito, a café en vasos de cartón y a la electricidad estática de la ambición juvenil.Era un jueves por la mañana. La luz pálida de noviembre se filtraba por los altos ventanales con marco de hierro, iluminando las motas de polvo suspendidas sobre las tres filas de mesas de dibujo.Isidora estaba de pie frente a la pizarra digital.Llevaba un traje de chaqueta de dos piezas en color gris antracita, cortado con la precisión arquitectónica que se había convertido en la firma inconfundible de ALMONTE S.L. A sus treinta y tres años, ya no era la diseñadora emergente que había incendiado la sala Tortona de Milán; era una institución.Veinticinco estudiantes la miraban en absoluto silencio.Eran jóvenes. Hombres y mujeres de apenas veinte años con las libretas abiertas y los ordenadores portátiles encendidos. Jóvenes que habían crecido leyendo los artículos sobre la caída de Fr

  • La Esposa Sustituta: El Diseño de la Venganza   Cinco Años Después

    La luz de la mañana entraba a raudales por los inmensos ventanales del apartamento del Eixample. Era una luz cálida, densa, que bañaba el suelo de parqué de roble en tonos miel.En el centro exacto del salón, sobre una alfombra de lana cruda, estaba sentada Alma.Tenía cuatro años. El cabello oscuro recogido en una coleta despeinada y la concentración absoluta de un monje en plena meditación. Llevaba un peto vaquero manchado de polvo de tiza en la rodilla izquierda. Estaba sentada con las piernas cruzadas, inclinada sobre un pliego de papel de boceto de tamaño A3.A su derecha, la caja de madera con doce compartimentos.Los rotuladores Staedtler originales. Las herramientas que habían dibujado las bases de un imperio desde una pequeña casa en Hortaleza, que habían sobrevivido al veneno químico de una clínica en las afueras de Barcelona, y que ahora descansaban en las manos de una niña que apenas sabía escribir su nombre.El mundo exterior había cambiado drásticamente en un lustro.ALM

  • La Esposa Sustituta: El Diseño de la Venganza   El Contrato Nuevo

    La noche se cerró sobre Hortaleza. El frío de octubre obligó a cerrar las cristaleras del jardín trasero.En el interior de la casa, la iluminación cálida caía sobre la inmensa mesa de dibujo de pino macizo. El estudio que antes albergaba los fantasmas de Elisa Franzani ahora era el centro de gravedad de la nueva vida que estaban empezando a trazar.Isidora encendió el flexo articulado. La luz blanca se concentró sobre un pliego de papel de boceto de ciento veinte gramos. El papel de alta densidad que Javier Almonte utilizaba para diseñar las estructuras que desafiaban el tiempo.A la derecha del papel, descansaba la caja de madera con doce compartimentos.Los rotuladores Staedtler originales de su padre.Matteo se sentó en el taburete alto, frente a ella. Estaban en lados opuestos de la mesa, la misma posición que habían ocupado tantas veces en los despachos del edificio Franzani, pero la geometría del momento era completamente distinta. No había trincheras. No había intermediarios.

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status